Por Danae, Victoria, Gloria, Margot, Nat, árbola almendra y Ximena
A veces casi todo el tiempo guardo
en la brisa de una tarde el llamado
al que acudimos todas
cuando nos juntamos a mojar
los campos sembrados por las abuelas
El espacio ha cambiado
y en mi memoría continúa estático
un sitio, luz encendida, lejana
ni la herrumbre de la sal lo ha marchitado
el tiempo detenido es un tesoro caprichoso
sale en los días en que me salpica el sol,
cargado de arena y de sonrisas.
esa niña, esos ojos
demasiada nostalgia
para tan corta vida
la ventana en que las ancestras asoman
como si aquella mirada hablara por mí
la memoria de mi carne
la memoria de mi abuela
la memoria que heredamos
cual golpe de tambor que se repite
temblor, miedo, soledad
se repite
una vez
otra vez
otra vez
soledad
miedo
temblor
la memoria, una cana que arde
dos soles que se escurren
marcando el rojo sangre
rojo flor
que tiñe dos caminos de la historia
el lejos, el adentro
un estar aquí y el no estar
el tiempo de cuando las cosas
no habían sido derrumbadas
el tiempo donde aún se narraban las fábulas de fortaleza
Letras que tejen un ombligo, al origen
doloroso, al linaje y al paisaje.
Agarradas a la memoria para recordarse
para no olvidarse de ellas-mismas
de su sabor a sal y piel de coco
Recuerdos llenos de color rubí, de tierra, de lágrimas,
del llanto, coraje y reclamos que brotan
desde una isla rodeada de agua
Un calambre en el invierno,
puertas cerradas sin respuesta,
caminos de partida y de llegada,
pero respuestas, siempre negativas.
No basta, no eres suficiente,
intenta, prueba, esfuérzate,
hasta llegar al hastío,
de la fatídica existencia.
Sostén de los tiempos
y la pesadumbre que acongoja
las pieles de todos los colores
en un grito
la voz puede ser nada
pero hace temblar los rincones
circunferencia de ser tierra
en sus rincones de batallas
un pueblo llora
habla
de los placeres de una carne
que se rompe
tiras de tiras alargadas
en la guerra nadie gana
porque
nada tiene la mínima importancia
Sólo mírame,
No hablemos.
Iré y juntas sostendremos nuestro mundo.
Mujeres, las no respetadas por el poder,
gritaremos con coraje, no como víctimas,
que nuestras vidas valen, no somos cosas.
Los dioses patriarcales tendrán que sentarse
y observarnos bailar, escabullirnos
escabullirse de la necrosis impuesta a nuestras neuronas / escabullirse de la interrupción a nuestros planes / tomar acción / escabullirse de la argolla / del eslabón / del anclaje / escabullirme al agua que oxida todo y renueva todo / escabullirme al metal de mi sangre oxidada que recuerda y nos da solidez / escabullirse a la fortaleza colectiva humanizada sin grieta con semilla escabullirse
escabullirnos a la historia
ser y crecer como memoria…
