Los puntos sobre las íes en la lucha contra el desabasto

Por Elías Medina (Violencia Parra)

 

El acceso a la salud es un derecho consagrado en la Constitución Política Mexicana en su artículo cuarto. Esto no está sujeto a interpretaciones, forma parte de las llamadas garantías individuales, amén de ser un derecho humano. Esto quiere decir que es un derecho inalienable, irrenunciable e innegable a toda persona en territorio nacional, no depende del nivel socioeconómico, no depende de la filiación política, ni del credo, ni mucho menos de la orientación sexual del individuo. Sin embargo, la presente administración parece tomar a la ligera el peso de estas palabras. Esto es fácil cuando no son sus vidas, ni su salud las que están en juego.

El combate a la corrupción y el saneamiento de las compras de medicamentos han sido el argumento principal para justificar el desaseo en el abastecimiento de medicamentos controlados en las instituciones de salud pública. Se ha utilizado, por ejemplo, como chivo expiatorio la figura de la oposición, se ha acusado a los pacientes de cáncer de ser tontos útiles del llamado PRIAN, se han desestimado sus reclamos, se han burlado del dolor de los enfermos desde la tribuna presidencial. Hoy en día si alguien lucha por su salud fácilmente puede ser acusado de ser traidor o de “hacerle el juego a la derecha”. Esa es la izquierda que tenemos, pero no la que merecemos.

Hoy hablamos de desabasto antirretroviral, algunos defensores del Leer más

Los demonios del DESABASTO ANTIRRETROVIRAL

Por Diego Medina

 

La noticia no parece nueva, si googleamos podemos ver que esto está sucediendo en: Tamaulipas, Estado de México, Veracruz, Hidalgo, etc., tan sólo de finales de 2025 a la fecha. La noticia parece ya no tener impacto en quien no lo vive: pero el gobierno está jugando con la vida de seres humanos. La noticia empieza a normalizarse por ser cosa de todos los días, no hay responsables.

            Ahora me tocó a mí vivir esto en primera persona, este viernes 13 (mala estrella) de marzo del 2026 acudí al Hospital General de Zona Núm. 48 para resurtir mis recetas, como lo hago desde hace dos años, cada tres meses. En esta ocasión nos entregaron un formato para entregarlo a las farmacias en el cual se pide que surtan nuestro retroviral por al menos 12 meses. Burocracias. En la sala de espera somos aproximadamente 15 personas, todas despachadas con sus recetas y sus formatos. Vamos en bola, pero no juntos (todos queremos regresar a nuestras vidas) a la farmacia, la cual está en un sótano lleno de equipo para diálisis. Son las 14:00 h, cambio de turno, los jóvenes que despachan los medicamentos advierten la turba de amanerados que, como cada viernes, hace fila para surtirse de Biktarvy, entonces uno de ellos vocea: “NO HAY BIKTARVY, LLAMEN POR TELÉFONO EL MIÉRCOLES PARA VER SI YA LLEGÓ”, los pares se retiran en desbandada.

            Me quedo parado frente a la ventanilla, el joven que atiende me pregunta si necesito algo más. “NO, GRACIAS” le respondo mecánicamente. Trato de asimilar lo que ha pasado. El desabasto ha llegado por fin a mi puerta, nunca me había pasado esto, de hecho, yo mismo había compartido algunas pastillas con amigos que habían vivido esto, pero nunca me había pasado a mí. Sigo en shock, ¿ES NETA, WEY? Me pregunto retóricamente para mis adentros.

            Procuro tomarme la pastilla religiosamente a la misma hora, todos los días. Excepto los días que sé que tomaré una o dos copas de vino o cuando el cansancio de la jornada laboral y escolar hacen que me gane el sueño y pase la noche sin tomarme la pastilla. Es ocasional, trato de subsanar el error con una estrategia de alarmas en el teléfono, pero siempre he sido algo desordenado. Esto es un ejercicio de honestidad, tampoco quiero decir que pase muy seguido, pero a veces pasa. Regreso a casa pensando en todo lo que quisiera decirle a Sheinbaum y a Andrés Manuel sobre su sistema de salud mejor que el de Dinamarca.

            Es cierto, a veces uno pone en riesgo su salud, pero eso no le da derecho al estado de jugar con nuestras vidas. Ellos NO TIENEN EL DERECHO DE DEJARNOS SIN MEDICAMENTO.Leer más

Novísimxs: Primer aniversario entre poesía y rabia

Por Diego Medina

Conocí a Alejandro Miravete y a Afrodita en el bajo puente de la Glorieta de Insurgentes en el extinto Tianguis Sexodisidente fundado por Laura Glover (Razzia Santillán, Lau Lipa, según se le conozca). Eran años de pandemia, pero salíamos a vender nuestros productos montando puestos en telas de la parisina. Alejandro y Afrodita vendían libros y postres, yo tatuaba en la calle. No éramos precisamente uña y mugre, pero de vez en cuando platicábamos sobre poesía y el chisme literario de la CDMX. La Tianguis Sexodisidente merece, por otro lado, un capítulo aparte en la crónica de la ciudad.

Pasó el tiempo y La tianguis desapareció, cooptada por el crimen organizado tuvimos que buscar nuevos horizontes. Llegó el 2023 y se publicó mi segundo poemario Una caricia sin venganzas, le escribí a Alejandro para que me acompañara a la presentación y además de aceptar redactó unas palabras sobre mi librillo. Conversábamos ocasionalmente por el chat, compartiendo chismes y hablando de poesía, opinando sobre nueLeer más

Frontera cuir: las imposibles fronteras entre cuerpo, migración y deseo

Por Diego Medina

 

Llega tardíamente a mis manos un poemario publicado en 2021 por la Universidad Autónoma del Estado de México, el cual fue merecedor del 15º Premio Internacional de Poesía “Gilberto Owen 2021”. Se trata, como se ha advertido en el título de esta reseña, de Frontera Cuir de Ingrid Bringas. En sus ochenta páginas, Bringas pone sobre la mesa dos heridas de nuestro tiempo, por un lado, el migrante, marcado por la mirada de sospecha del prójimo y, por otro lado, el cuerpo cuir, que lleva en su sino la misma sospecha y desconfianza.

 

Este poemario habla de cuerpos doble, triple y hasta cuádruplemente extraños, de las fronteras como espacios liminales donde florece y prospera la belleza de la indeterminación. Así como aquel numen griego de báculo y pies alados, Hermes, mensajero de los dioses que lo mismo transitaba el Aqueronte para descender a la residencia de Hades y que gozaba de la ambrosía escanciada en las alturas del Olimpo, así el cuerpo cuir se sabe en medio del territorio, de sí mismo, en medio de los países y de algo que está a punto de explotar siempre, maravilloso y doloroso como lo es el deseo.

 

No solo hablamos del cuerpo, aunque todo es cuerpo en estos poemas, hablamos de algo sobre los que muchos guardan silencio, una experiencia que no parece importante cuando es ajena, mas ocurre a diario, destruye y reúne familias: la migración, los que también se quedan a mitad de caLeer más

Las históricas: Jorge Arturo Ojeda

Por Diego Medina

 

Este año he decidido ampliar los horizontes de la presente columna y escribir al menos una vez al mes sobre autores que han sido injustamente olvidados, segregados a la anécdota y al comentario al pie de página. Sirvan estas páginas como homenaje a aquellas reinas que pusieron el cuerpo al frente, y en la escritura, para nombrar lo que se ama. 

 

Jorge Arturo Ojeda nació el 18 de abril de 1943 en la Ciudad de México, fue un prolífico escritor de narrativa, ensayo y crítica, pero sobre todo fue un amante de la belleza y un pionero de eso que llamamos literatura gay. Entre sus obras destacan Muchacho solo (1976), Octavio (1982), Carne y hueso (1998) y Personas fatales (1975) entre otros. Su valía literaria no necesita apologistas, Jorge Arturo Ojeda crea escenarios inmersivos en las descripciones de sus relatos, inserta adagios populares y nos ilumina con una metáfora en el momento oportuno.

 

Una de las virtudes de Ojeda respecto a la literatura gay es que en sus relatos los personajes gay no están codificados como parias, indeseables y no sirven para el escarnio de ninguna moral, por el contrario, muchos de los personajes son profesionistas, cultivados, intelectuales, tienen una sólida vida familiar, son a grandes rasgos personajes ordinarios, lo cual es relevante justo porque no hay monstruosidad, ni en un sentido rilkeano, ni en un sentido cine tipo b, en sus relatos.

 

Lo que sí que hay es una poética del cuerpo masculino exquisita, en este sentidoLeer más

Primer aniversario de “Con Q mayúsculas”

5 Lecturas recomendadas para cerrar el año

 

Por Diego Medina

 

Este año se cumplió un año de “Con Q mayúscula”, columna en la que hemos reseñado algunas obras destacadas de reciente publicación, donde también hemos dado cobertura a sucesos importantes que atraviesan a la comunidad LGBTTTIQ y donde hemos denunciado el genocidio en Palestina. ¡Qué linda es la ingenuidad de quien escribe por amor a la vida! Cuando empecé a escribir esta columna semanal no imaginé que mis palabras llegaran tan lejos, sin embargo, ha sido lindo ver cómo estas impresiones atraviesan latitudes y corazones.

 

Para nadie es sorpresa que ha habido períodos en que no se han publicado reseñas, esto se debe principalmente a la falta de tiempo, entre la universidad, la literatura, el trabajo y los proyectos, no me he dado abasto. Agradezco a los autores que han compartido las reseñas de sus obras, a Ximena Cobos quien ha tenido a bien facilitarme un espacio en Enpoli para hacer este ejercicio. Abrazo también a los lectores y a los amigos, que son casi sinónimo.

 

Por un breve momento pensé en abandonar definitivamente este trabajo, por momentos me desanimó la hostilidad del mundo editorial y cultural con la literatura LGBTTTIQ, por momentos también me reconocí incapaz de la titánica labor de leer todo lo que hace falta leer (hay tantas lecturas queer y tan buenísimas), también pensé que de todas maneras hay personas que ya se dedican a esto y lo hacen mejor que su servidor, pero luego de respirar hondo y poner los pies en el suelo la verdad toca a mi puerta: no hay esfueLeer más

La luz a través del prisma: el blanco, entre la luz y las sombras

Por Diego Medina

 

Estamos en las vísperas del fin de año y como todos los años las agencias de noticias hacen un repaso de los eventos más importantes del año, se comparten los wrapped de Spotify y Pantone ha anunciado el color del próximo año. Esto ha hecho que se susciten acaloradas discusiones, no sobre el genocidio en Gaza, ni sobre el intervencionismo yankee y el vergonzoso premio a la paz que la FIFA le dio a Trump, sino sobre el papel simbólico de la selección de Pantone. Algunos influencers sugieren que esto puede ser un guiño a la estética old money, a las tradwifes, al cleanlook y, desde luego, al ascenso de las utlraderechas, las cuales también son ultra conservadoras. Una idea interesante y aunque me parece que algo de razón lleva, también me parece que hay en disputa algo más, algo como la idea misma de la luz y el color.

 

Este año Rosalía estrenó Lux, su nuevo álbum. La crítica lo alabó, Björk colaboró en él y se presume como uno de los trabajos más “experimentales” de la española. La portada del disco tiene a Rosalía en primer plano cubierta con un hábito blanco y de fondo, no un azul cielo, sino el azul del cielo. De nuevo el blanco y lo etéreo, lo místico, lo impoluto forma parte del diálogo cromático. Debemos advertir que este álbum gustó mucho a los sectores conservadores de España, quizá por sus referencias visuales o porque la misma Rosalía dedicó este trabajo a Dios.

 

Pantone seleccionó el color blanco Cloud Dancer porque éste representa la renovación, el renacimiento y los nuevos comienzos. He aquí el hecho por el cual escribo hoy. Durante mucho tiLeer más

Después del daño una moderna declaración de odio desde las entrañas de la periferia

Por Diego Medina

 

Hace tiempo debí comentar alguno de los títulos de Bruno Bellmer, mas mea culpa, la tarea se postergó en mi escritorio durante mucho tiempo, en parte por el ajetreo urbano y las tribulaciones propias, pero sobre todo porque no encontraba las palabras adecuadas para hablar de la pluma de Bruno. Resulta que estamos ante una obra cruda, destripada, confrontativa e incómoda y por eso mismo genial y alucinante.

 

En Después del daño se narra la historia del Jordan, un bastardo que muchos desearían mejor no hubiera nacido, él mismo lo ha deseado a veces, pero fiel al instinto de supervivencia el Jordan se sobrepone a las dificultades a través, no tanto del crimen, sino del culerismo. Roba, trafica y se acuesta con su propia hermana, motivo que desencadena la odisea que transforma al Jordan. Pero es imposible sentir compasión por este hijo de puta, no es casual, la pluma de Bruno revela la oscuridad dentro del corazón del lector: somos capaces de desear el mal o, al menos, satisfacernos con la indiferencia ante el dolor de los demás, si lo consideramos merecido.

 

El Jordan también es violado, lo han tratado de asesinar y aun así la compasión o la pena se nos figura uLeer más

Bellezo de Nuggets Raggs: el memento mori en el cuerpo cuir

Por Diego Medina

 

Hablar de poesía homosexual parece que es hablar del gay trágico, de un capítulo morboso de Mujer casos de la vida real, al menos eso ha pretendido la moral heterocentrista, machiprogre. Si bien es cierto que la tragedia le pisa los talones a la experiencia cuir por su naturaleza anormal, contestaria y rebelde, también es cierto que hay un mito detrás del marica visto desde la perspectiva hetero: no hay putos felices. Digo mito, porque el homosexual se ha convertido en una bestia mitológica que sirve para moralizar a través de la fábula. Así, por ejemplo, en muchos estratos sociales se sigue advirtiendo a los jóvenes que la principal causa del VIH/SIDA es la homosexualidad.

 

            Sin embargo, la cuestión gay es mucho más compleja y diversa. Es cierto que hay muchas prácticas nocivas dentro de la comunidad gay: el sexo sin condón, el uso de sustancias sin conocimientos de reducción de riesgos, el sexo en espacios públicos, con desconocidos, en lugares insalubres, etc. Pero las principales tragedias de la vida homosexual no residen en el ejercicio de su identidad, sino en el rechazo, la marginación y la discriminación estructurales hacia sus personas. Violencias que se suman a las desventajas económicas, sociales y políticas comunes a las mayorías empobrecidas y excluidas de nuestras sociedades latinoamericanas y del sur global.

 

            Lo que hace Rafael García-Godos, a.k.a NUGGETS RAGGS, en Bellezo es una autopsia al mito del marica, ¿qué dolor hay detrás de esa leyenda urbana que habita la palabra marica? Ese el quid de la cuestión homosexual. No nos referimos a las respuestas fáciles. Damos por sentado que hay motivos estructurales, pero ¿de qué está hecha la tristeza gay? Son preguntas que encuentran ecos, que no respuestLeer más

El fuego de distantes estrellas

Un poemario para rebeldes con corazones de kyber

Por Diego Medina

 

 Y sepan esto, llegará el día en que todas estas escaramuzas y batallas, estos momentos de desafío habrán inundado las orillas de la autoridad de los Imperios y entonces habrá uno de más. Una sola cosa romperá el asedio.

Manifiesto de Nemik

 

Este poemario de Darío González se incorpora a la lírica mexicana como una rara avis que despliega su plumaje épico para extender el universo de Georges Lucas. Decimos rara avis porque el firmamento de la lírica mexicana pecaba de orfandad en cuanto a la ciencia ficción. Afortunadamente esta carencia ha sido bien atendida por el autor. Más allá de las palabras complacientes, El fuego de distantes estrellas se levanta como aquel viejo armatroste que conquistó el corredor de Kessel en doce parsecs para emprender conquistar la galaxia una vez más.

 

Sin duda los conocedores del universo de Star Wars, ya sea a través de las películas, los cómics, las series, las novelas o los videojuegos, reconocerán las afortunadas referencias a esa galaxia muy lejana de la que habla González. Una épica espacial que enfrenta a Jedis contra Siths, a rebeldes contra imperiales y al miedo contra la esperanza. Se habla aquí de la Estrella de la Muerte, de los Banthas, del Episodio IV, de blásters, de la Fuerza y de distantes estrellas. Una orgía de referencias que a pesar de todo no llega al fetiche, por el contrario, el autor reescribe, adapta, reconstruye el universo de Lucas para que el poemario pueda ser leído por feligreses y gentiles.

 

Vibrante, perifrástico y barroco, épico, a fin de cuentas, desde la pluma de González se nos introduce en una guerra a lado de los héroes que lucharon por la libertad y la justicia en una galaxia que no tiene nombre y que podría ser cualquiera, un acierto, ya que de esta manera el autor declara su independencia de su hipotexto, es decir, no estamos frente a un fanfic, sino ante un artificio literario mucho más sofisticado. Hay en este libro imágenes transparentes que logran arrebatar al lector del asiento: “como la verde tiranía”, y casi podemos ver el rayo de la estrella de la muerte caer sobre Alderaan, Jedha o Scariff, o “El cielo, en cambio, sacude su lomo, / esparce su coraza por nuestros sueños rotos” que sucede en medio de una batalla en los cielos, que bien podríaLeer más