Cantos de retrogénesis
Cae
Cae eternamente
Cae al fondo del infinito
Cae al fondo del tiempo
Cae y quema al pasar los astros y los mares
Quema los ojos que te miran y los corazones que te aguardan
Quema el viento con tu voz
Vicente Huidobro
Prefacio
Volar no es romper el centro de atracción gravitatoria
es asumirlo cargarlo sobre sí para levantarse.
Otras verdades posibles que no se ven en la superficie
Yo misma que en verdad respiro
como el viento dando forma
a todos los mundos creados
Yo que quise ver nacer dentro del abismo
nacieron mis hijos pero ahora todos
se han ido por miedo a mirarme
Yo que quise ver morir y dentro del abismo
murieron mis hijos por quienes
esperé y no volvieron
Yo que quise compartir mi eternidad
Yo que voy más allá de los mundos que soy eterna
y renazco una y otra vez donde cabe todo mi cuerpo
Yo que quise saber de las ausencias
para parirlas como las ballenas cantan
en el profundo océano
Yo que quise dar sembré la angustia en la llanura de tus ojos
Yo que quise hacer un gran ruido un poema
hice pronunciar mi nombre infinitas veces
Yo
la ineludible voz
mi voz
Extravié parte de mi cuerpo en medio de la caída.
Quedé a la espera en medio del universo.
Ahora canto para que se me escuche.
Canto para que se me rece.
Canto para que se me llame una vez más.
Canto para renacer de nuevo.
Canto I
En el principio los nombres no llamaban sino la presencia
Dos mundos creé al principio de todo
fue mi rostro revelación de vida
de él otros surgieron
con ellos me multipliqué
como la hierba verde sobre la tierra
y a eso lo llamé uno de mis Rostros:
Yo
Nombre divino
ministra de la vida guardiana de la muerte
uno de mis rostros formé con rasgos
y apariencia de pitonisa.
Una boca di como la mía y un fluir
también para moverse en el firmamento
para nacer de la naturaleza
como de un frágil cuenco
se derrama el agua de su interior
cuando éste se ha roto.
De mi vientre nació mi creación
y de mi pecho formé sus pechos
y con lágrimas y placer
llené los mares y los ríos.
Toda creación viva
todo lo existente antes del nombre
lo fundé yo con mi simiente. Antes de que se nombraran
siquiera los abismos fui engendrada. Crecí en una montaña
seca de la que renació la vida
luego de que mi aliento mi nombre
tocara las piedras aún no llamadas piedras.
Nada había antes de mi nacimiento
ni nada se sabía de mi poder antes de mí.
Así nací antes de empezar a crear
antes de que todas las cosas maravillosas se formaran.
Y entonces con los muslos recién nacidos
me floreció la intuición de artesana enamorada.
De un pacto con mi madre la noche
di forma a mis mundos
uno en el que todo lo nacido nació
porque aprendí las hechuras de la voz
y otro en el que las cosas se movieron
porque aprehendí las del ritmo.
Fui yo la nacida de la palabra
que creé la imagen del mundo
y con una lámpara para iluminar lo oculto
mostré a mis creaciones todo lo que no veían.
Porque eres la profundidad de toda cosa
[Antes del ruego]
En las profundidades de la creación
está el cuerpo. Cuando los soles aparecieron
en el firmamento hubo sueño y hubo vida
y la Diosa señora gloriosa parió cielo y tierra
sin haberlos nombrado luego del parto.
Fue mi señora criada y amamantada
en un lenguaje que no toca aquel.
De ella nació el ritmo de los nombres
de todas las cosas
como llanto atrapado en su pecho
estalló sobre el cuerpo del mundo
la forma vino después cuando en lo alto
ella levantó los brazos y rompió los jarrones
de principio y de fin que guardaban los espíritus.
Catástrofes preciosas en los rieles del verso
A mi creación otorgué dones
pero a una de ellas le di el don de la lengua
porque vi que era justo
pero mi estirpe le teme a la oscuridad
y mi lengua la quiere hacer luz
desconoce que es inútil para ver
no puede levantarse si acaso
derramarse y replicarse
porque no está para servir
sino para reptar
líquido que fluye como
la sangre en las venas
y existe como existo yo
y como existen los labios que la evocan
pero mi estirpe teme
como si fuera flujo de otra cosa y no mío.
Veo a mi creación caminar a tientas
reniega de su madre mi sangre
Oscuridad
Oh madre mía lugar de mi parto
hermana del dios que ambicionó hombres
antiguo mirar de mujer de negro
mujer antigua de un negro sin tiempo
sonata de ruidos siniestros escrita para volverse mujer
a ti temen madre
a ti
los hombres sin poder ni mitos duraderos
tienen miedo mujer madre oscura
olvidaron que de ti nacieron
porque nacieron de mí
olvidaron los sonidos de tu nombre
dejaron de nombrarte Principio
madre Oscuridad
que te llamaron Terror
pero este remordimiento
engendró otros y se multiplicaron
después
Oh madre
me olvidaron a mí.
Ella muere
[Indicios en la noche de que suena tu nombre]
La luz que una ve cuando se agota el fuego
es la antorcha que ilumina el nuevo camino
de la vieja vida arrancada del cuerpo.
Para el alma hay cosas
que no son novedad:
la presencia
el hambre
la luz
el sueño
excepto la encarnación
porque el renacimiento duele siempre
más que morir.
Dadme dadme pronto un llano de silencio
[Lamento por su muerte y petición]
Es la tarde y es la mañana
cuando nadie tiene poder sobre la noche
que la Diosa deambula con cadenas en los pies.
La Diosa creadora que hizo el principio
y el cenit del día está atada al olvido
Diosa nacida sin cuerpo. Apenas se le escucha llorar.
Todas sus lágrimas se convirtieron en mar ríos arroyos y nubes.
Pero yo te escuché Diosa y ahora vengo a hablar contigo
quiero saber de ti. Ver tu rostro. Moverme por la tierra
con la forma de tu voz.
Escucha madre creadora de estirpes mi ruego.

Canto II
Hablo porque soy protesta insulto y mueca de dolor
Algo [no] estaba
luego
fue.
[Cuando el día empieza con la noche]
hice luz para ver lo que habita el mundo
para conocer su forma
rompí los jarrones del rayo.
[Cuando antes del fin de la noche]
mi espíritu abarcaba todas las cosas
de la tierra
en forma de viento
¿y qué soy yo? Ruaj Ela
Viento tormentoso
que sopla y sopla y sopla
soy fuego abrazador
mortal para quien busca extinguirme.
Este es el origen
así nacieron en realidad mis mundos
sin sangre derramada
entre la hechura de la pasión
y con lengua eléctrica
de alta frecuencia
aquí nada nació del barro
ni de la ceniza sino de la carne
y el deseo amplificado
por algún relámpago de mis cielos.
Hay palabras que tienen sombra de árbol y muchas voces
[Quién de noche suspira lejanamente]
Escuchó una voz de mujer
poblar los vacíos
y ella llamó y preguntó
¿Dónde estás?
[Llegó hasta su creación y le dijo]
te escuché llamarme
pero mi cuerpo es frágil
y volví a esconderme.
[Volvió a ser nombrada. Ella respondió]
vengo a tu llamado
a darte la música de mi espíritu
voz mía de esta cítara plantada en mi cuerpo
soy yo tu creadora la Diosa
que forma y da vida
pero no estoy aquí
mas no temas de mí que mi lengua es otra
no hace daño. Las palabras que la hilan
son apenas algo que me da forma.
Potestad de lo informe
[Ruego]
Dueña de la noche
sistro revelador
ahora que el Dios caiga del cielo
y se pierda en la selva
ahora que el silencio se haga en la tierra
salid Diosa vencedora
para que el viento abra sus ojos
y tu mundo se me entre por la boca
se me entre por las manos
rompa las amarras de mis venas
y se me salga hecho nubes
de palabras por los poros.
Se oye el pulso del mundo en un temblor
[Ella responde]
Quisieron expulsarme
arrancar mi cuerpo del mundo.
Desde aquí solo hay una cosa que escucho
mis augurios
que no llegan a ninguna parte
porque ningún alma conocía de maldiciones
hasta que mi cuerpo estalló en insectos celestes
pero no maldije por la ofensa del olvido
sino por la desmemoria.
[ Ofrenda]
Yo
mi Señora
asombro del cielo
solitaria habitante de nuestros destinos
traigo a tus pies
mis adornos mis atributos y mis dones
abre tu mano largos años ausente
y escucha mi pedido
posa tu mirada en mí
que tu voz pronuncie mi nombre
antes de que despierte mi amante
y me robe de tus ojos a sus brazos.
Señora del viento
Suplico a la gracia
no me dejes a la merced
de la luz ajena ni de la zarza
para ti que el amor es la esencia del mundo
que anonada que alimenta
y también arroba ante el abismo
el espíritu luego de trastocarlo. No me apartes
del arco de tu armadura. Deja Señora que siga siendo
la flecha con cuatro plumas y una palabra.
Señora del aliento de vida
sírvete mirar hacia mí
que nombre ya no tengo
porque el Dios me lo quitó
llámame llámame llámame
di mi nombre Señora
rompe el jarrón de mis destinos
permite a mis palabras fluir
entre las formas que las piedras impongan
que su movimiento vuelva a darme cuerpo.
Canto III
Mujer te sigue mi canto embrujado desde atrás de algún astro
[me llama entre las sombras]
Yo
voz que sembró el árbol de hojas perennes
que me elevé a los cielos para crear
lo que no estaba permitido crear
destruir lo que no estaba permitido destruir
te escucho mujer y te veo con pena
yacer bajo el peso de una vida que yo no di.
Pero mi poder ya no es mi poder sino vuestro
y no soy yo la que te levantará del fuego.
Coge las rocas que te darán forma
guárdalas en tus ropas. De tu movimiento
renaceré otra vez
de las virutas que nadie
más que yo puedo ver porque yo soy viento
y cargo con ellas para ocupar el espacio
de donde emerge la luz
que otro se jacta haber creado.
Te escucho mujer y te digo que aquella luz
no es suya sino mía. Arrancada de mi carne
y de mis huesos. Pero mía y ahora tuya.
Oh mujer que ahora alaba entre el llanto
y la desesperación digo salve pequeña mujer
de cuerpo ligero. Digo salve hija de mi poder
hija de la necesidad de mi corazón para no morir
digo salve mujer árbol mujer serpiente mujer dragón
mujer pájaro mujer monstrua
digo salve a ti que reflejas mi rostro
donde quiera que vas escucho tu ruego
digo salve porque de tu sangre
que también es mía recogerás lo tuyo
y lo mío y te levantarás con el impulso de la fuerza
de la rodilla sobre la tierra.
Vengo a verte hija hermana madre
presenciar los ritos de tu vida como lo hiciste
con los míos antes de haber nacido.
Pero mi poder ya no es mi poder sino tuyo
no puedo levantarte sino tú
y yo contigo cuando lo hagas
no puedo apartar la zarza ardiente
pero estoy aquí buradayım
inclinada a tu lado dispuesta a entrar
a la media noche de tu vida. Tú y yo
despojadas de la culpa
perderlo todo. Incluso los frutos que no dimos.
Habremos de entrar en duelo mujer
con la ceniza encima para hacerla semilla.
Nos nutriremos de ella.
Nos preparará para la muerte. Ascenderemos
y levantaremos primero la cabeza
y luego la voz
porque ya lo sabes mujer
volar no es romper el centro de atracción gravitatoria
es asumirlo cargarlo sobre sí para alzarlo
volverlo cosmos vacío sin formas ni límites
donde suelto de todo
vaga a la deriva lo nudamente corpuscular
el mito.
Quedará evidencia de tu paso
de tu sufrimiento y de tu nombre
inocente armonía compuesta sin fatiga ni olvido.
He aquí tu nueva forma estrella que pasa y que nos separa con lenguas de noche
Recuerda sin embargo que estamos cosidas a la misma voz
[Alabanza]
Escucho una voz dentro de mí. Su sonido
rebota en las paredes de mi cuerpo
de mi corazón brotan los lamentos de mis nombres
empezamos a desplomarnos
como si nuestra estirpe fuera de barro
y nuestro cortejo estuviera a punto de acabarse.
Salve mujer Diosa de piel y sangre de noche y grito.
Vuelve a nacer como el misterio
de todas las advocaciones que siempre has sido.
Oh diosa a la que canto
me reconozco estirpe tuya.
Me entrego a tus designios.
Porque eterno porque eterna
Confié en un amor equivocado
mi corazón no pudo hacer voz de la tierra
(de la que se siente hecho)
ofrendo mi aliento Señora
renuncio a él para hacerlo otro
un vacío cósmico
sonido que al no transmitirse
entre labios se derrame
en un continuo borboteo
que escape sonoro como le es natural
a su origen como no lo es para los hombres
respirar en el vacío de las infinitudes siderales
pero aunque no sobreviviera
más allá de lo que cargo como cuerpo
como espíritu posea la medida de la infinitud.
Transmútame en música replicante
para entregarme al deseo
al oceánicamente amado
que en mi atmosfera haya música Señora
que cuente de tu génesis sonora
y de nuestro cosmos su silencio.
Déjame llegar
(al encuentro del amor)
Transformada.
La geografía del sonido es la más complicada
[Presagios]
En forma de pájaro caeré entonces desde el cielo
lo mismo que la ballena en el océano
atravesaré ondas de sonidos voces con las que
danzaré entre el peso y la resistencia.
Me hundiré y subiré a flote
como la esponja de mar
quedaré empapada de palabras nuevas
y llena de agua asumiré su densidad. Entonces penderé de ella.
Pero cuando el agua suba de nivel
ascenderé también y volveré a transformarme pájaro.
Me dejaré llevar por el viento
un medio denso consistente que podré sentir
pero también un medio mullido
que se amoldará a mis formas. Así habitaré
tus mundos Señora y tú habitarás conmigo.
La rosa rompe sus lazos y florece al reverso de la muerte
[Dama de incienso amurallado en piedra]
Eco de la que retorna de la oscuridad
y germinó la noche sobre la tierra
eco de la hechicera que renace
del inframundo como el sol
sale de las montañas. Yo la venerable
te otorgo a ti mi estirpe yo misma
la barca del cielo
la sabiduría y la furia
te otorgo todo lo que me queda ahora
mis dones y mi fuerza son vuestros
porque yo ya no tengo cuerpo que los guarde.
Este es el fruto que me floreció
sin intervención externa
dones y perfección de todo lo creado
canciones e instrumentos de cuerda
la voz pero no el recipiente
no la palabra sino su ritmo
porque este instrumento no es mío
sino de él el Dios que me hizo a un lado.
Oh mujer acércate y toma mis regalos
vuelve a ser yo con ellos.
Nombra engendra con movimiento.
Mueren los pájaros atragantados por su propio instrumento musical
[Temblor de tierra]
Agoniza un poeta
último rumor de aliento de ondas eléctricas
palabra fragmentada puesta a prueba
por una lengua ajena
¿qué es lo que habita la ciudad?
la ausencia de un poeta
y entonces toma formas que se pueden tocar.
La muerte de un poeta. Herida constante
habitada por ruidos.
Algo en mí también murió con él
algo que yo di palabra ornamento
o cimiente latente como él la llamó
en su mundo de monumentos a Babel.
Latente en los labios y quizás en la arcilla
pero ¿y el cuerpo?
¿qué sabe él del nacimiento del fuego
si apenas penetró en mi semilla la llama voz?
A mi llamado no acudió. No encontraste
la zarza poeta. No la viste. No quisiste verla.
Se consumió toda en los albores
de tu infinita alabanza
al ritmo prosaico de tus palabras.
¿Quién te busca ahora Octavo del sol?
Yo a veces te recito pero las ligaduras de mi cuerpo
revientan con las cuerdas de tus versos
cuando tocan su melodía.
El mundo es nuevo cuando se mira con ojos nuevos
pero tu eco no toma forma y no sabe nombrar.
Te veo llorar frente al sauce de cristal
pensando que arquea tu lengua el viento.
La apuesta de tu lenguaje es efímera poeta
bien intencionada pero aciaga
en el río de lo permanente. Olvidas que eres siervo
pero no de tu instante ni de todas las muertes
de ese instante sino de su ritmo.
Siervo mío vida de miles de siglos. Siervo
de una Diosa de la que no has escrito
de la que no hablas con palabras
de estupor nacidas de tus pasiones.
No hablas más Octavo del mundo solar
no es tu incendio ni tu lengua mi hogar. Escribes
cada letra es un germen que repite su mismo
medio día. Llamas Palabra al poema
y palabra a mi lengua. Pero una y otra son mareas
no cicatrizan porque no son de arcilla
sino de viento
soplos
no me llames Palabra
NO
SI
tampoco ruina de ningún hombre
ni de mujer ni tiempo
no soy rotura Octavo poeta
sino continuo. No me llames Palabra
sino viento. Así vendré a ti y entonces hablaré por ti.
No me llames NO porque soy dinastía
y su genealogía contengo. No me llames Un día
ni diáfana convergencia. No me llames
Grávida y luego digas que estoy deshabitada.
No me concedas el centro de tu pecho
que tengo el mío. Mi cuerpo siendo centro
y templo de lo que se mueve.
Canto IV
Nacida en todos los sitios donde pongo la voz
La que habla es una voz que no es la tuya
pero somos voz al mismo tiempo. La oposición
entre lengua y lengua
también desvela la figura. Soy o somos
puente entre lenguas hecho de rocas
y aquí se hablan todas.
Rocas pulidas que se han precipitado
a los grandes trozos dentados de la boca. La Palabra
ella misma en mazos pero todo en uno
y a sus huecos como ojos de la noche
boca de sombras y proyecciones
desmanteladas del mundo
desde su orilla hasta aquí
se les llama discurso.
Pero es temblor poeta. Terror
que se ha mezclado con el polvo gris de tu roca solar.
El todo el objeto supremo de mi poder y de mi aliento
sostiene la Poética del movimiento
lo imprevisible. Mundo caos que se nombra en presencia
de todas las lenguas habitadas por gritos
SI y NO
son binomios de tu asonancia. Pero este cuerpo
que en ruinas aparece
así como algo fundamental
un cuerpo que piensa y siente
no en abstracto como sueles escribir
sino en un tiempo y espacio
vívidos como estaciones. Cuerpo objeto
cuerpo observable cuerpo nutrido
de agente. Cuerpo que habla con el verbo
y se abandona a la fluidez de su naturaleza:
el ritmo. Orden en movimiento
que en su proceso de formación
armoniosa se desprendió de mí.
Canto V
Me duelen los pies como ríos de piedra
¿Qué de mí se considera un artefacto
fabricado por el sonido el movimiento y el tiempo
qué de mí la forma fija de la lengua y en consecuencia
su dominio?
[R] itmo
Mueve mi nombre que no es Palabra
sino palabra corriente
que transita entre mis sentidos.
Ritmo. Esta es mi poética creadora.
¿Cuándo llegó a llamársele fragmento
o a asociársele con el tiempo? Cuando
poeta te llamaste y te empeñaste
en escucharlo. Pero el movimiento de mi forma
es inaudible porque mi instrumento de creación
poco tiene que ver con la repetición
y más con el flujo su continuo el devenir
de la secuencia que lo originó
el moverse de mis manos
de mis cuerdas de mis tendones
del centro de mi círculo intersticial
No segmenta no geometriza no matematiza
mi continuo devenir creador
se atenaza aquí en la cartografía corporal
de su propia forma: lo que tú llamaste poema.
Poema de surcos pero no en la tierra ni en papel
sino en el viento.
¿Cómo puedes distinguirlos poeta
si te escribes pájaro de árbol mental
con frutos sabor tiempo?
Te piensas que todo en ti es natural. Pero
tus dos piernas condicionan las formas
del fluir de tu cuerpo
mi voz es tu corporalidad la verdadera ruptura
y no la escritura indescifrable
de tu boca. Tu poetizar no es caudal
poeta sino rostral imitando el mío. Transversalidad
del patrón de moverse. Ortogonalidad antropogénie.
Panoplia de lenguas tus lenguas atadas
transversalizadas
fragmentos de formas con propósitos
lejanos a mi movimiento
instrumentalizadas
“antes”
“después”
“al mismo tiempo”
génesis de lo que luego serán
sucesiones de estados. Vista
de pensamiento agotado
lateralidad poética de la que engendras
mundos y protocolos de lectura
universalizantes. Al gato poeta
no le importa cazar matar comer su presa
sino reconocer combinaciones
de movimientos y olfato.
Mi creación es única
mi poética lo abarca todo
contiene el universo
indicios en los que no
está la Palabra puesta
sino su sonido.
Canto VI
Callaos que voy a cantar
Çatal Huyuk
Poeta angular que fragmentas
con nombres tu mundo y el mío
animal homo rítmico
anatomía del uno LUEGO el otro
uno Y el otro
uno O el otro
uno SI el otro
Predispones así las vidas palabras a las síntesis lógicas
consecución asociación disyunción condición
tránsito de un elemento permanente.
Te haces hombre sin nacer hombre
para deshacer hombre
y nombrar otras figuras.
Qué sabes poeta
de la interestabilidad
si para un animal bípedo y vertical
como el homo en precario equilibrio
entre el caos y el Caos no es tan ancho
el camino ni la fe para sostener un edificio como una Babel.
Caminar así no es fácil. Y lo es mucho menos
para los cuadrúpedos cuyo equilibrio
descansa sobre el aullido el relincho o el maullido.
Los centros organizadores del cuerpo
nunca estuvieron hacia dentro
regresan a su periferia a su envoltura.
Aquí se sustenta mi creación Poeta
no diferente de la tuya en la multiplicación
de una sucesión de envolventes sonoras
sensorimotoras dominadas por la fuerza continua
de mi aliento. Continua la fuerza y repulsiva
porque imita sin reproducir los movimientos
de la gravitación espesa y aceitosa de mis formas.
Exégesis
En el principio fue el ritmo
Los ritmos significan siempre un movimiento simultáneo.
Múltiples son sus formas de habla y de silencio
surgen de su interacción con otras formas en la cadena
de los ríos humanos
de los ríos humanos que los humanos crean
ya lejos de mi
y aun conmigo.
El alma así
ha sido el único momento que la he visto
preexistente a cada acto de habla
porque uno [algo] es también lo inaudible
sin embargo la forma en que se le nombra
también determina la presencia
No
el ritmo no tiene tiempo
tampoco tiene sujeto
es el ritmo que lo forma
existe sujeto porque el ritmo lo transforma [?]
Rhuthmos
su espacio de asonancia
todo lo convierte en ritmo
el destino
el movimiento celestial
y toda obra de mí nacida
de la que todo brota
de los labios poetizantes de la Diosa.
No es mi naturaleza inarticulada
sino una dimensión de su forma
la que da origen y mantiene todo en presencia
no es elemento material arithmoi
sino la causa del ser de la forma: ritmo.
Piensa en tu Otro poeta
al pensarlo
al reconocerlo
uno lo extraña
uno lo reapropia
uno se deshace de él
o más bien
uno extraña la falta de él
Tympan
material resonante entre adentro y afuera
fuerte
violenta
rota
ritmo distorsionado pero no fallido
atopológicamente desconfigurado
´pincha el tympan poeta
que cuando se destruya cederá
a la distorsión
y pondrá en juego la audibilidad de lo propio
la presencia
y solo así podría ser cuestionada
en mi propia carne
y develar tu tragedia poeta:
tu carne de azar y materialidad
engendradas en encuentros
fortuitos y movimientos involuntarios
entre mis piernas.
¿Quién, si yo gritase, me oiría desde los coros celestiales?
Rilke
Postfacio
Hablar presupone siempre el retorno al silencio matricial
y a una escucha en la que la voz
transportada como Ruaj
emprende un recorrido descendente
hasta quedar encerrada en el estómago del corazón.
[Lenguas resucitadas]
Rumor aliento de frase sin palabra
Usar tal o cual lengua en un poema
es hacer al Yo en esas lenguas
intermediario entre los ritmos
de sus cuerdas y el mundo contemplado
lo único que puede ser y hacer un animal espontaneo
que eligió redondear el fruto de su muerte
entre las ramas de sus propias creaciones
rostro de otra vida.
[Cuando en la creación]
la voz testimonia una plenitud de vida
que proviene de una imaginación
basada en el llamado a la presencia
recogida por un oído atento que pueda hacerla carne
[Cuando en la creación]
las canciones gestuales guardan memorias
comienza el llamado al silencio
a la entrada en el espacio cuasi litúrgico
que se vuelve ruptura ante el desorden
o tumulto verbal
o discordia
(principio de realidad)
que corren el riesgo de hundir la voz
en un caos babilónico situado
en las antípodas de la emergencia del poema
[Cuando en la creación]
se escucha una voz de tan lejos
que ya no rompe en sonidos
lo llamamos paisaje
iterativo discurso que se construye
para abrir la infinitud del eco
que los cantos del poema nombran voz.
Una voz que no dijo todo
pero lo comprometió todo:
no hay voz sin enunciación
no hay voz sin canto
no hay voz sin una historia de una voz
que no siga resonando
siquiera en la experiencia plural. Y que es sólo una voz humana
de tan lejos y que sin embargo se escucha.
[Configuraciones polimorfas]
Estamos lejos en el fin de los fines
donde los ídolos se baten bajo el agua
Ante el temblor
lo que se mueve es el cielo que se sujeta al viento
tan poco afectado por la alienación del tiempo
por parte de la máquina
que tan profundamente estructura temporalidades.
Para Filón de Alejandría la luz primigenia
es lo que provoca el arkhé
luego logos es el que abre al arkhé.
Para Tales de Mileto
la creación llegó después del temblor
de cuando lo indefinido tomó forma
y se hizo luz.
Para el poema
el ritmo hace la luz de su creación
manifestación
gesto del movimiento en la escritura
y una voz que se esculpe según las leyes del pliegue
del quiasma o del círculo.
[Geografía del sonido]
Con cuánta razón ellos insultan las palpitaciones de estas cosas oscuras
Hubo un Principio de vida
la Historia del principio de la tensión
en las cuerdas y la voz.
El inicio se llamó
Cuando en lo alto
en principio fue Caos
disonancia
Ruaj
Viento
Espíritu
Viento y Espíritu que abre océanos
y que circula por las aguas del firmamento
lentos movimientos de la vida
porque sus tejidos aunque urbanos
particulares de la recomposición
espacial de su propia cadencia.
La creación no es la Historia
sino una historia dentro de la cadencia
o una historia de la cadencia
en medio de una tensión
o una historia de la cadencia
de Ruaj cuando en lo alto se vuelve
voz por la tensión.
Hubo un Principio y se le llamó Creación
inicio de vida en el poema
pero cuando hubo que buscar el origen
no hubo que buscar el inicio
sino de donde viene el sonido
de donde el verbo figura como manifestación
y no como Palabra
porque no puede haber Palabra sino hay quién la reciba.
Hay creaciones que suceden
en el atardecer de la voz
–Najmánides –
irvu-via
el momento del día
en que las cosas
se vuelven menos nítidas
ahí se hizo el amanecer
con el tránsito de las cosas de una a otra forma.
Ritmo centro de la diferencia de las formas
y su sonido centro del pensamiento mientras fluye
de una palabra a la otra.
El tejido del ritmo forma el tiempo
el sonido del tejido del ritmo
da movimiento a la forma de las cosas en el tiempo.
Un sonido que se ve.
Cuadraturas de un paradigma materio-sensorial
una realidad temporal
que se expande y contrae
según cada forma del sonido que nazca
del centro del agenciamiento material
e incorpóreo: su pensamiento
Un acontecimiento el ritmo
y las formas que compone
en el poema. En este Principio
reposó toda la obra:
el encuentro y la relación imprevista
de la Palabra y la palabra
en el umbral de la contingencia del Caos
en la que poeta eres su única y larga vacilación.
Pero el Principio y el principio es el mismo
un ritmo sordo quizás espeso
del corazón humano y del cosmos
¿Qué importa dónde empieza uno y termina el otro?
¿A quién le importa dónde empieza uno y termina el otro?
¿No debería todo poeta inventar su lengua incluida su lengua materna?
[Arquera arcaica]
Una voz casi mía
Moverse poeta no es sólo engendrar una lengua
también y a menudo es renacer y renacer
Señora duele siempre más que morir.
[Cuando bajo la arcada eterna]
la arquera supo que había escrito el final de sus cantos
y supo que significaba el fin de su estirpe
incluso cuando entonó los primeros cinco poemas
de su gloriosa vida
lo hizo con la doble voz que le fue otorgada
[Cuando canta la arquera en su lengua celeste]
no traduce el poema no hace poemas dobles
se le imponen en ambas lenguas un fluir distinto.
No quiere traducir
No puede traducir
quiere hacer ritmo en cada lengua
para traspasar las fronteras
y lograr una expresión
mítica
arcaica.
La arquera está más allá de la lengua
en su ritmo.
¿Cómo lo sé?
Por los astros que cruzan la garganta
algo más allá de las lenguas
que en realidad es algo
por debajo de las lenguas
los sonidos que crujen en las entrañas
algo que se relaciona con lo tenebroso.
Proclama de proezas que reconecta con la poesía
como vínculo entre los humanos: por eso Yo desaparece
y la arquera hecha poeta
sigue siendo la única cantora de los siglos
y de todos los modos que guarda en su forma
volcán, rayo, cielo, pájaro.
Ciertamente Octavo poeta
tú sigues siendo cristal
cristal noche
cristal muerte
de una larga cadena de cristales.
A la arquera convertida en argonauta
le gusta escribir porque esta lengua le permite borrarse
para alcanzar las llanuras de una humanidad con lengua de rosal.
A la arquera hecha ritmo le gusta cantar
porque así es sostenida por las llamadas
de significado del mundo
por los ritmos de lo sensible
porque es atrapada en el entrelazamiento
de la visión y el movimiento
estar allí es estar presente
en la medianoche del vacío para ver a su Diosa.
El poeta solo vive y a veces
la vida lo lleva al encuentro de quien se la dio
o quizás finalmente
devolver a la lengua prestada
lo que le ha estado dando durante siglos
palabras dispuestas en ritmo: notas flotantes
a las que el poeta marca su respiración
su canto
que suena a lo lejos hasta que otro escuche su llamado.
Aprender a leer el ritmo cuando la voz hace voz
porque ambos hacen la vida
esa sería toda la poética.
La voz que cantó el silencio
Por Mario Carlos Martínez Espinoza
Nuestra triste realidad, limitada por las cárceles de la física y la geometría, resulta pobre siempre que se le compara con la libertad que impera en la realidad del poema. Nuestros cinco sentidos, nuestra noción del tiempo, el espacio y la memoria, nuestra concepción del yo y la de los otros, en conjunto, es lo que configura esta diminuta existencia humana. Existencia que se vuelve llevadera gracias al arte, gracias al poema, y en específico gracias a poemas como Cantos de retrogénesis de Odeth Osorio, en donde el tiempo y el espacio, el yo y el otro, los sentidos y la memoria trascienden sus límites y se desdoblan a través de la palabra.
Este texto nos muestra que en el universo poético el tiempo es simultáneamente presente, pasado y futuro: una tradición ancestral que resucita, una voz contemporánea que nos apela hoy por hoy, y una profecía que cierra el círculo diciendo que todo volverá a comenzar después del final, de ahí el bello neologismo “retrogénesis” que hace tan memorable el título de la obra. Presente cautivo, pasado resurrecto, futuro vislumbrado. Dicha reconfiguración temporal me retrotrae a la poesía primigenia, al igual que a las religiones y filosofías que iniciaron en aquello que hoy se llama Oriente.
Estos poemas tienen el aura prediluviana de la mística babilónica y egipcia, de la época en la que el concepto de divinidad tenía que ser por fuerza femenino, pues era indisociable del acto creador de dar a luz. Por ejemplo, la diosa Inanna fue el tema vertebral de la primera mujer poeta de la que se tiene registro: Enheduanna, Suma Sacerdotisa del imperio Acadio. Los ecos de los himnos escritos por Enheduanna perviven en Cantos de retrogénesis como en un palimpsesto, al igual que el mito egipcio de la diosa Isis que, en coalición con el dios muerto Osiris, sustituyó al viejo Ra como la deidad fundamental de aquella cosmogonía. El eterno retorno de la diosa que canta, como en el inicio de la Ilíada, se aprecia en estos versos una vez más.
No obstante, a mi parecer, la voz lírica que Odeth Osorio configuró en estos poemas posee más similitudes con aquella voz hinduista que fue representada hace muchos siglos en el Devi-Mahatmya. Para el shaktismo, corriente monista relacionada con el tantra, la diosa fundamental es Devi y sus múltiples representaciones o formas: Durga, Kali, Saraswati, etc., así como la shakti (energía femenina). El shaktismo, en su deriva tántrica, se concentra en el cuerpo femenino como instrumento de las fuerzas divinas, un templo sagrado. Y el Devi-Mahatmya es el poema en donde la diosa (El canto de la Diosa Suprema) a través de las metamorfosis corporales logra preservar al universo de su inminente destrucción.
Al igual que en Cantos de retrogénesis, la voz de la diosa en el Devi-Mahatmya es una y es múltiple, es la misma diosa y es todas las diosas que han existido. Para la tradición Shakta no importa mucho que el cuerpo y el nombre de la deidad cambie, pues la divinidad esencial es infinita y por lo tanto es lógico que tenga infinitas representaciones, así, cuando se habla de Narayani, Chamunda, Saraswati o Lakshimi en realidad se está hablando de la fuerza femenina espiritual y universal. Lo que hace Odeth Osorio en sus cantos es trascender, a su vez, todos los nombres, la diosa se vuelve anónima para ser ecuménica a plenitud. Ya no es Perséfone, la diosa griega, que regresa del inframundo en primavera, o la Coatlicue mexica que da a luz estando decapitada, en este poema ambas son la misma y siempre lo han sido, las culturas son todas la misma.
Ahora bien, otro vínculo que existe entre el poema de la mexicana y el pensamiento hindú está en la noción de ritmo. Para la teoría poética, el ritmo siempre ha sido un aspecto fundamental, pues se manifiesta tanto en la musicalidad del lenguaje como en la retórica y las imágenes, y se considera un eje esencial de la estética; pero en este caso el ritmo se debe entender de manera aún más profunda, es una manifestación de la shakti divina. En el hinduismo existe el concepto de la trimurti, o los tres dioses fundamentales: Brahma (el creador), Visnú (el preservador) y Shiva (el aniquilador), y en las Upanishad se habla del atman que es a su vez la mente, la palabra y el aliento vital (o prana); tanto la trimurti como el atman guardan en sí mismos la naturaleza del ritmo, pues la creación, preservación y destrucción de todo en el universo es un continuo que se repite al infinito. Y la respiración, el pensamiento y el habla también son una constante coaligada que las vuelve una sola cosa que inicia y termina con su misteriosa periodicidad. Tanto los antiguos hindús como la voz lírica de Cantos de retrogénesis tienen la misma intuición: el universo tiene un solo ritmo que lo guía todo en absoluto, al igual que la poesía universal.
Asimismo, en el entendido de que los Cantos son en esencia una ruptura con la temporalidad de la Historia, y en los que relojes y calendarios se vuelven obsoletos, abría que decir que algo equivalente pasa con las concepciones del yo, del otro y del nosotros. Es claro que estamos ante una obra que nace de una íntima introspección de la autora, que los temas y sentimientos que aborda parten de experiencias e inquietudes personales, y esta confesión privada otorga una pátina de honestidad que potencializa cada verso; no obstante, esta intimidad también se homologa en el espíritu anónimo de la voz lírica de la diosa, y así es como los sentimientos y pasiones de Odeth Osorio son evocados en el lector como si fueran propios, sin la frontera del ego que entorpece el tránsito a la empatía.
Trastocado el tiempo y puesta en entredicho la ilusión del yo ¿qué sigue?, la ruptura del espacio. Este conjunto de cantos no solo trasciende las geografías y arquitecturas como las concebimos, va más allá y se constituye como un espacio en sí mismo, con su altura, su anchura y su profundidad. Una parte del ritmo está fundamentada en la velocidad con la que el lector puede recorrer los rincones de este lugar. La ausencia de comas y punto y coma dan la posibilidad de arrojarse en caída libre por el texto, o de ir paso a paso apreciando la maquinaria del poema; pero los puntos y seguido y los puntos y aparte delimitan el sentido de las ideas, guían las posibilidades de interpretación sin negar la polisemia, y dosifican los impactos emocionales a lo largo de los cantos. La distribución estrófica, los títulos y subtítulos, así como el uso de epígrafes son como órganos de un cuerpo que pueden ser estudiados por separado, pero que son esenciales para el funcionamiento del todo. El poemario es un cuerpo vivo.
Finalmente, queda hablar de los muchos vasos comunicantes que el texto establece con autores más cercanos en lugar, cultura y época, como los iberoamericanos Vicente Huidobro, César Vallejo y Federico García Lorca. Del mismo modo la herencia francesa del Conde de Lautréamont y de Stéphane Mallarmé. Y es ineludible no tomar en cuenta esa declaratoria de admiración que la autora le hace a Rainer Maria von Rilke y sus Elegías de Duino. Pero desentrañar esos influjos, esas relaciones y esos diálogos les corresponde ahora a ustedes; un conjunto de poemas tan profundos tano en lo pasional como en lo intelectual solamente se puede abarcar por todos sus lectores en conjunto, los actuales y los que vendrán. Por ahora, creo que la conclusión a la que puedo llegar en esta brevísima aproximación es que el tiempo de la poesía, la antigua y la actual, es un presente eterno, y el espacio es un solo sitio en donde todos los cantos se escuchan con igual claridad, dialogando todos al mismo ritmo.
