Análisis de la cinta “Nomadland” | Sobre la romantización de la libertad y la condición de calle

Por Carmina Cardiel

Al cruzar la frontera entre Colorado y Utah, vi a Dios en el cielo en forma de enormes nubes doradas que quemaban el sol sobre el desierto. Parecían señalarme con el dedo y decirme: “Pasa por aquí y sigue adelante, estás en el camino al cielo”.

Jack Kerouac, En el camino

 

 

Chloé Zhao es una directora china que en cada una de sus películas muestra una sensibilidad en sus tomas que con frecuencia son entornos naturales. El paisaje de sus cintas dejó de ser escenario para convertirse en el confesionario y fiel reflejo de las emociones de sus protagonistas. “Nomadland” se estrenó en 2021 y ganó 3 premios Óscar de 6 nominaciones, incluidas Mejor actriz y Mejor dirección. También alcanzó dos premios en los Golden Globe Awards como Mejor película dramática y Mejor director (Zhao), así como con cuatro Critics’ Choice Awards, Independent Spirit y BAFTAs.

Basada en el libro Nomadland: Surviving America in the Twenty-First Century escrito por Jessica Bruder, esta es la historia de los seres humanos que un día decidieron irse ya por convicción, ya para sanar alguna vivencia traumática o porque simplemente nunca sintieron pertenencia ni se identificaron con el sistema.

 

Romantizar la libertad

En 1957 Jack Korouac publica la novela “On the road” en donde el autor aborda temas sobre la libertad; sobre el rechazo al status quo; sobre la ansiedad existencial; sobre la búsqueda y el encuentro con una misma/o, la espiritualidad y, por sobre todo, la idea de que la carretera/el camino, es más importante que el destino:

“Nada detrás de mí, todo delante mío, como siempre ocurre en el camino.”

 

Aún en este siglo se puede escuchar a los neo-snobistas y remedos de hípsters hablar en cafecitos sobre este libro como si de oro molido se tratara. Claro, porque el llamado de la libertad siempre nos seduce a cierta edad (a algunas personas toda la vida), pero cuando alguien encuentra la libertad realmente, no es tan poético como en la novela del —por cierto— acomodado escritor norteamericano.

 Chloé Zhao y Kerouac tienen en común hablar de personajes fuera de las normas convencionales, la identidad, la pérdida, la pertenencia y la espiritualidad, aunque ella es más sutil al abordarlo.  Zhao explora cómo las personas encuentran sentido en sus vidas después de sufrir pérdidas personales, económicas o culturales.

Mientras Jack va narrando a través de su personaje Sal Paradise sus vivencias a lado de sus entrañables camaradas de exploración literaria, la conquista de la noche y la carretera, la fiesta, lo excéntrico y la entrega al hedonismo con la vida de calle como bandera de libertad; Zhao nos narra a través de Fern, cómo es la resiliencia de una mujer que lo ha pedido realmente todo y cómo dentro de esa pérdida ella igual decide que no necesita más para seguir viviendo y acepta con valentía todo lo que eso implica.

Por su lado, el pequeño Sal, al final de On the road, se da cuenta de que la libertad absoluta también implica pérdida, soledad y vacío, un precio que quizás nunca quiso pagar ¡Y no lo culpo!, porque no es sencillo renunciar a la comodidad a estas horas de la modernidad. Y es que no es lo mismo tomar un día prestado el coche de tu tía e invitar a tus otros amigos varones, también de clase acomodada, a vivir en la carretera con la certeza de tener a dónde volver, que ser una mujer que ha perdido todo lo que conocía como hogar y tener que vender sus pocas posesiones para comprar un espacio rodante, no una casa, sino un lugar en dónde habitar con todo y las inclemencias del tiempo. Nomadland habla sobre el propósito de la vida, el duelo, el paso del tiempo y lo que significa “vivir bien”.

En ambos casos y con ojo entrenado, podemos encontrar un destello de la filosofía kantiana sobre la libertad, que es entendida como la autonomía de la voluntad; es decir, la capacidad de seguir por sí misma/o leyes morales, actuando de acuerdo con el deber y no por inclinaciones o deseos externos. Para Kant, la libertad es un postulado de la razón práctica y una condición necesaria para la moralidad, actuando de acuerdo con el deber y la razón, y asumiendo la responsabilidad de las propias acciones: «Obra sólo según aquella máxima por la cual puedas querer que al mismo tiempo se convierta en ley universal»

Todo esto último, dicho de otro modo, es lo que implica la decisión de ser libre: la renuncia a todo lo que conoces y que otros pueden llegar a ver con lástima, la renuncia a la civilización y la comodidad, la renuncia a la comunidad, la renuncia a derechos (si es quete tocó la suerte de tenerlos), la renuncia a la “seguridad” que, aunque precaria, existe dentro de cierto perímetro de la vida social. Es renunciar a todo lo que te conforma como ser humana/o, como persona, como sujeta/o de derecho, y te concede ser racional y animal al mismo tiempo, ¿quién aguanta eso?: Ser feral humanoide. Así que la libertad también tiene sus límites, como casi todo en este mundo, en este plano, en esta vida, en esta coordenada del planeta trampa y la existencia. Tu libertad llega hasta donde invades el espacio de las otras personas ya sea de forma física o emocional, pro también se limita a tu soporte en los mismos sentidos.

 

La condición de calle

Chloé Zhao (2021)

Ser nómada no es un asunto de convicción, aunque muchas personas así lo creen erróneamente. Kerouac en su novela nos lo hace pensar ciertamente, pero lo que  Zhao retrata en esta bella cinta es el alma de mucha gente que desesperadamente busca un consuelo, una explicación, una conexión, una razón para no suicidarse o hacerlo poco a poco. Nos deja ver la vulnerabilidad humana y cómo cualquier persona sin importar sexo, edad, color, contexto social o económico, puede llegar a padecer esta condición.

En esta cinta también podemos hacer comparativas sobre cómo es sufrir la condición de calle en Estados Unidos, que por supuesto es muy distinta a la que vemos en el México profundo. En Estados Unidos mucha gente vive en sus vehículos, en sus camionetas y automóviles, orillados por la mísera cantidad de pensión que les dan y que no alcanza y a pesar de ello, tener un trabajo remunerado. En México no tenemos un sistema de pensiones y los subsidios que el gobierno en turno está dando, en un futuro muy cercano no serán más debido a que no es una ley, sino un proyecto improvisado por el partido. La gente que es nómada o indigente vive en la vía pública, a veces y con mucha suerte con una cobija que alguien más les brindó para cubrirse. De trabajo ni siquiera pensarlo, porque en México la gente que sobrevive en las calles es invisibles para la mayoría del ciudadano promedio.  

De acuerdo con cifras del Censo de Población y Vivienda 2018 del INEGI, en CDMX hay aproximadamente 6,754 personas, aunque se estima que esta cifra no se corresponde con la realidad, ya que nuestro país no cuenta con un sistema de medición de este fenómeno, como lo tiene España, por ejemplo, para levantar el censo de poblaciones callejeras. En el caso de Tijuana, las condiciones son paupérrimas y las cifras son incalculables debido a que hay locales, migrantes y ciudadanos estadounidenses, aunado todo esto al problema de consumo de fentanilo que hay en la frontera.

Se calcula que al menos el 40% de las personas que sobreviven en las calles de la CDMX padecen algún trastorno mental, problemas psicosociales graves y “moderados” (a saber, a qué le llaman “moderado”). El 85 % carece de cobertura de salud, y sólo se ha brindado atención psicológica a unas 1,100 personas, dato que también es dudoso.

 

Las causas de Vivir la calle

No solamente son problemas psicoemocionales y adicciones las que cualquier día nos pueden poner en la situación de padecer la calle. Según el gobierno en turno, en el conteo de 2023-2024, la cifra se disminuyó a 1,200 personas durmiendo en la vía pública. Pero si tomamos en cuenta a los migrantes que desde la pandemia estaban instalados a las orillas de la Central de Autobuses del Norte; si contamos a la gente que ha sido desplazada y lanzada a la calle por el fenómeno de la gentrificación auspiciada por el gobierno de la Ciudad en 2022 gracias al acuerdo con la empresa Airbnb; si tomamos en cuenta las acciones del cártel inmobiliario y la ocupación por la fuerza de propiedad privada por parte de la delincuencia organizada, estos datos resultan una vulgar mentira.

El acceso a la vivienda digna cada día es más reducido, pese a las supuestas legislaciones que se han venido haciendo. La falta de vivienda, pobreza extrema y media, la violencia doméstica y la violación al derecho de una vivienda digna, también son factores de alto riesgo para cualquier ciudadano al que no se le hagan valer sus derechos.

Pero bien sabemos también que, a estos gobiernos, me refiero a los gobiernos del mundo y no sólo al de México, no les interesa hacer valer los derechos de nadie que no tenga los recursos para pagarlos. Es importante dejar de pensar que a la calle solamente se van quienes así lo decidieron, porque la mayoría de las veces no es una decisión, sino un síntoma de desigualdad social y económica en consecuencia de un sistema capitalista que no alcanza a sostener a todas las personas, ni siquiera a las mayorías.

En la película de la que hoy estamos hablando, también hay personajes que en realidad sí decidieron ir a vivir de esa manera, ya fuera por soledad, para encontrarse con un ser querido (o sea, la muerte), porque querían utilizar los recursos naturales y desapegarse del sistema y otros porque, como el buen Sal Paradise, tenían un lugar al cual volver cuando hubiesen resuelto asuntos consigo mismos. Fern nunca fue una persona normalizada y, por tanto, su nivel de convicción y lealtad estaba muy por encima de cualquier persona promedio, pero ¿Hasta dónde podemos cargar con nuestras decisiones? ¿Hasta dónde podemos realmente ser libres sin morir de tanta libertad? ¿Hasta dónde nuestros pies y nuestras ruedas pueden sostener el camino?

A veces la libertad

brilla tanto,

que los ojos

construyen

paisajes fantásticos:

Adoratorios de alas

inmortales/

Inquebrantables

 

“Ave de agua dulce”, Enpoli, 2023

 

 

 

Bibliografía:

  1. Cruz Monroy Filiberto, (2018) “Casi 7 mil personas viven en situación de calle en la Ciudad de México” https://www.excelsior.com.mx/comunidad/casi-7-mil-personas-viven-en-situacion-de-calle-en-la-ciudad-de-mexico/1282100
  2. Gaceta Parlamentaria, año XXVI, número 6373-III-6, miércoles 27 de septiembre de 2023 https://gaceta.diputados.gob.mx/Gaceta/65/2023/sep/20230927-III-6.html?utm
  3. Immanuel Kant (1785) “Fundamentación de la metafísica de las costumbres”  (AA IV:421)
  4. Kerouac, Jack (1957) “En el cmino”/”On the road”
  5. Pansza, Arturo R. (2023) “Requieren personas en situación de calle atención integral a la salud” https://oem.com.mx/la-prensa/metropoli/requieren-personas-en-situacion-de-calle-atencion-integral-a-la-salud-15683374
  6. “Ave de agua dulce”, Enpoli, 2023, (https://www.enpoli.com.mx/obras-literarias/carmina-cardiel-poemas/?fbclid=IwY2xjawMGXeVleHRuA2FlbQIxMQABHs6Wy8dUbY-JvVFgb9x1CZcqnw5qyR10BCTEsc3y4i6zqcVXA8yljIEvYA2l_aem_WkVOQUl7XwUgkWoP7bwV8A

 

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