Mural de vida y esperanza

Aníbal Fernando Bonilla

 

En Riobamba, ciudad emblemática para la ecuatorianidad, reposa en su majestuosa Catedral —situada frente al parque Pedro Vicente Maldonado— el Mural de los Pueblos Latinoamericanos (1986). El templo cuyos vestigios datan de la otrora villa en el siglo XVII fue reconstituido, luego del terremoto de 1797, hasta más allá de mediados del XIX, convirtiéndose en valiosa pieza arquitectónica, patrimonial e identitaria.

 

Pero, ¿qué motiva en sí estas líneas? El mural anteriormente mencionado, en donde se revela un bagaje sígnico que transmite el mensaje de equidad. La elección de colores, iconografía, y la disposición simbólica heterogénea en la contextura contribuyen a la resignificación de elementos que van más allá de la representación sensorial simple. Se aprecia la unidad en la diversidad. La riqueza del sincretismo cultural. La multiculturalidad. Las tradiciones y costumbres de nuestros pueblos oprimidos. La estética desbordada en la amplia composición visual. La variada interpretación semántica. La cromática fuerte y vibrante que refleja la manera del ser latinoamericano. La paisajística andina y tutelar. El imponente volcán Chimborazo. Los conflictos humanos. Las contradicciones y asimetrías sociales. La opresión institucional en Argentina en los 70 o en Ecuador eLeer más

“Hábitath”, del artista Rubén Silhy

Por Rodrigo Arroyo

 

La muestra hábitath, del artista salvadoreño Rubén Silhy, busca con un lenguaje pictórico verter la esencia propia de alguien que se cuestiona sobre lo que ocurre en el mundo. Lo que ocurre como agravio a la naturaleza expresado con pinturas de carácter simbolista.

 

El artista Rubén Silhy menciona que el simbolismo le permite no sólo ahondar en la esencia de lo que busca mostrar, sino también interpretar de forma única lo captado a la hora de pintar. Cada símbolo, cada signo, cada objeto visto, le permite, canalizar esa búsqueda.

 

El creador señala que en algunas pinturas incluye niños con pecho de madera, niños que simbolizan el hecho de que en algún momento hubo un árbol o un bosque antes de ser talado. El simbolismo además se hace presente en la representación cuando pinta animales con forma humana.

 

Dentro de la estética manejada y dentro de las temáticas que el autor nombra a la horaLeer más

La complacencia decorativa

Del ensimismamiento y la reactividad en el arte

 

Por Aldo Vicencio[1]

Plantear distintos aspectos críticos de nuestro mundo es, por principio, la construcción del acontecer. En este sentido, más allá de la interpretación lineal del tiempo nacida en la Modernidad y exacerbada por la Revolución Industrial en el siglo XIX, resulta evidente que el fluir temporal es básicamente, incertidumbre. La historia es entonces un relato que busca construir el sentido del devenir de lo humano a través de diferentes tropos, muchos de los cuales dependen precisamente de una narración progresiva y unidireccional.

También, es palpable que dicha construcción de lo histórico responde a la necesidad de la reproducción simbólica del capital. Su hegemonía es, por instancias de su propia naturaleza, totalitaria y excluyente; es la obcecación por la acumulación y el control de condiciones materiales y culturales que permitan su perpetuación. La constricción ejercida sobre sus propias dinámicas es, sin más, el interés por sostener su existencia.

Todo lo anterior resulta evidente cuando analizamos el panorama del arte de nuestra época. La discusión entre arte contemporáneo y arte integrista resulta ser más bien un acomodo económico alrededor de piezas que dotan de prestigio social a los sectores de poder. Algunos especialistas (los que se colocan como vehementes Virgilios de las galerías con patrocinio corporativo) ofrecen cursos para entender toda la producción plástica, sus dinámicas de compra y venta, así como los discursos curatoriales en boga, los cuales cubren las expectativas del hegemón estético del capitalismo. Dichas personalidades son perfectamente homologables a los desdichados crypto bros. Es decir, ofrecen la ilusión de acceder al lujoso modo de vida de los grandes autores y marchantes.

Por otra parte, los calificativos que algunos críticos usan —como decadente— para referirse a cierta producción plástica, son eufemismos que encubren un fenómeno más mundano: la esLeer más

Arte para reflexionar sobre el vacío y la oscuridad

Por Ernesto Moreno

 

En el principio todo era oscuridad y vacío. Al menos así nos lo relatan algunos de los textos arquetípicos más importantes de la humanidad. Por un lado, la Santa Biblia que, en la versión del Rey James, ilustrada por Gustave Doré, dice “And the earth was without form, and void; and darkness was upon the face of the deep”, mismo que traducimos como “Y la tierra no tenía forma, y estaba vacía; y la penumbra yacía en el rostro del abismo”; y por el otro, la tradición grecolatina nos ilustra con la obra de Hesíodo, la Teogonía, que nos relata que “En primer lugar existió el Caos… Del Caos surgieron Érebo y la negra noche… En el fondo de la tierra de anchos caminos existió el tenebroso Tártaro”. Érebo era una divinidad consagrada a la oscuridad, a esa densa niebla que cubría todo lo conocido. Probablemente estas mitologías emanaron a través de miles de años desde el paleolítico, a las culturas sumerias, egipcias y druidas, siendo fortalecidas según Robert Graves, por los cultos mistéricos de Eleusis, Corinto, Samotracia y otros.

 

En ese sentido, la negrura y la nada fueron el principio de todo y serán, tal vez, el final de todo. ¿Proviene de ese presentimiento el inmenso terror que la oscuridad y el vacío nos provocan? ¿Cómo manejar ese miedo? ¿Cómo entenderlo? El arte es quizá una de las expresiones más acabadas de la humanidad, y es también una de las herramientas que hemos usado para intentar expresar y entender parte de esas ideas que nos aquejan. ¿Cómo plasmar esta sensación de vértigo y misterio que nos provoca asomarnos al abismo, que nos inunda cuando una noche sin estrellas nos envuelve?

 

El escritor Felice Picano relata en su cuento “Ébano absoluto” cómo el artista Michaelis descuLeer más

Breve acercamiento al Muralismo en América Latina

Por Yared Hernández Retana

Carlos Alberto Jiménez Elguero

Brandon Rodrigo Arteaga Jiménez

 

En toda América Latina han aparecido distintos ejemplos de arte mural —muchos de los cuales nacieron inspirados por el muralismo mexicano— que han pasado por un proceso largo y paulatino en el que el ideal de muralismo se fue complementando con otros elementos dando pie a una corriente que busca retratar en gran escala las condiciones bajo las que se vive en América Latina, adicionando elementos del arte urbano, el grafiti y estilos de pintura clásicos; una forma de expresión gráfica que va en contra de las injusticias y busca empatizar con la cotidianeidad del pueblo.

Dentro de dicha expresión artística, es posible reconocer que Brasil, Colombia y Chile son de los más grandes exponentes del muralismo latinoamericano —sin demeritar al resto de países que conforman el territorio—, pues las condiciones sociales, políticas e histórica de estas regiones, que han estado bajo el yugo de dictaduras, represión, precariedad, desigualdad, etc., son cuestiones que diversos artistas han buscado visibilizar mediante la creación de pinturas murales que representen a los habitantes de estos países.

Al respecto, no es un secreto que las ciudades latinoamericanas existen dentro de un imaginario social como lugares coloridos y que esbozan júbilo, sin embargo, en el caso de las favelas de Brasil, por ejemplo, esto es todo lo contrario, ya que zonas con casas arracimadas y que lucen tan pintorescas son en realidad barrios marginales creados de esa forma tan irregular por la falta de espacio y la incorrecta distribución de terrenos. Aunado a esto, miles de habitantes utilizaron las colinas de los alrededores del centroLeer más

Arte y SIDA en Nueva York de José Luis Plaza Chillón

El arte en el epicentro del SIDA gay

Por Diego Medina

Dedicado a Luis Blanco quien generosamente me ha facilitado este material

 

Publicado en 2017, este libro de José Luis Plaza Chillón nos ofrece un análisis iconográfico de la obra del texano Delmas Howe, artístico plástico influenciado por la mitología griega, la masculinidad texana, la epidemia del SIDA en los años ochenta y su visión sobre los grupos marginados del vecino del norte, en particular migrantes y homosexuales. Sin embargo, el libro no se limita a hacer un trabajo monográfico, Plaza Chillón hace un breve repaso sobre los tópicos del arte gay, entre los que incluye una breve historia de la literatura gay y la literatura sobre el cuerpo enfermo.

 

El arte gay se ve transformado por el SIDA, ya que la epidemia le dio un giro de 180 grados al estilo de vida de la comunidad gay en Estados Unidos (y el mundo) que venía de una época de liberación sexual. Estos cambios se notan en la literatura, la fotografía y la pintura, si bien nuestro autor centra el discurso en la obra del texano, el libro ofrece un aparato crítico de primer nivel que nos ayuda a contrastar la información y profundizar en lo expuesto. En este sentido, el libro de Plaza Chillón eLeer más

José David Herrera | Carbón

Por Rodrigo Arroyo

 

David Herrera nos cuenta en esta nota de su recorrido como artista, nos habla también sobre sus pretensiones y nos adentra en su muestra Carbón, recientemente expuesta en el museo MARTE, ubicado en la capital de El Salvador.

 

El artista, que desde chico fue impulsado por su padre a leer una hora al día, cuenta que su interés por los libros fue creando e impulsando una búsqueda, exploración que más tarde se transformaría en las exposiciones que realizaría ya como artista. Su búsqueda está guiada por la intención de llegar a un arte puro e innovador cuyo universo fuese propio. En sus propias palabras, surge de su necesidad de crear y su facilidad por la asociación de conceptos que desde pequeño tendría en su vida.

 

Para Herrera, unir conceptos que en apariencia no están relacionados es sencillo, por ello, Carbón es la suma de las partes, una muestra que nace del fuego, de las cenizLeer más

Análisis de una selección de obras producidas por Myriam Holgado durante su exilio en México (1976-1983)

Por Leila Bohórques

UNT- IIF UNSE leilabohorquez@gmail.com

 

Hay hombres que luchan un día y son buenos,
Hay otros que luchan un año y son mejores,
Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos,
Pero hay los que luchan toda la vida,
Esos son los imprescindibles.
(Bertolt Brecht)
 
Sueño con serpientes, Con serpientes de mar
Con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo.
Largas, transparentes, y en sus barrigas llevan
Lo que puedan arrebatarle al amor.
Oh, La mato y aparece una mayor
Oh, Con mucho más infierno en digestión.
No quepo en su boca, me trata de tragar
Pero se atora con un trébol de mi sien.
Creo que está loca; le doy de masticar
Una paloma, y la enveneno de mi bien.
Oh, La mato y aparece una mayor
Oh, Con mucho más infierno en digestión.
Esta al fin me engulle, y mientras por su esófago paseo
Voy pensando en que vendrá.
Pero se destruye cuando llego a su estómago,
Y planteo con un verso una verdad.
Oh, La mato y aparece una mayor
Oh, Con mucho más infierno en digestión.
Sueño con serpientes. (1975) Silvio Rodríguez.

 

 

Selecciono tres obras de la artista tucumana Myriam C. Holgado, cuya producción está fechada en el período pautado durante su exilio en México. Para su estudio recurro al análisis iconográfico e iconológico de Erwin Panofsky, el cual es el estudio detallado y riguroso en la lectura de imágenes, un método constructivista donde los saberes que se desprenden de esas lecturas permiten conjugar conceptos y material teórico de calidad científica. Poner en práctica el método favorece el desarrollo de los contenidos actitudinales referentes a las manifestaciones del patrimonio artístico y cultural de la región en particular. En este trabajo, reúno la trama de un documental relacionado al exilio junto al contenido teórico histórico en transposición al propio análisis de las obras.

Metodología

El Método de lectura de imagen que propongo aquí será desarrollado según el planteo del historiador y crítico de arte, Erwin Panofsky. La palabra Iconología es de origen griego (eikon, imagen) y (logia, discurso), se ocupa junto con la iconografía de la descripción y de la interpretación de las imágenes representadas en las obras de arte. La utilización del método iconográfico se remonta al siglo XVI, teniendo un amplio desarrollo en el siglo XVIII a través del estudio del patrimonio figurativo de origen sacro, dando lugar a repertorios y manuales. A principio del siglo XX la iconografía se enriquece con el aporte de la iconología (estudiada ya por Césare Ripa en el s. XVI).Vale la pena proporcionar una lista de autores de la corriente metodológica y sus modificaciones en orden cronológico: Wilhelm Worringer (1908) – Aby Warburg (1912) – Erwin Panofsky (1939) – Ernst Gombrich (1972).

Panofsky[1] divide en tres partes el análisis de la obra, cada una con tres niveles de significación:

  1. El objeto a interpretar.
  2. El acto de interpretación.
  3. El bagaje para la interpretación

1-          El objeto a interpretar

  • Asunto primario o natural: universo de los motivos artísticos.
  • Asunto secundario o convencional: universo de las imágenes, historias y alegorías.
  • Significación intrínseca o contenido: universo de los valores simbólicos.

2-          El acto de interpretación.

  • Le corresponde una descripción pre-iconográfica (y análisis pseudoformal).
  • El análisis iconográfico.
  • La interpretación iconológica.

3-           El bagaje para la interpretación.

  • Experiencia práctica: familiaridad con objetos y acontecimientos.
  • Conocimiento de las fuentes literarias: familiaridad con temas y conceptos específicos.
  • Intuición sintética: familiaridad con tendencias, condicionadas por la weltanschauung – visión de mundo o cosmovisión.

Marco histórico

El objetivo principal para este proyecto es definir el contexto político, cultural y social en la provincia de Tucumán en la periodización pautada. Comenzando la revisión primaria desde lo sucedido durante el Operativo Tucumán (agosto de 1966), cuyo decreto dictatorial fue responsable del cierre de 11 ingenios de un total de 27 fábricas destinadas a la producción sucro-alcoholera. El onganiato[2] representativo del Estado, burocrático y autoritario, reprimía duramente a finales de los años sesenta para remarcar una imagen de orden y disciplina social. De esta manera se evidenciaban los síntomas de una fragmentación que venía creciendo entre distintos sectores de la población provincial. Debido a la censura de las actividades relacionadas a las militancias partidarias, estos quiebres repercutían en las políticas educativa, social y económica locales. Fue una década que se extendió tumultuosa durante los tucumanazos, habiéndose repetido estas puebladas con similares características en otras provincias del país. Los “azos” estuvieron en consonancia global junto a la cadena de protestas colectivas estudiantiles, principalmente universitarias, y posteriormente sindicales del mayo francés. Por otro lado, ya seLeer más

Reinventando el museum, críticas de la nueva museología

Por Vanessa Lanas*

La comunicación atraviesa todo el museo.
Por eso, tenemos que dar espacio a todos
para que participen
Guadalupe Requena, MALBA, Argentina

Introducción

Destinados a corroborar en sus salas el discurso aprendido y afianzar las relaciones de poder por las que fueron creados, surgen los denominados museos, palabra que deriva del vocablo griego museum[1], espacios caracterizados no solo por custodiar los más bellos e importantes acervos de la humanidad sino por la controversia y cambios que han sufrido a lo largo de la historia. Así, acercando su discurso a las audiencias se destacan desde los grandes escaparates en el siglo XVIII que albergaban las más importantes colecciones científicas, hasta aquellos museos que mantenían un discurso nacionalista, donde todo conocimiento abordado en las aulas era corroborado por los estudiantes en las exposiciones, afianzando contenidos éticos, monumentalizando objetos e incluso llegando a convertirlos en mito.

Así fueron posicionándose los famosos contenedores del patrimonio, que no eran asequibles para todos, pero sobretodo mantenían un discurso destinado a afianzar las necesidades de poder de la época. Tal y como lo menciona Cecilia Sales de Oliveira, el espacio museográfico era visto como un “templo o lugar sagrado, que reunía no solo lo que merece estudio y preservación, sino también donde se asocian las más variadas colecciones, representaciones conceptuales y físicas del universo”[2], como si el espacio museológico pudiera abarcar todas esas características. Con los avances tecnológicos, los museos encontraron una forma más fácil de acercar sus colecciones a los visitantes, pero ¿Qué tipo de conocimiento se estabaLeer más

Colección de títulos

Imagen cortesía del artista y kurimanzutto. Ciudad de México / Nueva York.
Abraham Cruzvillegas (1968)
Autorretrato ciego tomándome un cafecito cortado con azúcar morena y tantita leche y comiéndome una dona glaseada mientras leo “England’s Dreaming”, con “Todo cambia” como música de fondo, 2014.
Pintura acrílica morada sobre recortes, fotografías, dibujos, postales, sobres, tickets, vouchers, cartas, dibujos, posters, volantes, tarjetas, recetas, servilletas y pines metálicos sobre la pared
230 x 440 cm. (90.55 x 173.23 inches) instalado
Instalación de 233 piezas

Por Isabel de la Vega[1

Conformados a partir de materiales de carácter desechable como tickets de compra, recibos de pago, boletos de tren, sobres, envolturas, panfletos, cartas, dibujos, fotografías, recetas médicas, servilletas, mapas y blisters vacíos, los denominados Autorretratos ciegos forman parte de la autoconstrucción de Abraham Cruzvillegas al alojar de forma potencial información sobre los hábitos, desplazamientos, alimentación, lecturas y recuerdos del día a día del artista.

La liminaridad de los títulos que otorga a estas piezas, que inicialmente parecen fortuitos, se autogenera durante la producción de las mismas, tomando elementos del entorno en que la obra fue creada: la música que escuchó, los pensamientos que rondaron su mente y el contexto personal, político y económico del momento histórico acontecido.

Es entonces que los títulos adoptan un carácter holístico que versa entre lo cómico y lo acerbo de la realidad, construyéndose extensos y dando como resultado una suerte de poemas que invitan a leerse con cadencia musical a causa de la sintaxis con que son redactados.Leer más