Yessika Rengifo | Poesía

Yessika María Rengifo Castillo (Colombia) Docente, licenciada en Humanidades y Lengua Castellana, especialista en Infancia, Cultura y Desarrollo, y Magíster en Infancia y Cultura por la Universidad Distrital Francisco José De Caldas, Colombia. Ha publicado para las revistas Infancias Imágenes, Plumilla Educativa, Interamericana De Investigación, Educación, Pedagogía, Escribanía, Proyecto Sherezade, Monolito, entre otras. 

 

Se desvanece, manos asesinas

 

La sangre negra

que cuidaba las raíces de los árboles

ha teñido la danza

de los peces en llantos.

Los girasoles

no juegan más al compás del sol.

El aire de los pesticidas

los marchita en el triste Leer más

La Película

Por Ariel Azor

Estaba viendo una película, tirado en el sillón, tomando una cerveza y comiendo un par de aceitunas; estuve un buen rato buscando hasta que al final me decidí por una. Trataba sobre un tipo que trabajaba para los que parecían ser dueños del mundo. Era, junto a un equipo que estaba bajo sus órdenes, el encargado de encontrar a aquellos habitantes que no generaban nada para sus intereses. Directa o indirectamente, nos involucraba a todos nosotros, a todos los seres vivos. Me pareció que podría tener algo de realidad. Alguien, desde algún lugar, nos maneja con invisibles hilos, como si fuéramos títeres y en sus reuniones tomaban café del bueno y decidían quién debía vivir y quién no, quién vale la pena siga existiendo y quién no. Primero hacen lo posible por arruinarte, por sacarte todo, incluso las ganas de vivir, y después dicen que no vales nada y mandan al actor ese a matarte. Claro, también están los humanos que son inservibles por voluntad propia; es cierto que hay personas que no saben hacer nada, no les preocupa aprender ni salir adelante en la vida; también las hay que están traumatizadas o incluso algunos nos hemos vuelto ya unos viejos inservibles. Parece que el tipo de la película había matado ya a catorce millones de personas. No era que quedaran tantas personas en el mundo; otros antes habían inventado virus, enfermedades contagiosas, gases que caían de las avionetas desde el cielo, y millones morían masivamente. La sobrepoblación era un problema ya resuelto. Leer más

Enemigos del hombre

Por José A. García garciagguerrero@gmail.com

www.proyectoazucar.com.ar

 A Brian Aldiss

 

 

 

Despertó con el penetrante aroma de la savia inundando cada poro de su cuerpo, como cada día, toda su vida. El mismo olor, la misma situación, la sensación de sentirse rodeado, prisionero en aquel lugar que se esforzaba por mantenerse inhóspito, volviendo inútil cualquier intento de cambio.

Se desperezó estirándose cuanto le era posible en su minúsculo refugio encerrado entre la pared de fría piedra y los troncos chamuscados y astillados; se vistió con sus únicas prendas de yute y, con el mismo movimiento, tomó el cinturón del que colgaban la funda del machete y los dos cuchillos de caza que él mismo había forjado con ansia y desesperación cuando encontraran aquellos restos metálicos de lo que parecía ser un antiguo vehículo que sobreviviera al olvido y la corrosión, en las cercanías del pantano. Ordenó las pocas pertenencias que conservaba, un colgante, el cuenco para el agua y el abrigo que usara en los cortos inviernos de la región. Controló el filo del machete y salió a la mañana.Leer más

Angela Padilla | Poesía

Angela Padilla Trinidad (Lima, 1994) se graduó en Derecho por la Pontificia Universidad Católica del Perú (2019), casa de estudios en la que se desempeña como adjunta de docencia del curso “Filosofía del Derecho”. En noviembre del 2018 fundó con dos amigos “Radicales Libres – Revista de Derecho y Crítica” (www.radicaleslibres.pe), revista digital de la que actualmente es editora.

 

QUEEN KONG

 

                                               Simia sintiente

            para ti

                                             la sección astral

                         de las revistas.

 

 

                                  La publicidad histórica

                                   de tu amor mamífero

                                   y la sed de algo cálido

                           sellado al vacío.

 

 

                                                   El no-bigote

                       que extirpas 

                                                 con vergüenza

                                                                         de tu rostro durazno.

                                             (¡Ah, la pubertad 

                                                                         en sangre!).

 

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Anya Lia Montré | Poesía

Anaya Lia Montré (Aquí desde 1994) Chilena por deber, latina por placer. Mujer por sangre y feminista por derecho. Psicóloga de formación y Pseudónima por elección. 

 

Manifiesto en avión

 

Quiero hacer un llamado

a todos aquellos rutinarios

Hijos del calendario

Tecleadores rápidos

Receptores de fotones de máquinas pequeñas

Buscadores de descanso funcional

Sentenciados a la horca por una corbata

Predicadores de indicadores económicos

Estresados del estrés

Sistemáticos sistematizadores

Fanáticos de los gráficos

Visitantes frecuentes del reloj de pulsera

Que solidaricen

Una, dos, tres, cinco, un número primo de horas

No importa, las horas que dure el viajeLeer más

Maritza Calderón de Rivera | Poesía

Maritza Jeannette Calderón de Rivera (Sonsonate, El Salvador, 1965). Una mujer adulta, compañera, madre, amiga, vecina, hermana, ciudadana, docente y psicóloga salvadoreña. Alguien que ama la vida, su familia, la naturaleza y su gente; que disfruta, apoya, promueve el arte. Alguien que escucha, la mano que ayuda, la voz de optimismo, que preocupada por la depredación humana, pobreza, indiferencia y violencia, tiene una voz, y lucha por sembrar esperanza, promover la reflexión, atesorar los valores. 

 

Ignorancia brutal 

 

Lo que el rico no entiende, el pobre lo vive a diario

Graduado en la pobreza, doctorado en la miseria

¡Que ignorancia tan brutal del soberbio poderoso!

¡Que práctica magistral del hombre desposeído!

Donde la tortilla es plato fuerte para paladar tan Heróico 

Cuya odisea sobrepasa las bacterias sobre ligas.Leer más

Oralidad y escritura

Por Karen valiente[1]

 

Para abordar el tema de la oralidad y la escritura, considero necesario mencionar algunas comparaciones que Cassany hace en su libro Describir el Escribir. Para empezar, Cassany expone la complejidad que tiene adquirir la oralidad, así como la escritura, pues cada una esconde un código que vamos descifrando y mejorando a medida que aumentamos el flujo del uso. Cassany va a exponer, entonces, que existen dos características para comparar el código oral con el escrito, las características contextuales y las características textuales.

Las contextuales son las que se refieren al contexto de la comunicación (por ejemplo: el espacio, el tiempo). La comunicación oral es inmediata en el tiempo, todo lo que se diga no se puede borrar, puedes retractarte, pero el emisor o emisora recibe el mensaje en el momento que se le da. En cambio, la comunicación escrita es diferida, ya que el emisor o emisora tarda en leer el escrito del autor o autora, también pueden elegir el lugar donde hacerlo y tomarse el tiempo de leer el mensaje de la forma en que prefiera.Leer más

Francisco Valenzuela Saravia | Poesía

Francisco Valenzuela Saravia (Concepción, Chile, 1987) Periodista, comunicador social y bibliotecario. Imparte el Taller Literario “Porque Leí” en la Universidad Andrés Bello, sede Concepción. En 2015 publicó su primer libro: “Los Colores de la Tribu”. En 2017 ganó el “Concurso Poesía Divergente” de la Editorial Casa Litterae que lo hizo acreedor de una nueva publicación, llamada: Poemas e Híper-Poemas, con el que además logró ser finalista del Premio Ceres, en 2019.

 

DANCE DANCE REVOLUTION! O LA REVOLUCIÓN QUE NO FUE  

 

ya van a cerrar (HAPPYLAND)          

y el GAMER sigue bailando 

desconectan los FLIPPERS      

las montañas rusas

y el GAMER sigue       

sigue bailando

SELECT STYLE!     

SINGLE PLAY!    

SELECT CHARACTER!      

dice la máquina y el GAMER 

pisa y pisa los cuadrículos 

MARVELOUS! GREAT! PERFECT!     

repite la máquina    

OK! 345 COMBO! 

las flechas estallan en el cielo pixelado 

siguen su trayectoria ilusoria Leer más

T. Nefelibata | Poesía

T. Nefelibata (Guadalajara, Jalisco, 1995) Egresada de la licenciatura en Letras Hispánicas por parte de la Universidad de Guadalajara. Ha impartido talleres de literatura en el proyecto Sala de lectura para niños Felipe Garrido y el Programa de Español Para Extranjeros (PEPE), ambos de la UdG. Apasionada de los idiomas y las artes en general. Forma parte del equipo editorial de las revistas Engarce y Cinética Revista Cultural, donde también ha publicado colaboraciones.

 

Janelas do meu quarto

Do meu quarto de um dos milhões do mundo que ninguém sabe quem é

Fernando Pessoa

 

 

¿Quién me habita en estos cuartos,

que dentro de cada sueño cambian

de forma y de color?

 

Tengo amigos que son ventanas,

              cocinas y comedores.

             

              Salones enteros.

 

Luego, yo.

        Cama que duerme

         en la vacua espera,Leer más

Manuel Alejandro Q. Ceballos | Poesía

Manuel Alejandro Q. Ceballos (México, 1992), Escritor mesoamericano. Promotor cultural y editor. Es fundador del proyecto editorial Literatelia. Director de la revista cultural Galerías del Alma. Es autor del poemario: Réquiem Colectivo (Don Juan de Amiel, Lima, Perú, 2018). En dramaturgia: Los amantes de diligencias |A las puertas del convento San José (Literatelia-Amistía teatro, 2020). En narrativa: Patios de Córdoba y otros cuentos (Literatelia, 2020). Ha participado en diversos festivales y Ferias de libro en Latinoamérica, así como compilaciones de literatura. 

 

               * 

Me amaneció pronto

y clavaste el adiós imparable

en mi rostro.

 

Suicida, me ahogué 

por la lluvia de mi cuerpo

y ahí,

en la desesperación del presente,

se adentró el rayo

sin clemencia.

 

El enjambre

de múltiples caídas

sobornó al suelo

para repetirme

en la derrota.

Mis manos murmuran 

todavía

con la barrena en mi garganta.

 

Las estrellas no escuchan.

No se oyen más lamentos.

 

 

                * * 

Nadie me recordó

que la luz se apaga 

en la derrota

y la bestia de no encontrarnos

se vuelve sombra,

espejo y presagio:

incendiado 

cruce 

de las voces.

 

Estuve

en guardia

ante la feroz ausencia

y tic taqueba los rincones

de mi lenguaje

para salvarme sin fe:

terrible asfixia.

 

 

Desperté.

 

Trago miseria

escupo al aire

las cenizas.