Linda Acosta Rodríguez (Villahermosa, Tabasco). Nómada, cosmopolita. Maestra en Relaciones Internacionales por la URJC (Madrid), Socióloga por la UAM-Xochimilco. Estudió el posgrado internacional de Escrituras Creativas por FLACSO-Argentina, ha participado en diversos talleres literarios y publicado en medios digitales e impresos. Mujer feminista y sorora, creadora de Tarot CreActiva. Es Anarquista por alegría. La vida es una colección de experiencias, dice.
IG @linda.utopia / FB Linda Acosta Rodríguez / Web www.tarotcreactiva.com
YouTube: Utopía Licantropía
Venus o Afrodita
Entre las manos,
entre los muslos,
entre el placer de la flor y la fruta,
entre el perfume y la esencia,
entre el paladar y la lengua,
entre la nieve de la montaña y las nubes del cielo,
entre la brisa y el silbido del viento,
entre las notas y la música,
entre escribir y pintar,
entre la primavera y el invierno,
entre el sol y la luna,
en la balanza de Thot,
entre la espuma del mar y el diamante de la tierra,
entre las sábanas limpias,
entre la enfermedad y la salud,
entre la alegría y la tristeza,
entre la risa y el enojo,
entre la soledad y el silencio,
entre la duda y la certeza,
entre los labios,
entre la piel y otra piel,
entre un pasaporte y un vuelo,
entre el cuidado y la atención,
entre todo lo bello y dulce,
entre un anillo y un sí quiero,
entre darlo todo y dar lo mejor,
entre todas las diosas está Amor.
Venus, brillante y hábil habita mi conciencia.
Embriagante lucidez
Crecimos entre la lumbre del conflicto,
nos bebimos todas las protestas,
pintaste lienzos y yo pancartas;
adormecidos entre la falacia:
lucha de clases,
nos dio ansiedad, sin poder definirnos.
La mayor batalla fue la interna,
recorrimos cerraduras, y azotamos puertas,
por aquí no. ¿Por qué le besé?
Hicimos fila en la barra,
pusimos hielos a un martini,
y te pasaste a la cerveza,
mientras yo, perdida entre la emancipación y los salarios
ilusamente le fui fiel al vino tinto.
Tú, burlabas al sistema de tributación,
colgando nuestra insignia de verdades: artistas.
El anarquismo no requiere de definiciones sobre:
izquierda o derecha,
somos una totalidad reconciliada.
Así nos hallamos,
mezcal y tequila,
vasos de agua.
Una mandarina recién cortada,
un poco de todo,
y para todos todo,
la libertad de elegir es una responsabilidad.
Nos bebimos conscientemente la vida,
a nuestra salud, amos, a nuestra salud:
cuídate, cuídame, bienestar común: arte. Besarte. ¡Salud!
Mitología de la balanza
Sumergirse en la caricia de una mirada,
dónde puedo leer tu voz, en el silencio del tiempo.
surfeando entre el microcosmos de tu dermis,
desnuda, naufragando en el oleaje de tus besos.
Accidente estelar,
solar nocturnal,
amar es el perfume,
aquí la arquitectura es un barroco de claridad,
una catedral, acto de fé,
para descansar en comunión
con un giro a mis caderas,
mientras no hay gallo, ni reloj, amaina la oscuridad del deseo.
En suave brisa,
solamente soy fiel a mi alma,
vivimos una dentro del otro,
y también al revés,
encima y debajo, pulsando los dedos
mientras seas fiel a tu astral talento
volveremos a darle razones al viento.
Voy llegando en una balsa
de argonauta a nuestro festín,
decididamente, mientras seamos leales al entendimiento
nos sabremos dioses, creadores de nuestro universo.
Tepozteco
Él me despertó del celibato,
con su sonrisa dulce,
como su lengua en la flor de mayo,
su mirada sin miedo,
tan tersa como el perfume del café por la mañana,
su espuma en mi pecho,
mis manos confundidas en su piel
la misma pintura,
ritual de fecundidad y cosecha.
Me invoca con sus caricias,
cual pulque en la garganta
deslizándose mis dedos,
como pinceles,
entre sus credos,
coronándose con laureles
entre las extremidades acuosas
de vegetación tropical,
mis manos curiosas
ven levantarse el cerro
entre cocoteros y vapores sabor a mango.
Salvia, humo sagrado;
somos dos conejos
guardados entre sábanas,
titiritando de calor,
follando con el follaje de estrellas
entre la inmensidad del cosmos
nos unimos en alma
con la fusión de los cuerpos,
territorios salvajes,
con brisa embriagada de luna,
nos entregamos al vuelo.
El Poder de la Bruja
Cuando se pierde la inocencia
la bruja sale con sus lobos a cazar espectros;
marcada con fuego
prende los deseos de la piel,
valerosa porta el pan y la miel:
condena y alegoría,
ambas son parte de la sabiduría.
La más dulce de todas las damas
oferta cumplir tus sueños,
más si se topa con tus desdeños
ya no le importa perder nada.
Sus besos no los oferta a cualquiera,
va cuidando de placeres
origen de sus saberes.
Agradece que desde la oscuridad
todas las luces la miman,
trabajando cada día,
cómo quién mueve el caldero:
conjurando espiral,
que salga a la superficie
la verdad espiritual,
del fantasma o artífice.
Mueve ríos y montañas,
camina bajo la lluvia,
derrama lágrimas y emerge,
nada en este plano la detiene.
Ay, ay, ay… No temas de sus hechizos,
su luz proyecta las sombras,
todas las apariciones que convoca
son el juego de su espejo.
Colecciona experiencias,
en las quimeras se sumerge,
la reina de las arañas
no teme a las caídas,
sabe tejer sus redes.
Para volver a la niña
vaga buscando ternura,
ahí se quita la armadura
y estaciona su escoba.
La bruja sabe bailar sola,
más comprende que en la vida
adora sentirse querida.
Septiembre se va entre temblores,
ella prepara su vuelo,
dónde pervivan las flores.
Amor, desde sus internidades,
la más grande de sus intenciones,
desde el principio hasta el final
es su poder natural.
Bajo un cielo de estrellitas,
con aromas de copal,
ahí reposa en invierno,
en la tierra tropical.