Columnas de opinión
Miedo respecto de la noche en la Unidad Habitacional El Rosario
Por *María de Jesús López Salazar
*Carlos Alberto Jiménez Elguero
*Neymar Bello Orrego
El presente artículo aborda la hipótesis del miedo respecto de la noche en la Unidad Habitacional El Rosario, la cual fue confirmada por 35 de los 40 urbanitas entrevistados de la Unidad El Rosario,[1] lo que representó un 87.5%. De esta forma, UHR-1 confirmó la hipótesis en el sentido de objetivar a la noche como un potenciador del miedo —léase la incertidumbre— que la persona entrevistada tiene respecto de la posibilidad de ser asaltada, un factor que, a su vez, aumenta la sensación de peligro, pues “la Unidad, mi casa y los alrededores de los pasillos y más porque de noche [v. Imagen 1] ni hay luz y uno llega del trabajo queriendo no llegar porque ya no sabes si te van a asaltar los de Tlanepantla o los del Rosario”.
Del mismo modo, UHR-5 afirmó que:
A cada rato asaltan. Por eso colocamos las mantas, porque ya se estaban pasando de pendejos. En las noches se metían a las casas y las vaciaban, sin importar que hubiera gente, y uno ya no estaba ni tranquilo, a cada rato con el Jesús en la boca. Por ejemplo, los delincuentes traen camiones de mudanza. Han vaciado tres casas de la sección CTM A1 de la Unidad Habitacional El Rosario, en Azcapotzalco, donde, por cierto, la venta de drogas se incrementa día a día. Y luego te asaltan por lo regular entre las once y las tres de la mañana, principalmente en la Cerrada de Jacarandas y otros dos sobre la calle de Jacarandas.
Imagen 1. La noche de la Unidad Habitacional El Rosario

Fuente: Archivo personal. Fotografías tomadas el 17 de marzo de 2018.
Asimismo, para UHR-5 la noche se presenta como ámbito de lucha callejera entre porros, es decir, grupos estudiantiles utilizados comúnmente por la policía, algún grupo político o alguna instancia educativa para controlar al estudiantado a través del miedo, pues señala que “en las casas aledañas al Metro Rosario es frecuente (…) los enfrentamientos entre porros del Colegio de Bachilleres [v. Imagen 2], CCH y CECATY. Sobre la calle de Cananea, entre las seis y nueve de la noche, ¡es horrible!, no se puede ni salir, pues se enfrentan con petardos”.
Imagen 2. Colegio de Bachilleres – Plantel 1 El Rosario
Fuente: Archivo personal. Fotografía tomada el17 de marzo de 2018.
Otro caso que expresamente indicó que aquello que le generaba miedo en la Unidad Habitacional El Rosario consistía en los lugares oscuros fue el urbanita UHR-18. Su manual de sobrevivencia le indicaba que: “me da miedo cuando los lugares están obscuros, (…) no se me hace un lugar seguro”. En situación parecida se encontraba el urbanita UHR-19, quien mencionó que el tiempo que le generaba miedo era “la noche porque es donde pasan más cosas (…), a las doce de la noche donde vivo escuchas las balaceras, los gritos”. Esto se complementa con lo señalado por UHR-33, quien también señaló la noche como el tiempo que le generaba miedo “porque en la noche es cuando salen los delincuentes a trabajar”.
Pese al porcentaje de entrevistados que confirmaron la hipótesis del miedo respecto de la noche, dado los casos anómalos, ha sido necesario incluir una hipótesis de revisión para incluirlos, pues estos representaron 12.5% del universo de urbanitas que evidenciaron su proceso de objetivLeer más→
Manifiesto cuerpobicicleta
Por Ángel AVE, Addi, Yelitza, Joselyn Itzel, Carolina Moreno, Dany Soler, Alejandra Ramírez, José Miguel, David Israel Sánchez Morales, Iván cervantes, David Acrílicos, Tania Selma Galván Cortés, Benjamín Mtz, Sergio Sorcia Reyes y Ximena Cobos Cruz
Primera parada
SIEMPRE SOBRE TODAS LAS COSAS FLUY E E E E
cuerpo, baika y corazón movimiento sensible y justo
De aquí partimos, buscamos recuperar lo robado, transformar
Somos cuerpos en movimiento que habitan el e s p a c i o
¿Por qué nos ignoran? Los camionesmototaxiscarros todos
terror de ellos… de todo, s_r movimiento ignorado cuando me niegan los pasos
— no es obligación, pero se siente bien, siento que me ven y no me ignoran
Existo
De nuevo existo
Siempre e
x
i
s
t o
Cada que miro a alguien en bici me da gusto y me pongo a pensar ojalá que llegue con bien
Yo también quiero llegar – no sé a dónde pero quiero llegar
Quizás todos aquí tengamos una profunda conexión con la bicicleta | primera curva en el concreto |
¿será que eso crea un sentimiento colectivo?
Vamos siendo cada pedaleada, vamos siendo encuentro
conforme rodamos comenzamos a ser somos el esfuerzo de nuestras piernas al subir
somos ese destino al que en conjunto llegamos
siento que somos el conjunto | nunca fuimos individuosLeer más→
Santera: amistad entre fuerzas invisibles
Por Sergio E. Cerecedo

Los años noventa representan crisis sociales para toda Latinoamérica, en mayor o menor medida; en el caso concreto de Venezuela, hubo un golpe de estado y numerosos tambaleos presupuestarios causaron que el cine redujera en más del 50% la productividad alcanzada en los 80´s y que los fondos gubernamentales para la producción cambiaran de nombre y estructura con el fin de seguir existiendo y apoyando a la comunidad realizadora.
En medio de todas estas circunstancias Solveig Hoogesteijn, nacida en Suecia pero con carrera completa hecha en Venezuela, presenta la película que sucedería a su muy exitosa “Macu, la mujer del policía” (1987), que sigue siendo la tercer película con más taquilla en la historia del cine de su país. En Santera continúa con sus inquietudes en los retratos de mujeres buscando resistir en entornos con tradiciones muy marcadas, esta vez indaga en la afrodescendencia y en los choques culturales entre el catolicismo y quienes conservan la religión yoruba, así como su creencia en los santos que también está un tanto sincretizada con conceptos como el espíritu santo y la virgen María.
Desde el contraste en el montaje que muestra a dos mujeres: una en el interior de una celda y otra abordando un aviónLeer más→












