Itu ninu: semillas de conexión

 Por Sergio E. Cerecedo

 

En las anécdotas con amistades que han migrado, tanto a otros países como a ciudades de la misma nación, por estudios, trabajo o cambio de aires, es común el saber de personas que, a muchos kilómetros de casa, descubren que vienen del mismo pueblo o ciudad, se conocen y se hacen amigos o muchas veces pareja. De entre tanta gente que viene y va elegimos la familiaridad del hogar representada en otras personas, si le aunamos a ello unas condiciones difíciles alrededor, la imposibilidad de volver al terruño y la necesidad , tanto práctica como emocional de no estar solo, encontramos gran parte del germen de esta historia.

 

La directora Itandehui Janssen ha pasado su vida entre los Países Bajos, de donde viene su padre, y la herencia mixteca de su madre, en esta unión de pensamientos y culturas nos trae esta película, filmada en Edimburgo, Escocia, donde Itandehui es investigadora universitaria y hace tiempo planteó una línea de investigación sobre el gasto de recursos y la contaminación que genera la industria audiovisual. En este contexto, la película incorpora lo aprendido en la investigación y se planteó trabajar con el equipo humano y técnico mínimo —por ello Itandehui también asume la dirección de fotografía—, para acometer una narración de ciencia ficción, que curiosamente es un género que casi siempre eleva el presupuesto de las producciones, pero que aquí es abordado de una manera minimalista y puntual en su desarrollo.

 

En un futuro donde la emergencia climática ha rebasado a los países más vulnerables del planeta, la gente ha migrado a países más desarrollados y donde aún encuentra agua y oxígeno en buenas condiciones, ahí, la suerte y las necesidades van a unir a Sofía (Alejandra Herrera), quien trabaja en un centro de reciclaje de tecnología, y a un botánico (Armando Bautista García) que se dedica a injertar semillas y a lograr hacer crecer árboles que ya difícilmente se encuentran en la naturaleza; juntos encuentran que son de la misma comunidad, del mismo país y optan por escribirse cartas en papel en su lengua nLeer más

Un futuro brillante: el destino de una semilla rara

Por Sergio E. Cerecedo

 

 

Lucía Garibaldi (2025)

En México ha iniciado la temporada de festivales hace un par de meses y es muy bonito presenciar la exhibición de corto, medio y largometrajes nacionales, pero también ver que se cuelan propuestas del Caribe, Centro y Sudamérica. En lo personal, me emocionó ver una propuesta de ciencia ficción, género que casi siempre se piensa como algo necesitado de mucho dinero y de difícil capacidad de verosimilitud si algo no se ve como Marvel, Warner o las grandes casas productoras. “Un futuro brillante” abrió el festival de Guanajuato de 2025 en el teatro Juárez, ante una audiencia que no quedó exenta de sensaciones y de fascinación por una película que le saca la vuelta a las propuestas espectaculares a raíz de una puesta en escena con detalles tecnológicos pequeños pero que están donde tienen que estar y que crean una película muy impresionante.

 

Elisa es detectada con un coeficiente mental alto y recibe una oportunidad de movilidad, estudios y mejor vida a partir de ello; la fuente de oportunidades se ubica en el norte de esta versión futurista (o retro futurista) de Uruguay. Ha habido un cataclismo ambiental atribuido a las hormigas, que ahora son exterminadas en cuanto se ven, los edificios residenciales son sometidos a una infinidad de fumigaciones para mantenerla lejos (es muy estético visualmente el humo verde sobre los edificios durante estas limpiezas). La tasa de natalidad ha bajado y el cliché de “los jóvenes son el futuro” se ha asentaLeer más

Poissa: El viaje involuntario

Por Sergio E. Cerecedo

 

Arttu Haglund (2019)

De lo positivo que podemos sacar del replanteamiento de las formas de programación al que se vieron obligados algunos festivales de cine durante la pandemia podemos destacar la alianza que el festival Macabro realizó con Filmin Latino, poniendo la programación completa en su catálogo durante el tiempo en que tendrían lugar las proyecciones en salas de cine. Me complace mucho que, de esta manera, las películas pudieron llegar a más espectadores de lo usual y que se pudieran ver sin las ataduras de un horario.

 

En mi opinión se sacaron un 10 y espero que la iniciativa haya generado excelentes números que complementen la partida de lomo de todos los que hacemos, exhibimos y promocionamos el cine de nuestro país así como las producciones de América Latina y otros países que no son Estados Unidos. De esta muestra me tocó el visionado de un producto finés que, aunque tiene momentos desiguales, parte de una premisa interesante y decide llevarla de manera cotidiana y natural.

 

En esta película nos acercamos a Mätti, un tipo de mediana edad, buena persona, pero apocado, perdido en un trabajo de almacenista y con la monotonía de la vida con su mujer, su hija y un suegro bastante duro y controlador, todo es muy aburrido y sin alternativas hasta que un día, en medio de un momenLeer más

Silent Running: el activismo marginado al espacio exterior

Por Sergio E. Cerecedo

 

A pesar de la ecología, los productos orgánicos y demás esfuerzos por el respeto a la naturaleza, hace falta no ser terco ni descuidado con el entorno  para darse cuenta que la conciencia pesa; que si uno se deja puede observar que las acciones aisladas no son suficientes; que cada refresco carbonatado que nos llevamos a la boca viene de empresas que sí acaparan agua nivel esponja, que la huella de carbono de la producción de carne o ver lo que sucede con la subida de precios cuando viene la sequía para saber que los discursos de preservación y anticontaminación que muchas veces caen en el panfleto en los medios escritos y audiovisuales son necesarios, así como las acciones, que muchas veces quedan en esfuerzos aislados.

 

Douglas Trumbull (1962)

La preocupación al respecto no es nueva, y en 1962 Douglas Trumbull, conocido en el mundo del cine por estar a cargo del departamento de efectos visuales de películas como “2001: Odisea del espacio” y “El árbol de la vida” (Poco menos de 35 años después), incluso estuvo en la preproducción de la frustrada adaptación de Dune de Alejandro Jodorowsky. En esta película (Feamente traducida como “Naves Misteriosas”) dirigió por primera vez un proyecto, aliándose con artistas y personas que vieron necesario hablar de este tema, y aunque lo volvería a hacer un par de veces más con resultados cumplidores, los siguientes proyectos no pasarían a la memoria colectiva como esta película, que tenía también el plus de hablar de un tema en boga que la volvería de culto: los desastres ecológicos como el posible fin de la humanidad y la necesidad de preservar la vida natural.

 

En este universo cada vez menos extraño al presente, la distopía llegó y la tierra se volvió estéril, por lo que la vida en el espacio se volvió una constante. Una comida procesada y en cápsulas es la que mantiene con energía a las personas, sumamente aclimatadas a éste ritmo de vida como al urbano, al obrero, al godín, al teletrabajo o a cLeer más

Ser humano, ser uno entre muchas especies

Por Lorena Ruiz Álvarez[1]

“A pesar de toda la evidencia científica que se ha generado no está interiorizado en la conciencia de la gente el tema de la pérdida de biodiversidad como un problema”, decía la bióloga Julia Carabias (2022) en la mesa de dialogo COP 15: ¿Qué cambió para la conservación de la biodiversidad?

No es mentira. De acuerdo con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad se han perdido alrededor del 50 % de los ecosistemas naturales en México. Parece ser que a pesar de todas las advertencias por parte de la comunidad científica y organizaciones ambientales, no se logra incentivar a los seres humanos para hacer algo con respecto a este problema.

No obstante, poner en el imaginario colectivo lo importante que es preservar la diversidad biológica no es imposible. Quizá una chispa de esperanza está en las historias de escritoras como Daniela L. Guzmán, Premio Nacional de Cuento Jesús Amaro Gamboa en 2019, quien dedica su ficción especulativa a hablar sobre la crisis ambiental desde una perspectiva no aLeer más

Perder el tiempo

Por Elive Peña

 

El cielo en la ciudad se impone completamente abierto y de un celeste intenso que solo se logra los meses al final de la primavera y comienzos del verano. No hay ninguna nube, tan libre, inmenso y eterno. Mi mente a veces se encuentra así de libre. Sin embargo un cielo como éste solo es posible con el suficiente viento. Tantísimo, que se lleva todas las nubes y nos regala este azul y ¿por qué hay tanto viento todo los días? Es el calor, la tierra está caliente, caliente, caliente. El viento sopla en un intento por enfriarla ¿cómo dejamos que esto pasara? ¿Por qué hemos llevado este mundo a tal sufrimiento? El sufrimiento no es más que nuestro.

 

Me parece increíble las palabras que brotan en mi oído, el sonido de esa voz ¿Hace cuánto que el viento comenzó? Nadie está seguro ahora, sé que hace mucho no puedo ver un cielo como esos. El gris en la bóveda es bastante aburrido ¿Qué hago cuando estoy aburrida? Debería dejar de pensar en eso, el trabajo ha sido demasiado monótono, al menos hasta que topé con este archivo. Más tarde debo revisar la vegetación y mi pequeño felino ¿dónde habré dejado sus bocadillos?

El pasado a veces es muy pesado de cargar, necesito tomarme un tiempo para no pensar más en el trabajo. Es bueno si le escribo a Ilva para nadar en la sección 14 en unas horas. El líquido apacigua el torbellino de pensamientos y la ansiedad por las tareas pendientes, me permite fluir hacia lugares que necesito.

¿Con qué soñaba esa voz en el reproductor? ¿Cómo se veía a través de sus ojos? ¿Qué Leer más

La última imagen de las salamandras

Un colapso digital que se aproxima

Por Saúl Alejandro Mireles Estrada[1]

500 años han pasado ya desde que la humanidad sufrió el mayor colapso digital de su existencia. La Historia ya no existe y la memoria se ha perdido para los pocos habitantes que quedaron varados en lejanos lugares del planeta. La información que hace cientos de años era intrascendente ahora se ha convertido en lo más preciado. Lo anterior podría ser una de las sinopsis de la más reciente película del cineasta y artista José M. Delgadillo[2], titulada “La última imagen de las salamandras”. Film que se puede denominar como dentro del género de la llamada ciencia ficción.

La película tiene una duración de 62 minutos y está realizada con material rescatado/tomado de archivos encontrados en el internet. Esta técnica muchas veces llamada de reapropiación es recurrente en la extensa obra del cineasta, ya que la podemos encontrar por ejemplo en su película “Sinfonía de lo invisible” (2020) que se ha convertido en un referente en el tema de la realización y creación de cine de manera independiente.

En “La última imagen de las salamandras” hay una continuación de esta manera de hacer cineLeer más

The Artful Escape, la ópera espacial de los videojuegos

Por Greta Ortega[1]

Si bien todos estamos acostumbrados a los videojuegos de acción infinita, a los mundos desconocidos en donde hay un montón de cosas que pueden cambiar conforme a tus acciones, a morir en batalla pero revivir en un nivel anterior o correr con el fin de descubrir que hay NPCs diferentes; “The Artful Escape” no es nada de esto. Apenas es interactivo al hacerte escoger preguntas y respuestas que en realidad no cambian el rumbo de la historia.

Francis Vendetti es un personaje confundido en sí mismo, es el sobrino de la leyenda de la música folk John Vendetti (una increíble referencia a Bob Dylan), por lo que todos en el pueblo de Calypso esperan que Francis, como otro músico de la familia, siga los pasos de su tío legendario.

Sin embargo, el alma y el ser de Francis irradian tensión cósmica, ciencia ficción alimentada de ópera espacial, y esoLeer más

¿Quién es mejor: Alan Moore o Grant Morrison?

O la dualidad en la existencia humana

 

Por Carlos Iván Rodríguez Galván[1]

Como en el mundo literario, el mundo cinematográfico o el mundo musical que tienen un apartado que se le conoce como crítica literaria, crítica musical o crítica cinematográfica, según sea el caso, a la misma usanza, también el mundo del comic, tebeo o historieta tiene ese mundo de crítica y análisis de lo que muchos fans consideran ‘el noveno arte’.

Por eso, el artículo de opinión que nos reúne el día de hoy se centra en dos figuras clave del comic estadounidense (mainstream) y británico, Alan Moore (inglés) y Grant Morrison (escoces).

Ambos fueron pioneros en lo que se conoció en Estados Unidos como La Invasión Británica de autores que de aquel lado del mundo llegaron a la industria estadounidense durante los años 80’s y 90’s.Leer más

Las historietas y novelas gráficas como transporte de ideas políticas y sociales

Por Christopher Medina González[1]

Introducción

Vivimos en un mundo “moderno” y tecnológico, donde los medios digitales controlan la mayor parte de las vidas de jóvenes y adultos, dando camino al estancamiento de los medios físicos, como los libros, los periódicos o las propias historietas y novelas gráficas impresas. El hecho de que los medios impresos ahora pueden ser adaptados digitalmente no propicia, a pesar de todo, que los jóvenes actuales generen más interés por la lectura, a pesar de la facilitación que se les otorga.

Es evidente que vivimos en un mundo que no gusta ni acostumbra de leer por motivos variados, por ello es importante tratar de crear un interés por esta sana actividad, ya sea de la manera convencional (físico) o por la manera digital: desde los famosos PDF’s hasta formatos tan conocidos en la comunidad lectora como el cbr.

Por su parte, miles de autores e íconos en el mundo del cómic han hecho trabajos tan rescatables e importantes que resultó una tarea complicada elegir el o los puntos de partida que inspiraron la realización de este trabajo. Por autor, hay mínimo 10 historietas que vale Leer más