Los demonios del DESABASTO ANTIRRETROVIRAL

Por Diego Medina

 

La noticia no parece nueva, si googleamos podemos ver que esto está sucediendo en: Tamaulipas, Estado de México, Veracruz, Hidalgo, etc., tan sólo de finales de 2025 a la fecha. La noticia parece ya no tener impacto en quien no lo vive: pero el gobierno está jugando con la vida de seres humanos. La noticia empieza a normalizarse por ser cosa de todos los días, no hay responsables.

            Ahora me tocó a mí vivir esto en primera persona, este viernes 13 (mala estrella) de marzo del 2026 acudí al Hospital General de Zona Núm. 48 para resurtir mis recetas, como lo hago desde hace dos años, cada tres meses. En esta ocasión nos entregaron un formato para entregarlo a las farmacias en el cual se pide que surtan nuestro retroviral por al menos 12 meses. Burocracias. En la sala de espera somos aproximadamente 15 personas, todas despachadas con sus recetas y sus formatos. Vamos en bola, pero no juntos (todos queremos regresar a nuestras vidas) a la farmacia, la cual está en un sótano lleno de equipo para diálisis. Son las 14:00 h, cambio de turno, los jóvenes que despachan los medicamentos advierten la turba de amanerados que, como cada viernes, hace fila para surtirse de Biktarvy, entonces uno de ellos vocea: “NO HAY BIKTARVY, LLAMEN POR TELÉFONO EL MIÉRCOLES PARA VER SI YA LLEGÓ”, los pares se retiran en desbandada.

            Me quedo parado frente a la ventanilla, el joven que atiende me pregunta si necesito algo más. “NO, GRACIAS” le respondo mecánicamente. Trato de asimilar lo que ha pasado. El desabasto ha llegado por fin a mi puerta, nunca me había pasado esto, de hecho, yo mismo había compartido algunas pastillas con amigos que habían vivido esto, pero nunca me había pasado a mí. Sigo en shock, ¿ES NETA, WEY? Me pregunto retóricamente para mis adentros.

            Procuro tomarme la pastilla religiosamente a la misma hora, todos los días. Excepto los días que sé que tomaré una o dos copas de vino o cuando el cansancio de la jornada laboral y escolar hacen que me gane el sueño y pase la noche sin tomarme la pastilla. Es ocasional, trato de subsanar el error con una estrategia de alarmas en el teléfono, pero siempre he sido algo desordenado. Esto es un ejercicio de honestidad, tampoco quiero decir que pase muy seguido, pero a veces pasa. Regreso a casa pensando en todo lo que quisiera decirle a Sheinbaum y a Andrés Manuel sobre su sistema de salud mejor que el de Dinamarca.

            Es cierto, a veces uno pone en riesgo su salud, pero eso no le da derecho al estado de jugar con nuestras vidas. Ellos NO TIENEN EL DERECHO DE DEJARNOS SIN MEDICAMENTO.Leer más

En defensa de Alaín Pinzón

 

Este lunes 28 de abril se hizo de conocimiento público que la Secretaría de Salud había interpuesto una demanda penal contra Alaín Pinzón por destrucción de propiedad pública. Esta noticia nos hiere a quienes conocemos el trabajo de Alaín y hemos sufrido violencia médica en el sector público, así como a quienes han vivido el desabasto en carne propia. Me parece exagerado denunciar penalmente a un activista cuyo trabajo es proporcionar medicamentos a quienes no tienen acceso a este, ya sea por cambiarse de estado, por su condición migrante o por mera burocracia.

 

Se le acusa de destrucción de propiedad pública, ciertamente las manifestaciones de los colectivos VIH han sido históricamente manifestaciones de acción directa e iconoclastia. Lo que nunca aceptarán las instituciones es que ellos juegan con nuestras vidas, pues al haber desabasto corremos el riesgo de generar resistencia a los medicamentos, a ser víctimas de enfermedades oportunistas por la progresión del VIH e incluso a la muerte. Pero nadie se hace responsable de esa violencia institucional, nadie en el gobierno aceptará la incompetencia dentro del sistema de salud, porque sería aceptar que nos están matando.

 

En cambio, la Secretaría de Salud, a través de Triana Ivette Sánchez Lara ha promovido una acción penal en contra de Alaín por destrucción a la propiedad pública. Esto no es sólo desproporcionado, sino que es un mensaje político contra los activismos, en general, del VIH, en particular, y como tal no podemos guarLeer más

La memoria | Ensayo

Por Chinantu Yunuen Aviles Desales.

“La memoria es una casa donde cabemos todos”
Liliana Bodoc

¿Realmente deseo pasar por esto sola? Este es uno de los grandes cuestionamientos que me han hecho, recuerdo todo como si fuera ayer, caminaba al lado de una carretera muy transitada, el sol brillaba fuerte, seco como es el clima en esta ciudad, parecía que el tiempo se detenía, las lágrimas brotaban solas de mis ojos como ríos que siguen su curso y que no hay manera de detener. Así es la naturaleza, ¿cómo le pides al agua que deje de fluir? Quería dejar de sentir en ese instante lo que esto me causaba, estaba a pocas calles de llegar a mi trabajo y aunque los pasos no me llevaban a ningún lugar, sabía que tenía el tiempo limitado para volver, no quería que nadie notara que “algo me pasaba”, no soy una mujer que da muchas explicaciones y que le guste ser consolada, o sí, pero no por cualquiera, las palmadas en la espalda siempre me han parecido incómodas, así que las evitaba. Debo admitir que con el tiempo ya no me importa si me ven llorar porque he comprendido que la fortaleza proviene de otros lugares, sin embargo, cuando esto ocurre, nadie se atreve a calmarme, al contrario, las personas se asustan y no saben qué hacer, solo se alejan y me dejan vivirlo o me acompañan en silencio.

Cuando sonó mi celular y acepté la llamada, dejé caer el cuerpo en los asientos de metal de una parada de camión más vacía que yo misma, vi el número en la pantalla, era mi amiga Paty, una mujer que siempre está presente aunque nunca la veo, ella me sostuvo a través de la bocina, fue la primera persona a la que le conté lo que me ocurría y entonces lanzó la pregunta; ni siquiera yo sabía si debía estar sola o acompañada, incluso sentí un tono de regaño o de sacudida para despertar de un mal sueño y de alguna manera la respuesta era un sí y no que iba y venía.

Incluso, durante semanas lloré sin la más mínima raLeer más

“La Ballena” (2022): un análisis teórico-clínico

Por Aldo Saúl Uribe Nuñez[1]

 

Introducción

El objetivo de este artículo es hacer un análisis de la película “La Ballena” dirigida por Darren Aronofsky y protagonizada por Brendan Fraser (Charlie) desde la teoría clínica, rescatando las características del padecimiento del personaje principal (Charlie), los factores que influyeron en su detonación, el significado que éste tiene en su vida, la forma en la que se relaciona-vincula con su familia y las repercusiones de sus relaciones intersubjetivas y transubjetivas en la exacerbación de su problemática clínica.

Así, este trabajo no representa un resumen de la trama de la obra, sino un análisis desde la perspectiva psicoanalítica y psicológica. A través de él se busca pensar a Charlie como un paciente y a su familia, amigos y contexto personal como elementos que inciden significativamente en su manifestación psicosomática. Para hacerlo, se hace uso de la teoría sobre la obesidad desde el psicoanálisis y otras disciplinas como la psicología, la medicina o la sociología.

A modo de conclusión se discute las consecuencias de la obesidad en la vida de Charlie y cómo sus dificultades emocionales lo llevaron a desarrollar este problema que repercutió en su calidad de vida, dinámica familiar y salud física y mental. Finalmente, se menciona que tanto para el paciente como para su familia, es necesario implementar un enfoque integral y transdisciplinario que permita enriquecer la intervención clínica y el trabajo teórico y psicoanalítico con los pacientes.

 

¿Qué pasa con Charlie?

Charlie es una persona que en los últimos años ha padecido obesidad mórbLeer más

La investigación evaluativa aplicada a proyectos sociales: un método de investigación en las ciencias sociales

Por Aldo Saúl Uribe Nuñez[1]

Cualquier ciencia social, al consolidarse como una ciencia que se rige a través de reglas, métodos, herramientas y leyes, busca constantemente desarrollarse y extenderse dentro del marco positivista de la ciencia. En toda ciencia existen formas de comprobar y medir aquello que se hace, formas características que se definen a partir del campo de estudio y época histórico-social.

La necesidad de proponer formas viables y alcanzables para medir el trabajo realizado en las distintas áreas del conocimiento no se concibe como algo nuevo, sino como un proceso sociohistórico que ha buscado validar ciertos datos, conocimientos o teorías. Este proceso se ha caracterizado por mediciones, pruebas, ensayos y errores que, de forma significativa, ayudaron a que todo campo científico se forjara.

Específicamente y tomando como ejemplo a la psicología social, esta ciencia social ha surgido gracias a métodos evaluativos que buscan validar sus presupuestos y metodologías, desde los trabajos de Gustave Le bon hasta los estudios de Kurt Lewin, por mencionar algunos. La investigación evaluativa es un área de vital importancia dentro de las ciencias sociales, un proceso que ayuda a desarrollar estas ciencias y proporciona herramientas valiosas para realizar investigaciones sociales.

Ahora bien, ¿cómo podríamos definir la investigación evaluativa? García (1994) define la investigación evaluativaLeer más

Los sentimientos que se esconden en las personas con obesidad

Por Liliana Reyes Grande

Las causas de la obesidad rara vez están limitadas a nuestra genética, a comer en exceso o a un estilo de vida sedentario. Lo que hacemos y no hacemos a menudo se deriva de cómo pensamos y nos sentimos, y esto impacta en nuestra salud. 

La tristeza, la ansiedad o el estrés pueden desencadenar una serie de malos hábitos, como comer más de lo habitual, prolongar los periodos de ayuno provocando atracones de comida, o bien, imposibilidad de llevar una vida activa. Por lo que se vuelve necesario subrayar que de no tomar acciones para enfrentar estas emociones, éstas pueden ocasionar problemas a largo plazo.

Un estudio publicado en la revista Appetite en 2013 denomina la ‹‹Ingesta Emocional›› como un factor que caracteriza cuando la persona come al tratar de suprimir o atenuar emociones negativas como la ira, el miedo, el aburrimiento, la tristeza y la soledad, así como eventos relacionados con las pérdidas o cambios de manera repentina, como la pérdida de un amigo cercano o de un miembro de la familia; una ruptura amorosa, perder el trabajo o enfrentar un problema médico serio.

Frente a una ‹‹Ingesta Emocional››, es importante señalar que la obesidad suele ser un factor causal de enfermedades como el síndrome metabólico, enfermedad cardiovascular, cáncer, daño hepático, trastornos endocrinológicos y en la fertilidad, enfermedades respiratorias, artropatías, entre otras, lo cual merma la calidad de vida e incrementa la mortalidad en países que habían alcanzado su tope de salubridad. Además, tiene un creciente coste económico que se estima ocupa el 10% del gasto sanitario global, de acuerdo con datos publicados entre 2014 y 2015.

Sin embargo, para atender de manera integral la obesidad, así como hay que tomar en cuenta sus causas en el plano emocional, es necesario considerar sus efectos en este mismo plano. Por ello, un aspecto de suma importancia al abordar los efectos emocionales en la obesidad es la estigmatización social que favorece la baja autoestima, la falta de habilidades sociales, la visión distorsionada del cuerpo, pensamientos suicidas y el autocastigo, lo cual distorsiona negativamente la percepción de bienestar.

Al respecto, en el estudio titulado Aspectos Psicológicos de la Obesidad los autores mencionan que las personas con sobrepeso viven hoy en una sociedad “obeso-fóbica” que estigmatiza al obeso. Esto acarrea consecuencias en sus relaciones interpersonales, menos posibilidades de acceso a los mejores empleos, los hacen sentir culpables, avergonzados, inadecuados y criticados por su fracaso. Dicha estigmatización ocurre en lo ámbitos sociales más cercanos al pasiente, es decir, en los espacios familiares, por los compañeros de trabajo y los profesionales de la salud, logrando conducir al obeso al desarrollo de nuevas patologías psiquiátricas, entre las que destacan la depresión, la ansiedad, la angustia y hasta el trastorno alimentario compulsivo.

El conjunto de emociones inmersas en los comportamientos que se vinculan con la sobrealimentación se presenta en combinaciones complejas y son diferentes para cada persona; expertos aseguran que es tan elevado el número de variables que influyen en una persona, y en concreto en que un determinado ser humano padezca de obesidad, que bien se puede decir que existen tantos casos de obesidad como obesos. Es decir, que la explicación, y el abordaje de un caso de obesidad nunca es exactamente igual a la explicación y abordaje de otro. De ello se desprende la necesidad del trabajo interdisciplinario para atender cada uno de los detalles que inciden en esta problemática.

Es importante comprender que las personas que viven con obesidad o sobrepeso viven con sentimientos de desvalorización cotidianos, gracias a la presión que es ejercida bajo los estereotipos de belleza actuales, por lo que el diagnóstico y tratamiento psicoemocional cambia de sujeto a sujeto, de acuerdo a su historia personal y en combinación con los conflictos generados por un medio social hostil. 

De acuerdo con el estudio A Parent’s Guide to Childhood Obesity: A Road Map to Health, los criterios de éxito terapéutico deben contemplar no sólo la reducción de peso como producto final, sino como un proceso continuo con resultados positivos en la calidad de vida, estilo de vida menos sedentario, integrando activamente el ejercicio, una mayor aceptación de su imagen corporal y un cambio de hábitos de alimentación, junto con una conciencia de la enfermedad que conduzca a una evitación de las recaídas, tan frecuentes en este proceso, pero que no significan obligatoriamente un fracaso absoluto del tratamiento

No obstante, es importante recordar que estos problemas psicológicos, pueden o no estar presentes en el padecimiento de obesidad y que no son características de la enfermedad, además de que no suelen funcionar de forma aislada, sino en combinación con otros matices distintos en cada persona concreta.

 

Bibliografía consultada

Tamayo, D. y Restrepo, M. (2014). Aspectos psicológicos de la obesidad en adultos. Revista de Psicología Universidad de Antioquia, 6(1), 91-112.

El desgaste emocional de la obesidad. 2018. A Parent’s Guide to Childhood Obesity: A Road Map to Health (Copyright © 2006 American Academy of Pediatrics). Consultado el 23 de septiembre de 2021. Disponible en https://www.healthychildren.org/Spanish/health-issues/conditions/obesity/Paginas/The-Emotional-Toll-of-Obesity.aspx

Salud mental/corporal: La obesidad. 2010. American Psychological Association. Consultado el 23 de septiembre de 2021. Disponible en https://www.apa.org/topics/obesity/obesidad

Emociones que se esconden tras el sobrepeso y la obesidad. 2017.EFE salud. Consultado el 23 de septiembre de 2021. Disponible en https://www.efesalud.com/emociones-sobrepeso-obesidad/

Quintero, Javier, Félix Alcántara, Miriam P., Banzo-Arguis, Cristina, Martínez de Velasco Soriano, Raquel, Barbudo, Eduardo, Silveria, Belen, & Pérez-Templado Ladrón de Guevara, Josefa. (2016). Psicopatología en el paciente con obesidad. Salud mental, 39(3), 123-130. 

Silvestri, E., & Stavile, A. (2005). Aspectos Psicológicos de la obesidad: Importancia de su identificación y abordaje dentro de un enfoque interdisciplinario. Posgrado en Obesidad a Distancia. Córdova, Esp.: Universidad Favaloro.

 

 

Esteatohepatitis no alcohólica-EHNA, una enfermedad silenciosa

Por Liliana Reyes Grande

La Esteatohepatitis no alcohólica o EHNA es una enfermedad en la que se acumula grasa en el hígado, genera inflamación y lesión de las células hepáticas, sin embargo, este padecimiento produce pocos o ningún síntoma. Se asocia con algunos problemas médicos, incluyendo el síndrome metabólico, la diabetes tipo 2 y la obesidad que es considerada una epidemia mundial.

Se estima que entre 5 y 12 % de la población adulta padece Esteatohepatitis No Alcohólica, por lo que en 2018 se estableció el 12 de junio como el día internacional de la Esteatohepatitis no alcohólica o NASH, por sus siglas en inglés, para aumentar la visibilidad y la urgencia en torno a la enfermedad del hígado graso.

Si bien la pandemia de COVID-19 ha limitado los esfuerzos a nivel mundial para enfocar otras enfermedades, es importante crear conciencia desde nuestras trincheras creando y promoviendo Leer más

Sobrepeso y obesidad, señalando al culpable equivocado

Imagen: Hospital Ruber Internacional – Archivo

Por Liliana Reyes Grande

Vivir con sobre peso u obesidad es señalado como un problema que parte de las malas decisiones y descuido individual, sin embargo, la persona es, en última instancia, responsable de su estilo de vida ya que las prácticas alimentarias dependen de factores micro y macro estructurales, por ejemplo: salarios mínimos insuficientes, elevación en costos de la canasta básica, condiciones laborales precarias, desintegración familiar y falla en la respuesta del sistema de salud. Lo que plantea la pregunta de ¿hasta qué punto la problematización de la obesidad como enfermedad está contribuyendo a estigmatizar a las personas obesas?

 La prevalencia de obesidad se ha incrementado a nivel mundial en las últimas tres décadas al afectar a uno de cada tres adultos. De acuerdo con el Estudio de Carga Global de la Enfermedad (Global Burden of Disease Study), en el año 2015 10.8% de todas las muertes en el mundo se atribuyeron a exceso de peso, y en el año 2016 esta cifra incrementó a 12.3%.

En México,  se identificó la obesidad a nivel nacional como una epidemia desde hace dos décadas. De acuerdo conLeer más