T. Nefelibata | Poemas

T. Nefelibata (Guadalajara, Jalisco, 1995) Egresada de la licenciatura en Letras Hispánicas por parte de la Universidad de Guadalajara. Ha impartido talleres de literatura en el proyecto Sala de lectura para niños Felipe Garrido y el Programa de Español Para Extranjeros (PEPE), ambos de la UdG. Apasionada de los idiomas y las artes en general. Forma parte del equipo editorial de las revistas Engarce y Cinética Revista Cultural, donde también ha publicado colaboraciones.

 

Janelas do meu quarto

Do meu quarto de um dos milhões do mundo que ninguém sabe quem é

Fernando Pessoa

 

 

¿Quién me habita en estos cuartos,

que dentro de cada sueño cambian

de forma y de color?

 

Tengo amigos que son ventanas,

              cocinas y comedores.

             

              Salones enteros.

 

Luego, yo.

        Cama que duerme

         en la vacua espera,

         a que la habite alguien con su presencia.

 

Vacío

En la repetición que es el instante,

¿qué hay ahora que nos sujete?

 

Quietud

No sé si es la melancolía que me arropa

o no hay más paz que el limbo de la tristeza.

 

 

 

 

Manuel Alejandro Q. Ceballos | Poemas

Manuel Alejandro Q. Ceballos (México, 1992), Escritor mesoamericano. Promotor cultural y editor. Es fundador del proyecto editorial Literatelia. Director de la revista cultural Galerías del Alma. Es autor del poemario: Réquiem Colectivo (Don Juan de Amiel, Lima, Perú, 2018). En dramaturgia: Los amantes de diligencias |A las puertas del convento San José (Literatelia-Amistía teatro, 2020). En narrativa: Patios de Córdoba y otros cuentos (Literatelia, 2020). Ha participado en diversos festivales y Ferias de libro en Latinoamérica, así como compilaciones de literatura. 

 

               * 

Me amaneció pronto

y clavaste el adiós imparable

en mi rostro.

 

Suicida, me ahogué 

por la lluvia de mi cuerpo

y ahí,

en la desesperación del presente,

se adentró el rayo

sin clemencia.

 

El enjambre

de múltiples caídas

sobornó al suelo

para repetirme

en la derrota.

Mis manos murmuran 

todavía

con la barrena en mi garganta.

 

Las estrellas no escuchan.

No se oyen más lamentos.

 

 

                * * 

Nadie me recordó

que la luz se apaga 

en la derrota

y la bestia de no encontrarnos

se vuelve sombra,

espejo y presagio:

incendiado 

cruce 

de las voces.

 

Estuve

en guardia

ante la feroz ausencia

y tic taqueba los rincones

de mi lenguaje

para salvarme sin fe:

terrible asfixia.

 

 

Desperté.

 

Trago miseria

escupo al aire

las cenizas.

 

 

 

Daniel Guzter | Poemas

Daniel Guzter (Querétaro, 1998). Artista multidisciplinario. Forma parte del Colectivo Poesía Visual de Querétaro, presentaron su obra más reciente en el Festival México Vivo por la Paz 2019, con sede en el Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro. Utiliza las letras y el baile como herramientas de expresión artística y política, para enaltecer las realidades culturales en Latinoamérica y las bellezas no hegemónicas.

 

Premura del tiempo

Al cruzar la puerta,

finando 

la guerra,

sellando el miedo,

celebro mi presencia,

y voy

más allá

del pulso

y su ritmo

sereno.

 

Despejada la conciencia,

me sorprende 

el después

-consecuencia del momento-,

y me pregunto

ya sin prisas,

sin guerra que agendar,

sin muro al que implorar,

sin aires que depurar,

a qué horaLeer más

Saúl Tapia Ayala | Poemas

Saúl Tapia Ayala (CDMX, 1988). Psicólogo por título, maestro por oficio y poeta de nacimiento. Ha participado en talleres literarios, pero la poesía se la ha dado la vida, en sus escritos celebra las emociones, los vicios, las virtudes y las realidades humanas. 

 

Oficio de poeta

No es que escudriñar abriendo

a filo el cuerpo me aburriera,

tampoco desprecio a aquel que ofrece simposios

ante ojos desmesurados,

curiosidad siempre me ha causado,

la suerte del que toca las flores y sabe lo que piensan,

y qué decir de aquellos a los que se les dio

una brújula en lugar de pies.

A veces (¡vaya envidia!) pienso mucho en cada fragmento

del cerebro iluminado y los movimientos que con dedos

se dibujan, entre los que la música fue destino,

también (y es triste), pena me da no haber sido tejedor de colores,Leer más

David González | Poemas

David González (Argentina). Ha tomado talleres con Lidia Ravonne de Huniken y Ana Maria Destefanis. Sus textos y poesía han sido publicados en diversos medios literarias, suplementos culturales y páginas webs culturales y poéticas de Latinoamérica y España. Ha participado en diversas antologías de Argentina.  Publicó la plaquette de poesía “11” (ediciones de La Mariposa y La Iguana) en el año 2016. Desde 2018 integra Paralelo 40, un colectivo literario y cultural de la comarca Viedma/ Carmen de Patagones. En el año 2019 publico 40º 63º, un poemario editado por Vela al Viento. Sube material de su autoría en la pagina https://www.facebook.com/11DGPOESIA

 

I

el cartón

amarga mi perspectiva

 

la piel

se siente ajena

al hueso

 

todo tiene más de un sentido

 

conjeturación;

 

los sin nombres

viven tras los espejos.Leer más

La danza y su alma. Un poema de Jaime Torres Bodet confrontado con un diálogo de Paul Valéry

Por Miguel García

Empezar a decir versos es entrar en una danza verbal

Paul Valéry

 

«Danza» y la poética onírica de Jaime Torres Bodet

Llama

que por morir más pronto se levanta,

flotas entre las brasas de la danza.

Y te arranca de ti,

al principiar, un salto tan esbelto

que el sitio en que bailabas

se queda sin atmósfera.

Así el pedazo negro de la noche

en que pasó un lucero.

Pero de pronto vuelves

del torbellino de las formas

a la inmovilidad que te acechaba

y ocupas,

como un vestido exacto,

el hueco

de tu propia figura.

Pareces una cosa

caída en el espejo de un recuerdo:

te bisela

el declive del tiempo.

Un minuto después, estás desnuda…

La brisa

te peina el ondulante movimiento

y, a cada nueva línea

que las flautas dibujaban en la música,

obedece una línea de tu cuerpo.

¡No resonéis ahora,

címbalos, que la danza es como el sueño![1]

«Danza» apareció incluido en el libro Destierro en 1930 —aunque ya había sido antologado por Jorge Cuesta en su Antología de la poesía mexicana moderna en 1928, e incluso publicado antes, en El Universal Ilustrado del 10 de febrero de 1927, mismo año de publicación de Margarita de niebla, su primera novela—. Rubio Pacho señala que el libro es «decididamente vanguardista […] a través de imágenes surrealistas y del verso libre, trazó una imagen mecanicista y desolada del mundo».[2] Quizás nuestro poema llegue a ser un intento por huir, mediante la danza (sensibilidad, ritmo), de ese mundo mecánico. James Swan sostiene que en la obra de JTBLeer más

Dorian Gabriel Castillo (in memoria) |Poemas

Dorian Gabriel Castillo. (1984 – 2020., Nezahualcóyotl, México). Amante de la literatura, parte de fundamental de los primeros poetas de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Fue fundador del primer encuentro de poesía Con Puro Tino, que se llevó a cabo en cuatro ocasiones con sede en esta casa de estudios. Amante del siglo de oro español, así como de Lope de Vega y Garcilaso de la Vega entre otros. Sus gustos también fueron la bohemia y la música de Silvio Rodríguez y Fito Páez. Este escritor cuenta con una amplia obra literaria, que habría que publicar, es además muy querido por gran parte de la comunidad universitaria de la UACM.

 

Me estoy muriendo mamá

Me gusta amarte

Qué hago

Tener hojas de enero marchitas

Me estoy muriendo

Y no quiero.Leer más

Carlos Cuaquentzi | Poemas

Carlos Cuaquentzi. «Poeta de bares» y «realista sucio». Estudió la licenciatura en Filosofía, en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM; es licenciado en Historia por la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Actualmente estudia la licenciatura de Creación Literaria de la Universidad Autónoma de  la Ciudad de México.

NEW VIETNAM

¿Quién sabe si Vietnam
era Keneddy o Nixon
o un whisky doble
o las putas en el bar bajo
luz roja y violeta?
Bombas de napalm
y niños incinerados
mujeres ultrajadas
en el suelo de los pueblos
de tierra agua sol.
Corre un veterano arrepentido
y patea el culo de policías
en tanto grita
¡No hay patria
nunca existió!
Jodido viejo
podrido por fuera.
Se escuchan en las noches
los pisotones de los vietcongs
en las calles de Los Angeles
Washington
y New York…

Pelotones de jóvenes
y sus chicas guapas
de faldas cortas
y coloridas bragas
drogados todos
con lisérgicos y cocaína
marchan
bajo lunas de plomo
entre palmeras
y gritos;
herederos enervados
de la violencia-mom.
Así es

New Vietnam.

Ahí se escuchan las canciones
de dolor y rabia
de las mujeres desnudas
blancas y amarillas
que son impudicia
obscenidad,
mujeres de muslos
y pechos grandes
mujeres que son sangre
y sustento
para las almas
de los soldados muertos
que yacen en Huế y Saigón.

En las calles negras
corrompidas
de las grandes ciudades
de los Estados Unidos
hay vergüenza y soledad
trozos brillantes de

New Vietnam

¿A quién hiere
la realidad?

En esta ciudad
las madres fornican
con los hijos
en habitaciones
de seis dólares
con los animales hocicos
llenos de vodka
y lenguas mordidas
con esputos corintos de Cristodolor.

Caliente licor llueve
rocío delicioso en las puntas
de los dedos
en las puntas de pezones duros
erectos
de bailarinas
bajo las hélices
de helicópteros
verdes poderosos
asesinos
que empujan aire
y la oda de silencios y estruendos
en la voz del infante
que ha perdido todos los días todo el futuro
en el infierno del mal morir .

En la ciudad
entre edificios
jovencitas sonrientes
de hermosas bocas rosas
y pies tersos limpios
cruzan la avenida
sobre esta fétida
y corrompida
promesa venenosa
azul blanca roja
que es

New Vietnam.

Hay juegos de póker
entre soldados y demonios
y juegan muertes
y juegan almas
y vírgenes pierden su virtud
eufóricas por una nueva vida
entre ases reinas reyes
golpeadas por gélidos céfiros
destellos de falsa felicidad.

Ahora el ejército
melancoliza ebrio
y extraña el sabor óxido
de la sangre
en los dientes
en las palmas
en clamores de héroes
que no volverán.

En este lado fantasma del planeta
hay cascadas de risotadas y lágrimas lúgubres
y se camina con la muerte al lado
alienado demente
mira los asesinatos-resurrección
mira la lucha de pueblos que lloran
se oponen
mira la lucha iniciada por
unos pocos residentes
de

New Vietnam.

Y se sabe que será un fracaso
y que la sinfonía del suicidio
franca honesta
incluso ella desaparecerá…

——-
Bauhmsky
Abril 14, 2020.

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Daniel Frini | Poemas

Daniel Frini (Argentina, 1963). Participó en varias antologías en diversos idiomas. Publicó “Poemas de Adriana”, “Manual de autoayuda para fantasmas”, “El Diluvio Universal y otros efectos especiales”, «Nueve hombres que murieron en Borneo» y “La vida sexual de las arañas pollito”. Obtuvo varios premios, el último el 1er Premio del III Concurso Microrrelato Ilustrado Universidad de Jaén.

 

Será

Será que antesdeayer nos despertamos vándalos
y rompimos abrazos, como quien va y rompe vidrios.

Será que ayer nos despertamos cuerdos
y sopesamos opciones como quien malabarea
por monedas
en semáforos que andan proponiendo destinos.

Será que hoy nos despertamos ángeles
y andamos emparchando empachos,
y volviste a elegirme,
y te elegí de nuevo.
Y te ando proponiendo casamiento
en lugares tan románticos
como la góndola de los embutidos,
y me andás contestando paraqués,
si está bien así.Leer más

Óscar Páez | Poemas

Óscar Páez (1993 Huatusco, Veracruz) 
Autor del poemario Los castigados. Estudió creación literaria en el taller red de letras 2019, ensayo con Laury García Dueñas, literatura con el escritor Edgar Pérez, Poesía con el poeta Ángel Vargas y corrección del texto poético con el poeta Jorge Humberto Chávez.

 

soñé con un perro
con un perro desollado
cantaba su cuerpo su
cuerpo rojo silbaba 

Blanca Varela

 

Rojo lamento 

Mi madre soñó con un perro,

un perro desollado a media noche,

un perro que lleva mis vísceras,

mi ropa, la medida de mis ojos,

la oscuridad de mi cabello,

mis tenis rotos

y mis ansias de libertad.

Mi madre soñó con un perro

que le dice mamá y lanza ladridos

en forma de auxilio,

auxilio mamá, auxilio, auxilio.

Soñó con un perro cubierto de sarna,

cubierto de mí,

de mi sombra,

sombra de cuchillos y balas

que atraviesan la piel del can,

del hombre, del niño.

Mi madre soñó con un perro, con un perro

desollado que responde a mi nombre y aúlla

a la noche con lágrimas y gritos.

Mi madre soñó con un perro de 26 años,

desesperado jugando su infancia,

en el cadáver de su propia forma.Leer más