Paulo Freire y la pedagogía de lo cotidiano

Por Alonso Mancilla

Introducción.

La pandemia del Covid-19 nos puso los anteojos de lo evidente, de la desfortuna de lo cotidiano, del infierno en la tierra, y develó la crisis de una de las fases más atroces del Capitalismo, el llamado Neoliberalismo: la mercantilización de lo cotidiano.

Así, de esta inminente crisis se desprende un problema fundamental, o hacemos que se reconfigure el capitalismo —como viene haciendo el aceleracionismo tecnológico y digital— y pasa a su siguiente fase, o le damos sentido al momento histórico, como lo anunciara Fidel Castro hace 21 años: cambiar todo lo que debe ser cambiado. Tenemos que plantearnos una revolución desde la cotidianidad, desarrollando, así, al hombre y mujer colectivo(a) sin desencadenar en alguna medida el fanatismo, sin crear tabúes, críticamente, en suma, como conciencia de una necesidad[1] libremente aceptada y reconocida como tal, por un cálculo de medio y fines que hay que adecuar (Gramsci, 2019: 353).

Este es un trabajo, como muchos otros, sobre el buen vivir, sin embargo, parte de la idea derridiana de deconstrucción, la cual supone la destrucción de conceptos que hemos creído “naturales” y, por ende, incuestionables, inclusive, dados y acabados. Como dice Derrida en Políticas de amistad, la deconstrucción tiene que ver con un atravesamiento de un espacio y tiempo histórico-político que no se puede obviar, pero al que se le tiene que sacar la prisa y los estereotipos, los cuales tiene que ver con ideas “finamente” argumentadas desde la perspectiva de los opresores, que no tiene nada que ver con los hechos de la realidad concreta.

De lo que se trata es, entonces, de retornar a ese momento, que no fue sólo un momento en el tiempo sino una dimensión de la experiencia del ser y del logos o, para precisar mejor, donde la filosofía fue muy joven o habría llegado demasiado tarde, por lo cual no tiene ninguna autoridad para hacer preguntas (Derrida, 1998: 365). Así, donde la conciencia no fue críticaLeer más

El feminismo como forma de (re)construcción de la masculinidad

Por Alonso Mancilla

«Es tu mala costumbre de hacer de mentor, que te has asignado tú mismo y en la que pretendes aleccionarme y asumir el papel de educador. Tus actuales consejos y críticas en relaciones a mis actividades aquí, van mucho más allá de los límites de los consejos y acotaciones de un buen amigo, para convertirse en una sistemática prédica» 
Rosa Luxemburgo, Carta a Leo Jogiches.

 

Antes de conceptualizar la filosofía feminista y dotarla de ciertas características que se supongan o consideren como filosofía, con el fin de comprender cómo se articula la (re)construcción de la masculinidad, habría que ir deconstruyendo y reconstruyendo la filosofía misma, como establece Celia Amorós en Feminismo y Filosofía, ya que no podría ser de otra manera tras siglos de filosofía patriarcal. Más aún, habríamos de concebirla como sinónimo de crítica, por lo que la autora no la piensa como filosofía feminista; pero no porque no sea filosofía en sí, sino debido a que no entra en el canon de conceptualización de la filosofía dada por el androcentrismo.Leer más

La responsabilidad histórica de los hombres es combatir el patriarcado

Por Alonso Mancilla 

De un tiempo para acá me estuve preguntando sobre el rol de los hombres, reconociendo el sistema patriarcal en el que vivimos, cuáles son esos mecanismos que reproducimos para sostenerlo, qué hay que modificar, y entre tantas preguntas algunas de las que me parecen centrales son ¿qué lugar ocupamos los hombres en este camino? ¿cuáles son los desafíos que tenemos para avanzar a una sociedad más equitativa y más inclusiva?. Para eso, este pequeño artículo, pues si bien las masculinidades somos parte del problema, también debemos de ser parte de la solución.

Cabe aclarar que este artículo de opinión de ninguna manera debe ser una receta de soluciones, donde hay pasos a seguir para generar un pan; no es eso, ni mucho menos, parte de la idea de reflexionar sobre nuestra posición como hombres en la sociedad y qué acciones o tareas desempeñamos —o no— para parar la violencia contra las mujeres.Leer más

La toma feminista como transformación social

Por Alonso Mancilla

El pasado viernes 04 de septiembre, las activistas feministas, en conjunto con algunas madres y familiares de las víctimas de feminicidio y violación, haciendo valer su derecho a la manifestación y expresión libre de las ideas, tomaron la sede de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), manifestando la necesidad de que sean atendidas adecuadamente sus demandas de justicia y que se sancione a los que las criminalicen. Inclusive, Yesenia Zamudio —madre de María de Jesús Jaimes Zamudio, víctima de feminicidio―, hizo un llamado a que “¡Hagan su maldito trabajo, fiscales y ministerios públicos! Y si no pueden, tenga tantita dignidad y renuncien”.

Asimismo, Zamudio anunciaría más tarde que el objetivo es que lleguen más familias de todo el país para reforzar la toma y exigir atención adecuada a sus casos y que se reconozca como víctimas a los niños huérfanos por desaparición o por el feminicidio de sus madresLeer más

Messi, el jugador que vive como juega

Por Alonso Mancilla 

Podríamos empezar este artículo con la salida de Messi del equipo Blaugrana, sin embargo, ya se ha especulado demasiado si la culpa es de Josep María Bartomeu, presidente del equipo, o de Lionel Messi, el mejor jugador del Barcelona FC. Por ello, el enfoque de éste artículo es distinto –o intenta serlo– a los que dicen que te conocen o los que soñaron contigo, incluso al de los que te situaron en un pasado que no fue y a lo que plantean los medios masivos de comunicación –que, cabe mencionar, te conocen más de lo que tú te conoces–, tu nombre adquiere, entonces, matices que jamás imaginaste.

Hoy quiero comenzar con la premisa que muchos y muchas nos hemos planteado, pero que no estamos cien por ciento seguros y seguras de que sea verdad –aunque las verdades son subjetivas y los hechos tienen otras implicaciones– “jugamos como somos en la vida”; no estamos hablando de que si gambeteas con gran habilidad, Leer más

La importancia de mantener en jaque al Estado

Por Alonso Mancilla

En un artículo anterior, Coronavirus ¿qué hay después?, mencioné que no podíamos salir de la pandemia como si no hubiese pasado nada, es decir, como si cambiáramos de canal en la TV por los comerciales y volviéramos al canal para seguir viendo nuestro programa favorito, pues antes de la pausa no era “un mundo feliz”: había muerte, destrucción y explotación de la humanidad; durante la pausa se agudizó la violencia hacia las mujeres; y, ahora, observamos cómo se vuelven a normalizar los males que impone el capitalismo. Sin embargo, no todo es negativo, las protestas —que también se habían pausado— han vuelto a surgir.

No olvidemos que nuestro enemigo sigue siendo el mismo, la burguesía, Leer más

Autogol, la desaparición de la liga de ascenso

Por Alonso Mancilla

No era de esperarse, mucho menos se imaginaba, que el fútbol desaparecería, pues en el mundo podrían suceder un sin fin de cosas pero entre ellas no estaba el paro del fútbol; tuvo que venir la pandemia para que se parara el deporte más popular del mundo. Como todos los sectores, el fútbol no estaba preparado para dejar de producir ilusiones, risas, emociones y, por su puesto, dinero.

Asimismo, como sucede con las empresas del Grupo Salinas, de Slim o con las cadenas de supermercados, las cuales han dado golpes mortales a la clase trabajadora: reducción de salarios, asistencia obligada a los sitios laborales, despidos y, el ya famoso, Homeofice ―sin mencionar las muertes sufridas por consecuencia de esto―, al fútbol le dieron un golpe certero, específicamente a la Liga de Ascenso.

Enrique Bonilla, el rostro detrás de los grandes empresarios, dueños de los equipos de fútbol y presidente de la Liga Mx, anunció que desaparecería la Liga de Ascenso por los próximos cinco años para, así, convertirla en una liga de desarrollo. Bonilla aprovechó que los trabajadores “se quedan en casa” para aventajarse con un gol y ganar el partido.Leer más

Coronavirus ¿qué hay después?

Por Alonso Mancilla

 

“Se puede decir, por otra parte, que a partir del momento
en que la más ínfima esperanza se hizo posible
en el ánimo de nuestros conciudadanos,
el reinado efectivo de la peste había terminado”
Albert Camus, en La Peste.

 

Sabemos que el COVID-19 se terminará tarde o temprano, algunos expertos en salud dicen que en junio, no lo sabemos, pero tenemos certeza de que el virus más fuerte sigue presente y no tiene cuándo se termine y no, no estoy hablando del ser humano en abstracto, me refiero al sistema imperante de destrucción masiva, que acumula y, aun cuando “nos quedamos en casa”, aprovecha el momento para fortalecerse, o acaso no han visto cómo los bancos siguen funcionando, los supermercados siguen abiertos y el patrón ficticio, pero concreto, de Uber sigue acumulando.

Pareciera que el COVID-19 está por cumplir sus objetivos deseados, como lo hubo anunciado Albert Camus en La Peste, cuando el suero de Castel por fin había vencido a la enfermedad, no porque hubiera encontrado la medicina, pues nunca cambió el método, “se tenía la impresión de que la enfermedad se había agotado por sí misma o de que acaso había alcanzado todos sus objetivos. Fuese lo que fuese, su papel había terminado”.Leer más

Liga Espartaco, un proyecto libertario

Por Alonso Mancilla

Luego de la huelga estudiantil del 2012 en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, nació el proyecto de la Liga Espartaco, pues algunos estudiantes, después del proceso organizativo que se tuvo durante ese movimiento, se plantearon como una necesidad apremiante tener un espacio propio tanto para hacer ejercicio como para practicar el deporte más popular en México. Sin embargo, el objetivo primordial era reconstruir el tejido social-estudiantil que se fracturó durante el estallido de la huelga política, ya que este sector estaba divido entre orozquistas y paristas, por lo que en cada pasillo se gritaban, desafiándose con la mirada y al calor de algunas copas se “cantaban un tiro”, situación que los estudiantes organizados no podían tolerar más, pues era un absurdo estar divididos como sector.Leer más

Recuento de los daños o un balance de la situación política en América Latina

Por Alonso Mancilla

Este año, en México, el gobierno fue muy importante para la política y la economía del Estado, pues ha sido el cambio hacia una administración que se deseaba desde hace ya unos 12 años, esos dos sexenios donde se habían robado la presidencia los partidos de derecha (PRI y PAN). La consagración de López Obrador fue entonces uno de los hechos fundamentales para el parteaguas latinoamericano de movilización social, y no podría ser de otra manera, ya que América Latina es el semillero del populismo de izquierda, del cual la figura fundamental son los líderes carismáticos como impulsores de la revolución.

No es que el hecho mismo de que México cambiara al administrador del capitalismo haya sido un gran hito en la historia continental, pues inclusive Obrador habría podido llegar a la presidencia como medio de apaciguamiento social o como una simple herramienta de reducción de la violencia para la paz y prosperidad de la burguesía ―tanto nacional como extranjera―, sin el afán de reducir esos planteamientos, haré énfasis en la premisa de que López Obrador sigue una línea diferencial con sus adversarios políticos y una similitud con los líderes que han puesto como herramienta revolucionaria el fortalecimiento de la soberanía nacional como vía de transformación política y económica.Leer más