Tras la huella aborigen en Sydney

Por Carla Pascual Martínez

Hoy, Sydney es una puerta al pasado de Australia. Antes de su icónica Opera House y magníficos museos, fue el hogar de tribus aborígenes por miles de años.

Los niños que consultaron la popular Encyclopedia of Australia en la década de los cincuenta crecieron pensando que su país era joven. Y cómo no, si apenas habían pasado poco más de 150 años desde que Arthur Phillips llegó de Inglaterra en 1788 a establecer una colonia de prisioneros ingleses en la ensenada que bautizó con el nombre de Sydney. Si la presencia humana en Australia tiene más de 50,000 años, ¿por qué la Encyclopedia solo menciona “la caída de sus antiguosLeer más

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La aventura de (re) aprender a enseñar

Mónica Kac (Argentina) es Directora de la Red Lúdica/Rosario, asesora pedagógica y conferencista internacional. Ha publicado libros y diversos materiales relacionados con el enfoque de la Didáctica lúdica grupal, del cual es su creadora.

En este artículo, la pedagoga y pensadora Mónica Kac dibuja, magistralmente, cuatro premisas importantes para “reterritorializar” los espacios educativos hoy: Las posibilidades están inscritas en el presente, la actitud del docente convierte al fenómeno en posibilidad, las posibilidades se configuran con acciones propias del pensamiento creativo y para que una posibilidad pase de la virtualidad a la realidad, es preciso encarnarla. Retomando a pedagogos como Gentiletti y filósofos como Spinoza, muestra cómo es posible, más allá del distanciamiento físico, re-aprender a enseñar, movilizando nuestras propias energías subjetivas, retomando los eventos del presente virtual y vinculándolos a nuestras decisiones intencionales educativas que transforman nuestras prácticas.

David Sumiacher

LA AVENTURA DE (RE)APRENDER A ENSEÑAR[1]

Los acontecimientos irrumpen en la cotidianeidad. Son hechos o situaciones difíciles de comprender que conmocionan y trastocan el orden[2] establecido. Como sucesos extraordinarios, se distinguen de otros a los cuales muchas veces nos enfrentamos porque introducen un punto de referencia que denota un antes y un después de su emergencia. Leer más

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Julio Macott | Poemas

Julio Macott (Cartagena, Colombia), autodidacta, periodista cultural y político y escritor. Editor y Director de la revista literaria cartagenera Eñe Ñ. Editor General del medio digital e independiente Café Caliente. Colabora en La Cola de Rata y en la revista Diáspora. Autor del libro Sueños intermitentes (Poesía, 2020).

 

Figura de los hombres huecos

El Nombre está lejos de nosotros.

El hombre, el gran opresor de los pueblos, 

pronuncia sonidos y marchas. 

La mujer doblemente oprimida y compañeros, 

Le hacen la guerra. 

El hombre ha creado la guerra. 

¿Cómo esperan que no se defiendan? 

El hombre articula sonidos 

a veces bellos sonidos para domesticar a las 

masas: 

a quienes les vende una apacible moral. 

Ellos la compran fatigados 

con la moneda enajenada 

y es el verbo el que clama silencio. 

El hombre está lejos de nosotros 

y es el hombre quien lo utiliza 

para guiarnos a la ruina. 

El significante es una cerca. 

El espíritu del hombre nos dice: 

separación. 

Está lejos de nosotros. 

El hombre lo utiliza como excusa 

para hacer del hombre algo terreno: 

un arma. 

El cuerpo del hombre nos dice: 

corte. 

Su piel brilla en los labios de los generales 

y está afilada. 

Su nombre es un arma blanca. 

Blanca como la luz del Sol 

que ciega a quienes la siguen. 

Quien no parpadea está perdido. 

¿Buscas el vacío, amigo? 

Mantenerse con los ojos abiertos es inteligente; 

prudente es cerrarlos para el descanso. 

Tu mente necesita sueños. 

Observa también las sombras, 

que no son ajenas al mundo, 

ni son tampoco monstruos; 

no más que aquellos que sin pestañar 

han seguido el brillo de la luz. 

La forma del hombre es un arado. 

El hombre para sembrar su reino 

primero necesita destruirnos. 

 

¿Qué es acaso un 

reino sin esclavos? 

Pronunciar es lejanía. 

Se dijo, se sabe: es ausencia. 

En las oraciones se esconde el silencio 

al igual que entre las notas y los acordes 

en la música.

 

 

Sermón a la fiebre

He conocido el aburrimiento del vino,

las aves enfermas, y he

saltado en su tos.

He visto comedias muy extrañas

de ángeles ahorcados, de vacas

negras que cagaban

sobre las flores para mancharlas.

He contado cuántos lisiados

se rompían los huesos, pero los huesos

que no eran, y todos en círculo

se intercambiaban las astillas.

He visto a cristo lujurioso arrodillado

en medio a los apóstoles: he comprendido

que los dioses son indecentes, y nosotros

recogemos el caldo con las manos.

 

 

Memoria de soledad 

La soledad 

es el canto 

de la ausencia, 

el paisaje 

donde suceden 

los recuerdos, 

donde 

ya no hablan dos, 

sino uno, 

uno que está solo.

 

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Los clásicos también son adolescentes

Por Karla Hernández Jiménez

Desde sus inicios, el cine ha seducido a espectadores de todas las edades ya que se ha mostrado como un reflejo de la vida cotidiana. No obstante, durante la década de 1950 se suscita la inclusión de la vida de los jóvenes en el cine, principalmente como una estrategia ante las ventas bajas en las taquillas, para con ello fomentar el consumo en un nuevo sector de la población que también se encontraba ávido de entretenimiento:

Aparecen así las primeras muestras de las películas fabricadas de manera específica para los públicos juveniles y para las nuevas formas de consumo: con el fenómeno de los teenagers como protagonistas del consumo familiar, se produce la llegada de las teenpics Leer más

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A un año de la Revuelta de octubre en que ardió Chile

Por Jordano Ignacio Morales[1]

Son jóvenes, niñas algunas, pero la mayoría ya en la adolescencia. Entre gritos, cánticos y risas inundan una estación del metro de Santiago (capital de Chile). Los adultos impávidos y sin saber qué hacer las miran. Ni los guardias del tren subterráneo, ni los carabineros que a esa hora vigilaban la estación pudieron con ellas. Sólo bastó un “ahora, cabras” para que se echasen a correr como si no supiesen hacer otra cosa. Felices, desenvueltas y libres, las chicas se trasforman en una marea colectiva que al son de una sola consigna alteran la cotidianeidad del chile neoliberal.

Esto ha quedado grabado como uno de los ingresos de estudiantes, en este caso de un liceo de mujeres, a una de las estaciones del metro. Los registros abundan en redes socialesLeer más

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Literatura viral

Pandemias y morbilidad en la narrativa occidental

Por Isaac Gasca Mata[1]

“La muerte, para acabar conmigo,
tendrá que contar con mi complicidad.”
Marguerite Yourcenar

En la historia de la literatura, las epidemias son una constante; ya sea como escenario o trama, lo cierto es que la historia de las letras occidentales es un amplio archivo de este tipo de crisis sociales que la humanidad ha enfrentado en diversos momentos y con diversos grados de mortandad. La peste negra, el coronavirus, el ébola, la viruela, el cólera o incluso el ficticio virus Z son el tema central de obras imponderables y canónicas como El Decamerón, de Giovanni Boccaccio, La peste, de Albert Camus, o El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez. No menos importantes son Ensayo sobre la ceguera, de José Saramago, Diario del año de la peste, de Daniel Defoe, Más grandes que el amor, de Dominique Lapierre, y Guerra mundial Z, de Max Brooks. En todos ellos la muerte, el miedo al contagio, la tristeza y desesperanza de los personajes provocan en el lector una curiosidad entusiasta. ¿Los infectados se mueren o se salvan? Las páginas de los libros se agotan respondiendo esta pregunta.

Hace unos meses veíamos lejanas esas historias, pasatiempos narrativos sin mayor objetivo que entretener; en el mejor de los casos, eran registros testimoniales de tiempos atroces y antiguos que frente a los avances de la medicina moderna creíamos que no volverían a ocurrir. Craso error. La literatura siempre está ahí para recordarLeer más

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La nueva (a)normalidad: el miedo

Diego Antonio Pineda R. (Colombia) es ex decano y Profesor Titular en la Universidad Javeriana en Bogotá, autor y traductor de múltiples obras vinculadas al pragmatismo, la filosofía para niños y la filosofía en general.

En tiempos de Pandemia, el miedo es algo con lo que normalmente debemos convivir: miedo a enfermarnos, a quedarnos sin trabajo, a la soledad o a la muerte. En general, creemos que debemos evitar sentir miedo, que el miedo es algo que debe ser superado. Con un estilo ameno y casi literario, Diego Pineda nos lleva por los caminos de su propia indagación filosófica sobre el miedo. Recorriendo algunas ideas de Platón, Aristóteles y Maquiavelo, refiriendo también a sus propias narrativas sobre el tema y realizando una aplicación sumamente pertinente para nuestra época nos permite preguntarnos: ¿Qué hacer con el miedo? ¿No es este acaso parte de nuestra condición humana? ¿Se puede llevar algún tipo de “buena vida” con el miedo? Agradecidos por tener a este reconocido autor colombiano en nuestra serie, los invitamos a disfrutar las páginas que siguen.

D. S.

Enviado el: 14 de julio de 2020

En tiempos en que la realidad parece que nos excede la filosofía es un medio para transformar quienes somos

 

La nueva (a)normalidad: el miedo[1]

Vivimos con miedo. Siempre ha sido así y, en cierto modo, es algo inevitable. Hay cosas a las que les tenemos miedo, y a las que es normal tenérselo, pues son males evidentes: pobreza, enfermedad, ignorancia, soledad, desprecio. Se trata de males tan ciertos que buscamos diversas estrategias para evitarlos: acaparamos objetos y dinero para huir de la pobreza, hacemos cuántoLeer más

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Noches blancas

Alma A. C. Carbajal. Egresada de SOGEM (Sociedad General de Escritores de México). Diseñadora Gráfica, escritora por vocación y pensadora filosófica por convicción, actualmente trabaja arduamente como ensayista. Diplomada en Neuroestética en CASA LAMM. En relación a la literatura y al estudio de las formas, abre y descompone paradigmas en lo que a la creación se refiere. Actualmente cursa la licenciatura de Comunicación en UNIR (Universidad Internacional de la Rioja) y la licenciatura en Psicología. 

 

La noche fue mudando de piel, mientras en la lejanía las horas parecían movedizas. Las partículas de polvo se adherían a mi cabello, todo lo demás era imposible. Regresé a casa del trabajo para bañarme por segunda vez. El agua zurcía una especie de suciedad invisible, inevitable. La lluvia cubría la ciudad de un hastío permanente y la limpieza añorada nunca bajó de los cielos, sin embargo emergió de los infiernos una ansiedad descorazonadora, caprichosa. 

 

Los medios de igual forma fueron invadidos por un virus – aún desconocido – nadie volvió a creer en el apocalipsis a cuenta gotas. Leer más

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Las redes comunitarias desde las epistemologías del sur

El papel del investigador en la reformulación del conocimiento.

 

Por Zulay Saxe Castro[1]

 

¿Cuál es la importancia de las redes comunitarias entre los grupos vulnerables y cómo podemos replantear los conocimientos hegemónicos? Para responder estas preguntas, partiré desde los conceptos de las epistemologías del sur y la construcción de conocimiento y comunidad desde y para los grupos vulnerables. De igual forma, abordaré las alternativas propuestas por diversos autores desde una perspectiva antihegemónica que cuestiona las estructuras del conocimiento occidental implantadas en los diversos procesos de investigación académica.

Una construcción colectiva de saberes

Boaventura de Sousa Santos (2010) habla de la importancia de una búsqueda alternativa de conocimientos alejada de las perspectivas occidentales que dominan los usos, fuentes y formas del conocimienLeer más

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El origen del arte

Por Francisco Sagredo[1]

En el origen, mezclado e irreconocible, el ritmo, ese que posee la cualidad de gobernarnos, y la poesía, esa que según los antiguos atraía a los dioses, eran parte de la magia, del encantamiento. La palabra, aún demasiado emparentada al aullido, se servía de la intuición y, por lo tanto, le traducía en sus propias formas, las cuales ameritarían un estudio empírico de su génesis para ser comprendidas. Antes de que nos hiciéramos conscientes del escenario que habitamos, antes de que el teatro interrumpiera al rito, antes de que la introducción nos diera pistas de entendimiento, existían estímulos o hechos clave que permitían una asociación de entendimiento contraria a diferenciar una dicotomía entre actor y espectador, explicada la obra en sí misma y por sí misma, ya que los sujetos implicados constituían la naturaleza y no eran sujetos observadores. Consideremos que en un momento de la historia griega el denominado “Ditirambo”, rito primaveral al dios Dionisio, Leer más

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