Por Laura V., Jaazia, Victoria, Cristy, Valeri, Margot, Paloma, Gloria, Almario, Nat y Ximena
I
Hay que aprender a escribir
con el corazón roto
hay que aprender a vivir
con el corazón roto.
Mirando de frente las cosas diminutas.
Con la ausencia del ser querido, deseado,
sobrevivir al deseo imposible, distante.
También hay que aprender a desear,
a querer
y a escribir en medio de la laguna podrida,
de la guerra,
en medio del fin.
Hay que aprender, tanto hay que aprender, todo hay que aprender.
hay que recordar, tanto hay que recordar, todo hay que recordar.
Y sin embargo, no obstante…
déjame…
pensar un poquito en el amor que no fue, en la utopía de la revolución,
regálame…
una chispa que me encienda la sonrisa de vez en cuando.
déjame…
soñar, palpar, añorar
Sueño con unos ojos negros
abiertos y brillantes como el sol,
el fulgor de la mirada encendida
que me dice “aquí estoy, aliméntame”.
Palpar tu mano y viajar.
Eres y serás
Añoro tu presencia,
mi lugar en el mundo
Enmarcado por tu andar.
Mi pasado,
mi presente y mi futuro.
Mi razón para
Soñar, palpar, añorar.
que la fiesta no termine, porque si no es contigo será con otras,
las otras.
II
Allí, entonces,
con una palabra
destruyo tu simulacro
viril,“revolucionario”:
Clítoris
Clítoris
Clítoris
Clítoris
Clítoris
No lancé ni una bala.
Tan solo una palabra.
Tu lugar de las ideas
es gesto genocida;
te importa tan poco el mínimo gesto de vida
que al mundo entero masacras rompes quiebras.
Dejas rastro del siniestro y lo niegas,
como si nadie fuera a enterarse
sobre en qué monte de huesos
fundas todas tus victorias.
¿Que piensas y luego existes?
Yo sientipienso y SOY:
R E V O L U C I O N A R I A.
Si te dejo escurriendo el ego,
es lo único que entre tú y yo
va a correrse
porque yo sé reconocer mi deseo,
atino a mirar tu cuerpo
y no le temo a palparlo con manos
lengua
uñas.
No sabes construirlo
se carcome el tiempo
y mi deseo lo moldeo a solas.
No demando tu amor ni tu atención
soy mÍa
muy mía.
Si vienes a llenar mi cabeza de palabras
no diré nada
no porque no me importes
pero acá que cada quién cargue
con su vida,
yo me hago cargo de mi deseo
lo sé es muy mÍo no lo comparto
lo abrazo nos llenamos.
No pienso compartirlo
ha sido doloroso encontrarnos reconocernos.
Me erijo Mujer pensante,
conocedora de mi cuerpa
de sus sensaciones y apetitos
razón, pasión,
voluptuosidad, deseo,
ternura y violencia,
sin temor a escribir y nombrar
los territorios prohibidos.
Mujer en un silencio calmo
y en un grito de placer.
No vírgenes,
no complacientes con otros.
Reconocer el valor del cuerpo
y nombrar a la entrepierna con alegría
es nuestro arte
la victoria de la poesía
de la venganza de la carne.
Vulvas parlantes, cuerpos que vibran
y voces que convocan a las hermanas del alba
a soltar la obligación de ser desde el sufrimiento.
Apoderarse de la palabra
y reconocerla nuestra hermana.
El gozo de una “aaaaaaaah”
que se prolonga
sonido gozoso, no performático,
del ser mujer.
Escupiendo los decires de nosotras.
Escribiendo nuestros propios textos.
Quitando los pies que aplastan,
que nos empequeñecen
porque nos temen.
Libres para elegir,
libres para sentir
y libres para pensar.
III
Alguien nos robó el fuego.
Fue en nuestra estufa en donde comenzó.
Maestras de la fricción chispeante.
Fuertes, suaves y deseantes
encontramos los sabores.
Antes nos quisieron
fuimos territorio del deseo
juego
conquista
luego nos escondieron en una cocina
a lavar y criar
nos apagaron en demandas
y nos llamaron madresLeer más











