“Definitivamente voy a tener alzheimer”: Alaíde Ventura, ganadora de la quinta edición del Premio Mauricio Achar-Literatura Random House

Foto de Canal 22

Por Rodrigo Piña

“La verdad es que no podría estar más feliz”, respondió la escritora al momento de cuestionarle sobre los dos concursos que ganó en un lapso menor a un año.

Alaíde Ventura actualmente tiene 34 años, nació en Xalapa, Veracruz, estado en el que realizó sus estudios de Antropología, en la Universidad Veracruzana; ahora lo hace en la capital del país, en la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha trabajado en Canal Once, Televisión Educativa y Time Out México. Es escritora freelance y ha colaborado en algunas revistas como Este país y Hojasanta.

Recientemente, la joven novelista consiguió dos importantes premios: el primero fue el Premio de Literatura Juvenil Gran Angular, en 2018, con su novela titulada Como caracol, con el que aparte de la publicación del libro, también obtuvo una compensación económica de 35 mil euros; el segundo, lo ganó hace un par de semanas, con su novela Entre los rotos, presentada en la quinta edición del Premio Mauricio Achar-Literatura Random House, el cual contempla la publicación del libro y un lauro de 300 mil pesos.

Enpoli pudo conversar con la apasionada y excelente narradora, quien se describió como amante de los gatos e inquina a la violencia. Alaíde Ventura es una persona sencilla, fue fácil contactarla, primero por facebook y luego vía telefónica para la entrevista, pues, debido a su agenda tan apretada, no pudimos concretar una cita, y es que no es para menos, su logro ha sido reconocido a nivel nacional.

“De por sí es muy difícil escribir”, respondió entre risas al preguntarle sobre los premios que obtuvo. La autora dice que aquellos “son alicientes”, pues, como cualquier otra escritora joven —o cualquier otra persona—, tiene gastos: renta, pasajes, comida, servicios y otras deudas. Ante esa situación, piensa que escribir se vuelve entonces una tarea doblemente difícil, sin embargo, hoy en día se siente afortunada por haber obtenido esos dos premios, pues sabe bien que provienen de instituciones reconocidas y de amplia trayectoria, y, en ese sentido, los concursos y becas son relevantes para la creación artística, “es como echar gasolina al coche”, comenta.

Hasta ahora, ha publicado una colaboración de cuento en La primera Antología de Escritoras Mexicanas; un relato en el libro Nada, de editorial Alacraña;  y, por supuesto, su primera novela, Como caracol, a la que Alaíde le guarda mucho cariño porque le costó más trabajo y tiempo construirla y escribirla.

Como caracol trata primordialmente del perdón y de lo importante que es la familia, pero no deja pasar por alto otros temas igualmente valiosos, como el de la vejez. Sus estudios de antropología le han ayudado a tener una perspectiva amplia sobre el tema, y en la novela lo demuestra. El libro gira entorno a Julieta, una chica que, para su cumpleaños número 16, recibe un regalo sorpresa; el obsequio lo envía su abuelita, a la que no conoce debido a que, en el pasado, ésta tuvo problemas con su hija, la madre de Julieta. La joven se da a la tarea de ir a buscar a su abuela y, cuando por fin la conoce, se da cuenta de que aquella mujer es única e, incluso, tienen mucho en común; aunque entablan una relación fuerte, ésta se va nublando poco a poco al igual que los recuerdos de la vieja, a causa del alzheimer.

Si bien no se trata de una obra autobiográfica, Alaíde la considera muy especial, pues ella vivió en carne propia el desvanecimiento de la memoria de su abuelita que padece dicha enfermedad. En algunas entrevistas, ha dicho que la familia de su madre tiene una estrecha relación con el alzheimer.

“Definitivamente yo voy a tener alzhaimer, pero no, no tengo miedo”, fue la respuesta de la también cuentista al preguntarle si tiene miedo de que aquella enfermedad la alcance. Aunque sabe que es probable que la padezca, se muestra impávida ante dicha situación y, a pesar de que no se considera una persona miedosa, lo único que le preocupa es que su vida se prolongue en contra de su voluntad, “me preocupa que todavía no exista la legislación correcta para despedirme cuando yo quiera”, dijo.

A la lista de sus publicaciones se sumará muy pronto su última novela, Entre los rotos, que estará disponible a partir del mes de noviembre. Además, ahora trabaja en algunos cuentos para niños, una novela juvenil y ya está pensando en su nueva novela para el público adulto.

El escritor favorito de Alaíde es el chileno Roberto Bolaño, de quien lamenta su muerte por no poder encontrar un donador de riñón, además de haber tenido una vida poco longeva. Aunque asegura que no ha tratado de imitar el estilo de alguien, sabe que es inevitable recoger algunas cosas de otros autores para crear un estilo propio; ella se alimenta de escritores contemporáneos, Isabel Zapata y Jorge Comensal son algunos de ellos, además, “el jurado de mi último premio también son mis escritores favoritos, me encantan”, dijo refiriéndose a Cristina Rivera Garza, Emiliano Monge y Fernanda Melchor.

Consciente de que la violencia es innecesaria en cualquiera de sus grados, piensa que la más aborrecible de todas es aquella que viene de arriba hacia abajo. La violencia hacia los niños, hacia los adultos mayores, hacia las mujeres, incluso, la que va contra los animales, es lo que más le revienta el hígado a la veracruzana.

Alaíde afirma que su objetivo es seguir llegando a más personas, “me gusta cuando se me acerca una chava o una abuelita y me dicen que se identificaron con alguno de mis personajes”; para ella es muy importante que las mujeres alcen la voz, la llena de esperanza ver a muchas chavitas luchando para mejorar sus condiciones en la sociedad. La autora hace énfasis en la lucha feminista y la literatura, sostiene que es crucial que las mujeres escriban mucho, porque “cuando una mujer cuenta su historia, un volcán nace”, cita a la escritora estadounidense Ursula K. Le Guin.

Por último, Alaíde Ventura Medina aconseja a todos los jóvenes que aspiran a ser escritores que lleven consigo a todas partes una libreta, y que escriban todo, aunque sea un párrafo pequeño, “escribir es algo muy difícil y tal vez cueste toda una vida aprenderlo, pero vale la pena”.

Ahí nos vidrios, carnal

Foto de  CNL/INBAL

Por Alfredo Alejandro Parra[1]

En memoria de Armando Ramírez

   Regina, la calle, nos encontró.

   Habían pasado muchos años sin que estrecháramos las manos Armando Ramírez y un servidor, desde aquellos lejanos, muy lejanos días cuando coincidíamos, dominicales, en el mercado de legumbres en el mero centro de Tepis, cuando iba  a comprarle dulces a su entonces pequeña hija, o cuando lo visitaba en su casa, allá por la añeja calle de Peralvillo.

   Un jovenzuelo aspirante a escribidor y un novelista que rompía esquemas «intelectuales», con una historia nacida del vientre de un Barrio madre del que nadie quería hablar y mucho menos escribir.

   Asociación peculiar en un barrio donde las letras eran algo demasiado excéntrico.

   En la memoria todavía conservo su gesto de sorpresa y resignación al leer esos intentos de poemas que le mostré entre mi indecisión y mi inseguridad.

   Pero qué tanto es tantito si se conoce la palabra comprensión y Armando la supo tener para este aprendiz literario.

   Y después de tantos años, la calle Regina nos volvió a encontrar.

   Recordar hechos gratos siempre es reconciliante, un Tepis que ya no existe, pero una vocación que nunca se fue del todo y si Armando se descubrió cronista y juglar de una ciudad entera y no sólo de un barrio, nunca olvidó la raíz, su raíz.

   Porque en un ámbito literario donde la mayoría de los escritos parecieran una competencia de snobismos, Armando Ramírez siempre buscó y usó ese lenguaje común,  cotidiano, coloquial, de cualquier hora, para dar voz a una gama de personajes que deambulan, aman, sueñan y mueren todos los días en el ombligo de esta ciudad.

   Ese fue el gran mérito y logro de este escritor, el estandarte que portó durante toda su vida: el personaje citadino tal como es, con su lenguaje, con sus defectos, con sus contradicciones.

   Esa tarde dos exiliados tepiteños intercambiaron nostalgias, pesares por ya no estar físicamente en el barrio, pero al mismo tiempo de repente descubrir que su corazón nunca se fue de ahí, de esas calles, de esos rincones, de esas esquinas, y saber que aún se conservaba en la memoria la gama de personajes que, mudos, siempre esperaron quién les diera una imagen, una voz.

    Hoy, Armando Ramírez ha partido hacía el otro barrio como dirán los maloras que tanto conoció en las andanzas por esas calles donde CHIN CHIN, aun le canta al amor perdido, pero a cambio nos deja una ciudad para que, al igual que él, la sepamos descubrir algún bendecido día

   Ahí nos queda el camino mostrado en sus crónicas.

   Y como en aquella tarde que la calle de Regina nos encontró, al despedirte, te doy un abrazo ―esta vez imaginario―, y como se dice en nuestro inmortal Barrio…

   «Pus ahí nos vidrios, carnal…»

 

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“Comemos o pagamos luz”: MNUEE

foto tomada de CENCOS 

Por Enpoli 

Ciudad de México, 11 de julio de 2019. El día de hoy, en el Centro Nacional de Comunicación Social A.C. (CENCOS), una comisión de miembros del Movimiento Nacional de Usuarios de la Energía Eléctrica (MNUEE) presentó una serie de demandas y medidas que han tomado para contrarrestar los abusos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y para buscar que el Gobierno federal ofrezca el mismo trato que dio a la población en Tabasco.

El MNUEE se compone de comités organizados en el área metropolitana, principalmente en las alcaldías de la Ciudad de México y municipios del Estado de México; tiene casi 10 años en resistencia civil pacífica, y surgió a raíz de la extinción del organismo público Luz y Fuerza del Centro —por decreto del expresidente Felipe Calderón— y tras la llegada de la CFE, “que significó un perjuicio para nosotros, a través de los recibos inhumanos, nos empezaron a llegar cobros exagerados debido a la falta de lectura de nuestros servicios, estimaciones de consumo, nos impusieron la injusta tarifa doméstica de alto consumo (DAC), llevándonos a la terrible decisión de comer o pagar el servicio eléctrico”, expresaron.Leer más

La renuncia de Carlos Urzúa ¿para ser más libres y más independientes?

Por Enpoli

Ciudad de México, 10 de julio de 2019. Esta mañana, en conferencia de prensa, el presidente Andrés Manuel López Obrador dio detalles sobre la renuncia de Carlos Urzúa a la SHCP al ser cuestionado sobre la carta de renuncia que éste presentó, la cual hace mención de conflictos de interés.

 

Al respecto, el presidente sostuvo que en un país democrático existe la discrepancia, que “se produzcan incluso enfrentamientos al interior del mismo gobierno, del mismo grupo (…) lo importante es que el gobierno continúa su marcha sin problema porque ya no somos nosotros los fundamentales (…) sino el proceso de transformación”. En esa misma línea, señaló que de lo que se trata es de dejar sentadas las bases para la transformación a final de este año y esta tarea no se va a detener por nada o por nadie; entendiendo el contexto y las circunstancias de cambio que van a seguir dándose, incluso no descartó otras posibles renuncias. Recordó también que hubo diferencias con Germán Martínez  quien igual, de manera libre, decidió renunciar al IMSS, y habló de otras diferencias que se tuvieron en el SAT, pero nada extraño, subrayó, ya que “no hay esa quietud, ese inmovilismo donde no pasa nada porque hay continuidad, más de lo mismo”.Leer más

Rumbo a un acuerdo con integrantes de la Policía Federal

Foto tomada de Cuartoscuro

Por Enpoli

Ciudad de México, 9 de julio de 2019. Esta mañana, en conferencia de prensa, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó que ya trabajan en un acuerdo con los integrantes de la Policía Federal que, en días pasados, se manifestaron para mostrar su rechazo a la Guardia Nacional.

El presidente precisó que si bien no se puede descalificar a todos los integrantes de la Policía Federal y que manifestarse es su derecho, hubo varios integrantes que actuaron por desinformación y por manipulación. Recodó que no habrá despidos ni se solicitarán renuncias; seguirá el proceso para que los elementos que pasen las pruebas ingresen a la Guardia Nacional o para que se hagan cargo de otras ocupaciones, como vigilancia en oficinas públicas y gubernamentales; asimismo, quienes decidan retirarse del servicio, podrán hacerlo sin perder su antigüedad y con respeto a sus prestaciones laborales.Leer más

Huerto La Grieta: rebeldía y acción colectiva[1] 

Por Ximena Cobos Cruz

“Nada humano me es ajeno, bien.

Nada Utópico me es ajeno, súper bien”

M.S.P

 

El pasado 5 de mayo se inauguró el Huerto La Grieta en la colonia San Lorenzo, de la alcaldía Iztapalapa, como un proyecto cuya consigna principal es rearticular a los habitantes de una comunidad cuyas calles se han transformado con los años en espacios de violencia e inseguridad. Es importante recordar que justo en el sitio donde está ubicado pasa una falla geológica que ocasionó, en 2007, durante una noche de lluvia torrencial, que el enorme agrietamiento de más de 50 metros se agudizara causando una fractura en un ducto de PEMEX cuya consecuencia fue un derrame de gasolina que convirtió las áreas aledañas en zona de guerra, por ello, con dicho nombre se busca revivir no el evento traumático en sí, sino la fuerza, la solidaridad y la acción conjunta que los vecinos tuvieron en aquellas circunstancias lacerantes. Creemos necesario unirnos más allá del espacio compartido, revertir los procesos naturales que la vida en la ciudad ―donde habitamos nuestras casas o departamentos sólo al regreso del trabajo al que se sale muy temprano― encarna en circunstancias tales como nula comunicación entre vecinos, desconocimiento total de sus profesiones, sus nombres y hasta de sus rostros, en suma, una vida comunitaria escindida. Dice Robert Ezra Park que “la ciudad está implicada en los procesos vitales de las personas que la habitan”, bajo esta idea, la creación de un huerto comunitario abierto a todo aquel que desee sumar manos para trabajar la tierra y participar en los procesos de cultivo de los cuales se verá beneficiado pone en marcha una transformación no sólo del entorno, sino del ánimo con que los habitantes aledaños a este foco verde transitarían.Leer más

A propósito de las lamentaciones por el #metoo

Foto por Angélica Mancilla

Por Ximena Cobos Cruz 

Pensar, reflexionar sobre los escenarios y las escenas que se dibujan cada día que despertamos con noticias nuevas que reflejan el inexorable dinamismo de la realidad debe ser una de nuestras prioridades. No obstante, es necesario reconocer y asumir responsabilidades por nuestros dichos para así poder intentar diferenciar entre un comentario nacido de las vísceras y otro emanado de la razón. Todos, no sólo los denunciados, necesitamos un tiempo de silencio en este tsunami de palabras que ha sido la denuncia, porque no hay manera de pararla. Estamos enojadas, estamos rabiando, estamos temblando de coraje y miedo acumulados porque no han sido uno, dos ni tres quienes nos han agredido, y no han sido sólo micromachismos que suman una bola de nieve que viene cayendo a gran velocidad, sino violencias que nos han roto el vestido, los pantalones y la dignidad, que hoy estamos recuperando.

Es absolutamente necesario que se tome en cuenta que el #metoo es el boom tanto esperado como requerido para dar valor, palabra, protección y apoyo a todas aquellas mujeres cuyas agresiones son muy recientes, para que ellas no tengan que hablar en lo privado, cara a cara, una a una con las personas que consideran necesario sepan, luego de tres o más años, la historia de abuso que sufrieron.Leer más