Este lunes 28 de abril se hizo de conocimiento público que la Secretaría de Salud había interpuesto una demanda penal contra Alaín Pinzón por destrucción de propiedad pública. Esta noticia nos hiere a quienes conocemos el trabajo de Alaín y hemos sufrido violencia médica en el sector público, así como a quienes han vivido el desabasto en carne propia. Me parece exagerado denunciar penalmente a un activista cuyo trabajo es proporcionar medicamentos a quienes no tienen acceso a este, ya sea por cambiarse de estado, por su condición migrante o por mera burocracia.
Se le acusa de destrucción de propiedad pública, ciertamente las manifestaciones de los colectivos VIH han sido históricamente manifestaciones de acción directa e iconoclastia. Lo que nunca aceptarán las instituciones es que ellos juegan con nuestras vidas, pues al haber desabasto corremos el riesgo de generar resistencia a los medicamentos, a ser víctimas de enfermedades oportunistas por la progresión del VIH e incluso a la muerte. Pero nadie se hace responsable de esa violencia institucional, nadie en el gobierno aceptará la incompetencia dentro del sistema de salud, porque sería aceptar que nos están matando.
En cambio, la Secretaría de Salud, a través de Triana Ivette Sánchez Lara ha promovido una acción penal en contra de Alaín por destrucción a la propiedad pública. Esto no es sólo desproporcionado, sino que es un mensaje político contra los activismos, en general, del VIH, en particular, y como tal no podemos guardar silencio ante esta canallada del más puro estilo priísta. Esta denuncia es una bajeza que trata de callar a quienes luchan por la VIHda, no hay palabras para la indignación, por eso no podemos más que respaldar a Alaín, ofrecerle todo nuestro apoyo desde el colectivo Novísimxs, así como dar voz a todas las personas portadoras de VIH que no pueden hablar o manifestarse debido a su situación personal.
Algunos de ustedes saben que yo, Diego Medina, soy una persona que vive con un diagnóstico seropositivo. Lo que no saben es que he participado en algunas manifestaciones encabezadas por Alaín y VIHve Libre, que conocí su trabajo durante la pandemia y que doné algunos frascos de medicamento al colectivo para que lo pudieran distribuir a quienes carecían de la TARV. Es por eso mismo que salgo en su defensa hoy, porque conozco su trabajo y sé que su activismo activa mecanismos que no se moverían por la inercia del estado. Afortunadamente los maricas no somos fáciles de callar, muchos tenemos memoria y hemos vivido lo suficiente para saber que debemos actuar en momentos como este.
Desde la barricada de las letras repudio a la administración de la Secretaría de Salud, a la Lic. Triana Ivette Sánchez Lara y a quienes han promovido el linchamiento mediático en contra de un activista que ha dejado en evidencia las carencias del estado, así como su inoperancia y su mezquindad. Sé que muchas figuras dentro del colectivo LGBTTTIQ+ y VIH+ tienen sus diferencias con Alaín, pero no podemos fingir que este acto de represión es únicamente contra él, es contra cada uno de quienes hemos sido críticos, en contra de cada uno de los que nos hemos atrevido a levantar la voz, en contra de cada uno de los que hemos visto el lado más dantesco del sistema de salud. Por eso es importante sumarnos a Alaín, porque de por medio va nuestra libertad para manifestarnos y, sobre todo, para luchar por nuestra VIHda.
Un abrazo fraterno a Alaín desde Novísimxs.
