Por Elías Medina (Violencia Parra)
El acceso a la salud es un derecho consagrado en la Constitución Política Mexicana en su artículo cuarto. Esto no está sujeto a interpretaciones, forma parte de las llamadas garantías individuales, amén de ser un derecho humano. Esto quiere decir que es un derecho inalienable, irrenunciable e innegable a toda persona en territorio nacional, no depende del nivel socioeconómico, no depende de la filiación política, ni del credo, ni mucho menos de la orientación sexual del individuo. Sin embargo, la presente administración parece tomar a la ligera el peso de estas palabras. Esto es fácil cuando no son sus vidas, ni su salud las que están en juego.
El combate a la corrupción y el saneamiento de las compras de medicamentos han sido el argumento principal para justificar el desaseo en el abastecimiento de medicamentos controlados en las instituciones de salud pública. Se ha utilizado, por ejemplo, como chivo expiatorio la figura de la oposición, se ha acusado a los pacientes de cáncer de ser tontos útiles del llamado PRIAN, se han desestimado sus reclamos, se han burlado del dolor de los enfermos desde la tribuna presidencial. Hoy en día si alguien lucha por su salud fácilmente puede ser acusado de ser traidor o de “hacerle el juego a la derecha”. Esa es la izquierda que tenemos, pero no la que merecemos.
Hoy hablamos de desabasto antirretroviral, algunos defensores del Leer más









En Después del daño se narra la historia del Jordan, un bastardo que muchos desearían mejor no hubiera nacido, él mismo lo ha deseado a veces, pero fiel al instinto de supervivencia el Jordan se sobrepone a las dificultades a través, no tanto del crimen, sino del culerismo. Roba, trafica y se acuesta con su propia hermana, motivo que desencadena la odisea que transforma al Jordan. Pero es imposible sentir compasión por este hijo de puta, no es casual, la pluma de Bruno revela la oscuridad dentro del corazón del lector: somos capaces de desear el mal o, al menos, satisfacernos con la indiferencia ante el dolor de los demás, si lo consideramos merecido.
