Si quieres vivir, no debes conducir

“Arabia Saudita, donde manejar un vehículo era un delito para las mujeres”

Por Sofía Rangel Ramírez

¿Qué pasaría si no tuvieras permitido conducir?, ¿Cómo podrías trasladarte a distintos sitios para efectuar actividades cotidianas?, y si se presentara una emergencia, ¿qué harías?

Manal Al Sharif no solo fue detenida por el delito de manejar un automóvil, también influyó que publicara un video en Internet sobre ello y motivara a otras mujeres a no quedarse atrás. Para así representar un poco de la discriminación que sufren las mujeres día a día en Arabia Saudita.

¿Cuándo y por qué surge esta ley?

La ley que prohibía a las mujeres conducir, y originó un daño a su libertad y dignidad, fue emitida en 1932, hace más de 80 años, cuando se fundó el Estado Saudí.

La delgada línea que divide la discriminación que sufren hombres y mujeres se basa en la aplicación de la “purdah”, un conjunto de prácticas falócratas que pretenden proteger el honor de la mujer. Sin embargo, deLeer más

Cuando se nos niega el derecho de poner nuestros límites

Por Alejandra Libertad[1]

En días anteriores, platicando con una amiga, me explicó que se encuentra llegando a su límite con su actual pareja, debatiéndose entre continuar o terminar, porque se ha dado cuenta que es una relación violenta. De inmediato empaticé con ella, ya que el tema de los límites me ha quitado varias veces el sueño, pues reconozco que me es difícil identificarlos y mantenerlos, sobre todo con personas que estimo.

Hablar de límites me transporta a las clases de geografía y a esas líneas divisorias reales o imaginarias para demarcar una entidad o territorio, pero también a los diálogos cotidianos donde se evoca ese umbral que define “hasta donde tú puedas llegar o aguantar”.

Cuando pienso en mi cuerpa, identifico límites físicos pues por más que lo desee no puedo saltar de un techo de 4 metros o aguantar una extracción de muela sin llorar. También hay límites psicológicos o emocionales, porque no me puedo obligar a sentir cariño por alguien, o a estar en un grupo de trabajo por más de 11 horas al día,Leer más

Expresiones de la masculinidad hegemónica mexicana desde los memes de internet

Por Miguel Cipactli Romero Ramírez

El yo, la mente individual, no crea la realidad. La humanidad está mediada por una realidad que no fue creada por ella. La cual tenemos que aceptar como un hecho primordial. Pero está en nosotros interpretar la realidad, hacerla coherente, comprensible, inteligible.
–E. Cassirer

En este artículo pretendo avocarme al análisis de la expresión sociocultural de la violencia de género desde Facebook a partir del marco analítico de las masculinidades. En primera instancia, puntualizo el marco analítico —de tipo culturalista— del que parto para problematizar el concepto de masculinidad. Posteriormente, presento cómo tanto las representaciones que se proyectan desde los memes de la página de Spidercholo en Facebook alrededor de la masculinidad, así como los comentarios que los seguidores publicaron al observarlos, da como resultado la identificación de que entre los administradores de la página y sus seguidores se ha constituido una fratría digital (Segato, 2013) desde la que se difunden memes y discursos de odio contra las mujeres. Finalmente, concluyo resaltando que al introducir la perspectiva de las masculinidades hacia el estudio de los memes, nos permite comprender las expresiones de violencia que se producen desde los espacios de interacción digital mediados por dispositivos tecnológicos.

1.-La concepción socio-cultural de las masculinidades

Por muchos años se sostuvo que ser hombre respondía a determinaciones exclusivamente biológicas. Leer más

Biólogas de campo: un trabajo valiente para la ciencia

Por Liliana Reyes Grande[1]

A propósito del día Internacional de la mujer y la niña en la ciencia, es importante resaltar el papel que ellas desempeñan, tal es el caso de las biólogas mexicanas, haciendo énfasis en los estudios de campo, que son de suma importancia para el uso y conocimiento de la biodiversidad. El día internacional de la mujer y la niña en la ciencia fue decretado por Naciones Unidas y es celebrado el 11 de febrero, como parte de la Agenda 2030 de desarrollo sostenible. La ciencia y la igualdad de género son fundamentales para el fortalecimiento del conocimiento, aun así, las mujeres siguen encontrando dificultades ya que menos del 30% de las científicas ejercen en el campo de la investigación. En México, la presencia de mujeres en áreas de ciencia y tecnología en 2018, ocupaba el 37% del total de integrantes del Sistema Internacional de Investigadores, sin embargo, en el campo laboral, ocupan un 59.1% de acuerdo a las estadísticas reportadas en el primer trimestre del 2020. Como profesionales en biología, hay al menos 100 mil biólogos en nuestro país, no obstante, no se encuentran datos con relación al género y mucho menos sobre sus áreas de especialidad, como es el caso de las biólogas que realizan estudios en campo para la recolección de datos para la investigación.Leer más

¿Y si te arrepientes?

Por Sandra Estefania Becerra

Las mujeres menores de 30 años que no tenemos, ni deseamos tener hijos, y además decidimos exteriorizar nuestro deseo, una vez que hemos dicho «no quiero tener hijos jamás», nos convertimos en sujetas de cuestionamientos permanente, por la sociedad, la esfera social y familiares, ya que, al no contemplar la maternidad como plan de vida, nos salimos del molde, e instantáneamente nos transformamos en seres extraños. Esta decisión también suele ser reprochada por ginecólogas (os), donde la controversia se torna más oscura si la declaración va acompañada de un “deseo realizarme una ligadura de trompas”, generalmente conocida como esterilización. La decisión lleva consigo una carga de información previa, que en el caso de Latinoamérica, no necesariamente es suministrada por el Estado (mediante ginecólogas o ginecólogos, servidores de la salud pública), y cuando lo es, suele ser incompleta, sesgada e, incluso, puede llegar a ser negada u omitirse información valiosa, y por consecuencia no llega a las interesadas de forma apropiada.Leer más

El feminismo como forma de (re)construcción de la masculinidad

Por Alonso Mancilla

«Es tu mala costumbre de hacer de mentor, que te has asignado tú mismo y en la que pretendes aleccionarme y asumir el papel de educador. Tus actuales consejos y críticas en relaciones a mis actividades aquí, van mucho más allá de los límites de los consejos y acotaciones de un buen amigo, para convertirse en una sistemática prédica» 
Rosa Luxemburgo, Carta a Leo Jogiches.

 

Antes de conceptualizar la filosofía feminista y dotarla de ciertas características que se supongan o consideren como filosofía, con el fin de comprender cómo se articula la (re)construcción de la masculinidad, habría que ir deconstruyendo y reconstruyendo la filosofía misma, como establece Celia Amorós en Feminismo y Filosofía, ya que no podría ser de otra manera tras siglos de filosofía patriarcal. Más aún, habríamos de concebirla como sinónimo de crítica, por lo que la autora no la piensa como filosofía feminista; pero no porque no sea filosofía en sí, sino debido a que no entra en el canon de conceptualización de la filosofía dada por el androcentrismo.Leer más

Las mujeres no somos cis

Por Angélica Mancilla García

Durante las últimas semanas, he visto a amigas y compañeras de distintos grupos —incluso de quienes se asumen feministas— usar la frase “mujeres cis” para hablar de sí mismas y, en general, de las mujeres que nacimos con sexo femenino. El problema con esto, me parece, es que otra vez estamos dejando que se nos categorice a partir de un paradigma contra el que hemos luchado históricamente: el género. Así, pues, el presente texto es una reflexión que invita a entender de dónde viene dicho calificativo y por qué las mujeres no somos ni podemos ser “cis”.

Antes de explicar el significado de la palabra “cis/cisgénero” y de dónde viene, me parece pertinente —porque nunca es suficiente— recodar algunos de los aportes más importantes del movimiento feminista y, por tanto, de la teoría feminista. Para ello, si bien recurriré a conceptos desarrollados por la teoría feminista radical —porque sus conceptos nos permitieron nombrar aquello sobre lo que se había reflexionado desde siglos atrás—, también retomaré algunas categorías propuestas por la antropóloga mexicana Marcela Lagarde, así como algunos planteamientos de la filósofa argentina María Lugones, desde el pensamiento feminista descolonial; Leer más

Juventudes LGBT+: Intersecciones de discriminación

Por Paloma Marisol Carreño Acuña

Cuando la orientación sexual, identidad, o expresión de género se cruzan con la edad, se generan intersecciones de discriminación provocadas por el adultocentrismo y la hetero-cis[1]– normatividad que afectan de forma particular la vida de las infancias, adolescencias y juventudes LGBTI+. Es por eso que se vuelve indispensable incorporar la perspectiva de juventudes en las acciones para garantizar los derechos humanos, particularmente los derechos sexuales y reproductivos, de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes (NNAJ) de la diversidad sexual.

Intersección de discriminación

Las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex han sido históricamente discriminadas por su orientación sexual, identidad, expresión de género y diversidad corporal[2]. Esa discriminación es estructural porque se reproduce a través de múltiples plataformas que conforman el imaginario colectivo: leyes, políticas públicas, creencias religiosas, planes educativos, medios de comunicación, tradiciones, prácticas culturales o el lenguaje.Leer más

El mayor limitante en la expresión de nuestra personalidad

 

Por Erick Pavell Galeana Mayo[1]

“Deconstruirse es un acto infinito”

Lo conocido como “ser hombre” —igual que tantas cosas— es una construcción social que ha variado a lo largo del tiempo y el espacio, aunque las similitudes compartidas son diversas. Desde épocas antiguas se ha creído que un hombre debe ser fuerte, valiente, protector, heterosexual —haciendo mención de pocas de tantas aptitudes— y estas atribuciones han perdurado hasta nuestros días distorsionando el significado de las palabras. Un claro ejemplo ha sido la confusión de atribuir únicamente la fortaleza física a lo contemplado como “fuerte”, ignorando los demás elementos de fuerza, como lo es —la luz en la oscuridad ante las desgracias— la resiliencia. Cuando crecemos nos enseñan, corrigen e indican cómo debemos ser y en quién no debemos convertirnos; es indudable, “ser hombre” (y su proceso de adoctrinamiento) ha predestinado gran parte de nuestras vidas.

Empero, las masculinidades que existen son la hegemónica, subordinada y alterna. De acuerdo con un informe sobre masculinidades emitido por la CNDH: “los integrantes de la masculinidad hegemónica se caracterizan por ser importantes, independientes, autónomos, atractivos, productivos, heterosexuales, y a nivel familiar, proveedores y con un amplio control sobre sus emociones”[2], mientras tanto, el machismo y micromachismo se explican por separado. Leer más

Lesbiana: un erotismo violento

Por Camila Carrillo-Camacho[1]

Píntame una mujer peligrosa
una que coma culebras
una que ladre
que se peine la barba
una mujer con la vagina violada
con las tetas caídas
una que singue y goce
una que tenga cucarachas aladas
al lado de la cama
píntamela para poder mirarme al espejo
(de la Tierra 2005)

Se me quedaron retumbando las palabras de un amigo luego de ver la Carta a las imágenes pensativas (anexo 1): “el texto eleva el erotismo de la imagen y lo desborda a la imaginación.” Yo quiero contrastar esa idea con la siguiente, “hay regímenes del entrever: por ejemplo, en ciertas expresiones del arte erótico no se exhibe el desnudo sino que se invita a inferir formas y posturas corporales veladas por la ropa” (Abril 2013, 37). De este contraste, me da la sensación de poder crear símiles entre la imagen del vídeo como un desnudo, y el texto sonoro del vídeo como una ropa: veladura, que desbordan en la imaginación erótica. Este ejercicio comparativo juega con movimientos de contraste sumamente dinámicos: situar a la imagen que sí podemos ver en el video como desnudo velado hace que lo visto adquiera zonas de invisibilidad. Esos lugares (invisibles) que no son aprehensibles movilizan la imagen, la corrugan y entonces lo visto no se asume como verdad plana o estática, sino que genera nuevas imágenes. Esto implica que la imagen tiene cualidades creativas, no solo se crea, sino que nos recrea.Leer más