Mar Alaffita | Poesía

Mar Alaffita (Veracruz, 1994). Poeta, editora y gestora cultural. Fue premiada por parte de la liga Peace and Love del Circuito Nacional de Poetry Slam en 2020. Autora de Transgresiones Divinas  (Cipselas, 2024) y directora del Festival Nacional de Poesía Joven, Puebla. Participó en la antología de poesía infantil Bestiario (Secretaría de Cultura, 2022) y como prologuista del poemario El libro de los libros de Alejandro Aparicio (Astromelia, 2023). Editó y compiló las antologías poéticas Ruge como Niña (Tinta Sangre, 2024, 2025) y Entre jacarandas y versos. Maratón poético 2025 (IMACP, 2025). Representante de México en el segundo encuentro Wine and Poetry (Chile, 2024). Actualmente coordina el círculo de lectura Amanoche y es Maestra en Estética y Arte.

 

 

 

No te mentí

cuando dije que me dolía entregarte las entrañas
permitirte devorar cada fibra entumecida
negando piadosa redención;
te sabías diminuto e indefenso.

Eras un hoyo negro,
el origen de la vida en pleno caos;
expansión sangrante
que abre una puerta y recibe al amor
en carne viva.

Infierno,
otras veces, paraíso;
mirada en devota promesa,
un limbo
donde aguardo herida
tu nacimiento.

El dolor de no saberme más mía
me engulle en la negrura del egoísmo
entristeciendo a la estrella
aprisionada en el vientre
¿qué pensarás ahora
cuando te hagas uno con ella?
¿me perdonarás por esta verdad?,
quizás no.

Y no prometo contarte mi aflicción
con levedad,
me calcina el interior tu latido
que sutil abrasa mis rincones olvidados
reduciendo lo propio en una suerte de ti;
acortar mis días,
para prolongar los tuyos

No te mentí,
tampoco te lo dije todo;
en tanto equívoco
el dolor nos volverá oportunidad,
a ti, sin cargar con culpas
a mí, redimiéndome en tu recién creado cuerpo.

 

 

Instrucciones para atender la terrible belleza

Al primer rayo

[1. prende una hoguera],
levanta la vista,
las flores nacen de las grietas.
Alguien hará un ademán con el rostro
y de los sobrantes

[2. recoge lo esparcido];
pronto será un sueño.
Ahora,
quien viene en socorro

[3. toma en brazos al recién nacido],
repitiendo para sí
qué terrible es la belleza.
¿Qué será del mañana
si ante la incertidumbre se

[4. romantiza el presente]?

Un territorio extraño,
una fotografía deteriorada de quienes ya no pueden reír,

            [5. seca el llanto]
quizá,
apuñalando la sorpresa
se sane el duelo de saberse recién parido.

            No hay tiempo para dejar de existir;
la piel retumba
en un eco de lo que fue,
pero el alba insiste

            [6. abraza la luz]

haciendo de cada herida
una semilla.

 

 

 

Donde nadie se atreve a mirar

Jueves 12 de junio,
la anciana lleva un retraso:
cinco minutos.
Puntualmente habría arrojado bendiciones
a las puertas del café
si la lluvia hubiera parado.
Pero el improvisado resguardo
no evita que los pies se le mojen
a través de las sandalias,
enraizándola al concreto
para detener la evangelización
que ha adoptado
como su castigo.
La hiedra le crece alrededor de las piernas,
da vueltas por su espalda;
poco a poco ha hecho un capullo verdoso
que le estruja las carnes,
¿habrá voz dentro de esa pupa?
nadie se atreve a mirar.
El revuelo de su transformación
se ha perdido en la marea del tiempo,
quizá cuando rompa el capullo
se dé cuenta que el destino
no es aquello que se abraza
cuando se está solo.

 

 

 

Gattaca

Para ser alguien que nunca estuvo hecho a la medida de este mundo,
debo confesar que me está resultando difícil abandonarlo…
Gattaca, 1997

 

No hay gen que nos mate
¿Es posible la inmortalidad
cuando se ha programado perecer?
            organismo mutante
proceso evolutivo de generar defectos y problemas
¿cuál es el mecanismo que protege a un ángel de la falla?

 

En dos milenios
uno se aleja
de ser una copia infalible de Dios.

 

Pero el cuerpo en su danza voraz
                                              decide
           C
           R
C   R   E   C   E   R
           A          
           R
                  …arder, antes de sucumbir.
Abandonarse en la lucha
de los Mortales Eternos
siendo a merced
un amasijo de células manipulables
 no un bio punk en resistencia.

Pero cuando la carne olvida cómo sostenerse en la eternidad
y aún jugamos a gastar el tiempo como si sobrara
nos tragamos la mentira de lo absoluto en pastillas
la longevidad, gasificada
y al cáncer lo curamos con aspirinas
para estar al margen del dolor.

 

Desde que nos perfeccionamos pixel a pixel
no hay gen que nos mate.

 

 

La teta

Aferrado a la teta
emanas meses
donde no permanezco vacía
pero los fantasmas acuosos huyen
por el rabillo del ojo
anidando el pecho
en necio torrente
que se niega a saciar
la sequía de tus labios.

Con inocente egoísmo
te dispones a todo:
          reventar la carne
                       perforar las venas
succionar cada porosidad de mis nutridos pezones.

     Restriegas la nariz en mis pecas
lamiendo insaciable
      lo que está exento de perdón.

¿Cuánto más robará tu existencia?
No hay deseo pendiente por cumplir
sólo recelo en la mirada
y así
       muerdes
      te prensas
es goce escuchar el dolor
un revuelco de tripas
hasta el entumecimiento.

Quisiera ahogarte en mis fluidos
ser la savia que enferme tus rincones
enraizarme en tu garganta hasta romperla
apartándote el delicado rostro con rabia.
Mas sigues ahí
despreocupado
apacible ante el inminente colapso
esperando ser la última estrella
pereciente en el universo.

Asesino silencioso
   parásito de medio pelo
         el castigo a mi deseo de no permanecer sola

amor malgastado en la carencia
que cede ante todo
hasta mantenerte aferrado a mi teta.

 

 

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