Detrás de mis paredes

Por Mical Karina Garcia Reyes

 

Las paredes del cuarto en el que vivo son tan delgadas que a veces creo que mis vecinos y yo no vivimos separados, sino que compartimos el mismo espacio, los mismos hábitos y rutinas.

Temprano por la mañana, la esposa se despierta antes que el marido. Se mueve con sigilo a través de su habitación, sus pies en puntas apenas hacen rechinar la madera humedecida y vieja del piso. Abre la puerta de su ropero y sus bisagras metálicas crujen. Presto atención en sus pisadas enfilándose hacia la cocina, sacar los sartenes, hervir el agua para el café y sazonar la comida. Una hora después, las maderas rechinan nuevamente en la recámara, donde su marido suelta un bufido al ser despertado.

Él se levanta, arrastra los pies hacia la cocina. Los cubiertos se azotan contra los platos, las tazas caen pesadamente sobre la mesa y lo escucho: “¡Eres una inútil! ¡Esto está demasiado salado! Ni para eso sirves” vocifera, mientras preparo mi desayuno.

El marido recorre la recámara con pasos más agitados y azota los muebles mientras se preparaLeer más

El privilegio de enfermarse

Reseña sobre Desmorir, una reflexión sobre la enfermedad en el mundo capitalista, de Anne Boyer

Por Pamela Castro Amaya

Anne Boyer nació en Kansas, Estados Unidos, en 1973. Es poeta y ensayista, así como profesora en el Kansas City Art Institute. Fue diagnosticada con cáncer de mama triple negativo de pronóstico grave en 2014, una semana después de cumplir 41 años; a raíz de esto, escribió Desmorir, una reflexión sobre la enfermedad en el mundo capitalista (2021), su más reciente obra.

Desmorir es un ensayo, con tintes de crónica y poema en prosa, que nos habla del camino que recorre Anne a partir del momento en el que la diagnostican: médicos antipáticos, costosos medicamentos, tratamientos que tienen mayor probabilidad de matarla que la enfermedad y le hacen dudar si desea seguir viva. En el libro no se discute sobre la moralidad del cáncer, apelando a buscarle un significado; sino que aborda cómo es padecerlo siendo mujer, de clase media y madre soltera. Nos invita a crear conciencia de que no sólo se compone de un intruso dentro del cuerpo que quiere devorarlo; también es la soledad, sentirse una carga para los demás e intentar dejar de serlo.

Ser mujer y estar enferma debería ser considerada otra enfermedad además de la que se padece. Y es que para nosotras es un padecimiento más consultar con diversos médicos para encontrar el mal físico y obtener un remedio, porque generalmente nos acusan de histéricas y exageradas; o porque los análisis clínicos pocas veces tomanLeer más

Análisis de una selección de obras producidas por Myriam Holgado durante su exilio en México (1976-1983)

Por Leila Bohórques

UNT- IIF UNSE leilabohorquez@gmail.com

 

Hay hombres que luchan un día y son buenos,
Hay otros que luchan un año y son mejores,
Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos,
Pero hay los que luchan toda la vida,
Esos son los imprescindibles.
(Bertolt Brecht)
 
Sueño con serpientes, Con serpientes de mar
Con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo.
Largas, transparentes, y en sus barrigas llevan
Lo que puedan arrebatarle al amor.
Oh, La mato y aparece una mayor
Oh, Con mucho más infierno en digestión.
No quepo en su boca, me trata de tragar
Pero se atora con un trébol de mi sien.
Creo que está loca; le doy de masticar
Una paloma, y la enveneno de mi bien.
Oh, La mato y aparece una mayor
Oh, Con mucho más infierno en digestión.
Esta al fin me engulle, y mientras por su esófago paseo
Voy pensando en que vendrá.
Pero se destruye cuando llego a su estómago,
Y planteo con un verso una verdad.
Oh, La mato y aparece una mayor
Oh, Con mucho más infierno en digestión.
Sueño con serpientes. (1975) Silvio Rodríguez.

 

 

Selecciono tres obras de la artista tucumana Myriam C. Holgado, cuya producción está fechada en el período pautado durante su exilio en México. Para su estudio recurro al análisis iconográfico e iconológico de Erwin Panofsky, el cual es el estudio detallado y riguroso en la lectura de imágenes, un método constructivista donde los saberes que se desprenden de esas lecturas permiten conjugar conceptos y material teórico de calidad científica. Poner en práctica el método favorece el desarrollo de los contenidos actitudinales referentes a las manifestaciones del patrimonio artístico y cultural de la región en particular. En este trabajo, reúno la trama de un documental relacionado al exilio junto al contenido teórico histórico en transposición al propio análisis de las obras.

Metodología

El Método de lectura de imagen que propongo aquí será desarrollado según el planteo del historiador y crítico de arte, Erwin Panofsky. La palabra Iconología es de origen griego (eikon, imagen) y (logia, discurso), se ocupa junto con la iconografía de la descripción y de la interpretación de las imágenes representadas en las obras de arte. La utilización del método iconográfico se remonta al siglo XVI, teniendo un amplio desarrollo en el siglo XVIII a través del estudio del patrimonio figurativo de origen sacro, dando lugar a repertorios y manuales. A principio del siglo XX la iconografía se enriquece con el aporte de la iconología (estudiada ya por Césare Ripa en el s. XVI).Vale la pena proporcionar una lista de autores de la corriente metodológica y sus modificaciones en orden cronológico: Wilhelm Worringer (1908) – Aby Warburg (1912) – Erwin Panofsky (1939) – Ernst Gombrich (1972).

Panofsky[1] divide en tres partes el análisis de la obra, cada una con tres niveles de significación:

  1. El objeto a interpretar.
  2. El acto de interpretación.
  3. El bagaje para la interpretación

1-          El objeto a interpretar

  • Asunto primario o natural: universo de los motivos artísticos.
  • Asunto secundario o convencional: universo de las imágenes, historias y alegorías.
  • Significación intrínseca o contenido: universo de los valores simbólicos.

2-          El acto de interpretación.

  • Le corresponde una descripción pre-iconográfica (y análisis pseudoformal).
  • El análisis iconográfico.
  • La interpretación iconológica.

3-           El bagaje para la interpretación.

  • Experiencia práctica: familiaridad con objetos y acontecimientos.
  • Conocimiento de las fuentes literarias: familiaridad con temas y conceptos específicos.
  • Intuición sintética: familiaridad con tendencias, condicionadas por la weltanschauung – visión de mundo o cosmovisión.

Marco histórico

El objetivo principal para este proyecto es definir el contexto político, cultural y social en la provincia de Tucumán en la periodización pautada. Comenzando la revisión primaria desde lo sucedido durante el Operativo Tucumán (agosto de 1966), cuyo decreto dictatorial fue responsable del cierre de 11 ingenios de un total de 27 fábricas destinadas a la producción sucro-alcoholera. El onganiato[2] representativo del Estado, burocrático y autoritario, reprimía duramente a finales de los años sesenta para remarcar una imagen de orden y disciplina social. De esta manera se evidenciaban los síntomas de una fragmentación que venía creciendo entre distintos sectores de la población provincial. Debido a la censura de las actividades relacionadas a las militancias partidarias, estos quiebres repercutían en las políticas educativa, social y económica locales. Fue una década que se extendió tumultuosa durante los tucumanazos, habiéndose repetido estas puebladas con similares características en otras provincias del país. Los “azos” estuvieron en consonancia global junto a la cadena de protestas colectivas estudiantiles, principalmente universitarias, y posteriormente sindicales del mayo francés. Por otro lado, ya seLeer más

Estás en mí / Morí contigo: reseña escrita desde la marea

Por Ximena Cobos Cruz

Transformarse en escritora después del acto de leer, de haber experienciado la circulación consanguínea de la palabra vívida conduce a una pregunta/lugar común de este naufragio que puede ser escribir una reseña: ¿Cómo construir un texto que esté a la altura de la obra? “The higher you fly, The deeper you go”[1] Frente a Estás en mí / Morí contigo (Danza acompasada entre ausencia y presencia) (Pita Ochoa/David H. Rambo, Ediciones Fides, 2022) hay que preguntarse si podrá haber un texto que esté a la profundidad de este libro-territorio-experiencia-dolor-poema-persona-encuentro-pérdida.

Primer acto

Anunciación de un diálogo metacorporal, poética de la comunicación asincrónica, posible.

En este acto de lectura asistimos a un montaje alterno, dos que caminan la misma vía y se superponen al olvido: existencia cuántica hecha posible a través de la memoria. Estas páginas son entonces la acción ritual de hacer presente no solo al otro o a un nosotrøs; no resulta así un simple homenaje que busca honrar una existencia antes que la disolución se abra camino, sino “Un homenaje al amor Absurdo. Absoluto, incondicional, ambiguo, contradictorio, fragmentado” cuando la muerte ES. Los poemas aquí vertidos son las últimas imágenes que —dicen— recorren la cabeza antes de que la muerte se haga concreta, con la salvedad de que son compartidas: / Estás en mí/ Morí contigo / es la clave de lectura más insistente. En ese sentido, son la totalidad de una experiencia: “En infinita despedida / se unen los momentos / dispersamente vividos”; que, no obstante, jamás podrá ser aprehendida en su “eternidad efímera”, reducida. Es el andar de pies que luego serán polvo, Leer más

Dientes Kintsugi

Por Brenda Raya

En los días de la infancia todos queremos volar en sueños. Esa noche lo logré, en la plenitud de la adultez y nada cerca de como lo hacen los superhéroes. El aterrizaje fue un golpe seco sobre la lámina de un auto, de esos que en la ciudad permanecen eternamente estacionados.

Me abandonó la conciencia, mis ojos se cerraron un momento y la bicicleta no supo más que hacer de bruces, sin frenos, sin aviso.  Sobre el pavimento y confundida, tuve la sensación de haber sentido el vuelo, misma que desapareció cuando los que amenazaban con volar verdaderamente eran mis dientes.

Conocí otra dimensión de la fragilidad, aquella que se esconde en lo que parece sólido y vigoroso ¿De qué otra manera me habría enterado de la utilidad de la maxilar? ¿Cómo entender la composición de esa parte tan específica del cráneo?

El rostro como totalidad impide pensar que se compone por partes, cadaLeer más

Macorina

Por Ana Laura Corga[1]

Un día desperté y me encontré en este lugar. No recuerdo muchas cosas; una señorita que siempre viste de blanco me llama Lucía, supongo que así me llamo. Al menos es así como me reconocen las personas de aquí. Los días transcurren entre el despertar, comer y dormir. A decir verdad, también se me pasan los días entre llorar, cagarme en la cama y vomitar la comida que me dan. No entiendo por qué insisten en darme un caldo espantoso que me hace daño; no me gusta, con todas esas cosas flotando entre la grasa de la carne de los animales. Peor aún si ya les dije que soy vegetariana.

—Lucía, ya duérmete. Mañana no te vas a querer levantar— me dice la señorita de blanco. Que me explique por qué quiere que me duerma. Si siempre hago lo mismo, nada. Paso mis días sentada en esta silla de ruedas y apenas puedo hablar. A veces intento platicar con otras mujeres aquí, pero dicen cosas inconexas; no entiendo nada. Otras sólo babean.

Mi canción favorita empieza a sonar: —Ponme la mano aquí, Macorina; ponme la Leer más

Aura Guerra | Poemas

Aura Guerra. Mercadóloga y Gastrónoma. Ha sido parte de antologías digitales e impresas de Nicaragua, México, Chile, Argentina, Colombia y Perú. Mención honorífica en el Concurso de la sección de Estudios hispánicos de la Universidad de Montreal. Tiene cuatro obras: Jack’s Life in the Box, Las Dolorosas (Editorial Flor de Mezcal); Nefelibata (Editorial La Chifurnia) y Carne cruda entre mis huesos (Periódico Poético).

 

 

Con el paso del tiempo

Repaso ausencias en mi cuerpo

y duelen los vacíos,

se oxidan en el engranaje de mis huesos, 

enredan como hiedra de bosque inhabitado

que trepa y crece, que rompe y ahoga

en tanto muero sin roces de caricias,

mi sangre enferma, enferma de mi sangre.

 

Me oculto en rebozo de insomnio junto a mis muertos

nos amamantan cantos de cigarras,

callo orfandades

mientras el cuerpo repasa ausencias

y estira memorias arrugadas en

el puño de un suspiro.Leer más

Una comparativa discursiva

Por Naieli Macías Santibáñez

Alberto Olmos, un escritor español de 48 años, escribe desde 2015 en El Confidencial una columna titulada, Mala Fama. El resto de su currículum publicado en Wikipedia, lo describe como un autor exitoso por tener múltiples publicaciones, un par de premiaciones y menciones honoríficas; así que, por decir lo menos, es un autor que tiene una mediana presencia literaria en un círculo que es pequeño. No sería impertinente entonces sostener que “en su casa lo conocen”, y sobre este contexto se nombra autor y crítico literario; entre sus influencias literarias enlista exclusivamente hombres, todos autores con títulos prestigiosos. Su selección desborda una evidencia de lugares comunes que reposan en lo clásico e infalible de lo que se ha considerado LA literatura y lo que LA literatura ES. Estos reconocimientos han sido y siguen siendo sostenidos sobre los perennes pactos entre escritores y lectores, recalcando aquí, del género masculino. Esto, Olmos lo pondrá en evidencia con su artículo que titula “Chicas, ¿no estáis hartas de vosotras mismas? La producción editorial de autoría femenina ha alcanzado la redundancia más agotadora, publicado en El Confidencial, el pasado 30 de octubre del 2023.

No es de sorprender que estos títulos aparezcan con cierta frecuencia, más de lo que se esperaría. La polémica alimenta el consumo para que se realicen compras en físico o ahora, con el uso de medios de comunicación masivos, de títulos enardecientes, como tipo de nota roja, se jale a lxs consumidorxs a dar click en el enlace, estrategia mejor conocida como click-bait, y así conseguir circulación en los medios y redes de comunicación. El ciclo es infalible porque es práctico y rápido. Se toma el tópico en tendencia y se explota bajo la excusa de un análisis crítico, para atizar el diálogo entre las personas interesadas. Pero es sólo eso, mover lo que ya está en llamas. Estas personas no son quienes inician la hoguera, no se benefician ni perjudican por el calor que ésta emana, por el contrario, resultan el invasor que llega a remover los leños —sin que nadie lo haya pedido o siquiera fuera considerado necesario—, con la posibilidad de ahogar el fuego, ahumando a todxs a su paso. Y cuando es un hombre el que atropelladamente llega a participaLeer más

Ausencia

Por Sandra Carolina Jiménez Pedroza[1]

Luego de años de trabajo, soledad y estrés, Joaquín por fin estaba de vuelta en México con su familia, quienes desde su regreso lo acompañaban a cada minuto. Hecho que agradeció durante el primer mes, sin embargo, ahora la falta de silencio le parecía inquietante, por no decir molesta.

— ¿A dónde vas mijo? —inquirió su madre, Inocencia, mientras doblaba la ropa.

 —A dar una vuelta, quiero ver cómo se ve todo.

—Ay no, ¿para qué? —preguntó ella. —Todo se ve igual de espantoso, mejor ve y báñate que en un rato ya vienen los demás.

Evitando una mueca de irritación, Joaquín insistió:

—Pues sí, pero tengo curiosidad y me la paso todo el tiempo encerrado.

—Encerrado no, relajado —afirmó su madre. —Aparte, todos vienen a verte porque quieren estar contigo, papito. Hace mucho que no te ven, pero si tanto te molesta puedo hablarles para que ya no vengan y te quedes solo allá fuera, ¿eso quieres?

—No.

—Bueno, entonces, termina de doblar la ropa en lo que voy a la tienda por el refresco. —concluyó la mujerLeer más

Contra-cartografía erótica: Placeres compartidos

Por Marisabel Macías Guerrero

Hace un año iniciaba la escritura de una columna que me dejó trastocada y me valió cierto encierro. Desde entonces, el tiempo osciló entre las reflexiones sobre la violencia sexual vivida, reconocerme víctima para sanar y buscar vías para que esas experiencias dejaran de doler. Para esto último, uno de los caminos que suelo tomar es el “hedonismo”, darme tiempo para procurarme placeres, por ejemplo, escribir sobre nuestros deseos eróticos y gozos compartidos, o vivir “aventuras” a consciencia plena, como materia para la alquimia escritural. A eso me aferro. Por eso estoy aquí intentando mostrar el mapa de satisfacciones que me permiten seguir lidiando con la complejidad y las crisis (mundiales/existenciales).

Hace una semana irrumpió en mi rutina el deseo ardoroso por escribir sobre lo placentero de los vínculos, de la vida. Experimenté la cosquilla de un texto que quería salir. Un calorcito sabroso me recorría y luego en automático pensaba en algunas ideas para el ensayo. Después de sentir esa punzada mental y sonreír, de tomar notas y abrir ciertos libros, me descubrí un poco culpable de dedicarle dos o tres horas diarias a dicha tarea. Sí, me dejé seducir por el placer de escribir sobre los placeres del trato cariñoso, y eso me trajo algo de “culpa” por el tiempo que no dedicaba a mis trabajos.

Luego, me enfadé conmigo porque me descubrí apurándome, contándome el tiempo y a punto de ser raptada por el deber. Sí, me molesté y me rebelé, decidí cínicamente sentarme las horas necesarias para escribir sobre aquello que me aligera la carga existencial en el día a día, sobre los bálsamos que apaciguan la herida sistémica, sobre todo aquello que me pone Leer más