La niña que logró ser Ingeniera | Ensayo testimonial

La siguiente obra fue leída en voz y cuerpa de su autora en el micro abierto INSolentes, organizado por la editorial Tinta en las Uñas en colaboración con Enpoli, la Faro Tláhuac, Morgana Ediciones y la Fundación Elena Poniatowska, que se llevó a cabo en el marco del 8M.

 

Por Cynthia Orozco

 

 

Soy una mujer ingeniera desde hace poco más de 30 años y me siento muy orgullosa por lo que he logrado desde entonces. Desde los 7 años fue mi sueño estudiar ingeniería química y con mucho esfuerzo y dedicación lo conseguí.

 

En nuestra familia somos 3 hijas y desde niñas nuestros padres nos animaron a superarnos y a estudiar una carrera profesional, a pesar de que en esa época, en la década de los 70´s, se consideraba que el camino de las mujeres era ser amas de casa y estar limitadas por ser esposas y madres. En mi familia materna, la mayoría mujeres, escuché decir que la Ingeniería era de hombres y que si yo quería estudiar esa carrera era porque me interesaba estar rodeada de ellos.

 

Cuando ingresé al bachillerato, los maestros y maestras, me indicaron que era mejor para mí si escogía una carrera más femenina. Había una vecina que tenía un novio que estudiaba la carrera que me interesaba y constantemente me llevaba los cuadernos y exámenes para tratar de desanimarme.

 

Ingresé a la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de Coahuila en 1989. Durante toda mi carrera, entre bromas y en serio, escuché constantemente que ésta no era para mujeres. Cinco años después, en la ceremonia de mi graduación, en 1994, recibí mi diploma comoLeer más

Más allá del miedo: Una propuesta para ciudades más seguras

Por Chinantu Yunuen Aviles Desales[1]

 

Introducción

 Las violencias ejercidas hacia las mujeres no son nuevas, históricamente han sido reproducidas de manera constante tanto en el espacio público como en el privado, sin embargo, con el paso del tiempo es un tema que se ha puesto en la mesa y del cual se habla con mayor naturalidad principalmente en las nuevas generaciones, señalar a los culpables o detectar rápidamente cuando éstas ocurren es cada vez más cotidiano. 

 

Muchas de las desigualdades que se dan en la producción del espacio están relacionadas con el sistema patriarcal en el cual estamos inmersos, esto permite que prolifere y evolucione, adoptando tantas formas que le permiten sobrevivir, adaptarse y reproducirse innumerables veces. Al respecto, Jane Darke (1998, citado en Valdivia, 2011) señala que el patriarcado adopta muchas formas y cambia con el tiempo. Coexiste con la mayoría de los sistemas económicos, incluido el capitalismo, y en muchos escenarios: en la familia, en el lugar de trabajo, en el gobierno, etc. 

             

Además de esto, la división sexual del trabajo constituye también una de las formas para legitimar el control en la reproducción de la vida social e invisibilizar la participación de las mujeres así como impedir su libre acceso a todas las áreas de la esfera productiva y reproductiva; estos mecanismos de control promueven que existan acciones como el acoso o la violencia y que estos, a su vez, sean normalizados. 

 

En ese sentido, el siguiente texto presenta algunas de lLeer más

Reseña colectiva después de leer ‹‹Bahía sonora›› de Fanny Buitrago

Por Celia, Victoria, Nat, Cristy, July, Gloria, Osiris, Danae y Ximena

Acercarnos a la obra de Fanny Buitrago supuso una sensación de gozo al descubrir sus estrategias narrativas que suelen romper con lo predecible, lo esperado dentro del desarrollo de las historias. La experiencia de leerla suscita mucha expectativa sobre los cierres de los cuentos, ya que siempre me sorprendieron, y eso como lectora se agradece. Un placer que brota también al notar que hay una apuesta meticulosa por la construcción de una unidad interconectada a profundidad. El vacío fue el punto de partida, no querer sentir lo que me proponía Fanny. Negarme a conectar con lo que ha dolido por su proximidad. Las espinas que atacan desde afuera, que no se parecen a las del amor, no son buscadas y llegan desde el contexto macroeconómico y político. Hay una desesperanza y un constante estar respondiendo a aquellos que llegan y modifican el paisaje. También, a través de sus cuentos, me sentí con la libertad de ser fea desde la libertad de encontrarme yo, de tener el derecho a ser protagonista desde este cuerpo, desde esta piel y con este sexo, porque Fanny entrega personajas en las que podemos mirarnos más allá de que esto sea una frase hecha, utilizada ya con ligereza frente a nuestro encuentro con autoras. Sus personajas no son esperpénticas, solo son, ocurren con sus cuerpas algunas veces grandes, de las que Fanny decide hacernos ver su tambaleo.

En esa misma línea, desde que leo a mujeres tengo el deseo de encontrarme personajas siendo protagonistas en las historias. Aunque no aparecen tan palpables en los primeros cuentos, me dio mucha alegría leer a mujeres fuertes guardianas de sabiduría y memoria. No sé si es el objetivo de Fanny, pero su obra también me despierta una especie de rabia histórica con lo que cuenta, y lo cierra perfecto con lo que yo interpreto como una justicia también de carácter histórico. Entonces, leerla deja una sensación de tristeza, es como leer lo que ha pasado a lo largo del tiempo desde el colonialismo y lo que está sucediendo en la actualidad; Fanny nos muestra el desastre que provoca el capitalismo y del que muchas veces no nos damos cuenta. Así, el trabajo de Fanny como autora, en Bahía Sonora, nos muestra una memoria colectiva e histórica, y lo que según es el progreso, a costa del despojo. En ese sentido, sus posicionamientos políticos están presentes en todos los cuentos, en unos más patentes que otros, pero siempre allí. Dejándonos ver quién es ella en torno a la colectividad en donde creció. Para mí como lectora es importante saber de dónde parLeer más

Análisis de la cinta “The reader” (Una pasión secreta [esp.]) | Sobre el abuso, el enamoramiento y la banalidad del mal.

 

Por Carmina Cardiel

Unos pocos condenados y castigados,
y nosotros,
la generación siguiente,
enmudecida por el espanto,
la vergüenza y la culpabilidad.
Chéjov, A.

 

 

Basado en la historia escrita por Bernhard Schlink, el director Stephen Daldry logra adaptar una novela que nos arrastra en una corriente de sentimientos encontrados a través de la ficción que se entrelaza con la Historia de la humanidad. “The reader” (2008) fue nominada como mejor película en los premios Óscar del 2009 y fue ganadora de tres premios “A la mejor actriz” entre 2008 y 2009.

Esta es una película que remueve las tripas porque todo el tiempo va y viene entre el romance y el horror; entre las pasiones y el amor; entre la atrocidad y la belleza de ser humanø entre la condición humana y la banalidad del mal.

 

“El mal radical no proviene de monstruos, sino de personas ordinarias”

Hannah Arendt

 

La Dama del perrito de Antón Chéjov narra una historia de amor adúltero entre Anna Serguéyevna y Dmitri Gúrov, un banquero ruso. Ambos están casados, pero comparten algunas tardes veraniegas durante sus vacaciones en Yalta. Después de regresar cada uno a casa, no dejan de pensarse hasta que se vuelven a reunir y planean un futuro juntos. Nadie sabe por qué Anna ama a Dmitri si es un hombre misógino. Pero Chéjov nos encamina por una historia que deja clara la transformación de dos personas que se aman y en donde no hay cabida para la moralidad.

En El Lector ocurre algo más o menos parecido, pero con muchas más interrogantes éticas y morales al medio. Hanna y Michael se conocen en 1958 cuando la segunda guerra mundial había terminado. Una tarde de lluvia él enferma en la calle y ella le brinda ayuda y lo acompaña hasta su casa. Michael ya recuperado acude al edificio donde la mujer vivía para agradecerle; sin embargo, lo que parecía que podría ser una relación fraternal, termina convirtiéndose en un verano apasionado entre el regazo de lecturas y el calor de una pasión prohibida por considerarse en nuestros tiempos como pederastia, debido a los 21 años de diferencia que existe entre ambos.

Lo tremendo de esta novela adaptada a la pantalla grande es la analogía que hay entre el personaje de Hanna Schmitz y el teniente coronel de las S.S., Adolf Eichmann, uno de los principales responsables del holocausto, juzgado por crímenes nazis en 1961 en Israel. Hanna Arendt fue enviada desde Nueva York a cubrir el juicio para The New Yorker, en donde era periodista. Entregó 5 reportes para la revista y, a partir de ello, en 1963 Arendt publica su libro “Eichmann en Jerusalem. Un estudio sobre la banalidad del mal”, luego de desplegar una serie de análisis y reflexiones en torno a la maldad, en donde concluye que el mal no siempre es resultado de decisiones sádicas o malvadas, sino de la obediencia ciega y la incapacidad de pensar críticamente. El mal puede surgir de personas comunes que simplemente cumplen órdenes sin cuestionar las consecuencias de sus actos.

 

Hanna y Michael:

 Durante la trama podemos ver a una mujer que parece de buen corazón, pero al mismo tiempo es fría y distante con El Chico, como ella nombra a Michael. La segunda vez que Michael regresa a casa de Hanna, ella le ordena que suba unos cubos con carbón y él obedece, luego lLeer más

Desde y sobre la cocina

Imagen de portada: Elena Climent, Cocina con vela negra. Tomada de exposición virtual ‘Nuevas filosofías de cocina‘: Los bodegones de Rina Lazo, Elena Climent y Patricia Quijano por Dina Comisarenco.

Una reflexión de arte y feminismo a tres tiempos

Por Abigail Dávalos[1]

 

La reivindicación de la cocina

Hace unos meses, durante un taller nos preguntaron cómo había sido nuestro primer acercamiento al feminismo. Todas hablamos de nuestras influencias, nuestros círculos inmediatos y las experiencias compartidas, sin embargo, una compañera nos fascinó con el relato de la cafetera eléctrica de su abuela. Fue a través de este artefacto de cocina, uno de los primeros en su especie, que la mamá y abuela de Ana le enseñaron a revolucionar la norma; el “diseño feminista” de la cafetera eléctrica —le dijeron— les permitió dedicar menos tiempo a la elaboración de alimentos y emplearlo en las actividades que ellas eligieran. El feminismo como una revuelta por el tiempo libre de la mujer.

La belleza en sí de esta historia y la posibilidad que ofrece para abrir el diálogo sobre un tema que pocas veces tocamos la hacían apropiada para iniciar este breve texto: la relación de las mujeres con el espacio de la cocina y con la producción de comida, y las propuestas artísticas que han nacido de esta relación. Sin ignorar la latencia problemática y el peligro esencialista de hablar sobre las mujeres y la cocina, particularmente dentro del contexto histórico-social del último año, en el que el confinamiento ha significado un fuerte revés a las conquistas en el espacio público por las que durante años se ha luchado, volcando a muchas mujeres nuevamente al espacio doméstico —y sus violencias— y a los trabajos de cuidado, propongo enumerar algunas premisas, desde el feminismo y sus representaciones, que nos permitan conocer o enriquecer las reflexiones propias al respecto.

No es ninguna novedad que la asignación de roles de género ha constreñido a muchas mujeres a ocupar y desempeñar las tareas del espacio hogareño casi como una extensión de su “naturaleza femenina”, dentro de un mundo que ha fragmentado sus espacios según género, clase y raza. En este contexto desigual, la cocina y el cocinar se perciben en primera instancia como preservadoras de los valores de la estructura dominante que rechazamos. Pero, al permitirnos repensar históricamente la relación entre las mujeres y el acto de cocinar podemos encontrarnos no sólo con su valor como fuente de conocimiento social, sino también con su enorme potencia rebelde.

En los últimos años, la academia anglosajona se ha interesado por los puntos de encuentro entre los estudios antropológicos de la comida y los estudios feministas, dando lugar a todo un campo denominado Feminist Food Studies desde los años noventa. Desde la interdisciplina, algunas académicas sostienen cómo la cotidianidad de las prácticas alimentarias y sus representaciones en determinados momentos y lugares, pueden ayudar a contextualizar la historia de las mujeres, según apuntan Arlene Voski Avakian y Barbara Haber en la introducción a su libro “From Betty Crocker to Feminist Food Studies. Critical perspectives on women and food” (2005). Lejos de justificar el confinamiento obligatorio de las mujeres al espacLeer más

Trump no es el único demonio

Mujeres afrodescendientes frente al segregacionismo racial y el racismo lingüístico de las políticas migratorias en México, República Dominicana y Chile.

Por Ana Hurtado

 

Las detenciones por razones migratorias son una práctica generalizada en todo el mundo. Bajo el argumento de la seguridad nacional, distintos países han impulsado políticas migratorias que vulneran, de manera sistemática, los derechos de las personas en movilidad humana. La violencia de las mujeres afrodescendientes que migran permanece aún en un silencio estratégico que no da cuenta de los factores de riesgo que enfrentan y, mucho menos, visibiliza el clima de la violencia racial focalizada.

 

Las redadas migratorias de Estados Unidos han acaparado la atención de la prensa durante las últimas semanas, debido a las formas en que agentes del Inimigration Customer and Enforcement (ICE) han ejecutado distintas detenciones por razones migratorias. En redes sociales se ha documentado el uso desproporcional de la fuerza, abuso de poder e, incluso acosos xenófobos en el transporte público, restaurantes y casas, lugares donde el ICE llega simulando operativos de seguridad para amedrentar a personas migrantes.

 

Esto también ha sucedido en República Dominicana, donde el endurecimiento de las políticas migratorias implementadas por el actual presidente Luis Abinader, han reforzado la criminalización y persecución de las personas haitianas. Uno de los casos más recientes, documentado por la organización “Haitianos en RD”, se trata de una mujer de nacionalidad haitiana embarazada que fue deteLeer más

Análisis de la cinta “La Chica de la Aguja” | Sobre la precariedad, la guerra y el retroceso de Los Derechos de las mujeres

Por Carmina Cardiel

 

En medio de la terrible amenaza de retroceso que el Mundo afronta con la advertencia de echar atrás derechos que las mujeres han ganado en algunos países del Occidente, La Chica de la Aguja aparece en la pantalla grande como una premonición que podría ser cambiada, pero también como agua en el desierto, como fogata en medio de una tormenta de nieve, como el regocijo de la humanidad castigada con el yugo de sus propias sombras arrastradas en el tiempo.

Con 19 premios, incluidos el de Periodismo, imagen de cámara y mejor fotografía; 6 nominaciones entre las que destaca La Palma de oro en Cannes 2024, Magnus von Horn y la guionista Line Langebek consiguen trasladarnos del pasado al presente desde imágenes en blanco y negro que develan rostros tan duros como los escombros que las tormentas de fuego dejan durante y después de los periodos de guerra.

 

Las mujeres en tiempos de Guerra

Solamente hace falta abrir un libro de historia sobre guerras para saber que, a contracorriente de lo que políticos actuales puedan decir desde su ignorancia, la población más vulnerable es la feminizada: infancias, tercera edad y las mujeres. Se sabe que lo primero que hace el enemigo más poderoso es violar a las niñas y mujeres y torturar a los hombres porque la violencia sexual es un arma de gLeer más

Análisis de la cinta “Corina” | Sobre El Miedo

Por Carmina Cardiel

 

Corina es la ópera prima de la cineasta mexicana Urzula Barba: directora, editora, guionista y productora mexicana. Ha participado como editora en largometrajes como “Abel” (2010), “El hoyo en la cerca” (2021), “El grosor del polvo” (2022) y “El ladrón de perros” (2024), entre otros. Con esta película ganó en la categoría Hecho en Jalisco, el premio al Mejor largometraje jalisciense en la edición 39 del Festival Internacional de Cine de Guadalajara.

Es autora de los cortos: “Camila” (2018) y “Quiero” (2017), en donde encontramos personajes que tienen dos cosas en común:

  1. Los protagonistas son infantes o tuvieron algún trauma marcado y heredado durante la infancia.
  2. Los personajes tienen una madre que parece ser la raíz de trastornos como la depresión, la frustración y la ansiedad.

 

La romanización de la ansiedad.

Hay algo que me ha llamado mucho la atención en torno a “Corina”, y es que en casi todas las sinopsis y recomendaciones que encontramos en inteLeer más

Análisis de la cinta “Un hombre diferente” (2024) 

Sobre el “humor negro” y sus expectativas intelectuales

 

Por Carmina Cardiel

 

Aaron Schimberg (2024)

Me llama mucho la atención lo que en la pantalla grande se está haciendo con el body horror: es una película de humor negro, apunta la sinopsis de todas y cada una de las cintas que haya visto en su género: “Pieles”, “Dos”, “Enferma de mí”, “La substancia”, “Un hombre diferente”, entre otras. Pero es aquí donde cabría preguntarnos ¿Por qué satirizamos todo aquello que nos resulta incómodo?

Un hombre diferente de Aaron Schimberg le da un giro a las últimas cintas que por acá hemos revisado en el género de body horror, pues a diferencia de “La Substancia” o “Enferma de mí”, el protagonista es un varón a quien se le da vida desde el ojo de otro varón, y ya desde ahí la narrativa cambia completamente.

 

El humor negro desde la psique humana

 

Se ha estudiado a fondo desde la Psicología y se ha sugerido que el humor negro puede ser un mecanismo de defensa psicológico, permitiendo así a las personas lidiar con situaciones difíciles de una manera menos angustiante; sin embargo, también se ha planteado la preocupación de que el humor negro pueda perpetrar estereotipos negativos o trivializar experiencias dolorosas. En este sentido es que se puede profundizar en un debate sobre cómo el contexto y la audiencia influyen en la percepción del humor negro.

Desde esta definición es donde me pregunto en tanto al body horror: ¿Qué nos puede divertir al ver a una mujer que no se siente a gusto con su cuerpo y su apariencia llegandLeer más

Análisis de la cinta Enferma de mí (2022)

 Sobre el narcisismo y los trastornos mentales en la Modernidad

Por Carmina Cardiel

 

Intenta entender el ego. Analízalo, disecciónalo, míralo, obsérvalo,

desde todos los ángulos posibles. Y no tengas prisa por sacrificarlo,

de otra manera nace el mayor egoísmo:

El de la persona que piensa que es humilde,

la persona que piensa que no tiene ego.

–Osho

 

El horror de la fama en la modernidad

El género de body horror está ganando lugar en la pantalla grande en los últimos años a través de historias que nos muestran el lado más oscuro y enfermo de la humanidad a partir de la falsa posibilidad de conseguir o conservar la fama y/o atención de los demás a costa de lo que sea, aunque ésta sea efímera.

Enferma de mí (2022, Noruega) es el segundo largometraje del director noruego Kristoffer Borgli, quien nos lleva con un humor muy negro a una historia que, lamentablemente, cada día es más común entre quienes atrapados en el efecto post-pandemia, se han convertido en esclavos de las pantallas celulares.

Signe y Thomas son una pareja que compite por la atención de la gente que les rodea. Él es un snobista cuya fama está en ascenso en la escena del arte, mientras ella trabaja como gerente en una cafetería y se siente opacada por su pareja. Evidentemente ninguno de los dos es estable mentalmente, ya que desde el inicio el director nos deja ver que la trama va de dos narcisistas que, entre la mitomanía y la cleptomanía, son arrastrados a un destino fatídico.

 

El efecto de las pantallas en la Modernidad 

Ray Bradbury, novelista visionario distópico de su época, escribió en 1952 Farenheit 451° para señalar que las pantallas distraían a las personas de los problemas y la tristeza,Leer más