Espacios neurales: la de-construcción humana

Por Verónica Ethel Rocha Martínez

En este artículo se propone una categoría de análisis que permite comprender la importancia de los procesos cognitivos en la mente, se consideran así la totalidad de capacidades a partir de las cuáles el ser humano interactúa e interpreta su realidad.

Los espacios neurales son eventos complejos que ocurren en la mente humana a partir de los cuales el ser humano se reconoce y da sentido a su vida. Se hace necesario en el marco de la investigación del cerebro en acción y los avances en neuro tecnologías distinguir la relevancia de estos espacios en la vida cotidiana de las personas pues acontecen constantemente para dotar de comprensión y sentido a quien constantemente recrea su trayectoria.

En efecto, es a partir de una historia única, capacidades, interpretaciones, coyunturas, reflexiones, desacuerdos, afirmaciones, contradicciones, apreciaciones, emociones, de un bagaje cultural, político, ético que nuestros actos acontecen en el espacio tiempo. Se trata de tipificar a todos estos procesos como espacios o momentos a partir de los cuales se genera la identidad, es decir, la forma en que un sujeto se reconoce y diferencia de otros.

Consideremos por un instante lo que en este momento somos, lo que podemos decir de nosotros Leer más

Reflexiones bioéticas sobre la selección de genes para mejoramiento de los seres humanos

o “la utopía de un mundo feliz”

Por Arantza Monserrat Garcia Duran

 

Introducción

Lo que les voy a presentar es un análisis personal sobre un capítulo del libro “¿Decisiones peligrosas? Una bioética desafiante. Identifica herramientas de pensamiento filosófico y cómo se aplican en el pensamiento bioético” de Julian Savulescu (2012). En este análisis encontrarás reflexiones sobre la pertinencia de la bioética y su constante intención de poner en la mesa temas relevantes para la sociedad contemporánea. La intención, tanto del libro como la mía, es darte a conocer, a ti, lector, el ejemplo de un tema y algunos puntos desde los que podrías comenzar a formar tu propio criterio, apegándonos a la exposición de razonamientos necesarios (aunque no los únicos) para tomar una comprensión dirigida hacia el bien moral, o lo que es lo mejor moralmente. 

Es preciso recordar en este momento que la argumentación siempre debe estar presente en la bioética, pues sin argumentación y sin diálogo los dogmatismos que han permeado nuestras formas de ser, hacer y pensar el mundo no cambiarán.

Ahora bien, podemos decir al respecto que el libro sobre “una bioética desafiante” manifiesta una postura de análisis y trabajo que cuestiona corrientes éticas y morales tradicionales, muchas veces basadas en fundamentos religiosos. Pues actualmente se está avanzando para alcanzar dialécticas que aborden Humanismos laicos.

 

Cap I. Beneficencia procreativa. Por qué debemos seleccionar los mejores niños

Lo que podríamos llamar como naturaleza de la sociedad está situado sobre una necesidad de constante progreso. Y aunque no se exige un progreso lineal ni constante, se busca desde distintas aristas este propósito (el cuál no deja de ser eurocéntrico). Entonces, sucede que desde la biología el criterio de buscar una mejor salud como Derecho se trata más de caminar hacia cómo alcanzar estas formas desde diversos métodos, tales como la investigación fisiológica y el ADN. Este tipo de investigaciones, de entrada, parten de una clasificación, es decir, de estándares que se implicarán además con la diversidad de la crianza y su percepción. Así, el mejoramiento progresivo de la humanidad contempla la inteligencia y la memoria como características de gran importancia, a las que se asocia Leer más

La ciudad posmoderna: comprendiendo un concepto de ciudad

Por María de Jesús López Salazar

 La comprensión que hoy se pueda tener sobre las ciudades –en plural y no en el singular homogeneizador de la ciudad–, de la ciudad posmoderna –la clase de ciudad de la cual parte este artículo de quien aquí escribe–, sus dinámicas suscitadas, manifiestas y por venir, depende en gran medida de cómo se entienda la interdependencia entre los procesos de producción del hábitat y del habitar.[1] Las ciudades envuelven en sus bordes asentamientos humanos que constituyen ciudades en proceso.

Ahora bien, es pertinente recordar que el urbanismo inició cuando el ser humano observó, analizó y pensó acerca de cómo tendría que ser una ciudad,[2] y tiene poco tiempo que ese mismo urbanismo –y quien aquí escribe añade que también los estudios de la ciudad– se interesa por las ciudades existentes y sus diferentes cambios. “La planeación territorial, por su parte, se esfuerza por dejar de asimilar el desarrollo urbano con urbanización periférica. Es así como el concepto de ‘ordenamiento’ del territorio tiende a sustituir al de desarrollo urbano, proponiendo una visión más holística que se aleje de las dicotomías urbano / no urbano o centro / periferia” (Coulomb, 2016a:10).[3]

En este sentido, de monocéntrica –partiendo de la dicotomía centro / periferia– la ciudad se ha convertido en pluricéntrica –partiendo de la idea de que “existen distintos órdenes y distintos tipos de espacios urbanos. Entender el (des)orden de la metrópoli implica penetrar en los modos de funcionamiento de estos diversos órdenes, que permiten pensar en la metrópoli como en una realidad compleja resultado de la coexistencia (y de la mezcla) de diferentes ciudades” (Duhau y Giglia, 2008:15)–. Las funciones de centralidad se han desvanecido dentro de la estructura urbana y han motivado la construcción de lo que la academia denomina nuevas centralidades.[4]

Así bien, las diferentes ciudades de la ciudad posmoderna –conceptualización aplicable a la recién reformada capital mexicana, ya denominada oficialmente como Ciudad de México–, en su diversidad de formas urbanas, funciones Leer más

La influencia de las actitudes en el comportamiento humano

Por María de Jesús López Salazar[1]

En el presente artículo se atiende el tema de las actitudes y los comportamientos. Para abordar el comportamiento –que posibilita a los humanos interaccionar–  se vuelve importante abordar el impacto que las diferentes actitudes tienen sobre éste, ya que como expresa Viktor E. Frankl (1991: 113-114): “Lo que de verdad necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud hacia la vida. Tenemos que aprender por nosotros mismos y después enseñar a los desesperados que en realidad no importa que no esperemos nada de la vida, sino si la vida espera algo de nosotros”.[2]

Las actitudes suelen entenderse de diferentes formas, entre ellas, la manera como se reacciona ante las cosas, la forma en que se ve la vida, la manera de enfrentar determinadas situaciones; aunque, en este escrito se entiende la actitud tal cual como la ha conceptualizado María Teresa Esquivias Serrano (citada por Estrada Corona, 2012:3), es decir: “la forma de proceder y actuar de una persona”; o, en otras palabras, las maneras de actuar y desenvolverse de las personas, que es lo que –entre otras cuestiones– incide en el comportamiento humano y la posibilidad de definir situaciones sociales.

Cuando un individuo llega a la presencia de otros, estos tratan por lo común de adquirir información acerca de él o de poner en juego la que ya poseen. Les interesará su status socioeconómico general, su concepto de sí mismo, la actitud que tiene hacia ellos, su competencia, su integridad, etc. Aunque parte de esta información parece ser buscada casi como un fin en sí, hay por lo general razones muy prácticas para adquirirla. La información acerca del individuo ayuda a definir la situación, permitiendo a los otros saber de antemano lo que él espera de ellos y lo que ellos pueden esperar de él. Así informados, los otros sabrán cómo actuar a fin de obtener de él una Leer más

 Mantas en contra de la inseguridad urbana en la Ciudad de México

Una muestra de intervención en lo social como dispositivo

 Por María de Jesús López Salazar y Maribel Nataly López Salazar

 Introducción

En este texto se abordan diversos aspectos de la complejidad de una muestra de intervención en lo social como dispositivo que se está dando en la Ciudad de México (CDMX), por lo menos desde la segunda década del siglo XXI: la colocación de mantas en contra de la inseguridad urbana, a través de las cuales quienes habitan la capital mexicana advierten a los ladrones que se abstengan de delinquir, si no quieren poner en riesgo su vida. «Los afectados, hartos, y con la percepción de que la inseguridad rebasó a la policía, se unen para amenazar a los delincuentes que entren a sus calles. Su método: pancartas. Las mantas son por lo regular rojas y amarillas. Se colocan en lo alto para que sean visibles y están detenidas desde ventanas o postes».[1]

De esta manera, la colocación de las mantas en contra de la inseguridad urbana en la CDMX como una forma de intervención en lo social como dispositivo requiere elementos de investigación a fondo que den cuenta de sus posibilidades para hacer frente al miedo y a la inseguridad urbana, pues cuando estos se instauran, arrebatan la seguridad plena de habitar la ciudad; en consecuencia, despojan de la libertad y del derecho a la ciudad, es decir, de la posibilidad de gozar de los espacios públicos, de tener acceso al suelo urbano, de ir y desarrollar condiciones de supervivencia en la vida cotidiana.

Así, la colocación de las mantas en contra de la inseguridad urbana en la CDMX como una forma de intervención en lo social se aborda partiendo del empleo de la noción de dispositivo propuesta por Michel Foucault como una manera de acercarse a dicha complejidad, y desde una mirada que consiente reflexionar la intervención en lo social no únicamente como el continuo de una práctica correctiva, sino también como una opción de resistencia. A la par, se abordan aspectos vinculados con la tensión entre miedo y libertad que atraviesa las prácticas de intervención en lo social que se sustentan en la modernidad, considerando que el miedo “en ciertos periodos se incrementa y en Leer más

Te llevaré aquí en mi cantar*; La teoría de la relevancia y Ya no estoy aquí

Por Carmen Arely Cadena Pérez[1]

El ser humano, de acuerdo a Luis Fernando Lara (2001), construye en la comunicación versiones verbales del mundo que experimenta. Estas versiones verbales las nombra significado y a la actividad que las crea la llama significación. La significación parte de dos postulados epistemológicos: el empirismo y la pragmática. El empirismo plantea que la conducta verbal de los hablantes se produce a través de tres factores: neurológico, cognoscitivo y pragmático (Lara, 2001; 20).

La pragmática, en cambio, toma en cuenta que la lengua no es una creación aislada, sino que se produce y se debe analizar en la práctica social. Según Escandell (1996), se entiende por pragmática a “las condiciones que determinan tanto el empleo de un enunciado concreto por parte de un hablante concreto en una situación comunicativa concreta, como su interpretación por parte del destinatario” (p.14). Por lo que, a nivel de significado, la pragmática plantea que el contexto es necesario para entender qué se transmite en una conversación, cómo se transmite y cómo se interpreta. En la pragmática el conocimiento del mundo experimentado por parte del oyente y del hablante es fundamental. Por lo tanto, para analizar el significado pragmático es necesaria una teoría que tome en cuenta el conocimiento; esta teoría es “la teoría de la relevancia” de Sperber y Wilson, una teoría cognitiva que parte del aspecto social y propone que cada emisión que escuchamos genera, a través del conocimiento y por medio del contexto, expectativas de relevancia. 

Este trabajo surge de las cuestiones: ¿cómo se interpreta el significado pragmático? ¿Cómo interpretamos lo que escuchamos? ¿Qué nos parece relevante? Para su solución, se propone un breve acercamiento a la teoría de la relevancia de Sperber y Wilson, con el fin de lograr comprender cómo se entienden y se analizan los significados pragmáticos en esta propuesta. Además, para el uso de la teoría, se utilizarán enunciados de la película mexicana Ya no estoy aquí, para entender cómo funciona la cognición y, por lo tanto, el contexto y el significado, en la comunicación. Los enunciados de la película nos permitirán confirmar que la cognición es fundamental alLeer más

Del imaginario sin adjetivos a su modalidad de “imaginario urbano”

Por María de Jesús López Salazar*

El concepto de imaginario, sin adjetivación alguna y en el sentido definido por Gilbert Durand como “la estructura interna de relación de imágenes” (Durand, 1960 cit. por Vela Valldecabres, 2005:73),[1] ha adquirido presencia en las ciencias sociales. Diferentes autores e investigaciones empíricas utilizan este concepto para resaltar el carácter construido de la realidad social (Fuentes Gómez y Rosado Lugo, 2008), es decir, que todo grupo social actúa a partir de instituciones que son creadas por los integrantes del propio grupo social y que tienen la capacidad de prescribir el interactuar de las personas (Berger y Luckmann, 2003). De esta manera, instituciones como lo urbano, entendido como “un estilo de vida marcado por la proliferación de urdimbres relacionales deslocalizadas y precarias” (Delgado, 1999:23), pueden ser comprendidas como órdenes simbólicos que normalizan la vida cotidiana, hasta llegar a ser supuestos como reales y legítimos por los grupos sociales que se asientan en áreas testigo de las ciudades (Duhau y Giglia, 2008).

Así, el concepto de imaginario enfatiza que no existen dinámicas naturales en las   sociedades. Las personas perciben necesidades y luego luchan por su institucionalización o, en palabras de Berger y Luckmann (2003), por una “tipificación recíproca de acciones habitualizadas por tipos de actores” (p. 74).

Durante el siglo XX diferentes disciplinas científicas emplearon el concepto de imaginario para investigar problemas diversos: Sigmund Freud, Jean Piaget, Carl Gustav Jung y Jacques Lacan en la psicología; Gaston Bachelard, Ernst Cassirer y Cornelius Castoriadis en la filosofía; Georges Duby y Jacques Le Goff en historia; Gilbert Durand y Jean Duvignaud en la antropología; y Serge Moscovici y Denise Jodelet desde la psicología social —por mencionar aLeer más

La investigación evaluativa aplicada a proyectos sociales: un método de investigación en las ciencias sociales

Por Aldo Saúl Uribe Nuñez[1]

Cualquier ciencia social, al consolidarse como una ciencia que se rige a través de reglas, métodos, herramientas y leyes, busca constantemente desarrollarse y extenderse dentro del marco positivista de la ciencia. En toda ciencia existen formas de comprobar y medir aquello que se hace, formas características que se definen a partir del campo de estudio y época histórico-social.

La necesidad de proponer formas viables y alcanzables para medir el trabajo realizado en las distintas áreas del conocimiento no se concibe como algo nuevo, sino como un proceso sociohistórico que ha buscado validar ciertos datos, conocimientos o teorías. Este proceso se ha caracterizado por mediciones, pruebas, ensayos y errores que, de forma significativa, ayudaron a que todo campo científico se forjara.

Específicamente y tomando como ejemplo a la psicología social, esta ciencia social ha surgido gracias a métodos evaluativos que buscan validar sus presupuestos y metodologías, desde los trabajos de Gustave Le bon hasta los estudios de Kurt Lewin, por mencionar algunos. La investigación evaluativa es un área de vital importancia dentro de las ciencias sociales, un proceso que ayuda a desarrollar estas ciencias y proporciona herramientas valiosas para realizar investigaciones sociales.

Ahora bien, ¿cómo podríamos definir la investigación evaluativa? García (1994) define la investigación evaluativaLeer más

El cambio climático y las consecuencias a nivel social en México

Por Dulce María Vázquez Hernández[1]

La tierra provee lo suficiente para satisfacer las necesidades de cada hombre,
pero no la avaricia de cada hombre. – Mahatma Gandhi

El cambio climático es un tema de suma importancia para las naciones debido a que, a lo largo de los años, su aceleramiento ha traído consecuencias graves en el planeta y, por ende, a la sociedad. Pero ¿qué es el cambio climático?, el autor Víctor Magaña lo define como “un estado cambiante de la atmósfera, mediante sus interacciones con el mar y el continente, en diversas escalas de tiempo y espacio”, pero estos cambios pueden ser tan variantes dependiendo de la exposición a elementos que se emitan en la atmósfera y la concentración de estos.

La exposición del clima a dichos efectos viene de dos variantes, en una primera parte, de los elementos que la naturaleza misma produce y que provocan cambios en las concentraciones de la atmósfera, estos pertenecen tanto a las erupciones volcánicas, como a los incendios naturales y la interacción de los ciclos biogeoquímicos, entre otros. Por lo que, de cierta forma, con el paso de los años, la acumulación de estos elementos y compuestos en la atmósfera han perjudicado la composición de ésta, provocando un incremento en la temperatura por la retención de la radiación del sol.

Pero, realmente ¿cuál es el principal problema ante estos cambios climáticos? Estos efectos climatológicos son producidos por las actividades antropogénicas que se han estado Leer más

Desarrollo neuroemocional

De la sinapsis al aprendizaje

 

Por Bladimir Jiménez Deferia[1]

Las actuales investigaciones de las neurociencias en el ámbito educativo han aportado y permitido comprobar que la influencia de las emociones en el comportamiento y la cognición del ser humano generan el aprendizaje permanente, por ende, se debe dedicar el tiempo necesario al aprendizaje, a la reflexión orientadora, a las experiencias vividas y a la salud mental de los educandos para favorecer el desarrollo del potencial creativo y humano.

La gran mayoría de los profesores en todos los niveles educativos, se preguntan ¿Qué hacer para que el aprendizaje sea para toda la vida?, ¿Cómo identificar en los alumnos cuáles son sus estilos de aprendizaje?, ¿Cómo aprenden y resuelven problemas en lo individual y colectivo?, ¿Qué técnicas y herramientas de aprendizaje debo implementar para que los educandos logren un mayor desempeño?, ¿Cómo lograr un aprendizaje permanente  con mayor eficiencia en menos tiempo?.

Uno de los problemas educativos actuales que radica  en la enseñanza de cualquier área, asignatura o nivel es que no se toma en cuenta el aprendizaje de las experiencias vivenciales, el tiempo, la técnica, las formas de aprender y el desarrollo neuronal, de tal manera que el alumno que no tiene predominio verbal, visual, auditivo, kinestésico o madurez neuroemocional es obligado a aprender de manera arbitraría, lo cual le resulta muy difícil y Leer más