Por Nat, Priscila, Diana, Ixchel, Danae, Gloria, Tere, Laura y Ximena
Memoria de aves y viento
I
Si digo que no siento caería en una mentira,
callaría el grito que me recuerda tus ojos en el pasto,
el calor de tu respiración cercana al viento.
Descubrir que los pájaros persisten al vuelo
aún cuando sus alas parecen suspendidas,
que algo en mí también palpita,
que supura alientos de cálida hierba
entremezclada al tacto,
al deseo de la risa particular, a tu presencia,
que mi calma se albora si te
pienso en ese llano abierto,
humedal repleto de besos
que soy, memoria.
Sería como la semilla que muere en el surco sin dar fruto
a los pies del árbol,
que cruje al ser pisada.
Arrancada de la tierra,
el petricor se perdería entre la sequedad de los escombros,
ceniza arrastrada por el aliento de estos días marchitos
en los que no reconozco que florecía,
que bailaba con el viento elogiando la vida.Leer más



