Posicionamiento ante la violencia homófoba en el Fondo de Cultura Económica

El pasado viernes 3 de julio de 2026, el colectivo Novísimxs de poetas LGBTTTIQ+  llevó a cabo una lectura de poesía en protesta contra la homofobia institucionalizada en el Fondo de Cultura Económica dirigido por Paco Ignacio Taibo II. Los comentarios homófobos emitidos con total impunidad en un chat laboral, y  posteriormente redirigidos contra Víctor Santana, trabajador del FCE, son inaceptables. Así mismo, no se puede justificar la revictimización que se trató de ejercer al pedirle a éste que hiciera “las paces” con quien consideró que no representaba mayor problema expresar este tipo de insultos por una vía de comunicación oficial. Por si fuera poco, al notificar que interpondría una denuncia interna, Victor Santana fue sacado sin previo aviso de aquel medio. En un contexto como el actual, la homofobia no puede ser tolerada bajo ningún pretexto, mucho menos dentro de instituciones culturales al servicio del pueblo como lo es el FCE.

            El hecho de que Paco Ignacio Taibo II  pida firmas para respaldar su gestión, mediante esos mismos canales de contacto, a quienes colaboran con él, además de ser una muestra grotesca de abuso de poder en sus funciones como director del FCE, revela sus verdaderas preocupaciones; su falta de interés en la resolución de conflictos dentro de su equipo de trabajo; al igual que su desprecio por la comunidad LGBTTTIQ+ al respaldar a quien emite comentarios homófobos como los denunciados. No es sorpresa, ni sería la primera vez que Paco Taibo II actúa desde el machismo. Célebres son ya sus infames declaraciones “se las metimos doblada” y “poemas [de mujeres] horribles de malos”, lo cual nos obliga a preguntarnos ¿Hay intocables en la 4T? ¿La gestión de Taibo se saldrá con la suya? ¿La presidenta se mantendrá al margen? ¿La homofobia ahora vuelve a ser política de estado? Lo dijimos el viernes 3 de julio en la protesta pacífica: lo único que pedimos de Paco Ignacio Taibo II y de la presidenta, Claudia Sheinbaum, es que sean radicalmente congruentes.

Desde el principio de nuestro posicionamiento sabíamos que enfrentar a los aparatos del Estado implicaba enfrentarnos a una relación de poder asimétrica. Pero también hemos aprendido de nuestra historia, que ante todo es una de resistencia, y jugaremos el juego de la guerrilla. No con armas, puesto que ese idioma no lo entendemos. Nos referimos a una guerrilla de protestas en las librerías, en los cafés, en las ferias del libro, en las recepciones, en los honores a la bandera, en las cenas familiares, en los vagones del metro, en las redes sociales, en los videos de influencers extranjeros que ansían conocer lo “bello que es México”, en las aulas, en los mercados, en los cines, en alamedas, en los hospitales, en los cementerios, y en cualquier lugar donde pretendan esconderse de nosotros, porque nosotros ya no nos esconderemos nunca más. NO VOLVEREMOS AL CLÓSET. SI ALGUIEN TIENE QUE SENTIR VERGÜENZA, SON USTEDES.

            Ante el ejercicio de poder del director del FCE, que conmina a sus subordinados a respaldarlo públicamente, desde el Colectivo Novísimxs de Poetas LGBTTTIQ+, convocamos a artistas, activistas, colectivos LGBTTTIQ+, escritores, asociaciones civiles, medios de comunicación, defensores de derechos humanos y aliades en general a sumarse a este posicionamiento, lo mismo que al siguiente pliego petitorio, que se manifiestan abiertamente en contra de la homofobia dentro del FCE,  del uso del cargo público como trinchera de la homofobia y, sobre todo,  de cualquier tipo de declaración discriminatoria en los espacios públicos que son de todos, todas y todes.

 

PLIEGO PETITORIO

  1. Talleres de sensibilización para lxs trabajadorxs del Fondo de Cultura Económica que hayan proferido insultos homofóbicos.
  2. Garantías de no repetición, así como de no represalias contra Víctor Santana.
  3. Disculpa pública del FCE y de Paco Taibo II por la revictimización ocasionada al subgerente del Fondo Editorial Tierra Adentro.
  4. Creación de una colección de literatura LGBTTTIQ+ en el Fondo de Cultura Económica.
  5. Cese inmediato de actividades para funcionarios de cualquier nivel que, de ahora en adelante, pronuncien comentarios misóginos, homófobos, racistas, coloristas, capacitistas o que denigren la dignidad humana en cualquiera de sus formas.
  6. Finalmente, exigimos que la presidenta Clauida Sheinbaum sea radicalmente congruente y se pronuncie en contra de los comentarios homófobos emitidos al interior del FCE y en cualquier institución pública del país.

ATENTAMENTE

Colectivo Novísimxs de Poetas LGBTTTIQ+: Elías Medina, Alejandro Miravete, Ricardo Rosales de Paula, Abdul C. Bornio, Afrodita M. Alvarado, Darío González Rodríguez e Ismael Glaf.

Y LOS ABAJO FIRMANTES:

Ximena Cobos, Guido Astolfi, Ernesto Reséndiz, José María (Ediciones Abuela Yonki), Alge Aguilar, Rubén Fischer

El Método de Maximiliano Peralta entre la poesía y la necedad de seguir en pie

Por Diego Medina

 

Llega a mis manos un poemario que brilla en la oscuridad, que me recuerda a esos días terribles en que fui joven y secretamente feliz. No es un poemario nostálgico, sino un poemario atravesado por el dolor, por la carencia, por la crisis de la salud mental, por la incertidumbre y por el amor, todavía puro propio de la juventud. No pretendo con esto juvenear a Maximiliano Peralta, por el contrario, he de decir que hay en sus versos una fuerza evocadora que ilumina la palabra noche.

Este poemario está dividido en 5 actos y un epílogo, a través de los cuales descendemos en la frágil salud mental del yo lírico, en este sentido, se nos presenta como un descensus ad inferos. Sin embargo, la caída no llega a la locura. La esperanza, el amor de Leonardo, a quien está dedicado el libro, y el aprendizaje anclan al yo lírico en el barranco, no lo dejan caer, aunque no lo puedan traer de vuelta. ¿Quién no ha sentido el vértigo de permanecer suspendido en el aire? Mas a pesar del ambiente opresivo en el que se enmarca este poemario, hay momentos luminosos, de metáforas que redondean lo que las antecede: “y el alma, esa cosa. / Esa trampa de luz rebotando dentro de una botella rota, / que llamé “yo” por falta de precisión”, en este sentido nos encontramos ante un texto excepcionalmente lúcido ante la crisis que enuncia.

Hay también versos que son salvavidas, sin ellos, hay que decirlo, algunos poemas vagarían como muertos vivientes entre las páginas de esta opera prima, pero justamente, salvan esos fragmentos y les dan el aire necesario para que el milagro siga en marcha: “Es absurdo no enamorarse / de algo tan indefenso” o “Todo lo que sé es nada. El cuarto de Tula le cogió candela. Pero fue ella quien se quedó dormida y no apagó la vela. EsLeer más

¿Denuncia social o Ruido Social?

 El caso de Eva María Beristain a través de una reflexión sobre la fotografía

 

Por Diego Medina

 

¿quién causó lo que muestra la foto? ¿quién es responsable? ¿se puede excusar? ¿fue inevitable? ¿hay un estado de cosas que hemos aceptado hasta ahora y que debemos poner en entredicho?

Susan Sontag

 

Como muchos escritores, llegué a la literatura gracias a una serie de fracasos previos. Mi escasa habilidad vocal cortó las alas de mi sueño de convertirme en estrella pop, supuse que al menos podría escribir canciones o poemas. También me interesaba el cine y la fotografía, pero en mi juventud los celulares ni si quiera tenían cámara, ni había recursos digitales como hoy en día. Sin embargo, a inicios de la pandemia tuve entre mis manos mi primera cámara semiprofesional, una Nikon D-3200 con la cual sigo disparando en la ciudad. Algo sabía ya de composición, puntos de fuga y texturas, pero fue gracias a Miguel Sánchez, un amigo fotógrafo profesional, que aprendí a usar la cámara con propiedad. A él siempre lo llevaré en mi corazón.

Con cámara en mano comprendí el vértigo que algunos escritores sienten ante la hoja en blanco ¿Y ahora qué fotografío? Me llama la atención lo urbano, lo erótico, los colores neón, pero también el blanco y negro, las expresiones faciales, la diversidad de rostros y cuerpos, la injusticia, la política, la arquitectura. En fin, tomar una fotografía es seleccionar, mutilar, elegir qué sale en la foto para “decir” lo que queremos, pero para eso es necesario tener algo que decir. Empecé a seguir fotógrafos en instagram, a mirar con ojo clínico sus composiciones, sus obsesiones con el color, la luz, el encuadre y las formas, todo es parte de un lenguaje subversivo, subliminal que contribuye al “qué decir” a través del “cómo se dice”.

Dicen que el camino al infierno está hecho de buenas intenciones, dicen también que el diablo está en los detalles. Noté que muchos fotógrafos amateurs, novatos como yo lo era, empezaban por hacer retrato de la vida cotidiana: fachadas derruidas, edificios abandonados, ruinas brutalistas; vestigios de tiempos mejores. Fotografías de vendedores ambulantes, policías de tránsito, marabuntas en los transbordes del metro, motorepartidores en aprietos, manifestantes, skaters, futbolistas, etc. Pero había un tipo muy común de fotografía con la que nunca me sentí cómodo: retratos de indigentes. Algunas de esas fotografías son excelentes, pero me preguntaba ¿qué me está diciendo esta fotografía? Lo tenía claro, pero no en palabras. Hoy puedo poner dichas imágenes en palabras. Muchas de esas fotografías pretenden ser ejercicios serios de vida cotidiana, incluso denunciar una realidad, pero me parece que la mayoría son sólo un alarde de técnica y de superioridad discursiva de parte del fotógrafo.

En Sobre la fotografía y Ante el dolor de los demás Susan Sontag reflexiona sobre la discursividad de la fotografía de guerra y advierte, entre otras cosas, que la fotografía es un ejercicio estético, así algunas fotografías de guerra bellísimas han sido consideradas falsas o menos verídicas por su elevada técnica, llevando a algunos fotógrafos a deslucir intencionalmente sus encuadres. Sucede que algunas fotografías son tan “perfectas” que parecen montadas y esto les resta credibilidad. Esto me parece importante porque nos obliga a reflexionar en el papel del cómo en la fotografía. Pensemos de nuevo en la fotografía de indigentes: me parece grotesco que algunos fotógrafos utilicen la basura, la calle, la indigencia para hacer fotografías “bellas” de dicLeer más

A la luz de las divas pop

Por Diego Medina

Hace unos días se viralizó un video en el que una residente de Sao Paulo le pedía al alcalde llevar más divas pop a Copacabana, “no hombres, divas pop” repitió efusivamente la mujer. La petición, junto a los números que lograron Lady Gaga, Shakira y Madonna en la playa brasilera, nos revela algo que por transparente parecía invisible: la influencia de las divas pop marca las sociedades y puede que hasta las transforme, muy a pesar de la ortodoxia de los camaradas más puros.  “Cuando un gay es joven elige una diva pop y ésta será su guía el resto de la vida”, se puede leer en una publicación de humor pop. Me atrevo a decir que tal elección es comparable con la que hacen los fifes cuando escogen el equipo al que le dedicarán porras el resto de sus días.

La necesidad de destacar las ventas de discos, el posicionamiento en las listas, los estadios llenos, los premios y las nominaciones se convierten en una guerra santa en los comentarios y publicaciones de redes sociales, aunque a fuerza de ser sinceros nunca hizo falta Instagram o tik tok para la vorágine de pasiones en la que se enfrascan los fandoms de las divas pop. Hay en estas celebridades un apostolado casi erótico. Sin embargo, se menosprecia su influencia, así como las diosas del viejo mundo fueron degradadas a brujas por el catolicismo, la modernidad dialéctica insiste en reducirlas a barbies útiles al capitalismo, incapaces de pensar por sí mismas y, mucho menos, de rebelarse contra el sistema que las canonizó. Y si alguna se atreve, que piense en Sinnéad O’Connor antes de abrir la boca.

Habría que pensar en las veces que las divas pop, sin bajar del OlimpoLeer más

Desde las fronteras de la República de las letras: Canto periferia de Alberto Sánchez

Por Diego Medina

 

Alberto Sánchez Martínez nos entrega un poemario de poco más de 150 páginas cuyo tema principal es la relación entre periferia y calidad de vida. Se habla aquí de trabajo precarizado, de trayectos insufribles, de expulsión, de gentrificación, de precariedad, de sueños rotos, de hartazgo, de cultura pop chilanga, de aspiraciones y, desde luego, de política. Los recursos que nuestro autor utiliza son diversos, van desde el albur, el simple juego de palabras, la poesía visual, así como el uso de distinto metros y el verso libre que transiciona al spokenword. Todo ello atravesado por un eje temático principal: la caída de la línea 12 del metro aquel 3 de mayo de 2021.       

    

La riqueza de sus estrategias escriturales y la abundancia de sus referencias puede ser un problema para algunos lectores acostumbrados a imágenes condensadas, poemas breves y sintéticos, yo mismo me abrumé en un punto de la lectura, mas este barroquismo no lo hace difícil. Aunque a veces, eso sí, cansa. El exceso es quizá la mayor virtud y mayor defecto de esta propuesta, pienso que pudo reducirse a 100 páginas sin estropear las intenciones estéticas de nuestro autor, en cualquier caso, éste es un aspecto que se puede trabajar en una segunda edición y que creo podría explotarle la tacha al texto. Sí, a veces es más difícil borrar que escribir.

 

Hay en este libro un posicionamiento contundente contra la hegemonía académica e institucional de la república de las letras, pero nuestro autor equilibra esta crítica con una demoLeer más

Cuando funaron a “las perdidas” la diversidad seguía ahí

Por Elías Medina

 

El famoso eslogan de “Love is love” siempre me ha parecido una cursilería que asfixia a la comunidad LGBTTTIQ+, pues como aboga por el derecho de amar a quien uno quiera resulta efectivo, después de todo qué hay más “puro” que el amor, pero es justamente esta idea de lo virtuoso lo que me conflictúa. No señores, la lucha cuir no se trata de amor, se trata de libertad, la libertad de hacer con nuestros cuerpos lo que se nos hinche la gana y eso incluye el sexo, lo nefando, lo sucio, lo escatológico, lo depravado, lo fetichista, lo sadomasoquista, la humillación verbal: la liberación sexual. El amor está bien pero, ya lo dijo Lemebel, es una ordinariez, hasta los policías se enamoran.

No creo que los homosexuales merezcan consideraciones especiales, no creo que seamos seres susceptibles de más ternura o de odio que los demás, no merecemos ser asesinados por ser quienes somos, ni tampoco merecemos condescendencia por nuestra orientación o identidad. Somo seres igual de malditos e iluminados que el resto, en nuestros corazones vive lo mejor y lo peor de la humanidad, como en todo el mundo.  La cuestión homosexual no se define por su derecho al amor, sino por su lucha por la libertad. No somos personas que, carentes de amor, merezcan la compasión del mundo, somos personas que, conscientes de sus cadenas, luchan por la libertad.

Ahora bien, la libertad es responsabilidad. No todo acto que nace de la autonomía es un acto de libertad. Un asesinato no es un acto de libertad, es un acto criminal; igual que una violación no es un acto de libertad, es un acto criminal, porque en ninguno de estos actos hay responsabilidad. Quienes encubren sus deseos de hacer daño al prójimo, ya sea a través de la venganza, de la autodestrucción, del daño deliberado, no son personas libres, por el contrario, atentan contra la idea misma de libertad. Esta aclaración es necesaria toda vez que grandes sectores de la población asocian la diversidad sexual con actos que en realidad nada tienen que ver con la lucha por la liberación sexual que es la base de la lucha homosexual.

México es uno de los países predilectos por pederastas y pedófilos para hacer turismo sexual. Las playas mexicanas son un núcleo importante de la trata de blancas, un tipo de esclavitud moderna. En mi última visita a Zipolite escuché a un grupo de locales hablar al respecto: “sí, es que vienen los gays y se los agarran cada vez más chavitos, antes pues eran los de 15-16, pero ya andan detrás de los de 12 o más chiquitos”, hablaban sin alzar la voz, no estaban enojados —al menos como yo lo estaría—, su platica reflejaba un modo de vida: estaban acostumbrados al turismo sexual de los “gays”, incluso convivían con ello. La prostitución de menores, asociada a la diversidad sexual, es vista como algo normal.

“No señores, esos no son gays, son pedófilos”, quisiera haberles dicho, pero ¡ah! “el callar no es no saber qué decir, sino no caber en las voces lo mucho que hay que decir”. Por eso hoy escribo, porque a veces intuimos lo que se quiere decir, pero las palabras no acuden a uno y uno habla cuando está listo para hacerlo. Lo cierto es que ese tipo de pedófilos son, en su mayoría, extranjeros del primer mundo que vienen a las playas mexicanas a violar niños, porque en sus países sí se cumple la ley y podrían ir presos. Por eso mismo, algunos países como Estados Unidos han tipificado el turismo sexual como delito, para que la justicia los juzgue, aunque los delitos no se hayan realizado en su país de origen. Por otra parte, México tiene una muy arraigada cultura pedófila que no es exclusiva de los homosexuales, ni de lejos. Es obligado mencionar la popular canción “17 años”, la cual forma parte de la educación sexual y sentimental de un país con embarazos adolescentes a tope y con sectores que todavía se oponen a la educación sexual.

Los homosexuales no son más pedófilos que los heterosexuales, de hecho, de acuerdo a encuestas del ENDIREH, el 38% de las violaciones a niñas menores de 15 años son perpetradas por hombres de la familia, principalmente tíos y primos. Lo que deja en evidencia el debilitamiento de las instituciones heterosexuales, la más importante de ellas, la familia. El restante 62% de las violaciones es perpetrada casi en su totalidad por hombres heterosexuales externos al núcleo familiar, en el caso de niñas menores de 15 años. ¿Entonces por qué se asocia la pedofilia a la diversidad sexual?  Porque la homosexualidad es considerada persé una desviación; así como se considera que la mariguana es la puerta a otras drogas, se considera que la homosexualidad es la puerta a otras “desviaciones”, lo cual, por cierto, es sólo un prejuicio. Pero, como decíamos al principio, el núcleo de la lucha homosexual es la lucha por la liberación sexual, lo que por definición se opone al abuso sexual, en tanto que es una lucha por la libertad.

Hemos dicho también que los homosexuales no merecen más consideración o castigo que cualquier otro, por lo tanto, si hay un homosexual pedófilo tiene que ser juzgado por pedófilo y no por homosexual, así como si hay un heterosexual violador, tiene que ser juzgado por violador y no por heterosexual. Estoy convencido de que esto le queda claro a los ágiles de mente, pero para aquellos a quienes les gana la homofobia, el fanatismo religioso o la sed de sangre, es importante que sepan que en casos como los de “las perdidas”, la diversidad sexual es la primera en levantar la voz contra estos personajes, como lo hizo Kenya Cuevas en su momento, al señalar lo dañino que resulta para la comunidad empoderar a este tipo de personajes. Que las juzguen con rigor, como a cualquier otra persona.

Habría que recordarle también a la sociedad que hace extensiva la conducta de Wendy Guevara y Paola Suárez al resto de la diversidad sexual, que otro tanto podríamos hacer nosotros, por ejemplo, decir que como los caníbales pedófilos de los archivos Epstein eran heterosexuales, por extensión todos los heterosexuales lo son. Es evidente la falacia del argumento y por eso mismo, por ridículo, es necesario que vean en el espejo lo absurdo del criterio que usan respecto al tema.

Finalmente, creo que es importante que complejicemos otros temas que entran en juego en torno al caso de “las perdidas” y la pedofilia en México, por ejemplo el trabajo sexual (no son pocos los niños que son llevados por sus propios padres a tener su primera experiencia con trabajadoras sexuales), la escasa educación sexual, el matrimonio infantil, los usos y costumbres, la violencia sexual como herramienta de socialización (incluso entre hombres heterosexuales): ya sea en el trabajo, entre amigos, entre adultos y niños, entre niños, entre jóvenes, en la familia, etc. Si algo nos demuestra el caso de Wendy Guevara y Paola Suárez es que es necesario hablar de estos temas sin tabúes, con la madurez que nos exigen nuestros tiempos, así como denunciar los abusos dentro de la comunidad sexodiversa, pues es una obligación ética, en la medida en que somos herederos de las luchas por la liberación sexual.

 

 

 

Y sí Tiene adentro algo que brilla de Yol Segura

Por Diego Medina

 

El martes 31 de marzo de 2026 se presentó en la librería Utópicas el nuevo poemario de Yol Segura Tiene adentro algo que brilla, el cual está publicado por Almadía y es resultado del proyecto de creación artística presentado por le autore en 2023 en el FONCA. En sus poco más de cien páginas, le autore explora la posible identidad no binaria de la escritora novohispana por excelencia Sor Juana Inés de la Cruz, reflexiona sobre los dispositivos de control en el cuerpo de las mujeres, además de hacer múltiples referencias a la vida y obra de la autora, así como a la cultura aurisecular, en particular, un ejercicio de metatextualidad al explorar Las Meninas de Diego Velázquez.

 

No hay en este poemario un índice, por lo que no podremos encontrar un listado de poemas, de hecho, los fragmentos no están titulados y, aunque puede leerse como un poema de largo aliento, también puede leerse cada fragmento de manera individual sin que carezca de sentido. Sobre esta línea, podemos decir que la escritura de Segura se revela profundamente barroca por el despliegue de sus recursos escriturales, ya que, amén de las referencias históricas y culturales, también incluye saltos anacrónicos para contrastar la vida de Sor Juana con el México actual.

 

El consumo de búcaros es el eje temático de la obra, estas vasijas de baLeer más

Versos de capa caída: el despropósito de Otra lengua es posiblx de Canuto Roldán

Por Elías Medina

Todos hemos escrito versos alguna vez, no son pocos los poemas que han perecido en un cajón oscuro, quizá porque nos ha parecido que no son dignos de ser leídos por alguien más, porque nos avergüenza nuestra mala ortografía o porque no tuvimos el valor necesario para confesarle nuestros sentimientos a ese amor adolescente. Todos guardamos cadáveres debajo de nuestras almohadas, montañas de poemas que si se reunieran en libros llenarían los estantes de la mítica Biblioteca de Alejandría, pero que nunca conoceremos. En eso reside parte de su belleza: son un vistazo rápido al Edén por la cerradura de una puerta que nunca se abrirá.

Siempre he creído, más allá del lugar común, que todos tenemos la capacidad de volar, metafóricamente hablando, pero pocos nos atrevemos a dar el paso en falso. Leer también es volar, por cierto. La capacidad de experimentar dolor es común a todos los seres vivos y por ende a todos los seres humanos, por lo tanto, la capacidad de experimentar la belleza también lo es. Siguiendo esta línea de pensamiento, el ser humano es un ser artístico, tanto como un ser político. El arte, materia de los sueños, es un músculo más o menos ejercitado por cada uno de nosotros, pero presente en todos, por eso decimos que cualquiera puede escribir poesía. Mas un poeta que se digne de serlo debe superar esa línea entre quien escribe aficionadamente y quien se profesionaliza y, ojo, no digo que no haya talentos enormes sin entrenamiento, sino que un escritor, un poeta, debe exigirse calidad a sí mismo. Esto es a lo que llamamos oficio.

No es secreto que tengo malas relaciones con Canuto Roldán, quien junto a Lía García La novia sirena, cooptaron el Eslam Cuir, a través de prácticas colaborativas desleales en las que capitalizaron beneficios y me marginaron del proyecto que yo mismo había fundado. Desde luego, no lo hicieron solos, tuvieron el respaldo del Circuito Nacional Poetry Slam y, más específicamente, del colectivo PoesíaLeer más

Los puntos sobre las íes en la lucha contra el desabasto

Por Elías Medina (Violencia Parra)

 

El acceso a la salud es un derecho consagrado en la Constitución Política Mexicana en su artículo cuarto. Esto no está sujeto a interpretaciones, forma parte de las llamadas garantías individuales, amén de ser un derecho humano. Esto quiere decir que es un derecho inalienable, irrenunciable e innegable a toda persona en territorio nacional, no depende del nivel socioeconómico, no depende de la filiación política, ni del credo, ni mucho menos de la orientación sexual del individuo. Sin embargo, la presente administración parece tomar a la ligera el peso de estas palabras. Esto es fácil cuando no son sus vidas, ni su salud las que están en juego.

El combate a la corrupción y el saneamiento de las compras de medicamentos han sido el argumento principal para justificar el desaseo en el abastecimiento de medicamentos controlados en las instituciones de salud pública. Se ha utilizado, por ejemplo, como chivo expiatorio la figura de la oposición, se ha acusado a los pacientes de cáncer de ser tontos útiles del llamado PRIAN, se han desestimado sus reclamos, se han burlado del dolor de los enfermos desde la tribuna presidencial. Hoy en día si alguien lucha por su salud fácilmente puede ser acusado de ser traidor o de “hacerle el juego a la derecha”. Esa es la izquierda que tenemos, pero no la que merecemos.

Hoy hablamos de desabasto antirretroviral, algunos defensores del Leer más

Los demonios del DESABASTO ANTIRRETROVIRAL

Por Diego Medina

 

La noticia no parece nueva, si googleamos podemos ver que esto está sucediendo en: Tamaulipas, Estado de México, Veracruz, Hidalgo, etc., tan sólo de finales de 2025 a la fecha. La noticia parece ya no tener impacto en quien no lo vive: pero el gobierno está jugando con la vida de seres humanos. La noticia empieza a normalizarse por ser cosa de todos los días, no hay responsables.

            Ahora me tocó a mí vivir esto en primera persona, este viernes 13 (mala estrella) de marzo del 2026 acudí al Hospital General de Zona Núm. 48 para resurtir mis recetas, como lo hago desde hace dos años, cada tres meses. En esta ocasión nos entregaron un formato para entregarlo a las farmacias en el cual se pide que surtan nuestro retroviral por al menos 12 meses. Burocracias. En la sala de espera somos aproximadamente 15 personas, todas despachadas con sus recetas y sus formatos. Vamos en bola, pero no juntos (todos queremos regresar a nuestras vidas) a la farmacia, la cual está en un sótano lleno de equipo para diálisis. Son las 14:00 h, cambio de turno, los jóvenes que despachan los medicamentos advierten la turba de amanerados que, como cada viernes, hace fila para surtirse de Biktarvy, entonces uno de ellos vocea: “NO HAY BIKTARVY, LLAMEN POR TELÉFONO EL MIÉRCOLES PARA VER SI YA LLEGÓ”, los pares se retiran en desbandada.

            Me quedo parado frente a la ventanilla, el joven que atiende me pregunta si necesito algo más. “NO, GRACIAS” le respondo mecánicamente. Trato de asimilar lo que ha pasado. El desabasto ha llegado por fin a mi puerta, nunca me había pasado esto, de hecho, yo mismo había compartido algunas pastillas con amigos que habían vivido esto, pero nunca me había pasado a mí. Sigo en shock, ¿ES NETA, WEY? Me pregunto retóricamente para mis adentros.

            Procuro tomarme la pastilla religiosamente a la misma hora, todos los días. Excepto los días que sé que tomaré una o dos copas de vino o cuando el cansancio de la jornada laboral y escolar hacen que me gane el sueño y pase la noche sin tomarme la pastilla. Es ocasional, trato de subsanar el error con una estrategia de alarmas en el teléfono, pero siempre he sido algo desordenado. Esto es un ejercicio de honestidad, tampoco quiero decir que pase muy seguido, pero a veces pasa. Regreso a casa pensando en todo lo que quisiera decirle a Sheinbaum y a Andrés Manuel sobre su sistema de salud mejor que el de Dinamarca.

            Es cierto, a veces uno pone en riesgo su salud, pero eso no le da derecho al estado de jugar con nuestras vidas. Ellos NO TIENEN EL DERECHO DE DEJARNOS SIN MEDICAMENTO.Leer más