Argentina y México en la pandemia del COVID 19 – Año 2020

Por Valentina Cassanello[1]

¿Será la relación entre Argentina y México una cuestión ideológica o estratégica? Con dicha pregunta, nos proponemos abordar el siguiente análisis de las relaciones que mantienen dichos países en el contexto de la pandemia del COVID 19 por la que estamos atravesando.

A saber, los mandatarios de ambas naciones comparten matices ideológicos similares. Por su parte, Alberto Fernández pertenece al partido político argentino “Frente de TODOS” y Andrés Manuel López Obrador es afiliado al partido político mexicano “MORENA” (Movimiento Regeneración Nacional); ambos partidos son de izquierda. Esta información nos podría resultar pertinente para poder considerar que las relaciones entre dichos mandatarios podrían deberse a una cuestión ideológica en América Latina.

Es de nuestro conocimiento que a finales del año 2019, al asumir el presidente argentino, Alberto Fernández, su primera visita internacional fue a México, donde se reunió con el presidente Andrés Manuel López ObradorLeer más

En el epílogo de lo democrático

Por Francisco Tomás González Cabañas

A diferencia de lo que proponen ciertos intelectuales —con más pasado que presente[1] y con menos originalidad que las mismas formulaciones que dan vueltas sobre el marxismo—, la democracia absoluta no solo es una clara invitación demagógica al onanismo intelectual sino que, además, es argumentalmente insostenible. La democracia avanza a su disolución misma, hacia su corrupción generalizada, en la que pretende envolver al hombre, a la humanidad a la que claramente tiene subyugada.Leer más

El estudio biopolítico de Michel Foucault: apuntes genealógicos de la democracia en México

El nacimiento de la société infectée

Por Eric Rodríguez Ochoa

 

R e s u m e n

El estudio sobre la democracia en México y su relación con la noción de biopoder en el pensamiento de Michel Foucault es importante debido a que en los años 80 se introduce el tema de biopolítica pero no es porque Foucault sólo le interese temas de filosofía política tradicional, sino porque para él, en esos años, está explorando el surgimiento de un nuevo problema: ¿cómo es posible que el estado ahora se ocupe de la población, es decir se ocupe de algo más que de lo que se ocupaba el mundo feudal? El presente ensayo, tiene como objetivo la relación sustancial entre el concepto de biopolítica y la democracia. Asimismo, un recorrido teórico, breve, a lo largo de la investigación como una conclusión que abre la posibilidad para futuras investigaciones.

 

I. Algunas consideraciones introductorias al estudio político así como el surgimiento del concepto biopolítica

El surgimiento del neoliberalismo trajo como consecuencia el cambio, la manera de establecer la vida política y la generación de una sociedad basada en un sistema gubernamental vigilante, interventor en todo momento. Cuando el Estado interviene sobre el cuerpo individual da origen a las disciplinas, y cuando es sobre el cuerpo social o comunitario da origen a la biopolítica que describe el tránsito del antiguo régimen monárquico absolutista al nuevo régimen industrial democrático liberal entre los siglos XVII y XIX.

La biopolítica como noción fue elaborada (bajo ciertos criterios reelaborada ya que los trabajos de Roberto Esposito, atribuyen el concepto al filósofo Rudolf Kjllén) por Michel Foucault para describir ciertas coordenadas, estrategias, conductas en las que se ejerce un tipo de poder: el soberano.Leer más

La ficticia laicidad del Estado mexicano

Por Erick López Huerta

El artículo 40 de nuestra Constitución Mexicana nos expone una república representativa, democrática, laica y federal, sin embargo, México ocupa el segundo lugar en porcentaje de católicos por país, según cifras reveladas por el Vaticano, cifra que no representa nada a simple vista, no obstante, pone en evidencia la gran influencia de la religión en el país. Al ser un pueblo casi totalmente católico, con una estructura ética y moral religiosa auto instalada en la mente, el sistema jurídico se ve golpeado realmente por esta ideología, los legisladores no dejan de ser mexicanos criados con esta doctrina que amenaza la laicidad establecida en la constitución pues, de manera consecuente, desde esta perspectiva legislan el país, con un adoctrinamiento inconsciente católico.

Una de las corrientes de pensamiento en la teoría general del derecho es la teoría de separación, la cual marca una línea divisoria entre el derecho y la moral,  pero, Leer más

Concientización y acción

Retos de la nueva década para el desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe

Por Rocio Saldaña Sausa[1]

En el plano internacional, este año ha marcado un hito en la historia de todos los países, ya que todos se vieron afectados por la pandemia del Covid-19, directa o indirectamente. Una pandemia que nos obligó a estar en casa para poder protegernos y proteger a los demás, una pandemia tan invasiva y viral que no nos dio tiempo de prepararnos para una paralización económica y de aislamiento social, una pandemia que aún sigue siendo noticia y que nos ha hecho reflexionar la fragilidad de nuestras vidas aparentemente normales, lo que me lleva a conjeturar la siguiente pregunta: ¿nuestras acciones antes de la pandemia nos llevaban a hacia algún fin? Mucho más allá de un fin económico y de supervivencia, es preciso indicar que los avances en menos de 50 años, tomando como punto de partida la aparición del teléfono móvil, han sido claramente vertiginosos. Todos estos avances en pos de importantísimos argumentos como el progreso, el cual sin duda nos ha traído muchos beneficios, pero ha acarreado también desfavorecedoras repercusiones en contra del medioambiente o, dicho en otras palabras, en contra de nuestro propio hogar como seres humanos. Dicho esto, ¿existen maneras de progresar sin impactar negativamente en las futuras generaciones? En los últimos años, debido a la urgencia ambiental, la mayoría de los países, incluidos los principales contaminadores mundiales, tienen prioridades de reformas y recomendaciones que abordan los obstáculos ambientales y de crecimiento. Sin embargo, todas estas acciones pueden quedarse solo en papel sin el accionar de las personas. El movimiento colectivo en las comunidades es una solución fundamental para el problema medioambiental pues, si bien un país puede estipular leyes para reducir ciertos elementos contaminantes, la tendencia de consumo define el desarrollo económico de un país o comunidad. Tal como señala Bischhoffshausen: “El poder político presiona a través de la legislación, los grupos ecologistas a través de acciones públicas y los consumidores comienzan a exigir productos verdes en el mercado” (Mejía, 2010). Por ahora, la relevancia que tiene el desarrollo sostenible en la vida de las personas alrededor del mundo es como una pequeña corriente que surge en una marea inminente que no sabemos si terminará por explotarnos en la cara o se disipará.

La pandemia del COVID-19 ha afectado a prácticamente todos los países, pero Latinoamérica es una de las regiones más afectadas a largo plazo. Este hecho ha marcado un punto de inflexión, que para bien o para mal, nos lleva a la crítica de varias acciones políticas, económicas, gubernamentales y sociales que se han venido ejecutando antes de la pandemia, y que ahora han quedado en segundo plano debido al mismo; pero que, sin duda, configuran el núcleo de causas por las que la mayoría de países de nuestra región ha sufrido devastadoras consecuencias.

Pezzini (2020), Director del Centro de Desarrollo de la OCDE y Asesor Especial del Secretario General de Desarrollo de la OCDE, en una entrevista para la OPEC mencionó lo siguiente:

“…La crisis del COVID-19 nos muestra el costo de la inercia y exige la reconfiguración urgente de una cooperación multilateral más inclusiva. Uno que involucre a los gobiernos en pie de igualdad para administrar y proteger mejor los bienes públicos globales, ya sea la salud o la emergencia climática”.

Las principales consecuencias financieras y económicas de esta crisis conllevan daños colaterales como mayor pobreza, mayor desigualdad, irregularidades en la educación, menos salud alimenticia y menor capacidad hospitalaria para atender tanto a las personas infectadas por el covid-19 como a las que no lo están, pero requieren tratamiento hospitalario. La magnitud de esta crisis sanitaria a grandes rasgos es bastante mayor que la crisis financiera pasada, tal y como informa Guterres (2020). pues según el Fondo Monetario Internacional, después de reevaluar las perspectivas de crecimiento para 2020 y 2021, ha declarado que hemos entrado en una recesión, tan grave o peor que la crisis del 2009. La irrupción de la pandemia en un estado de debilitamiento económico mundial que arrastramos desde aquella crisis, nos lleva a preguntarnos: ¿por qué no nos hemos podido recuperarnos desde entonces? ¿Y por qué no somos capaces aún de amortiguar el impacto de ninguna crisis?, si bien las causas de estas no son las mismas, las consecuencias son parecidas: fuertes tasas de desempleo y endeudamiento para subsanar el tejido productivo y de bienestar familiar; además, de un gran reloj que va contra el tiempo para que el cambio climático sea irreversible ¿Cómo es que hemos terminado tan mal? Desde 1987, gracias al Informe Brundtland conocemos sobre desarrollo sostenible, sabemos que el desarrollo debe ir de la mano con la proyección hacia el futuro, de manera que logremos satisfacer las necesidades del hoy, pero con la visión de que también debemos dejar para el mañana. Sin embargo, a este concepto no le hemos dado la importancia que se merece. Según las Naciones Unidas, en su reporte sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible del año 2019, se han logrado buenos avances como la accesibilidad de las personas a la energía sostenible y la mejora de la salud en cuanto a la reducción de enfermedades infecciosas consideradas muy peligrosas. No obstante, aún no hay tantas noticias positivas que opaquen a las negativas, por ejemplo: el deterioro del medioambiente está avanzando a ritmos muy alarmantes, lo cual se refleja en la elevación considerable de la temperatura en los últimos cuatro años, y en el constante peligro de extinción de millones de especies de animales y plantas. Asimismo, los suelos continúan degradándose de manera descontrolada debido a factores como incendios, deforestación y fenómenos provocados por el ser humano. El hambre en el mundo sigue aumentando, y pese a que haya progresos en temas relacionados con la salud de la población mundial, todavía al menos el 50% carece de servicios de salud esenciales. La educación aún requiere de atención, pues más de la mitad de los niños del mundo no cumplen las normas exigidas en materia de lectura y matemáticas. Esto se debe a que hay muchas regiones del planeta en las que los niños siguen sin tener acceso a una educación básica. En términos de igualdad, las cosas tampoco mejoran. En todo el mundo las mujeres continúan enfrentándose a desventajas estructurales y a la discriminación por diversos motivos laborales, sociales e incluso sexuales en algunas regiones. Evidentemente, la falta de resultados positivos en áreas urgentes deja aún mucho por trabajar en función del desarrollo sostenible.

En relación a los términos “crecimiento sostenible” y “crecimiento sostenido”, el Banco de Desarrollo de América Latina (2019) señala que son diferentes, pues el primero se refiere al patrón de desarrollo en un sentido amplio, mientras que el segundo hace referencia a un patrón de crecimiento económico caracterizado por una marcha persistente y poco volátil de la tasa de crecimiento. Sin embargo, ambos términos se complementan porque tanto el crecimiento sostenido contribuye a lo sostenible, al perseguir la visión de crecimiento a largo plazo, el uso más equilibrado y eficiente de los recursos económicos y naturales; y por los mismo, el crecimiento sostenible también contribuye al sostenido pues promueve el uso más racional y responsable de los recursos naturales y políticas de inclusión y promoción de soluciones y tecnologías verdes que, a final de cuentas, generan oportunidad rentables de nuevos negocios. Analizando estos términos podemos decir que América Latina y el Caribe no han crecido en términos de crecimiento sostenible ni de desarrollo económico. Es así que cuando hablamos de la economía Latinoamericana no podemos dejar de mencionar a la comúnmente denominada “trampa de ingresos medios”; es decir, la dificultad de sostener por más de una década tasas de crecimiento promedio por encima del 5%, y que además sean acompañadas con la reducción de desigualdades y la consolidación y perfeccionamiento de las instituciones democráticas. Al analizar la economía de muchos países de Latinoamérica, podemos notar un patrón de acumulación de capital y una estructura productiva basada en la extracción de materias primas para la exportación; y tal como lo afirman Sachs y Warner (en Alarco y Castill, 2018), los abundantes recursos naturales producen un falso sentido de seguridad y conducen al gobierno a perder la necesidad de diseñar, implantar y dirigir políticas apropiadas para el crecimiento económico. Asimismo, en forma directa la abundancia de recursos naturales reduce los incentivos privados y públicos para ahorrar e invertir, y por eso disminuye el crecimiento económico. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (2011), los diferentes problemas sociales como la pobreza extrema y el desempleo se originan por un mismo hecho en común: la asignación evidentemente incorrecta del capital durante las dos últimas décadas, en la que se ha visto reflejada la dirección de gran cantidad de capital hacia propiedades, combustibles fósiles y activos financieros; en contraste, de una pequeña cantidad que se invirtió en energías renovables, eficiencia energética, transporte público, agricultura sostenible, protección de los ecosistemas y de la diversidad biológica, y conservación del suelo y el agua. La mayoría de las estrategias de desarrollo y crecimiento económico promueven una rápida acumulación de capital físico, financiero y humano, a costa de un agotamiento y una degradación excesivos del capital natural, del cual forman parte nuestros recursos naturales y ecosistemas. Con toda esta información, ya tenemos una buena noción de por qué nuestros países de Latinoamérica no han tenido un crecimiento ni desarrollo económico sostenible, y por qué es tan importante que tanto los ciudadanos como la política de un país tengan esta postura de desarrollo para un buen plan de Gobierno; puesto que las medidas o leyes que no protegen ni mejoran los medios de vida rurales y el bienestar social son insostenibles en el tiempo. De igual manera, depende de cada uno de nosotros mejorar los modelos de negocio y exigir modelos que respeten a los trabajadores y al planeta.

En cuanto a este año, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (2020), hemos podido notar a escala mundial avances que se esperaban aún dentro de algunos años más, avances impuestos de forma casi obligatoria debido a la crisis causada por el coronavirus, pero que sin duda nos han ayudado a contrarrestar el nivel de contagios, a la par que nos han ayudado a seguir con el funcionamiento de la economía y la sociedad. El uso disruptivo de las tecnologías digitales para desarrollar actividades productivas, educacionales, de salud, de relacionamiento y de entretenimiento, nos ha permitido observar el desenvolvimiento de la sociedad con la tecnología, los retos para mejorar el desarrollo de dichas actividades, así como las brechas de acceso a la tecnología digital y las posibles soluciones a estos problemas. Entonces, ¿la pandemia es totalmente un hecho atroz, o podemos verla como una oportunidad de mejora? United Nations nos da un atisbo de esperanza en su reciente actualización sobre el ODS 13: Acción por el clima.

“A medida que los países se centran en reconstruir sus economías tras la COVID-19, los planes de recuperación pueden dar forma a la economía del siglo XXI para que sea limpia, verde, sana, segura y más resiliente. La crisis actual es una oportunidad para llevar a cabo un cambio profundo y sistémico hacia una economía más sostenible que funcione tanto para las personas como para el planeta.” (United Nations, 2020)

Así pues, el 2020 no es del todo un año malo, nos dio una pausa y nos invitó a reflexionar, y aunque no lo queramos, nos está dejando grandes lecciones, como la de darnos por enterados que la forma en la que se estaba avanzando no estaba funcionando eficientemente, y que realmente hay nuevas maneras de lograr grandes avances con mejores resultados.

Bibliografía

Alarco, G. y Castillo C. (2018). América Latina en la trampa de los ingresos medios o del lento crecimiento. Revista Análisis Económico. Recuperado de http://www.scielo.org.mx/pdf/ane/v33n82/2448-6655-ane-33-82-5.pdf

Banco de Desarrollo de América Latina. (2019). ¿Crecimiento sostenible o sostenido? Recuperado de https://www.caf.com/es/conocimiento/visiones/2019/03/crecimiento-sostenible-o-sostenido/

Comisión Económica para América Latina y el Caribe. (2020). Los efectos del COVID-19 en el comercio internacional y la logística. Recuperado de https://www.cepal.org/es/publicaciones/45877-efectos-covid-19-comercio-internacional-la-logistica

Guterres, A. (2020). La recuperación de la crisis de la COVID-19 deberá conducirnos a una economía diferente. Naciones Unidas. Recuperado de https://www.un.org/es/coronavirus/articles/launch-report-socio-economic-impacts-covid-19

Mejía, E. (2010). Contabilidad Ambiental. Crítica al Modelo de Contabilidad Financiera. Armenia: Fidesc.

Pezzini, M. (2020). Jobs, economies and COVID-19 in the developing world. Recuperado de https://opecfund.org/news-stories/jobs-economies-and-covid-19-in-the-developing-world

Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. (2011). Hacia una economía verde: Guía para el desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza – Síntesis para los encargados de la formulación de políticas. Recuperado de https://sinia.minam.gob.pe/documentos/hacia-una-economia-verde-guia-desarrollo-sostenible-erradicacion#:~:text=Gu%C3%ADa%20%2F%20Manual%3A%20Hacia%20una%20econom%C3%ADa,la%20erradicaci%C3%B3n%20de%20la%20pobreza&text=Hacia%20una%20econom%C3%ADa%20verde%20es,promover%20un%20siglo%20XXI%20sostenible.

United Nations. (2019). The Sustainable Development Goals Report 2019. Recuperado de https://unstats.un.org/sdgs/report/2019/The-Sustainable-Development-Goals-Report-2019.pdf

United Nations. (2020). ODS 13: Acción por el Clima. Recuperado de https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/climate-change-2/

  1. Soy de Perú, nací en 1998, soy bachiller de Contabilidad y voluntaria en AIESEC Guadalajara. Mis intereses van desde las finanzas públicas hasta los problemas sociales. Creo que todos los jóvenes ahora estamos encargados de solucionar los problemas del presente para poder pensar en un futuro.

 

Medios comunitarios en Chile. Una herramienta al servicio de los pueblos

 

Por Jordano Ignacio Morales

La radio comunitaria Diego Portales, ubicada en una población del mismo nombre en la sureña ciudad de Talcahuano, es la primera en dar a conocer las imágenes de dos menores de edad baleado por funcionarios de Carabineros de Chile. La imagen de los menores, que estaban bajo el resguardo del servicio nacional de menores – SENAME –, recorre redes sociales y pronto llega a las grandes cadenas de medios tradicionales chilenos que traería como consecuencia la salida del director general de Carabineros, algo demandado desde hace meses por vastos sectores de la sociedad.

Los medios comunitarios son los que hoy están inmersos en las poblaciones. Su trabajo está bastante apegado a las comunidades, siendo muchas veces el espacio de expresión de ésta.Leer más

Post pandemia: lo que viene en lo político

Por Julio Macott

Así como la pandemia le permitió al Presidente Iván Duque recuperar algo de opinión favorable, el fin de la tragedia le dará otro empujón y quizás le permita terminar su gobierno con niveles de aprobación superiores al 60%. Todo depende de él mismo, las circunstancias externas le han terminado por ayudar.

Lo que viene dentro de algunos meses, cuando la pandemia esté controlada, será un ambiente de optimismo. A la primera pregunta de las encuestas políticas: usted cree que las cosas están mejorando o empeorando? La respuesta muy mayoritariamente será: “mejorando” y eso condiciona los demás resultados.

Y es que la situación estará mejorando, no especialmente por la gestión gubernamental, pero mejorando y eso es lo que importa.Leer más

Estado y colonialidad del poder en los territorios latinoamericanos

Por Julián Hernández 

Raza no es otra cosa que el signo leído en los cuerpos de una posición en la historia. Raza es la lectura en el cuerpo de su vinculación con el papel del vencido en la escena histórica colonial y de la pertenencia a un paisaje colonizado. Signo corporal, no sólo piel, sino también corporalidad, gestualidad, leídos como trazo, resto y huella de un arraigo territorial y de un destino particular en los eventos que en un paisaje colonizado han venido sucediendo.
a o

1. El Estado-nación y la estructura de las sociedades latinoamericanas

En nuestra época, todo en torno al Estado, las relaciones de poder y la organización política en América Latina se encuentra inexorablemente ligado al pasado colonial que presidió a sus sociedades. La conformación de los modernos Estados-nación fue un proceso que comenzó con las movilizaciones independentistas del siglo XVIII. Se trata de un punto de bifurcación en la historia que trajo consigo la superación de los Estados coloniales y la instalación definitiva del mito central de la modernidad eurocéntrica: la necesidad de transitar del “estado de naturaleza” al “estado político”, al orden colectivo regido por la mediación de un contrato social. A partir de su consolidación, los Estados-nación se volvieron las instituciones hegemónicas a cargo del mando de la autoridad pública. Centralizaron la dominación y articularon el control de las demás áreas de existencia social. La violencia organizada se convirtió en su recurso principal y permanente, mientras que la legitimación del dominio, sea impuesto por la fuerza, sea a través de las instituciones construidas para mantener el orden societal (sistema gubernamental, legal, financiero y policial-militar), Leer más

The hater, ideología y comunicación en México

Por Eduardo López Velasco[1]

The Hater (2020), del director Jan Komasa, es una película estrenada en Netflix que está llamado la atención de los usuarios de la plataforma, ya que expone algunos elementos que son secretos a voces de cómo se manipulan la percepción de las personas. En este ensayo, relacionaré y problematizaré la película con la realidad de los medios de comunicación, las estrategias políticas, las campañas de odio y la manipulación de la percepción, elementos que es posible identificar en la situación actual que se vive en México.

Para empezar, es importante recordar que la idea central de la película es la manipulación de la percepción de los ciudadanos en medio de la elección del alcalde de Varsovia, Leer más

Policía de balcón y otras incidencias Foucaultianas

José Barrientos (España) es profesor titular de tiempo completo en la Universidad de Sevilla, director de la revista HASER, autor de innumerables libros y artículos sobre filosofía y práctica filosófica. Ha recibido diversos premios y reconocimientos por su labor en la difusión y la creación de proyectos internacionales para la disciplina.

En este texto, con aires sueltos pero de reflexiones profundas, José Barrientos nos lleva a pensar sobre los “policías de balcón”. Explica que este equipo de seguridad gratuito inquieta por una razón personal y otra social. Ambas congruentes con anteponer la consecución de objetivos narcisistas sobre una visión comunitaria. Esto se genera a partir del gran temor que nos ocasiona la muerte, retomando en ello la visión de los estóicos. También, explica los dispositivos de vigilancia creados por Bentham y analizados por Foucault y nos muestra cómo el policía de balcón reemplaza la presencia de millones de vigilantes en la calle para controlar a la población. Su éxito, depende de un marco instalado en cada ciudadano y basado en los sentimientos que en ellos operan. Finalmente, nos brinda una salida de esta postura, apostando por el valor de lo comunitario desde una comprensión social que vea por la interrelación del entramado colectivo, rompiendo con el individualismo imperante.

David Sumiacher

Enviado el: 26 de octubre de 2020

En tiempos en que la realidad parece que nos excede la filosofía es un medio para transformar quienes somos

 

POLICÍAS DE BALCÓN Y OTRAS INCIDENCIAS FOUCAULTIANAS

El indigesto compañero que hemos conocido este año, nuestro COVID19, nos ha sacado de una pretendida normalidad, deo gratia, para instalarnos en una anormalidad distópica. Esta situación ha convertido las series más angustiantes de Netflix en una bagatela, y a Foucault, en un profeta de los últimos tiempos apocalípticos.Leer más