Objetivación:  Miedos urbanos en la unidad habitacional el rosario

Por María de Jesús López Salazar

*Carlos Alberto Jiménez Elguero

*Rodrigo Anaya Loza

 

El presente artículo versa desde la teoría convencional sobre las representaciones sociales, a través de éstas es posible decir que la objetivación de los miedos urbanos de quienes habitan la Unidad Habitacional El Rosario se integra de ese sentimiento que, como advierte Rossana Reguillo (2000c), parte de una experiencia concreta e individual, incorporado a lo socio urbano, construyendo nociones de riesgo, amenaza y peligro. Este miedo urbano de la ciudad se ve interpretado en la práctica del espacio vivido, cruzado así de temores articulados a una representación social desplegada en estereotipos y comportamientos sociales. Asimismo, se anticipan maneras de respuesta normalizadas frente a las situaciones y posibilidades de riesgo o peligro.

Lo anterior se toma como punto de partida para identificar la –ya mencionada– objetivación de los miedos urbanos de los urbanitas de la Unidad Habitacional El Rosario, procurando una confrontación sistemática de esto a partir de la denominada inducción analítica, en la cual –conviene recordarlo– el primer paso consiste en la definición aproximada del fenómeno a estudiar. Este fenómeno –se insiste– que es el miedo urbano, que aquí se ha entendido, en primera instancia, como la incertidumbre resultante de cómo los sujetos experimentan e interpretan el espacio urbano, significando este espacio mediante la calibración de los factores protectores y, sobre todo, de los de riesgo, que tienen como elemento tangible la inseguridad urbana que se manifiesta en un área testigo concreta (Bauman, 2008; Duhau y Giglia, 2008; Filardo y Aguiar, 2010; United Nations Human Settlement Programme, UN-HABITAT, 2007), particularmente por lo que concierne a lugares, tiempos y personas.

El segundo paso de la inducción analítica ha consistido en la formulación de hipótesis, siendo que aquí se han formulado las siguientes:

A nivel del lugar, las maneras de objetivación del miedo urbano de los urbanitas del área testigo elegida posiblemente se estructuran mediante los manuales de sobrevivencia:

  • Miedo acerca del desorden, que vincula el descuido de la infraestructura urbana con la sensación de peligro.
  • Miedo hacia lo desconocido, que hace sentirse a las personas con mayor seguridad en la propia área testigo y a sentir desconfianza de las personas que provienen de otras áreas testigo de la ciudad.

A nivel del tiempo presente, los modos de objetivación del miedo urbano de los urbanitas del área testigo seleccionada se estructuran mediante el manual de sobrevivencia:

  • Miedo respecto de la noche, en el cual la oscuridad se vincula con la sensación de peligro.

A nivel de las personas, las formas de objetivación del miedo urbano del área testigo seleccionada se estructuran mediante el manual de sobrevivencia:

  • Miedo al otro diferente, que produce un otro sospechoso partiendo de características específicas como el género, el color de piel, la ropa y la expresión corporal.

El tercer paso ha consistido en analizar un primer caso para ver si las hipótesis se ajustaban. Con relación a este paso, se procedió a revisar el posible ajuste del primer caso a partir de la entrevista identificada con la nomenclatura UHR-1, obteniendo los resultados que se mencionan enseguida.

Por lo que concierne a la hipótesis sobre el miedo acerca del desorden, ésta se confirmó en el momento que UHR-1 hizo referencia a los laberintos de la unidad o las calles –que en realidad son pasillos (v. Imagen 1)–, con lo que se puede inferir la identificación de una infraestructura descuidada cuando se relacionan estas calles con la oscuridad en la que se encuentran, lo que al final termina generando la sensación de peligro, que se agudiza con el señalamiento de asaltos en el espacio, pues “aquí hasta les han cortado la garganta para quitarles sus cosas” (UHR-1).

Imagen 1. Pasillos de la Unidad Habitacional El Rosario

                     

Fuente: Archivo personal. Fotografías tomadas el 19 de junio de 2022.

Respecto de la hipótesis del miedo hacia lo desconocido, ésta no se confirmó, toda vez que el entrevistado UHR-1 indicó no sentirse con mayor seguridad en la propia área testigo debido al “miedo a los del barrio de los guapos [v. Imagen 2], se junta toda la bola, se meten a tu casa, no respetan a nadie”. Asimismo, manifestó sentir desconfianza de las personas que provienen de otras áreas testigo, pues advirtió que “aquí en la calle ya ves caras que nunca habías visto, carros que nunca habías visto; dices, pues, ese no es de aquí porque pues ya no sabes si, te digo, ya no sabes si es el bueno o es malo” (UHR-1).[1]

Imagen 2. Entrada al Barrio de los Guapos

Fuente: Archivo personal. Fotografía tomada el 19 de junio de 2022.

Por lo que atañe a la hipótesis sobre el miedo respecto de la noche, esta se confirmó mayoritariamente, toda vez que, por ejemplo, lo mencionado por UHR-1 identificó a la noche como un potenciador del miedo –léase la incertidumbre– que la propia persona entrevistada tenía respecto de la posibilidad de ser asaltada (v. Imagen 3), un factor que, a su vez, aumentaba la sensación de peligro que tenía en la Unidad Habitacional El Rosario: “andaba uno en la calle ya noche y todo, iba y venía; bueno yo, por ejemplo, me salía con mis hijas, estaban chiquitas… y no sentía miedo y ahorita sí ya. [¿Existe algún, alguna hora o algún periodo del día que te cause miedo en la ciudad para poder salir?] La noche (…), yo creo hay más ¡este!, más chance pa los rateros pues hay calles más solas, o hay gente, hay más peligro en la noche” (UHR-1).[2]

Imagen 3. Espacios sin luz de la Unidad Habitacional El Rosario

                   

Fuente: Archivo personal. Fotografías tomadas  el 18 de marzo de 2022.

En lo concerniente a la hipótesis sobre el miedo al otro diferente, ésta se confirmó, pues, acorde a lo expresado por UHR-1, quien no es lugareño de la Unidad Habitacional El Rosario, produce otro sospechoso que se expresa mediante el cuestionamiento por el transitar de las personas desconocidas: “una persona que esté rondando el lugar donde estás, que no la conoces, pero pues tú dices, sabes, esa persona no la conozco. ¿Por qué andan rondando por aquí?” (UHR-1).

Recordando el cuarto paso de la inducción analítica, este implica que si las hipótesis iniciales no explican el caso, entonces es necesario reformularlas con una hipótesis de revisión para incluir el caso examinado; para esta investigación, lo expresado por UHR-1. Aquí es necesario indicar que, después de analizar inductivamente lo expresado por UHR-1, la hipótesis del miedo hacia lo desconocido fue reformulada por la hipótesis del miedo difuso del lugar, relativa a que en ese momento no era solo que las personas sintieran desconfianza de las personas que provenían de otras áreas testigo, sino que se sentían con mayor inseguridad en la propia área testigo.

Dicho lo anterior, se procedió a desarrollar el quinto paso de la induLeer más

El abismo existencial de occidente

Por Jorge Yáñez Lagos[1]

 

El presente artículo realiza una recapitulación de lo planteado en el libro El abismo existencial de occidente escrito por Alberto Mayol en 2022. Para comprender el presente mundial o la crisis del presente, la obra de Mayol comienza del siguiente modo:

“Un fantasma recorre Europa. Se trata del fantasma de occidente. A ratos el fantasma es tan pausado que parece un museo. En otras ocasiones es un fantasma histérico […] En 2022 los países de la OTAN, aunque evitando la explicación periodística, han asumido que hay un vínculo, ya sea orgánico o ya sea por oportunidad, entre Rusia y China. La OTAN ha hablado de una asociación estratégica cada vez más profunda entre ambos países” (p. 17).

En este sentido, el libro de Mayol argumenta que el abismo existencial de nuestra época no es esencialmente económico ni político, sino que es una crisis cultural que afecta al proyecto de la civilización occidental desde sus fundamentos. Cuando el proceso civilizatorio experimenta dificultades en su producción de sentido, surge la confusión. En este caso, la confusión es uno de los grandes fenómenos de la actualidad entendido como la ausencia de forma y la indeterminación del contenido. Por eso, la gran deuda de la comprensión política de las últimas décadas ha sido dar por sentada la cultura. En este punto, se confirma la tesis de Samuel Huntington sobre la aparición de clivajes culturales tras la caída de la Unión Soviética. Pero cabe aclarar que las culturas no sólo chocan entre sí, como lo hacen los intereses políticos y económicos. Las culturas son el espacio de construcción esencial de la piedra filosofal de la actividad política: la legitimidad (Mayol, 2022).

A modo de ejemplo, la naturaleza de un conflicto entre Estados Unidos y Europa contra China sí sería un problema civilizatorio, puesto que China ha asumido —adaptándolo— el sistema operativo de la economía occidental, pero sin pertenecer culturalmente a esta civilización. Por su parte, la actual Rusia en la deriva nacionalista, eslavista, ortodoxa y sus crecientes teorías de una civilización euroasiática, plantean un desafío que es más difícil de resolver para Occidente. En otras palabras, la tesis de que la globalización resolvería los conflictos por la mera influencia del dinero y la convivencia común queda obsoleta cuando se comprende que la dominación civilizatoria no es un conflicto entre Estados (Mayol, 2022).

En tales circunstancias, toda civilización es una propuesta cultural. Pero, la civilización occidental es la única que ha pretendido que su diseño institucional y económico, que sus valores y normas generales; sean universales. No obstante, Occidente actualmente es protagonista de una crisis de “sentido”. Y con esto cae la legitimiLeer más

Estela, la mujer del pañuelo blanco

Por Aníbal Fernando Bonilla

 

La libertad y el respeto a los otros(as) son elementos esenciales para una adecuada convivencia social. Esto en circunstancias de una plena expresión democrática. En la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Art. 2) se establece que: “Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier condición”.

 

Sin embargo, de esta proclama y de permanentes intentos por alcanzar la concordia y la coexistencia pacífica han existido momentos en la historia de las naciones en donde se han quebrantado tales postulados. Tal fue el caso de Argentina, en la sangrienta dictadura entre los 70 y 80 —décadas de horror—, en donde se implementó el denominado Plan Cóndor. Aquel período represivo trajo como secuela a más de 30 mil desaparecidos, en un régimen militar violento e intolerante. Ante ello, surgieron voces de protesta, de reivindicación de la ternura, de dignidad ante el oprobio. Una de ellas es la de Estela Barnes de Carlotto (Buenos Aires, 22 de octubre de 1930), presidenta de las Abuelas de la Plaza de Mayo, quien ha enarbolado la búsqueda incesante de hijos y nietos, en un válido intento por revelar las identidades de seres que fueron despojados de sus padres naturales, por un sistema autoritario que silenció los ideales de la juventud de aquel tiempo.

 

Estela de Carlotto ondea como bandera de lucha suLeer más

El acuerpamiento de un pueblo originario de la Ciudad de México en contra del proceso urbano de gentrificación

Por Ana Belén Sánchez Jiménez

¿Qué nos sugiere la construcción de la ciudad que necesitamos los habitantes de grandes cuidades como es el centro de México? Cuando observamos como transeúntes o como habitantes los espacios del centro, el sur, el norte, el oriente y el poniente de manera particular se asoman cambios grandes que están presentes no solo en lo que observamos, sino también en cómo vivimos el espacio en donde habitamos y somos ciudad. Porque la brisa del aire fresco no se filtra más por las hojas de los árboles para quitarnos el calor bochornoso que sentimos cuando la temperatura alcanza más de treinta grados centígrados y lo que se erige hoy en los lugares donde yacían estos árboles son una cantidad aberrante de edificios residenciales y comerciales de lujo, que detonan el ruido que el sistema mundo predispone, ese que se escucha cada vez que quienes tienen el poder adquisitivo consumen todo lo que se produce cada día como un elemento de vital importancia para satisfacer “necesidades”, pero que habla del caos porque, mientras tanto, el agua, la luz natural, un aire limpio, la tranquilidad de saberse pertenecientes a un lugar no existen y en cambio se establecen acciones de despojo, para sustentar la vida que se construye con dichos proyectos.

El sector inmobiliario y comercial han ganado terreno en las últimas dos décadas, más que nunca en el centro de la ciudad, porque este centro simboliza poder, mismo que tiene este centro como resultado de su ambiente natural y su construcción histórica. Misma, que deja reminiscencias en los habitantes que construyen el presente de un lugar que más que ser un centro de inversión y consumo para ciertos actores sociales, es un espacio de pertenencia por lo que significa para quienes se autonombran o se reconocen como pueblos originarios, pues en estas comunidades se acentúan valores que emergen del origen, del pasado, de la tradición y de la memoria que pervive en su actuar cotidiano, porque es en lo cotidiano en donde se modifican los valores. Asimismo, la vida que va construyendo el poder de la industria inmobiliaria en sitios de la ciudad que tienen historia y memoria colectiva también borra lo anterior cada vez que las políticas públicas de desarrollo urbano y el poder económico del sector privado se unen para reconfigurar el paisaje urbano en la actualidad. La renovación y la inclusión son discursos que giran entorno a los cambios de los que somos presentes cada día cerca o lejos de nuestro habitar, como ciudadanos interactuamos con esta nueva forma de Ciudad que evoca el desplazamiento de quienes no comparten la visión del mundo que se construye y se reafirma cada día con un nuevo complejo residencial y comercial, identificando este proceso por parte de académicos expertos en temas de urbanismo, antropología y política, pero también por quienes han sufrido los efectos de este accionar que es nombrado como Gentrificación. Es entonces que hay preguntas imprescindibles para comprender las transformaciones actuales en el espacio urbano, como ¿qué es el proceso de gentrificación? ¿qué elementos podemos percibir nosotros como ciudadanos entorno a los cambios que surgen con este fenómeno urbano? ¿quiénes son los pueblos originarios de la Ciudad?, ¿por qué están siendo afectados? y ¿Cuál es su hacer frente a las consecuencias que origina la gentrificación?

 

Origen del término gentrificación

La primera ocasión en la que se utiliza este término es en la década de los 60´s en el Reino Unido, la socióloga Ruth Glass observa cómo es que los obreros que habitaban algunos barrios cerca del centro de Londres son desplazados por la llegada de habitantes de clase media alta a dichos sitios, puesto que en este proceso se transforman y se forman los lugares de acuerdo a las necesidades de los nuevos residentes, que conforme a los diversos estudios urbanos que se han realizado hasta la fecha se percibe que siempre son personas que tienen un mayor nivel adquisitivo en contraste con los habitantes que originalmente residen en cierto espacio territorial. Por tal motivo, la condición social de los recién llegados genera que se renueven edificaciones de carácter residencial y espacios que los circundan, por consiguiente, se produce un incremento en las rentas y/o compra de las viviendas de las que se desplazan los habitantes que en ese momento formaban parte de la clase obrera. Es así, que la marcada diferencia que presenció Glass entre estos estratos sociales propició que eligiera el derivado “gentry “que hacía referencia a una condición social burguesa rural que es típica de Gran Bretaña y a manera irónica surge el antecedente del término actual (Diaz, I. 2013; Saldaña, D. 2024).

 

Características de la gentrificación en el caso Ciudad de México

A partir de dicha mención en cuanto a cómo es que se genera este térLeer más

Paradojas del presidencialismo

El caso argentino

Por Jorge Yáñez Lagos[1]

 

Antecedentes sobre las paradojas de un concepto

Las críticas al presidencialismo en América Latina no son nuevas. Hace tres décadas atrás, la visión de Juan Linz se centraba en un supuesto irremediable quiebre democrático que esperaba a los países con sistemas presidenciales. En cambio, actualmente los supuestos apuntan a problemas de diseño, que generan bloqueos, rigideces, conflictos de gobierno y dificultades para gobernar (Martínez, 2022).

Por otro lado, una de las razones que se han esgrimido para reemplazar el presidencialismo —en el caso chileno— responde a una supuesta concentración del poder en manos del Ejecutivo. Esto es lo que se denomina erróneamente hiperpresidencialismo. Por el contrario, quienes sostienen que el sistema presidencial concentra demasiado poder en el presidente, proponen como alternativas modelos semipresidenciales o parlamentarios (Martínez, 2022). De algún modo, cada país latinoamericano acusa a su sistema de ser un hiperpresidencialismo.

No obstante, en el sistema presidencial el Congreso es autónomo del Ejecutivo, mientras que en el semipresidencialismo el presidente retiene la atribución de disolver el Legislativo, situación que bajo los poderes del sistema presidencial no es posible. De esta forma, en el semipresidencialismo la balanza de poder se inclina hacia el Ejecutivo en desmedro de la asamblea. En el caso del parlamentarismo, la concentración del poder es históricamente conocida, pero por diversas razones no se menciona. Mientas el primer ministro y su gabinete mantengan la confianza del Parlamento, ejercen un poder significativo, lo cual representa una enorme autoridad del Ejecutivo en este sistema (Dodd, 1976 citado en Martínez, 2022).

Esta perspectiva ha mermado la comprensión acerca del funcionamiento de las democracias presidenciales contemporáneas en América Latina. Al contrario de lo planteado en el debate público, “el poder estaría mucho más concentrado en el Ejecutivo en los sistemas parlamentarios y semipresidenciales que en el presidencialismo, modelo que se desea reemplazar precisamente porque supuestamente concentraría mucho poder en el presidente” (Martínez, 2022: 30).

Ahora bien, también se hace necesario aclarar algunos aspectos generales sobre el presidencialismo. En primer lugar, el presidencialismo se caracteriza por la elección popular del presidente de la República, realizando de manera separada la elección de congresistas; ya sea o no en el mismo día. En otras palabras, al momento de votar se entregan al menos dos papeletas: una con los nombres de las personas que quieren llegar al Legislativo y otra con quienes aspiran a la presidencia. De esto se agrega que el presidente es elegido popularmente, siendo independiente del Legislativo. En segundo lugar, en el presidencialismo tanto el presidente como los congresistas son elegidos por un período fijo, que determina la Constitución Política. En tercer lugar, un rasgo distintivo del presidencialismo es que el presidente es, al mismo tiempo, jefe de Estado y jefe de gobierno. En su condición de jefe de Estado, el presidente representa los intereses permanentes de la República a nivel nacional e internacional, mientras que como jefe de gobierno tiene la responsabilidad de conducir políticamente el país (Martínez, 2022).

Por lo tanto, el concepto de presidencialismo se fundamenta tanto en el origen separado del Ejecutivo como en la supervivencia autónoma del presidente y del Legislativo, puesto que ninguno de los dos poderes puede acortar al otro (Mainwaring y Shugart, 2002). De modo que, la mayoría de la literatura que analiza la intensidad de los presidencialismos en América Latina parte de la idea de que las variaciones entre los países se encuentran expresada por la estructura de mutuos controles —check and balance— entre Ejecutivo, Legislativo y Judicial (Basabe-Serrano, 2017).

En todo este escenario, Argentina no se encuentra ajena a esta tendencia. Por lo tanto, el presente artículo aborda los dilemas del presidencialismo ilustrados en el caso argentino. En particular, se plantea indagar en una eventual concentración del poder Ejecutivo o en la existencia de un hiperpresidencialismo.

 

Desarrollo sobre el caso argentino

En Argentina, el proceso constituyente de 1853-60 condujo a la creación de un Estado federal y un Ejecutivo relativamente poderoso como resultado de los intereses provinciales y el líder más probable del futuro gobierno. En aspectos generales, la organización política del Estado, tales como la forma de gobierno presidencial, el modelo de federación centralizada y los poderes de emergencia del ejecutivo, la Constitución estuvo influenciada por las ideas de un liberalismo de carácter conservador. La creación de la nueva República en Argentina tenía como propósito histórico crear una autoridad nacional en un contexto de fragmentación territorial y de conflicto persistente entre fracciones a nivel local (Negretto, 2013).

Por otro lado, una forma de gobierno presidencialista varía en intensidad respecto a variables institucionales, partidistas y aquellas propias del contexto económico y social. En otras palabras, se plantea una tipología de distintos tipos de presidencialismo con dos dimLeer más

El fenómeno antiintelectual

Por Christian Jiménez Kanahuaty

 

Antes de marcar una génesis o una idea relativa a la historia de los procesos políticos e institucionales —además de culturales—, que dan forma a la faceta anti intelectual en nuestras sociedades, quizá sea preciso establecer una líneas generales que funcionan como líneas de tensión entre lo que se puede llamar “tendencia” y “escenificación”, como si ambas formaran parte de una razón más que instrumental con capacidad suficiente como para desmontar un andamiaje que logró hacer del pensamiento una manera de resistencia ante los peligros y exabruptos del poder político y la demagogia de los medios de comunicación.

En ese sentido, está claro que uno de los factores modernos de la desvalorización de lo intelectual está ligado a las redes sociales en su manifestación de plataformas multimediáticas que marcan desde los “influencers” cierto estilo de vida, donde la riqueza y la notoriedad son relativamente inmediatos. Y si bien es verdad que hay influencers que construyen un discurso sofisticado sobre ciertos temas que van desde la literatura hasta la astrofísica, también es cierto que la mayoría glosa videojuegos, películas de súper héroes, tendencias en maquillaje, cocina vegana y ropa hecha de residuos. Hay poco para ser pensado o razonado en un mundo donde la información corre a cargo de apresurados 20 minutos de comunicación.

Esto claramente no es nuevo del todo porque ya hace décadas empezaron a surgir libros, videos, programas y películas que hacían las funciones de la divulgación científica. Tenían la labor de facilitar el camino para que los legos pudieran acceder a la comprensión de fenómenos como la graveLeer más

Miedo respecto de la noche en la Unidad Habitacional El Rosario

Por *María de Jesús López Salazar

*Carlos Alberto Jiménez Elguero

*Neymar Bello Orrego

 

El presente artículo aborda la hipótesis del miedo respecto de la noche en la Unidad Habitacional El Rosario, la cual fue confirmada por 35 de los 40 urbanitas entrevistados de la Unidad El Rosario,[1] lo que representó un 87.5%. De esta forma, UHR-1 confirmó la hipótesis en el sentido de objetivar a la noche como un potenciador del miedo —léase la incertidumbre— que la persona  entrevistada tiene respecto de la posibilidad de ser asaltada, un factor que, a su vez, aumenta la sensación de peligro, pues “la Unidad, mi casa y los alrededores de los pasillos y más porque de noche [v. Imagen 1] ni hay luz y uno llega del trabajo queriendo no llegar porque ya no sabes si te van a asaltar los de Tlanepantla o los del Rosario”.

Del mismo modo, UHR-5 afirmó que:

A cada rato asaltan. Por eso colocamos las mantas, porque ya se estaban pasando de pendejos. En las noches se metían a las casas y las vaciaban, sin importar que hubiera gente, y uno ya no estaba ni tranquilo, a cada rato con el Jesús en la boca. Por ejemplo, los delincuentes traen camiones de mudanza. Han vaciado tres casas de la sección CTM A1 de la Unidad Habitacional El Rosario, en Azcapotzalco, donde, por cierto, la venta de drogas se incrementa día a día. Y luego te asaltan por lo regular entre las once y las tres de la mañana, principalmente en la Cerrada de Jacarandas y otros dos sobre la calle de Jacarandas.

 

Imagen 1. La noche de la Unidad Habitacional El Rosario

Fuente: Archivo personal. Fotografías tomadas el 17 de marzo de 2018.

Asimismo, para UHR-5 la noche se presenta como ámbito de lucha callejera entre porros, es decir, grupos estudiantiles utilizados comúnmente por la policía, algún grupo político o alguna instancia educativa para controlar al estudiantado a través del miedo, pues señala que “en las casas aledañas al Metro Rosario es frecuente (…) los enfrentamientos entre porros del Colegio de Bachilleres [v. Imagen 2], CCH y CECATY. Sobre la calle de Cananea, entre las seis y nueve de la noche, ¡es horrible!, no se puede ni salir, pues se enfrentan con petardos”.

Imagen 2. Colegio de Bachilleres – Plantel 1 El Rosario

Fuente: Archivo personal. Fotografía tomada el17 de marzo de 2018.

Otro caso que expresamente indicó que aquello que le generaba miedo en la Unidad Habitacional El Rosario consistía en los lugares oscuros fue el urbanita UHR-18. Su manual de sobrevivencia le indicaba que: “me da miedo cuando los lugares están obscuros, (…) no se me hace un lugar seguro”. En situación parecida se encontraba el urbanita UHR-19, quien mencionó que el tiempo que le generaba miedo era “la noche porque es donde pasan más cosas (…), a las doce de la noche donde vivo escuchas las balaceras, los gritos”. Esto se complementa con lo señalado por UHR-33, quien también señaló la noche como el tiempo que le generaba miedo “porque en la noche es cuando salen los delincuentes a trabajar”.

Pese al porcentaje de entrevistados que confirmaron la hipótesis del miedo respecto de la noche, dado los casos anómalos, ha sido necesario incluir una hipótesis de revisión para incluirlos, pues estos representaron 12.5% del universo de urbanitas que evidenciaron su proceso de objetivLeer más

Los puntos sobre las íes en la lucha contra el desabasto

Por Elías Medina (Violencia Parra)

 

El acceso a la salud es un derecho consagrado en la Constitución Política Mexicana en su artículo cuarto. Esto no está sujeto a interpretaciones, forma parte de las llamadas garantías individuales, amén de ser un derecho humano. Esto quiere decir que es un derecho inalienable, irrenunciable e innegable a toda persona en territorio nacional, no depende del nivel socioeconómico, no depende de la filiación política, ni del credo, ni mucho menos de la orientación sexual del individuo. Sin embargo, la presente administración parece tomar a la ligera el peso de estas palabras. Esto es fácil cuando no son sus vidas, ni su salud las que están en juego.

El combate a la corrupción y el saneamiento de las compras de medicamentos han sido el argumento principal para justificar el desaseo en el abastecimiento de medicamentos controlados en las instituciones de salud pública. Se ha utilizado, por ejemplo, como chivo expiatorio la figura de la oposición, se ha acusado a los pacientes de cáncer de ser tontos útiles del llamado PRIAN, se han desestimado sus reclamos, se han burlado del dolor de los enfermos desde la tribuna presidencial. Hoy en día si alguien lucha por su salud fácilmente puede ser acusado de ser traidor o de “hacerle el juego a la derecha”. Esa es la izquierda que tenemos, pero no la que merecemos.

Hoy hablamos de desabasto antirretroviral, algunos defensores del Leer más

Los demonios del DESABASTO ANTIRRETROVIRAL

Por Diego Medina

 

La noticia no parece nueva, si googleamos podemos ver que esto está sucediendo en: Tamaulipas, Estado de México, Veracruz, Hidalgo, etc., tan sólo de finales de 2025 a la fecha. La noticia parece ya no tener impacto en quien no lo vive: pero el gobierno está jugando con la vida de seres humanos. La noticia empieza a normalizarse por ser cosa de todos los días, no hay responsables.

            Ahora me tocó a mí vivir esto en primera persona, este viernes 13 (mala estrella) de marzo del 2026 acudí al Hospital General de Zona Núm. 48 para resurtir mis recetas, como lo hago desde hace dos años, cada tres meses. En esta ocasión nos entregaron un formato para entregarlo a las farmacias en el cual se pide que surtan nuestro retroviral por al menos 12 meses. Burocracias. En la sala de espera somos aproximadamente 15 personas, todas despachadas con sus recetas y sus formatos. Vamos en bola, pero no juntos (todos queremos regresar a nuestras vidas) a la farmacia, la cual está en un sótano lleno de equipo para diálisis. Son las 14:00 h, cambio de turno, los jóvenes que despachan los medicamentos advierten la turba de amanerados que, como cada viernes, hace fila para surtirse de Biktarvy, entonces uno de ellos vocea: “NO HAY BIKTARVY, LLAMEN POR TELÉFONO EL MIÉRCOLES PARA VER SI YA LLEGÓ”, los pares se retiran en desbandada.

            Me quedo parado frente a la ventanilla, el joven que atiende me pregunta si necesito algo más. “NO, GRACIAS” le respondo mecánicamente. Trato de asimilar lo que ha pasado. El desabasto ha llegado por fin a mi puerta, nunca me había pasado esto, de hecho, yo mismo había compartido algunas pastillas con amigos que habían vivido esto, pero nunca me había pasado a mí. Sigo en shock, ¿ES NETA, WEY? Me pregunto retóricamente para mis adentros.

            Procuro tomarme la pastilla religiosamente a la misma hora, todos los días. Excepto los días que sé que tomaré una o dos copas de vino o cuando el cansancio de la jornada laboral y escolar hacen que me gane el sueño y pase la noche sin tomarme la pastilla. Es ocasional, trato de subsanar el error con una estrategia de alarmas en el teléfono, pero siempre he sido algo desordenado. Esto es un ejercicio de honestidad, tampoco quiero decir que pase muy seguido, pero a veces pasa. Regreso a casa pensando en todo lo que quisiera decirle a Sheinbaum y a Andrés Manuel sobre su sistema de salud mejor que el de Dinamarca.

            Es cierto, a veces uno pone en riesgo su salud, pero eso no le da derecho al estado de jugar con nuestras vidas. Ellos NO TIENEN EL DERECHO DE DEJARNOS SIN MEDICAMENTO.Leer más

La agencia municipal y el nuevo institucionalismo

Un análisis frente a la gentrificación y los costos de transacción

 

Por María de Jesús López Salazar

Las instituciones constituyen el entramado que sostiene la vida social, pues a través de reglas, normas y estructuras orientan la acción colectiva y condicionan los resultados de las políticas públicas. En el ámbito local, la agencia municipal se presenta como una figura clave para acercar la administración a las comunidades y canalizar sus demandas hacia el ayuntamiento. No obstante, su papel no puede comprenderse únicamente desde una visión formalista; por el contrario, requiere ser analizado bajo el prisma del nuevo institucionalismo, enfoque que reconoce la interacción entre normas culturales, incentivos estratégicos y trayectorias históricas en la configuración de los procesos sociales (Castillo, 1997).

En ese sentido, se sostiene que la agencia municipal es un espacio privilegiado para observar cómo las instituciones moldean la acción comunitaria frente a problemáticas urbanas como la gentrificación, fenómeno que transforma barrios populares mediante la llegada de nuevos residentes y capitales, generando tensiones entre inclusión y desplazamiento (UNAM Global, 2024). Así, a través de las tres vertientes del nuevo institucionalismo —sociológica, de elección racional e histórica— se mostrará que la agencia municipal no solo reproduce reglas, sino que también legitima prácticas, estructura incentivos, reduce costos de transacción y refleja las huellas del pasado en la gestión presente.

 

Institucionalismo sociológico: legitimidad y normas culturales

Desde la perspectiva sociológica, la agencia municipal se concibe como un espacio donde se transmiten valores y significados colectivos (Castillo, 1997). Ante la gentrificación, esta institución puede legitimar prácticas comunitarias que buscan preservar la identidad cultural del barrio, tales como festividades tradicionales o la defensa de espacios públicos. De esta manera, no solo representa a la comunidad frente al ayuntamiento, sino que también refuerza la idea de que las instituciones locales son guardianas de la memoria y la cohesión social. En consecuencia, la legitimidad de la agencia depende de su capacidad para reflejar las normas culturales de los habitantes originarios y darles voz en procesos de transformación urbana.

Desde el institucionalismo de elección racional, la gentrificación genera conflictos por el acceso a recursos como vivienda, servicios y espacios públicos. EnLeer más