Casandra Indriago | Poemas

Casandra Indriago (Venezuela, 1977). Es Licenciada en letras por la Universidad Central de Venezuela, Magister en Psicoanálisis por la Universidad de León, España y Técnica en Artes Escénicas. Trabajó como docente de Lenguaje y Literatura en la Universidad Nacional Abierta de Venezuela. Es actriz y directora de teatro. En la actualidad es docente de Lenguaje y Literatura en el Colegio Ecuatoriano Español América Latina, ubicado en Quito.

 

 

 

Sé que tengo manos porque las he quemado
con pieles de leopardos olvidados.

Tengo ojos, lo sé, porque han sido arrojados
a las fogatas prehistóricas donde la línea
ruega por una existencia más lejana que la muerte.

Pies, tengo pies, porque se enredan en las raíces
donde larvas ciegas inventan el amor.

Pero el corazón, bah,
corazón no puedo decir que tengo uno
sólo oigo un golpe de ataúd
en el lugar donde habita.
Solo tengo noticias lejanas de sus
inundaciones saladas,
de sus escombros vulgares
de las luces fugaces que levantan
otros mundos.

 

 

 

Salida del laberinto

Lanzas paganas cuelgan

      donde el miedo fue

convertido en rumor.

 

Minos

indefenso

      sabe que no va

      a morir.

 

Eternamente

la araña lo enreda

       y vuelve a enredar.

 

El aire trémulo

 

el hedor

 

la mandíbula pétrea.

 

Eterna amante

la loba se mece.

 

Minos

indefenso

       sabe que no va

a morir.

 

Lágrimas de leche

los muros.

 

 

 

Mío mi lugar

Yo que siempre he sido errante
y que siempre lo seré,
Yo que soy todo abandono y lejanía
que me dedico a separar las cenizas,
que me ahogo si repito dos paisajes,
que de tanto irme ya no veo los espejos.
Yo que quiero quedarme siempre tanto tanto
porque sé que es imposible.
Es raro, pero quiero, que tú seas mi lugar.
Mi lugar desconocido aunque me nombre,
que de tan profundo y mío seas un eco.
Ese mío, mi lugar tú seas.

Aunque me vaya, que lo haré.
Aunque el deseo se nuble, que lo hará.
Quiero decirte que encontré en ti mi lugar.
Y que, al fin, cuando me vaya, ya no seré fugitiva
que podré despedirme y decirte que soy tuya
Decir que de ti vengo, que soy de ti.
Aunque me vaya, que lo haré.
Aunque ese mío, mi lugar tu seas.

 

 

 

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Publicado en Obras literarias y etiquetado .

5 Comentarios

  1. «Minos indefenso sabe que no va a morir» sublime imagen de la debilidad convertida en fuente de
    fortaleza…..
    extraordinarios poemas.!

  2. Mujer de intensa sencibilidad, apacionada por lo que hace, agradable conversadora, amante de los paisajes y el vino. Cuando te conectas con ella es espectacular, pero fuerte, orgullosa y arrogante como reafirmacion de lo que vale en cada letra como en cada mimimetro de su piel. Mis mejores augurios en su carrera y felicidad.

  3. Corrección de redacción :Mujer de intensa sensibilidad, apasionada por lo que hace, agradable conversadora, amante de los paisajes y el vino. Cuando te conectas con ella es espectacular, pero fuerte, orgullosa y arrogante como reafirmación de lo que vale en cada letra como en cada milímetro de su piel. Mis mejores augurios en su carrera y felicidad.

  4. Sorprendido por la calidad lírica de estos poemas. Merecen una meditación detenida. Es lo mejor que he leído en poesía hace mucho. De alguna manera lo esperaba. Esta imagen de pálpitos, cual golpes de ataúd, es por lo pronto, la imagen fija de una metáfora lograda.

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