Reinventando el museum, críticas de la nueva museología

Por Vanessa Lanas*

La comunicación atraviesa todo el museo.
Por eso, tenemos que dar espacio a todos
para que participen
Guadalupe Requena, MALBA, Argentina

Introducción

Destinados a corroborar en sus salas el discurso aprendido y afianzar las relaciones de poder por las que fueron creados, surgen los denominados museos, palabra que deriva del vocablo griego museum[1], espacios caracterizados no solo por custodiar los más bellos e importantes acervos de la humanidad sino por la controversia y cambios que han sufrido a lo largo de la historia. Así, acercando su discurso a las audiencias se destacan desde los grandes escaparates en el siglo XVIII que albergaban las más importantes colecciones científicas, hasta aquellos museos que mantenían un discurso nacionalista, donde todo conocimiento abordado en las aulas era corroborado por los estudiantes en las exposiciones, afianzando contenidos éticos, monumentalizando objetos e incluso llegando a convertirlos en mito.

Así fueron posicionándose los famosos contenedores del patrimonio, que no eran asequibles para todos, pero sobretodo mantenían un discurso destinado a afianzar las necesidades de poder de la época. Tal y como lo menciona Cecilia Sales de Oliveira, el espacio museográfico era visto como un “templo o lugar sagrado, que reunía no solo lo que merece estudio y preservación, sino también donde se asocian las más variadas colecciones, representaciones conceptuales y físicas del universo”[2], como si el espacio museológico pudiera abarcar todas esas características. Con los avances tecnológicos, los museos encontraron una forma más fácil de acercar sus colecciones a los visitantes, pero ¿Qué tipo de conocimiento se estabaLeer más

Colección de títulos

Imagen cortesía del artista y kurimanzutto. Ciudad de México / Nueva York.
Abraham Cruzvillegas (1968)
Autorretrato ciego tomándome un cafecito cortado con azúcar morena y tantita leche y comiéndome una dona glaseada mientras leo «England’s Dreaming», con «Todo cambia» como música de fondo, 2014.
Pintura acrílica morada sobre recortes, fotografías, dibujos, postales, sobres, tickets, vouchers, cartas, dibujos, posters, volantes, tarjetas, recetas, servilletas y pines metálicos sobre la pared
230 x 440 cm. (90.55 x 173.23 inches) instalado
Instalación de 233 piezas

Por Isabel de la Vega[1

Conformados a partir de materiales de carácter desechable como tickets de compra, recibos de pago, boletos de tren, sobres, envolturas, panfletos, cartas, dibujos, fotografías, recetas médicas, servilletas, mapas y blisters vacíos, los denominados Autorretratos ciegos forman parte de la autoconstrucción de Abraham Cruzvillegas al alojar de forma potencial información sobre los hábitos, desplazamientos, alimentación, lecturas y recuerdos del día a día del artista.

La liminaridad de los títulos que otorga a estas piezas, que inicialmente parecen fortuitos, se autogenera durante la producción de las mismas, tomando elementos del entorno en que la obra fue creada: la música que escuchó, los pensamientos que rondaron su mente y el contexto personal, político y económico del momento histórico acontecido.

Es entonces que los títulos adoptan un carácter holístico que versa entre lo cómico y lo acerbo de la realidad, construyéndose extensos y dando como resultado una suerte de poemas que invitan a leerse con cadencia musical a causa de la sintaxis con que son redactados.Leer más

El arte naif creado por mujeres Camagüeyanas

Por Yalim Yohana Toledo Cabarcos

Las mayores motivaciones creativas de los pintores naif se concentran alrededor de necesidades de expresión personal; muestran su propia visión del universo, sus sentimientos y convicciones. A esto se une un imperativo de naturaleza moral: preservar, salvar del olvido las historias y la verdad que se posee del mundo. Los caracteriza una formación autodidacta junto a una fantasía poética que ayudada por el humor refleja la búsqueda de técnicas compositivas que los hacen genuinos y versátiles.

En el concepto naif se formaliza la ausencia de conocimientos técnicos y teóricos: en algunos casos suele faltar un sistema de perspectiva o una línea de fuga así como un ajustado criterio de las proporciones, hay un elaborado trabajo cromático por lo que podríamos decir que los autores pintan lo que ellos desean o les parece más adecuado sin atenerse a ninguna norma.

Aunque el genuino naif por definición no puede tener motivos predeterminados, suelen darse (debido al ambiente cultural en que surge) temáticas relacionadas con la vida campesina, la vida familiar, las Leer más

La comedia romántica mexicana.

De estereotipos, sororidad y nuevas masculinidades

[parte II]

Por Aarón de la Rosa

Resulta muy complicado explicar en pocas líneas, el éxito de la comedia romántica mexicana en los últimos veinte años si sólo lo explicamos por índice de taquilla, pues el origen de la comedia cinematográfica proviene desde la creación de los géneros dramáticos. No obstante, la historia del cine, sus géneros y sus historias operan dependiendo cada región, siempre acorde al contexto económico, político, social y cultural de las sociedades y sus audiencias.

En México, con el sexenio de José López Portillo aparecieron dos películas icónicas que dieron origen al cine de ficheras, el “Tívoli” (1974) de Alberto Isaac, con Alfonso Arau, Lyn May y Carmen Salinas, donde se retrata la vida nocturna del teatro de revista Tívoli. “Bellas de noche” (1975) de Miguel Delgado, con Sasha Montenegro y Jorge Rivero, muestra la vida nocturna del cabaret y el vedetismo. Ambos filmes se consideran pioneros en los argumentos urbanos donde la comedia, el amor y el sexo se verían reflejados en una industria que explotaba a la mujer como objeto sexualLeer más

¿Quién es mejor: Alan Moore o Grant Morrison?

O la dualidad en la existencia humana

 

Por Carlos Iván Rodríguez Galván[1]

Como en el mundo literario, el mundo cinematográfico o el mundo musical que tienen un apartado que se le conoce como crítica literaria, crítica musical o crítica cinematográfica, según sea el caso, a la misma usanza, también el mundo del comic, tebeo o historieta tiene ese mundo de crítica y análisis de lo que muchos fans consideran ‘el noveno arte’.

Por eso, el artículo de opinión que nos reúne el día de hoy se centra en dos figuras clave del comic estadounidense (mainstream) y británico, Alan Moore (inglés) y Grant Morrison (escoces).

Ambos fueron pioneros en lo que se conoció en Estados Unidos como La Invasión Británica de autores que de aquel lado del mundo llegaron a la industria estadounidense durante los años 80’s y 90’s.Leer más

Estación Zombie 2: Península

 

Por Eduardo Soto Borja Quintanilla

Si la primera parte fue una estupenda propuesta al género de Zombies, esta segunda entrega flaquea lo suficiente para simplemente ser considerada «una secuela de entretenimiento puro», ya que no goza de personajes carismáticos o memorables que sí encontré en la anterior, y simplemente se limita a mostrar guerras de pandilleros, narcotráfico, tramas «colaterales» aderezadas con mensajes sobre la culpa, la redención personal en medio de un CGI de zombies tan evidente que parece una secuela sacada de un videojuego y metida con calzador aquí en la entrega. Esta nueva propuesta tiene gratos momentos, sí, pero desafortunadamente no está a la altura de la cinta anterior; por si fuera poco, no tiene relación alguna Leer más

Fanzine “Testigos del polvo”, la resistencia siempre

Por Violencia Parra

Y que nos agarra la pandemia y nos tira la eventa, pero aquí estamos para levantarla. ¿Desde cuándo hemos dejado de escribir y autopublicarnos sólo porque todo está en contra?, esa justo es una de las motivaciones, incluso después de ganar algunos certámenes, de haber sido publicado y de retomar los estudios, la necesidad de hacer poesía para la calle, más allá del poetry slam o de los open mic’s es una constante en mi quehacer poético y el lugar que tengo para hacerlo siempre fue el fanzine, sin una gran producción, sin una gran distribución, apenas papel, tinta y poesía.

“sediento de fuego

gemido fosforescente que arde como sueño húmedo”Leer más

El reggaetón como expresión de la cultura urbana popular (1979-2020)

De sus orígenes en América Latina al blanqueamiento contemporáneo

Por Sigrid Gutiérrez Aquino[1]

La música urbana hace referencia a los géneros como el hip-hop, el trap, el rap y el reggaetón. Este último ha representado, desde la década de los 90’s, una expresión de cultura urbana para la juventud latinoamericana. Con la intensificación del uso de los medios socio-digitales, el reggaetón ha dejado de ser característico de los sectores marginados y de la clandestinidad, para dar lugar a una identidad cultural colectiva en la región y a su masificación global.

La cultura, por su parte, implica a la totalidad de conocimientos, creencias, arte, moral, leyes y costumbres con las que se identifican miembros determinados de una sociedad (Noriega, 2015, pág. 19). De esta manera, el reggaetón se ha consolidado como un artefacto cultural capaz de moldear el pensamiento, los intereses y el accionar de los jóvenes latinoamericanos, quienes se identifican con sus sonidos y bailes característicos.

La industria musical es uno de los mayores pilares de poder simbólico, por lo que el contexto en el que surgen los géneros de la música urbana se ve reflejado en sus letras, las cuales actúan como unidades de interacción comunicativa que pueden llegar a influenciar y moldear la identidad social. Por lo mismo, el reggaetón había sido criticado y censuradoLeer más

Un vals con la muerte: el Cine de Oro y la ranchera

Un film de Compañía CroMagnon

Por Natalia Bocanegra

 

Primera llamada: Me he de comer esa tuna

Coloquio ficcional: sobre la ranchera y el género es un proyecto multidisciplinario que rastrea la genealogía del arquetipo del macho en el Cine de Oro y el vínculo del género ranchera con la performer queer Wicha Pancha, artista que parodia este género en los 80´ en el ambiente under de la Ciudad de México.

CroMagnon es una compañía de teatro y performance dedicada específicamente a tratar temas de género. Ahora están, por segunda temporada, en la cartelera del Teatro La Capilla. El Coloquio Ficcional echa mano de la formalidad de los encuentros académicos para inmiscuirnos en disparatadas interpretaciones sobre este cine que aún atraviesa nuestro imaginario, lo hacen de una forma irónica y divertida donde logran adaptarse a la perfección a las plataformas digitales donde desarrollamos la vida durante la pandemia, pues transmiten por Zoom.Leer más

Theodor Adorno o la intolerancia al jazz

Por Marco Antonio Domínguez Alcántara[1]

En 1947, los trompetistas Charlie Parker y Dizzy Gillespie montaron varios espectáculos juntos en el Carnegie Hall para mostrar la vanguardia de su experimentación musical; usted, amante o no del jazz, ¿habría acudido de tener la oportunidad? En 1948, Thelonius Monk y Ella Fitzgerald se presentaron en Birdland, en Manhattan, ¿le habría gustado presenciar el poderoso bajo de Mingus y la hermosa y conmovedora voz de Ella? En 1952, Miles Davies comenzó una gira dejando la semilla del bebop por toda Europa, ¿no se antoja la idea de asistir al concierto de Miles Davies en Ámsterdam o en Berlín, entre cena, tragos, cigarros y la penumbra cálida de la noche veraniega? En 1958-62, Art Blakey and the Jazz Messengers con Lee Morgan en la trompeta, Bobby Timmons en el piano y Jaimie Merrit en el bajo, brindaron conciertos memorables del mejor hard-bop en Alemania, Holanda, Francia y Bélgica, ¿no le resulta provocativa la idea de escuchar Moani´n en vivo, con su compositor tocando el piano, en Bruselas? Pues bien, para los fanáticos del género, todas las anteriores son fantasías vintage por las que sacrificarían con gusto más de un Eurojazz en el CENART, pero hay un hombre que logró realizar todo ese recorrido jazzístico: un compositor, pianista, filósofo, y musicólogo. Su nombre era Theodor W. Adorno y sí, odiaba el jazz.Leer más