David González | Poemas

David González (Argentina). Ha tomado talleres con Lidia Ravonne de Huniken y Ana Maria Destefanis. Sus textos y poesía han sido publicados en diversos medios literarias, suplementos culturales y páginas webs culturales y poéticas de Latinoamérica y España. Ha participado en diversas antologías de Argentina.  Publicó la plaquette de poesía “11” (ediciones de La Mariposa y La Iguana) en el año 2016. Desde 2018 integra Paralelo 40, un colectivo literario y cultural de la comarca Viedma/ Carmen de Patagones. En el año 2019 publico 40º 63º, un poemario editado por Vela al Viento. Sube material de su autoría en la pagina https://www.facebook.com/11DGPOESIA

 

I

el cartón

amarga mi perspectiva

 

la piel

se siente ajena

al hueso

 

todo tiene más de un sentido

 

conjeturación;

 

los sin nombres

viven tras los espejos.Leer más

Reflexiones en torno al COVID19: pandemias, síndrome del chivo expiatorio y resiliencia colectiva

Por Verónica Ethel Rocha Martínez

El presente ensayo es un espacio reflexivo para plantear, ante los actos de violencia y el síndrome del chivo expiatorio, la necesidad de una ciudadanía planetaria que pueda, de manera responsable, actuar ante la pandemia del COVID19 y generar actitudes resilientes capaces de afrontar, revertir y generar opciones de existencia solidaria e incluyente.

Introducción

Una pandemia no es algo ajeno a la historia de la humanidad, a lo largo de los siglos,
las bacterias y virus han sido la causa de numerosas muertes, antes que el SARS CoV2, causante de la enfermedad COVID19, el sarampión ya ha matado a 200 millones de personas en el mundo y las cifras de decesos causados por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) suman ya 35 millones, de acuerdo a cifras aportadas por Infosalus (2020). Leer más

Uso del cuerpo y esclavitud moderna en el contexto de la explotación sexual en México

Por Gema Castillo

Me dijeron: no busques.
 Nada se te ha perdido.
Y los vi desde lejos
ocultar lo que roban y reír.
Rosario Castellanos, El despojo

 

    Desapariciones, rutas de comercio, mecanismos de enganche e incluso ubicación de operaciones, no son un secreto en México, menos lo son para los habitantes del Estado de Tlaxcala y Puebla en los que desde hace décadas se ha gestado el corredor de trata de personas con fines de explotación sexual más conocido del país. Advierto que no es un secreto y, sin embargo, me equivoco al referirme a las víctimas, no obstante, hagamos un esfuerzo por reflexionar la propia manera de concebir el cuerpo que se incorpora en el circuito de la trata, prostitución y esclavitud.

Uso del cuerpo

Al utilizar los términos trabajo y explotación laboral, irremediablemente ha de alcanzarnos la referencia del obrero moderno avasallado por una industria. Esta manera de captar la esclavitud ha surgido por circunstancia, podemos obtener evidencia en la propia teoría política articulada desde la filosofía aristotélica, por el “contexto problemático en el cual el filósofo inscribe la cuestión, y de la conceptualización a través de la cual busca definir su naturaleza”Leer más

Política migratoria ecuatoriana y precarización de las condiciones de vida de inmigrantes venezolanos

Por Claudiaor E. Saquicela N. y Antonio L. Argudo G

La política migratoria ecuatoriana genera mucha incertidumbre y confusión, porque, aunque se intenta hacer respetar la Constitución del 2008 y los tratados bilaterales y convenios internacionales a favor de los derechos de los migrantes, aún se ponen en marcha procesos de deportación de ciudadanos venezolanos y se fomentan brotes de xenofobia que sólo agudizan el problema. La razón principal de que la población de Venezuela económicamente activa migre es mejorar su condición de vida a nivel económico, y huir de la crisis en la que se encuentra su país. Aparentemente, existen varias circunstancias favorables para la migración tales como la nueva Ley de Movilidad Humana, pero debido al gran flujo migratorio se ha reforzado el control de las fronteras en el Ecuador. En ese sentido, la discusión principal de este artículo es analizar si las políticas públicas aplicadas por el estado contribuyen a evitar la precarización de las condiciones de vida de los migrantes venezolanos.Leer más

Acompañamiento de aborto seguro aún durante la contingencia de COVID-19

Por Bianka Verduzco

El contexto de pandemia que se vive a nivel mundial ha dejado ver aquellos secretos familiares que tanto incomodan, y no es de extrañarse que la violencia en los hogares se haya hecho aún más notable. Así, el aumento de violaciones a menores, las llamadas para denunciar violencia doméstica no son otra cosa que violencia contras las mujeres por el hecho de ser mujer. Es en este contexto donde aumenta la vulnerabilidad de las mujeres al tener que mantenerse las 24 horas del día con su agresor, en mi caso, por defender a mi madre de los abusos y maltratos de mi padre me terminaron despojando de mi hogar, por ejemplo.

Frente a esto, las mismas mujeres han respondido creando redes de apoyo, desde líneas telefónicas para denunciar agresiones o recibir apoyo psicológico, hasta la creación de marchas virtuales en apoyo a alguna causa. Otras redes que han estado presentes son las redes de acompañamiento de aborto seguro, a las que acuden miles de mujeres en busca de información para realizarse un aborto seguro. Leer más

No hay placer, sino maldad: la obra de Flannery O’Connor

Por Brenda Berenice Zambrano Córdova[1]

“Flannery O’Connor, autora de una de las obras más extrañas, perturbadoras e inclasificables de la literatura universal”.

Gustavo Martín Garzo

Flannery O’ Connor, sureña de Savanah, nace en 1925 en una familia católica, este último elemento lo encontramos inmerso en sus relatos, donde juega un papel fundamental, ella misma decía que lo que le había dado forma a su escritura era “ser católica y sureña.” Fue una representante de la generación de los llamados escritores del sur, que floreció en Estados Unidos en el siglo XX.

Un hombre bueno es difícil de encontrar”, el relato en el que nos centraremos, nos deja con desconcierto, vacío y fascinación, tal fascinación nos orilla a conocer más de la escritora, aunque al adentrarnos en su vida nos desconcertamos aún más, pues la imagen de la autora de aquel inquietante relato del asesino desalmado, la abuela perversa, los niños detestables, no corresponde a la granjera sureña y devota que cualquiera puede imaginar. Leer más

¡MIERDAAAAAAA!

Por Héctor Daniel Olivera Campos

 

Doce de octubre. Madrugada del setentavo día de expedición. Rodrigo se despereza. Una neblina chata envuelve la nao, pero, allí arriba, dónde él se guarnece, apostado en la distante cofa del mástil, el lugar que sus compañeros llaman el carajo, se puede divisar el cielo infinito por encima de la bruma.

 

No es la primera vez que Rodrigo hace de vigía, pero ese es un día especial, por lo que se halla inquieto y nervioso a causa de los acontecimientos que se avecinan.

 

Dos días antes había habido un motín, por fin a la tripulación se le cayó la venda de los ojos y tomaron plena conciencia del embaucador que les capitaneaba. Le echaron en cara al Patrón que los hubiera embarcado con el propósito de cruzar la Mar Tenebrosa y llegar a las islas de Cipango sin tener ni la más remota idea de la distancia a recorrer. Los tripulantes habían descubierto que les engañaba, que imantaba la brújula, que llevaba un doble cuaderno de bitácora en el que consignaba la derrota del buque, y sostenía que había recorrido en una jornada cincuenta y nueve leguas, cuando eran, en realidad, cuarenta y cuatro. Sí, habían decidido matar al Capitán, hacerlo pasar por la quilla y virar de vuelta a España. Pero volvió a surgir el genio, el seductor. Amenazó, suplicó, lloró, rio, invocó a la Providencia… Halagó la valentía de sus hombres, estimuló su vanidad y su avaricia, ofreció diez mil maravedíes al primero que avistara tierra. Y a pesar de la desesperación y la ira, les convenció de nuevo, prometiéndoles dar media vuelta si en tres días no hallaban isla o tierra firme. Y los marineros, que instantes antes se proponían matarle, acabaron arrodillados rezando a la Virgen junto a su Capitán y cantando Salve Regina. Y todo ello pese a que las provisiones de comida se habían podrido y los hombres dormían sobre cubierta incapaces de soportar el hedor que emanaban las bodegas. ¡Qué gran interprete había perdido el teatro! ¡Qué Colón tan irritable!

 

De todo lo que les dijo Don Cristóbal, una cosa era cierta: la tierra estaba cerca. Habían avistado sargazos, pelícanos y otras aves, además de vegetación flotando sobre el lomo celeste de las olas y hasta un madero tallado por manos humanas. La cuestión era: ¿a qué distancia estaba aquella tierra ignota?

 

Rodrigo cree haber visto algo y se frota los ojos. Se trata de una colina en la que se refleja con timidez la luz de la luna. Aguza la vista y frunce el ceño. A su garganta quiere acudir una palabra: ¡Tierra! Pero espera a estar seguro. Sí, sin duda, hay tierra a la vista. Rodrigo piensa que si da la voz de alarma salvará la vida de su Capitán, ese ser vanidoso y cruel que afirma protagonizar una empresa divina. Si grita tierra, diez mil maravedíes van a su bolsa. Eso…, en teoría, si no se los queda el Capitán rapaz. ¿Cómo puede uno fiarse del Almirante? Rodrigo, por ser el más fiel, lo atendió durante un par de días que estuvo con fiebres y tuvo ocasión de husmear los documentos que escondía en su camarote. Ha leído una copia de las Capitulaciones de Santa Fe; un acuerdo por el que los Reyes le otorgan al Capitán el título de “Almirante de la Mar Océana” y “Virrey de todas las tierras que se descubran”, así como el diezmo de todas las riquezas obtenidas. ¿Y qué hay para su fiel marinería? ¡Nada! Hombres que han dejado familia atrás y arriesgan tanto o más su vida que su Capitán en la aventura; que bregan y sudan en cubierta bajo un sol que les quema la piel y se trepan a los mástiles sin más protección que una medalla de la Virgen pendiendo del cuello. Nada para ellos, los imprescindibles. Fatigas, penalidades y escorbuto, esas son sus recompensas.

 

¡Puto genovés! ¡Maldito bastardo avaricioso! Si Rodrigo grita ¡tierra! salva la vida a Colón. Pero lo que brota de su garganta como un aullido es: ¡Mierdaaaaaa!

 

Desciende el vigía de la cofa. La tripulación se agita en cubierta, legañosos y somnolientos interrogan a Rodrigo: 

 

-¿Qué pasa? ¿Qué ocurre? ¿Has gritado tierra?

-¡Mierda, he gritado mierda! –replica el vigía- No esperemos ni un segundo más. Matemos ya a ese hijo de puta de Cristóbal Colón. ¡A la horca con él!

 

Presto, Juan de la Cosa trenza la soga.

 

La Arqueología del saber de Michel Foucault: una teoría del Análisis de las prácticas empíricas del discurso de la democracia en el campo del lenguaje

Por Eric Rodríguez Ochoa[1]

R e s u m e n

La concepción occidental del conocimiento como saber que busca lo verdadero fue, tal vez, el discurso más extenso y dominante durante la Modernidad. En el campo de lo político, el discurso político se legitimaba como verdad sobre la búsqueda del bien común. La incredulidad en los discursos de legitimación que la Posmodernidad inauguró (Lyotard, 1991), trajo consigo la crisis de la legitimación del bien común de aquel discurso. Los nuevos discursos antidemocráticos obtendrán su legitimación del uso del lenguaje para la des-realización política de la vida cotidiana. En nuestro país, esta legitimación entra a la escena política en los 80´s, como discurso de la transición democrática.

  1. La arqueología del saber: un método de análisis de las prácticas empíricas discursivas en el campo del lenguaje.

Toda creencia que se transforma en conocimiento: creencia verdadera justificada, puede ser estudiada en tres niveles 1) como una producción de verdad, en este caso se aborda en el campo del lenguaje atenido a la lógica formal y se analiza la verdad (lógica) de los enunciados; 2) como construcción teórica con pretensión de verdad sobre determinados objetos, en este otro se abordan las construcciones como configuraciones de un sistema lógico (inductivo o deductivo) en correspondencia con la realidad que pretende explicar: es el caso de la teoría; pero también es posible estudiar el conocimiento como 3) construcción de los principios (ontológicos, históricos, epistemológicos, genéticos, etc.) que sustentan los conceptos de una teoría dada, así como sus límites, método y procedimientos demostrativos (argumentativo o experimental), Leer más

La danza y su alma. Un poema de Jaime Torres Bodet confrontado con un diálogo de Paul Valéry

Por Miguel García

Empezar a decir versos es entrar en una danza verbal

Paul Valéry

 

«Danza» y la poética onírica de Jaime Torres Bodet

Llama

que por morir más pronto se levanta,

flotas entre las brasas de la danza.

Y te arranca de ti,

al principiar, un salto tan esbelto

que el sitio en que bailabas

se queda sin atmósfera.

Así el pedazo negro de la noche

en que pasó un lucero.

Pero de pronto vuelves

del torbellino de las formas

a la inmovilidad que te acechaba

y ocupas,

como un vestido exacto,

el hueco

de tu propia figura.

Pareces una cosa

caída en el espejo de un recuerdo:

te bisela

el declive del tiempo.

Un minuto después, estás desnuda…

La brisa

te peina el ondulante movimiento

y, a cada nueva línea

que las flautas dibujaban en la música,

obedece una línea de tu cuerpo.

¡No resonéis ahora,

címbalos, que la danza es como el sueño![1]

«Danza» apareció incluido en el libro Destierro en 1930 —aunque ya había sido antologado por Jorge Cuesta en su Antología de la poesía mexicana moderna en 1928, e incluso publicado antes, en El Universal Ilustrado del 10 de febrero de 1927, mismo año de publicación de Margarita de niebla, su primera novela—. Rubio Pacho señala que el libro es «decididamente vanguardista […] a través de imágenes surrealistas y del verso libre, trazó una imagen mecanicista y desolada del mundo».[2] Quizás nuestro poema llegue a ser un intento por huir, mediante la danza (sensibilidad, ritmo), de ese mundo mecánico. James Swan sostiene que en la obra de JTBLeer más

Autogol, la desaparición de la liga de ascenso

Por Alonso Mancilla

No era de esperarse, mucho menos se imaginaba, que el fútbol desaparecería, pues en el mundo podrían suceder un sin fin de cosas pero entre ellas no estaba el paro del fútbol; tuvo que venir la pandemia para que se parara el deporte más popular del mundo. Como todos los sectores, el fútbol no estaba preparado para dejar de producir ilusiones, risas, emociones y, por su puesto, dinero.

Asimismo, como sucede con las empresas del Grupo Salinas, de Slim o con las cadenas de supermercados, las cuales han dado golpes mortales a la clase trabajadora: reducción de salarios, asistencia obligada a los sitios laborales, despidos y, el ya famoso, Homeofice ―sin mencionar las muertes sufridas por consecuencia de esto―, al fútbol le dieron un golpe certero, específicamente a la Liga de Ascenso.

Enrique Bonilla, el rostro detrás de los grandes empresarios, dueños de los equipos de fútbol y presidente de la Liga Mx, anunció que desaparecería la Liga de Ascenso por los próximos cinco años para, así, convertirla en una liga de desarrollo. Bonilla aprovechó que los trabajadores “se quedan en casa” para aventajarse con un gol y ganar el partido.Leer más