Inicia la VIII Semana Cannábica en México

Por Enpoli

Este viernes 4 de octubre arranca AmeriCannabis 2019. El evento se llevará a cabo en el Centro Cultural la Pirámide, ubicado en San Pedro de los Pinos, delegación Benito Juárez, a partir de las 15:00 horas. Contará además con diversas sedes en la CDMX como la Plaza Louis Pasteur, en Paseo de la Reforma; la Pulquería Los Insurgentes, en la Roma y la Glorieta de Colón.

La inauguración de la VIII Semana Cannábica en México será en puno de las 16:20 hrs, con participación de integrantes de la Asociación Mexicana de Estudios sobre Cannabis (AMECA). Leer más

Nace Espacio MonCa

Fotos de Samuel Cahuich 

Por Ximena Cobos CRUZ

Hermosamente, el Centro Histórico cada vez se va llenando más y más de espacios independientes donde jóvenes y no tan jóvenes hallan una oferta cultural alternativa a los grandes centros culturales o a los espacios que han sido institucionalizados a través de financiamiento gubernamental y por ello cierran sus agendas a la vacuidad que lo “políticamente correcto” pone de moda; espacios abierto a colaboraciones colectivas y dispuestos a albergar propuestas que pugnen por sumarse a la creación de nuevas sensibilidades, al regreso de viejos intereses humanos por el arte y la cultura. Sobre la calle de Tacuba, en el número 88, 1er piso, ha abierto sus puertas Espacio MonCa, un proyecto que, tras un largo recorrido de casi siete años, Samuel Cahuich ha logrado concreta.

Sam, este promotor cultural independiente y autogestivo, estudió música por 8 años en la Escuela de iniciación Artística No. 4 y, en la entonces Escuela Nacional de Música de la UNAM, entró a la carrera de Etnomusicología con piano, mas no pudo concluir por lesiones derivadas de la tendinitis. Así, la carrera de Zeta, como muchos lo conocen, tomó una dirección que afortunadamente jamás se alejó del arte. Mientras estudiaba música en la EIA 4 tenía la necesidad de generar ingresos. Esto lo llevó a buscar empleos que le dieran el tiempo necesario para poder seguir estudiando. Comenzó repartiendo propaganda de una tienda de insumos médicos. Al mismo tiempo, descubrió que podía modelar para artistas de distintas disciplinas dentro de las artes plásticas y visuales, así, inició modelando para fotografía y body paint. Dejado atrás el empleo de volantero, necesitaba percibir más dinero, halló entonces una empresa donde podía trabajar muy temprano y salir a una hora razonable para seguir sus estudiando por las tardes. Había llegado al sórdido monitoreo de medios y permanecería allí por 5 años, en una larga oficina llena de computadoras, sueldos algo precarios, roces, disgustos; la realidad de muchos jóvenes que tienen como primera opción, ante su inexperiencia y su corta edad, una vacante en esas empresas que no hacen más que explotar, sobreexigir y denigrar, garantes del moderno esclavismo.

En medio de todo esto, como resistencia del espíritu, al comenzar a modelar ―cuenta― sintió la inquietud de iniciar con un proyecto que tuviera la capacidad de generar la producción constante de arte haciendo uso del recurso del cuerpo humano como motor para la creación artística. En algunas clases dentro de la Nacional de Música, mientras el sopor veraniego inundaba los salones, Samuel rayaba nombres de proyectos con esta temática. Ahí nació Arte Humano Sesiones. Un buen día, casi por dejar la Nacional, pensó en armar una sesión. Si jalaba, continuaría. Si no, pues habría sido un bonito experimento. En Noviembre del 2013, buscando espacios, los dueños de una pequeña cafetería en Santa María la Ribera, el barrio de Samuel, le abrieron las puertas a su idea. Y, para finales de ese noviembre, se llevó a cabo la primera sesión con 3 modelos y sin esperanza de que llegara tanta gente… fuimos casi 15 personas en esa primera sesión ―señala con emoción―.

El proyecto, muy en sus inicios, no contaba con un nombre. Existían los rayones de sus cuadernos, pero no le había asignado uno en realidad. “Sesiones de dibujo con modelo” fue su definición inicial con un intento de logotipo que era un modelo anatómico de esos de madera que se ocupan para practicar. Posteriormente, se lanzó un clavado a aquel viejo cuaderno y de las ideas que tenía, le asignó ese nombre, ya por muchos conocido: Arte Humano Sesiones. Para ser totalmente franco ―confiesa― el nombre en su conjunto no tiene una explicación lógica. Son 3 palabras que por sí solas, cada una, sintetizan lo que piensa de su propio proyecto. ¿Qué quería hacer y producir? Arte ¿Cuál ha sido su base para conducirse en todos los proyectos que ha realizado? Un perfil humano…en el que la persona, per sé, sea lo más valioso en la realización de cualquier actividad. Y sesiones…pues, engloba un poquito de lo que hace diario, sesiones de dibujo con modelo, como el “nombre” inicial.

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La dinámica regularmente ha sido la misma desde el inicio. Ha variado un poco en materia de duración de las sesiones y periodicidad. Al comienzo, y por 1 mes únicamente, dibujaban 1 día a la semana por 2 horas. Posteriormente, la gente comenzó a preguntar por más horarios y se vi en la necesidad de buscar más espacios para realizar la actividad. Además, la cafetería donde iniciaron quebró y debía moverse para continuar. La idea siempre ha sido no parar…que siga y siga y siga trabajando sin importar lugar, fecha o celebración. Así que buscó más espacios y, sin darse cuenta, Arte Humano Sesiones (AHS) estaba ya presente en 5 espacios distintos, varias veces a la semana. En general, siempre han sido sesiones de dibujo, un par de ocasiones intentaron experimentar con fotografía, pero la idea no prosperó. Los resultados distaban un poco de los principios que Samuel busca como proyecto de dibujo, así que no llegó a buen puerto la idea.

 

Pero, una empresa tan ambiciosa es difícil que se realice sola. Si bien la idea inicial es de Sam, en un principio recibió el apoyo en logística de Isaac Palacios Guzmán, que en aquel momento llevaba un proyecto de intervención corporal con cinta de aislar negra o de colores. En cierto momento, Isaac tomó su camino con un proyecto laboral de mensajería. Además, su pareja, Marisol Hernández Segura, digna de ser mencionada, también lo ha apoyado mucho en cuestión de administración, pero en materia logística y en el día a día, Zeta siempre ha llevado todo solo. Años más tarde, conoció a Felipe Montes de Oca con quien decidió asociarse para llevar el proyecto.

AHS ha pasado ya por más de 20 espacios distintos. Desde cafeterías y espacios culturales de gobierno, hasta restaurantes, bares y la vía pública; la Librería Jorge Cuesta, el museo José Luis Cuevas, la Capilla Británica, la Casa de Cultura San Rafael, son sólo algunos. Todos y cada uno de los espacios en los que el proyecto se ha presentado tienen su magia. En lo personal ―subraya― ha habido sitios que le gustan muchísimo más que otros, sin embargo, todos y cada uno tienen lo suyo. Los sitios en los que han dibujado en realidad los ha elegido por gusto. Sitios que encuentra acogedores o impactantes en su estructura y que en la cabeza no le cabía la idea de que no estuvieran en constante uso para la realización de una actividad tan fina y bella como lo es la del dibujo con modelo. Muchas veces, el desnudo en sí, en medio del caos de un bar o de la grandeza de una antigua capilla mortuoria, era, como tal, la maravilla del trabajo.

Anécdotas hay cientos…madres de familia de formación más conservadora quejándose en la Casa de Cultura Santa María la Ribera por la realización de la actividad; sesiones frente a 3 o 4 autos estacionados en el Taller de producción El Nidal que fungía como pensión vehicular también; la improvisación de modelos en el Foro Cultural La Herida (ahora extinto), en el que al faltar modelo, un mesero del lugar se propuso sin dudar y al terminar de posar, como si nada, fue de regreso a atender su mesa ante la mirada atónita de sus comensales; sumarse a una protesta contra los abusos de los granaderos en un festival configurado por Antonio Gritón en la explanada del Palacio de Bellas Artes, las increíbles y respetuosas sesiones en vía pública en el Tianguis Cultural del Chopo.4

No todo ha sido miel sobre hojuelas, los espacios en los que AHS ha estado han sufrido sus propios procesos, algunos de carácter casi natural o determinado por sus dueños, otros, han sido más bien víctimas de los gobiernos y administraciones que nunca han apoyado realmente proyectos culturales o artísticos, huellas de la realidad que es el poco interés por dar a los ciudadanos mejores condiciones de vida, porque el arte, aunque parezca muchas veces una cuestión de privilegios, es parte integral para mejorar la calidad de vida. Ese es el caso de la Capilla Británica que fue, por muchos años, la joya de la corona de la entonces delegación Cuauhtémoc. Se la peleaban entre oficinas internas para tener su control, no obstante, al tenerla, normalmente no sabían qué hacer con el espacio y la abandonaban. Así fue que, en ese ir y venir de funcionarios, AHS logró acceder a la realización de sesiones en este bellísimo espacio. Con el pasar del tiempo y el cambio de dirección política en la delegación, la actividad comenzó a ser de nulo interés para las autoridades culturales de la delegación. Nos convertimos en el patito feo y necio de la capilla ―nos cuenta―, la perseverancia por continuar las sesiones ahí fue demasiada, y ante la nula actividad del recinto, no había muchas más alternativas que meterse. Sin embargo, llegó un punto en el que la desidia de los trabajadores del mismo espacio fue tal que no llegaban a abrir la puerta para la realización de la sesión, se sentían limitados en sus mañas para abandonar la capilla un rato y regresar sólo a cerrar, pues tenían que estar pendientes de lo que se realizaba. Tras varios inconvenientes, llegó el día en el que ya no abrieron la capilla; la situación se tornó más difícil después del sismo del 2017, ya que el espacio presentaba daños que, sumados al deterioro del recinto por la nula capacidad de mantenimiento, hacían inviable la realización de la actividad en su interior. Dejaron la capilla ese año. Actualmente ―considera― es un bello elefante blanco dormido en la esquina de Circuito Interior y Ribera de San Cosme, esperando a que “alguien” haga un correcto uso de sus instalaciones. Por su parte, a la casa de cultura San Rafael llegaron por Antonio Gritón, con quien colabora casi desde el inicio del proyecto. Fue un buen año y medio de sesiones ―asegura―. Empero, a la delegación le dio miedo que hubiera un recinto cultural produciendo como ningún otro en la demarcación y para las autoridades de cultura, el movimiento resultó incómodo. Gritón salió de la dirección y el lugar volvió a ser la casa de zumba y macramé que encontraros al inicio. Estas experiencias hablan por sí solas de la necesidad de la que son presa los artistas y gestores culturales emergentes de conseguir y fundar sus propios espacios dentro de la absoluta autogestión y la creación de vínculos entre proyectos independientes.

Ahora, con Espacio MonCa ―nos narra Sam― hemos tomado decisiones en función de la renovación del proyecto. El desnudo ya no es el único elemento a dibujar, pues incorporamos la realización de sesiones de retrato y de modelo caracterizado. La cantidad de modelos que pasan por el proyecto, entre femeninos y masculinos, supera a los 300 desde sus inicios hasta ahora. Sin embargo, no toda esa gente está activa. Muchos modelos se retiran o simplemente ya no les es viable modelar con el proyecto por distancia, tiempo o dinero. Aquí nadie está atado al proyecto y no se tiene exclusividad. Quien desea modelar, cuente o no con experiencia, es bienvenido. No consideramos especial o superior ningún tipo de corporalidad, toda estructura corporal es bienvenida por acá. En un principio, se anunciaba quién modelaría con la intención de generar un interés en los dibujantes y motivarles mostrando las capacidades de quien modela, incluso con fotos de tales habilidades. Sin embargo, la situación cambió al percatarse de la proliferación de gente mañosa que no acudía si el modelo no le gustaba por meras cuestiones banales: si era modelo masculino, no asistían. Si la modelo era más corpulenta, no asistían. Si simplemente era morena o no llenaba sus estándares estéticos, no asistían. Ahí comenzó a dejar ese dato omiso y a seguir la dinámica actual: los dibujos de los asistentes son los que anuncian las sesiones diarias. Así podemos programar, como son los valores del proyecto desde un principio, a todo tipo de modelo con cualquier corporalidad, siguiendo el factor “huevo kinder”… llegan y dibujan a quien esté, porque acá el valor es que venimos a dibujar, esté quien esté al frente ―sostiene―.10

Luego de tantos años, para lograr consolidad un espacio propio, Samuel hace énfasis en que ha mantenido AHS “Con muchoooooo trabajoooooo”. Para prestarle atención al proyecto, que ya es parte de su proyecto de vida ―nos dice― dejó el empleo de monitoreo, que igual ya era insostenible por muchos abusos laborales. Soy de “esos locos” ―sonríe― que dejan la estabilidad para perseguir el sueño y compartir con la gente la pasión de lo que hago. A veces me preguntan que si no tengo empleo… ¡sí tengo! Y uno tan demandante como apasionante. Hay que gestionar espacios, tratar con la gente que no todo el tiempo es seda, programar calendario de actividades, hacer publicidad en la medida de mis posibilidades ya que he tenido que hacerme de conocimientos para la edición rápida y práctica de imágenes y vídeo para promover el trabajo del proyecto, gestión básica de redes sociales y, ahora, con la sociedad con Felipe Montes de Oca y la fundación de Espacio MonCa, también la programación de actividades para el espacio, su cuidado y limpieza…vaya…¡el trabajo es mucho!

Samuel añade que la supervivencia de Arte Humano Sesiones se ha dado estos casi 7 años gracias a la suma de muuuuuchas buenas voluntades…de la gente que gestiona o es dueña de los espacios en donde llegan a dibujar, de modelos que muchas veces se ajustan al presupuesto que siempre es variable, a los dibujantes que han confiado en que en AHS va a haber SIEMPRE una opción para dibujar así sean fiestas patrias, navidad o año nuevo, a su núcleo familiar que le ha tenido una paciencia infinita y, por supuesto y para echarse flores, a su perseverancia y necedad.

Sam resume que, al estar trabajando ya con Felipe, la perspectiva aumentó, por eso la idea es continuar con la práctica diaria y seguir haciendo partícipe a la gente de esta práctica ininterrumpida. Fungir en este nuevo espacio, Espacio MonCa, como una maquinita de producción artística diaria. Y poder marcar un referente en la producción artística en la Ciudad de México…por el momento. Por último, sólo queda invitar a la gente a dibujar y a seguir sus actividades en Espacio MonCa, donde tendrán más talleres además de las sesiones de dibujo. Talleres de distintas disciplinas para que acudan al que sea de su interés.

 

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Huerto La Grieta: rebeldía y acción colectiva[1] 

Por Ximena Cobos Cruz

“Nada humano me es ajeno, bien.

Nada Utópico me es ajeno, súper bien”

M.S.P

 

El pasado 5 de mayo se inauguró el Huerto La Grieta en la colonia San Lorenzo, de la alcaldía Iztapalapa, como un proyecto cuya consigna principal es rearticular a los habitantes de una comunidad cuyas calles se han transformado con los años en espacios de violencia e inseguridad. Es importante recordar que justo en el sitio donde está ubicado pasa una falla geológica que ocasionó, en 2007, durante una noche de lluvia torrencial, que el enorme agrietamiento de más de 50 metros se agudizara causando una fractura en un ducto de PEMEX cuya consecuencia fue un derrame de gasolina que convirtió las áreas aledañas en zona de guerra, por ello, con dicho nombre se busca revivir no el evento traumático en sí, sino la fuerza, la solidaridad y la acción conjunta que los vecinos tuvieron en aquellas circunstancias lacerantes. Creemos necesario unirnos más allá del espacio compartido, revertir los procesos naturales que la vida en la ciudad ―donde habitamos nuestras casas o departamentos sólo al regreso del trabajo al que se sale muy temprano― encarna en circunstancias tales como nula comunicación entre vecinos, desconocimiento total de sus profesiones, sus nombres y hasta de sus rostros, en suma, una vida comunitaria escindida. Dice Robert Ezra Park que “la ciudad está implicada en los procesos vitales de las personas que la habitan”, bajo esta idea, la creación de un huerto comunitario abierto a todo aquel que desee sumar manos para trabajar la tierra y participar en los procesos de cultivo de los cuales se verá beneficiado pone en marcha una transformación no sólo del entorno, sino del ánimo con que los habitantes aledaños a este foco verde transitarían.Leer más