Falsos Positivos – Crímenes de Estado

Por Numar Chaid González[1]

Los Falsos Positivos son los asesinatos de civiles no beligerantes cometidos por parte de las Fuerzas Armadas del Estado (Ejército Nacional) en Colombia. Estos actos se llevaron a cabo con el objetivo de presentar, en su mayoría, a jóvenes y campesinos como bajas en combates dentro del marco del Conflicto armado interno de Colombia.

El auge de este fenómeno social en el país cafetero tuvo sus indicios desde 1988, pero su mayor auge se presentó entre el 2006 y el 2009, de la mano de un programa de incentivos a los integrantes del Ejército Nacional que demostraran resultados favorables contra la subversión detallado en el Decreto 029 de 2005 del entonces Ministerio de Defensa del Gobierno del expresidente, exsenador y ex presidiario Álvaro Uribe Vélez o “El Matarife”, como popularmente se le ha denominado en Colombia.

Bajo la política de Seguridad Democrática, programa de Leer más

Discriminación lingüística laboral o la manera correcta de hablar en el trabajo

La manifestación del hablismo en México

 

Por Juan Bollas Jiménez* y Francisco Octavio Valadez Tapia**

En los Estados Unidos Mexicanos, aparte de las formas recurrentes de discriminación, léase la discriminación motivada por origen étnico o nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales y el estado civil —éstas son las formas que específicamente se señalan en el Artículo 1o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, las cuales prohíbe dicho ordenamiento jurídico en el país—, existe otra profundamente arraigada y poco visibilizada: la penalización por el acento o manera de hablar, forma de discriminación que se conoce como accentism en inglés y que se traduce al español como hablismo, la cual, quienes aquí escribimos sostenemos que se manifiesta en muchos espacios de trabajo —entre otros lugares—, inclusive antes de la contratación del personal, como se aprecia en el siguiente testimonio de la argentina Paulina Correa, ingeniera en sistemas, quien contó cómo enfrentó una situación de este tipo en México:

“Acudí a una entrevista de trabajo para llevar un proyecto de redes sociales. Luego de dos reuniones con recursos humanos, llegó la tercera con quien sería mi jefe, y además de preguntarme sobre mi experiencia laboral, se entretuvo en saber cuánto tiempo tenía en México y qué me parecía el país; qué me gustaba o desagradaba. ¿Increíble, no?” (…) Tras un par de semanas, Paulina no recibió ninguna llamada referente al puesto. Ella investigó con una conocida en la empresa si la vacante había sido cubierta. “Me quedé frustrada cuando me dijo que su jefe era un poco especial con la ‘nacionalidad’, y al parecer yo no iba a entender a los clientes mexicanos. También argumentó que mi acento aún era muy marcado para tener tanto tiempo en el país. Me frustró”, dice (Vargas Hernández, 2012: revista en línea).[1]

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El racismo que impera en la sociedad mexicana y en sus productos mediáticos

Por Giselle Arlette Velasco Matías[1]

México es un país multicultural, en el que, de forma histórica, se ha estigmatizado, estereotipado e incluso homogenizado la diversidad cultural. Al ser los medios de comunicación parte importante de la cotidianidad mexicana, es fundamental conocer cómo estos representan a los grupos indígenas y afrodescendientes que habitan en el territorio nacional.

Para comenzar, es necesario tener presente que los estereotipos son el pilar de los prejuicios, los cuales hacen referencia a la serie de ideas o actitudes previamente concebidas que una persona tiene sobre otra (Giddens, 2014). Por lo general, se aplican sobre grupos minoritarios y, con frecuencia, dan lugar a la discriminación y al racismo.

En México, la justificación de la presencia de razas superiores e inferiores data aproximadamente desde el siglo XIII (Serrano, 2019). No obstante, en pleno siglo XXI, las concepciones racistas continúan en nuestra sociedad. Esto se puede ejemplificar con el uso de las frases: “trabaja como negro para vivir como blanco” o “cásate con un güero para mejorar la raza”, por mencionar algunas.

Dichas oraciones de uso común en la vida de los mexicanos Leer más

En la horda es imposible una normalidad democrática

Por Francisco Tomás González Cabañas

A diferencia de la tribu, y en una resignificación de pueblo, masas o ciudadanía, tal como lo definió Paco Vidarte en su vida y obra, la horda es sin duda el ámbito en donde los sujetos nos hemos privado de los alcances de ser algo que ansíe o pretenda comprender la posibilidad de ir más allá de nuestras propias instintividades, a las que en algún momento las herimos de muerte.

La democracia no existe por esto mismo. No puede haber sujeto que desee algo más que el deseo mismo, muchas veces inconexo como inexpresado. Es imposible que alguno de los existentes podamos sostener en continúo una idea general a la que alguna vez no traicionemos o la que no perforemos mediante la naturaleza ambigua de nuestras dudas y contradicciones que nos impulsan al mar o la corriente, en donde quedamos a expensas de esas fuerzas que nos exceden. En este imposible, surge la prometedora insensatez de la representación. El fantasma constituido de la representatividad opera como expectativa y se imprime en el registro simbólico cómo la ley del padre en su función, como la ley a secas, deviniendo el poder en un registro de lo jurídico, normativo y normal.

El deseo suspendido, posibilita la sensación de la transgresión, dentro de las reglas de la horda, Leer más

Lawfare, guerra híbrida y golpes de Estado blandos

Por Eduardo López Velasco[1]

El 15 de noviembre del 2019, compartí una reflexión en el Correo Ilustrado del Periódico La Jornada[2], en donde la mayoría de los comentarios iban encaminados a mostrar apoyo a Evo Morales, quien había sufrido un golpe de Estado en Bolivia. Mi reflexión giraba en torno a la importancia de que el gobierno mexicano, encabezado por Andrés Manuel López Obrador (AMLO), prestara atención a esta nueva modalidad de golpes de Estado suaves o blandos que se han desarrollado principalmente en América Latina.  

El caso antes mencionado es claro ejemplo de cómo la política ha generado nuevos mecanismos para derrocar a los gobiernos que no son bien vistos por los Estados Unidos, quien apoyado por la burguesía nacional, juntos emprendieron estos nuevos mecanismos que poseen una tendencia a dejar atrás los golpes de Estado militares o por vía violenta, por lo que ahora se realizan por medio del aparato judicial de los diferentes países. Así pues, considero que existen elementos claros para que AMLO tome en cuenta, ya que hay elementos en México que se han utilizado en Latinoamérica.

Un buen punto de arranque sería ir definiendo qué Leer más

El pueblo quiere saber

Imagen: Mesa No a las Represas

Medio ambiente, desigualdad social y democracia

 

Por Lino Armando López Torres[1]

Advertencia al lector: es este un texto que por todos los lados se derrama.
Es como una manguera pinchada en donde el agua llega al extremo sin fuerzas.
 

Introducción

Haré algunas breves alusiones, a modo de disparador, sobre la vinculación del ambiente y la sociedad. Puntualmente, escribiré sobre la desigualdad social como consecuencia de un hecho concreto como el extractivismo y los inconvenientes que se presentan a la hora de buscar soluciones a esta problemática. Escribiré también sobre la importancia del Derecho como una herramienta de sentido común ante el desconocimiento y la diversidad de significatividades presentadas en el plano cultural sobre determinadas terminologías; del Derecho ambiental como una rama del Derecho que se concentra y toma carrera bajo el postulado (contradictorio en sí) del desarrollo sostenible. Por último, escribiré sobre la importancia de la instauración de una democracia deliberativa sobre temas ambientales que permita, a través de nuevos canales instituciones, debates y decisiones ciudadanas. Así, llegaremos a la conclusión, por medio de algunos ejemplos (a modo de unir el principio y el fin de este trabajo), que queda cifrada en la premisa: “a más extractivismo menos democracia”, y viceversa; mostrando que ésta, además de ser una problemática social y ambiental, también es política.

 I. Extractivismo

Los Estados de América Latina en general, y la Argentina en particular, siempre o casi siempre, se han caracterizado por incrementar sus ingresos económicos a costa de la explotación y exportación de sus recursos naturales[2]. Así, históricamente el proceso de nacionalización latinoamericano se vio inmerso en un contexto expansivo del comercio mundial y de la disponibilidad e internalización del flujo de capitales financieros. Esto llevó a que la regiónLeer más

Crisis Migratoria en Tarapacá

La violencia segregadora del ser contra la alteridad

Por Hillary Alvarado Medina[1]

Actualmente, la región de Tarapacá de Chile es destacada en los medios de comunicación a nivel nacional e internacional por la denominada “crisis migratoria”, sin embargo, ésta en realidad es una crisis humanitaria. Para contextualizar la situación, sobre todo a principios del 2020 una gran cantidad de migrantes ingresó a Chile por pasos irregulares desde la comuna de Colchane debido a crisis económicas y políticas profundizadas por la pandemia en diversos países de América Latina, así, particularmente en febrero del 2021 destacó la masiva llegada de 4752 venezolanos que entraron por pasos no habilitados (SJM, s.f).

Lo anterior ha generado sentimientos de desconfianza, temor y rechazo ante la llegada de personas de diversos países, todo lo cual, ha devenido en una profunda violencia que se expresó con vehemencia en la “Marcha contra la Inmigración Masiva” el 25 de septiembre del 2021 en la ciudad de Iquique, la cual culminó con la actuación de una turba que quemó las carpas y diversas pertenencias de familias de migrantes venezolanos que se habían instalado en la avenida Aeropuerto con Las Rosas, mostrando la peor cara de los iquiqueños y en definitiva, de los proclamados por sí mismos como “chilenos”. Este acontecimiento tuvo tal magnitud que incluso fue repudiado aLeer más

Vox populi… ¿Vox dei? Sobre el manejo político de la fe

Por Carlos E. de Tavira[*]

El uso de la razón práctica, como diversas tradiciones filosóficas han esgrimido, tiene por dificultad esclarecer la vinculación y la diferenciación entre la política, el derecho, la moral y la religión. Tenemos, por ejemplo, el proyecto de secularización, propio de la modernidad política, que en su despliegue histórico pretendió fijar una taxativa división entre lo público y lo privado, purificando al Estado y al derecho de toda determinación subjetiva y religiosa. Lo que en México se expresó mediante la promulgación de las Leyes de Reforma no fue la fortuita realización de la genialidad de Juárez, Iglesias o Lerdo; fue, más bien, el resultado civilizatorio de una voluntad general deseosa de fundarse a partir de la idea de ciudadanía. Vale señalar, antes de retomar un paso fluido, que ello ─la secularización de la política y del derecho─ de ninguna manera sugiere la eliminación o censura del credo religioso, sino que se dispone a darle rienda suelta a las libertades de pensamiento y de profesión de fe sin el yugo de una hegemonía teocrática, de modo tal que la agencia religiosa dependa de cada individuo y comunidad, sin sobreponer una a las otras.

La fundamentación secular de lo político, a grandes rasgos, propone que cada ciudadano y ciudadana es libre e igual al resto, y que el disfrute de sus derechos individuales y sociales sólo es posible mediante el respeto de los derechos ajenos. Nos recuerda poco a la famosa leyenda que yace bajo toda imagen de Juárez, ¿no es cierto?

Ahora bien, la pregunta que consecuentemente nos aborda refiere a lo siguiente: si lasLeer más

¿La política es racional o pasional?

Por Mauricio Torres Peña[1]

Hace unos días escuché la anécdota de un periodista sobre la entrevista que realizó a un diputado, el cual utilizó gran parte del tiempo criticando y difamando a un partido político, durante el corte, el periodista comentó que representantes del partido reprochado se aproximaron a las oficinas de la emisora radial para recriminar la insolencia del diputado, este encuentro terminó en el intercambio de golpes y algunos improperios personales, todo por la deslegitimación verbal a un partido político.

Pero, ¿por qué un asunto de naturaleza política puede llegar a una reyerta?, ¿por qué se pelean? Para responderlo, como propuesta desde la ciencia, debemos analizar la naturaleza intrínseca del humano en cuanto a su conducta. Hay que partir de que todos disponemos de un sistema límbico en las estructuras subcorticales del cerebro, que se encarga del procesamiento anímico, una parte de ella, la amígdala, que se encarga de regular las emociones, se activa cuando percibe una amenaza en su entorno para que adoptemos un mecanismo de defensa. Para ello se comunica con el hipotálamo con el fin de inducir a otros órganos la liberación de adrenalina, norepinefrina y cortisol (hormona del estrés) para predisponer orgánicamente nuestro cuerpo a un accionar defensivo, al ataque o a la huida. Las hormonas mencionadas aumentan la frecuencia cardiaca, aumentan el azúcar en la sangre para que los músculos dispongan de ella en caso de pelear o escapar, sudamos y nos ponemos en estado de alerta.

Este espectro fisiológico es el producto de una herencia de los mamíferos inferiores que lo usan para maximizar su supervivencia cuando son amenazados. En los humanos, este mecanismo es muy útil Leer más

Las mercancías consumen mercancías

Por Osiris García Díaz[1]

Mucho se habla de la nueva normalidad sin darnos cuenta que ya estamos en ella. Después de que por un año el mundo se parara, ahora sigue su curso, pero con nuevas alternativas, como la llamada sana distancia y el uso de cubre bocas; esta situación se ha convertido en “la supervivencia del más apto”, dado que muchos llevan tiempo luchando con otras enfermedades, como cáncer, obesidad, diabetes, etc, es decir, si a todo lo demás le sumamos el COVID, tenemos complicaciones severas para las personas que porten estas enfermedades.

Así pues, con la llegada de la actual pandemia, que nos obligó al confinamiento ante los riesgos en la salud, surgieron diversas transformaciones en nuestro llamado sistema social, debido a que las plataformas digitales han llegado a llenar el vacío que tenemos por no estar en interacción física con otros individuos. En consecuencia, estas plataformas, por medio de intereses a fines, nos han reconfortado, dándonos un grupo en el que nos aceptan por los gustos que tenemos, generando así contenidos que nos ayuden a tener más seguidores o likes.

De este modo, las plataformas digitales (Facebook, Instragram, tik tok, youtube, etc) han pasado de ser un medio de entretenimiento a ser un medio comercial, ya que, por medio de algoritmos,Leer más