Paradojas del presidencialismo

El caso argentino

Por Jorge Yáñez Lagos[1]

 

Antecedentes sobre las paradojas de un concepto

Las críticas al presidencialismo en América Latina no son nuevas. Hace tres décadas atrás, la visión de Juan Linz se centraba en un supuesto irremediable quiebre democrático que esperaba a los países con sistemas presidenciales. En cambio, actualmente los supuestos apuntan a problemas de diseño, que generan bloqueos, rigideces, conflictos de gobierno y dificultades para gobernar (Martínez, 2022).

Por otro lado, una de las razones que se han esgrimido para reemplazar el presidencialismo —en el caso chileno— responde a una supuesta concentración del poder en manos del Ejecutivo. Esto es lo que se denomina erróneamente hiperpresidencialismo. Por el contrario, quienes sostienen que el sistema presidencial concentra demasiado poder en el presidente, proponen como alternativas modelos semipresidenciales o parlamentarios (Martínez, 2022). De algún modo, cada país latinoamericano acusa a su sistema de ser un hiperpresidencialismo.

No obstante, en el sistema presidencial el Congreso es autónomo del Ejecutivo, mientras que en el semipresidencialismo el presidente retiene la atribución de disolver el Legislativo, situación que bajo los poderes del sistema presidencial no es posible. De esta forma, en el semipresidencialismo la balanza de poder se inclina hacia el Ejecutivo en desmedro de la asamblea. En el caso del parlamentarismo, la concentración del poder es históricamente conocida, pero por diversas razones no se menciona. Mientas el primer ministro y su gabinete mantengan la confianza del Parlamento, ejercen un poder significativo, lo cual representa una enorme autoridad del Ejecutivo en este sistema (Dodd, 1976 citado en Martínez, 2022).

Esta perspectiva ha mermado la comprensión acerca del funcionamiento de las democracias presidenciales contemporáneas en América Latina. Al contrario de lo planteado en el debate público, “el poder estaría mucho más concentrado en el Ejecutivo en los sistemas parlamentarios y semipresidenciales que en el presidencialismo, modelo que se desea reemplazar precisamente porque supuestamente concentraría mucho poder en el presidente” (Martínez, 2022: 30).

Ahora bien, también se hace necesario aclarar algunos aspectos generales sobre el presidencialismo. En primer lugar, el presidencialismo se caracteriza por la elección popular del presidente de la República, realizando de manera separada la elección de congresistas; ya sea o no en el mismo día. En otras palabras, al momento de votar se entregan al menos dos papeletas: una con los nombres de las personas que quieren llegar al Legislativo y otra con quienes aspiran a la presidencia. De esto se agrega que el presidente es elegido popularmente, siendo independiente del Legislativo. En segundo lugar, en el presidencialismo tanto el presidente como los congresistas son elegidos por un período fijo, que determina la Constitución Política. En tercer lugar, un rasgo distintivo del presidencialismo es que el presidente es, al mismo tiempo, jefe de Estado y jefe de gobierno. En su condición de jefe de Estado, el presidente representa los intereses permanentes de la República a nivel nacional e internacional, mientras que como jefe de gobierno tiene la responsabilidad de conducir políticamente el país (Martínez, 2022).

Por lo tanto, el concepto de presidencialismo se fundamenta tanto en el origen separado del Ejecutivo como en la supervivencia autónoma del presidente y del Legislativo, puesto que ninguno de los dos poderes puede acortar al otro (Mainwaring y Shugart, 2002). De modo que, la mayoría de la literatura que analiza la intensidad de los presidencialismos en América Latina parte de la idea de que las variaciones entre los países se encuentran expresada por la estructura de mutuos controles —check and balance— entre Ejecutivo, Legislativo y Judicial (Basabe-Serrano, 2017).

En todo este escenario, Argentina no se encuentra ajena a esta tendencia. Por lo tanto, el presente artículo aborda los dilemas del presidencialismo ilustrados en el caso argentino. En particular, se plantea indagar en una eventual concentración del poder Ejecutivo o en la existencia de un hiperpresidencialismo.

 

Desarrollo sobre el caso argentino

En Argentina, el proceso constituyente de 1853-60 condujo a la creación de un Estado federal y un Ejecutivo relativamente poderoso como resultado de los intereses provinciales y el líder más probable del futuro gobierno. En aspectos generales, la organización política del Estado, tales como la forma de gobierno presidencial, el modelo de federación centralizada y los poderes de emergencia del ejecutivo, la Constitución estuvo influenciada por las ideas de un liberalismo de carácter conservador. La creación de la nueva República en Argentina tenía como propósito histórico crear una autoridad nacional en un contexto de fragmentación territorial y de conflicto persistente entre fracciones a nivel local (Negretto, 2013).

Por otro lado, una forma de gobierno presidencialista varía en intensidad respecto a variables institucionales, partidistas y aquellas propias del contexto económico y social. En otras palabras, se plantea una tipología de distintos tipos de presidencialismo con dos dimLeer más

Mujeres rompiendo esquemas

 El Colectivo Revuelta Vinyl Club en Lima

 

Por Paloma Rodríguez Sumar[1]

A finales de 2021, tras una pandemia que transformó nuestra sociabilidad y nos sumergió en el encierro, Sandy Pérez decidió profundizar su vínculo con la música. Coleccionista de vinilos desde los 15 años, adquirió su primer mixer, aprendió el oficio de selectora y rápidamente se posicionó en la escena peruana de la postpandemia. Su plataforma en Instagram, La Ruta del Vinilo, evolucionó de ser un espacio de reseñas a un referente de difusión para sus proyectos, consolidándose gracias a su erudición musical y constancia.

A través de las redes sociales, este trabajo captó la atención de Cecilia Yzarra, coleccionista peruana radicada en Brasil desde 2014. Cecilia, quien había pinchado discos en circuitos de Argentina, Brasil, Colombia y México, notó una ausencia notable: a diferencia de otros países de la región, Perú no contaba con un colectivo femenino de vinilos. En la escena local, dominada por espacios como Lima Soul Club o Lima Dub Club, la presencia femenina era casi inexistente, con la excepción de Daniella Franco, parte ahora también del colectivo.

En diciembre de 2022, durante su viaje anual para navidad a Lima, Cecilia contactó a Sandy para formalizar una propuesta: crear el primer colectivo de mujeres en la industria del vinilo en el país. Así nació Revuelta Vinyl Club, cuyo lanzamiento oficial se realizó el 23 de diciembre de 2022 con un conversatorio internacional. El evento contó con la participación de referentes como Mujeres Vinileras (México), Los Rulos Vinyl Club (Colombia) y Pibas Vinileras (Argentina), estableciendo puentes de aprendizaje y sororidad que marcaron el inicio de una nueva era para la cultura del disco en el Perú.

La reunión transfronteriza se estructuró en tres ejes fundamentales que definieron la identidad del colectivo:

Reflexión y debate: Un conversatorio analizó los retos de ser mujer en un entorno tradicionalmente masculino. Cecilia Yzarra destacó el impacto del síndrome de la Leer más

Oriana: los espacios confidentes

Por Sergio E. Cerecedo

 

En últimas fechas, el abordaje temático de los retornos a las casas de infancia, a las anécdotas y secretos familiares no deja de ser productivo aunque sepa a lugar común. Creo que a estas alturas del partido si exploramos las temáticas y narrativas comunes de Latinoamérica, encontraremos, incluso en la gente afincada en Estados Unidos y Canadá, un gusto por las telenovelas, entre ellas por ese subgénero ubicado en haciendas y plantaciones donde abundan las intrigas y los amores que se gritan y reclaman, generalmente rodeados de sobreactuaciones absurdas de las que se burlan canales de youtube como “Telenovelas are hell”.

 

Entre risa y risa, el caso es que este tipo de enfoques en los audiovisuales, alejan mucho a las personas de la importancia de los dramas íntimos que tenemos en común y nos vician la percepción creyendo que todas las historias se abordan igual, es por eso que, cuando se echa un ojo a las narrativas previas al audiovisual y alguien como Fina Torres (Caracas, 1951) logra sincretizar, tenemos una obra íntima, con sello propio y que, si te permites la pausa y la escucha más allá del diálogo, te logra conmover.

 

La carrera de Fina Torres conlleva películas hechas en Francia como Mecánicas Celestes, 1995, su país formativo no solo en cine si no también en diseño y artes , permitiéndole además realizar en Hollywood Las mujeres arriba, 2000. En la trama de sus películas espejea muy a menudo el internacionalismo de su vida y las historias que escuchó, en una mezcolanza con su imaginación y percepción. Es por eso que ahora qLeer más

Postales de Leningrado: collage para los luchadores ausentes

 Por Sergio E. cerecedo

 

En los años 2000 en gran parte de Latinoamérica se abren muchas puertas de libertad creativa y de expresión en cuanto a temas y periodos históricos que antes hubieran estado vetados, inclusive películas inspiradas en hechos reales como El Violín (Francisco Vargas Quevedo, 2005). Como parte de esto “Postales de Leningrado” se ubica como una película inspirada en hechos personales de la directora Mariana Rondón y las personas que conoció. Rondón actualmente se ha consolidado como una directora socialmente comprometida que ha abordado cuestiones como la identidad de género, las tensiones devenidas por la brecha generacional y ha demostrado un particular interés en las infancias y en su visión del mundo.

 

El relato se desarrolla en los años 60, en una familia variopinta y divertida que realiza los preparativos para recibir el año nuevo haciendo un concurso para ver quien cocina mejor e integrando a los más chicos a la cocina y el trabajo doméstico. Aquí se nos cuelan varios hechos, al constatar como espectadores que los familiares presentes son ancianos, niños y mujeres con hijos; nos damos cuenta que los hombres no están, se encuentran en la guerrilla del lado de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), frente muy ligado a las luchas antiimperialistas y por ende, a Cuba y a Rusia. Ese día vemos el arresto de un miembro de la familia que resulta ser el germen de muchas cosas que salen a relucir en la historia familiar. En lo abstracto, vemos como Teo, uno de los niños es marcado profundamente por ver cómo se sacrifica y limpia a un cerdo antes de comerlo, metáfora poderosísima de la exposición de las infancias a los contextos y hechos violentos.

 

La narración, aunque parece costumbrista y convencional, tiene su primera capa de complejidad ya que vemos las vivencias desde Teo, uno de los niños de esta familia, pero sonoramente tenemos la narración de una pequeña que resulta ser su prima y resulta ser atemporal. Teo es mucho más grande y sus períodos de infancia parecen no coincidir mucho y no se nos aclara cómo él le contó a ella lo sucedido o como se enteró. Por él vemos cómo desde la cárcel los familiares apresados tienen un plan para salir y seguir luchando contra el régimen imperante y, paralelo a esto, cómo han vivido en la guerrilla en las montañas, lo cual es mostrado a través de filmaciones que un Estadounidense que los sigue está realizando, donde se nos muestra la necesidad de vivir en el anonimato ante el peligro de caer en la cárcel y ser torturados y desaparecidos.

 

A pesar de tratar temas serios, la película se permite jugar con los recursos con los que cuenta los hechos, especialmente el abordaje desde un aire infantil, pues parecer que nos Leer más

Mural de vida y esperanza

Aníbal Fernando Bonilla

 

En Riobamba, ciudad emblemática para la ecuatorianidad, reposa en su majestuosa Catedral —situada frente al parque Pedro Vicente Maldonado— el Mural de los Pueblos Latinoamericanos (1986). El templo cuyos vestigios datan de la otrora villa en el siglo XVII fue reconstituido, luego del terremoto de 1797, hasta más allá de mediados del XIX, convirtiéndose en valiosa pieza arquitectónica, patrimonial e identitaria.

 

Pero, ¿qué motiva en sí estas líneas? El mural anteriormente mencionado, en donde se revela un bagaje sígnico que transmite el mensaje de equidad. La elección de colores, iconografía, y la disposición simbólica heterogénea en la contextura contribuyen a la resignificación de elementos que van más allá de la representación sensorial simple. Se aprecia la unidad en la diversidad. La riqueza del sincretismo cultural. La multiculturalidad. Las tradiciones y costumbres de nuestros pueblos oprimidos. La estética desbordada en la amplia composición visual. La variada interpretación semántica. La cromática fuerte y vibrante que refleja la manera del ser latinoamericano. La paisajística andina y tutelar. El imponente volcán Chimborazo. Los conflictos humanos. Las contradicciones y asimetrías sociales. La opresión institucional en Argentina en los 70 o en Ecuador eLeer más

Cartografía de un genocidio

Imagen de portada. Fuente: Google Earth. Imágenes satelitales obtenidas mediante la función Imágenes históricas. Captura correspondiente a junio de 2024, que muestran el Hospital Nasser, después de ataques israelíes.

 

Por Indira Ríos

 Para poder escribir poesía que no sea política,

debo escuchar a los pájaros

y, para escuchar a los pájaros,

los aviones de guerra deben estar en silencio.

Marwan Makhoul, poeta palestino

 

Introducción

Este trabajo tiene como objetivo la reflexión y análisis sobre lo que acontece actualmente en Palestina, articulando miradas que combinan la historia, la industria armamentista, la economía y la política; es decir, apuntando elementos estructurales.

Se utiliza la noción de cartografía, entendida como la disciplina que estudia y da como resultado representaciones a través de mapas. En este escrito, el término se amplía y emplea como metáfora analítica para representar procesos históricos, políticos, económicos y sociales. Por ello se recurre al plural cartografías, entendiendo que no existe una única representación, sino múltiples trazos que “visualizan” dinámicas de violencia que están yuxtapuestas y entrelazadas.

A nivel metodológico se realizó una revisión histórica y documental que incluyó fuentes históricas, resoluciones internacionales, informes de organismos y estudios académicos para “construir” dichas cartografías. Además, se incorporaron testimonios recogidos en entrevistas y relatos de personas refugiadas publicados en diarios, para dar cuenta de la experiencia de las personas palestinas a partir de sus voces. También se retomaron estudios previos realizadas con la población palestina que dan cuenta de los impactos de la violencia en su “cotidianidad”.   Asimismo, se utilizaron evidencias visuales obtenidas a través de Google Earth, que muestran la devastación de hospitales y centros educativos, mediante el contraste de imágenes de un mismo lugar en dos momentos distintos, es decir un antes y después.

El escrito se divide en dos partes: en la primera se busca dibujar una cartografía histórica de Palestina y su vinculación con una coyuntura cuyo punto álgido se sitúa a partir de 2023, utilizada para exponer evidencia de un andamiaje económico y armamentista. En la segunda parte, se introduce el término genocidio y se construye un argumento que asume un posicionamiento explícito sobre lo que ocurre en Palestina. Aquí se articulan voces, testimonios y documentaciones que revelan la magnitud de la tragedia, la cual se complementa con estudios y entrevistas a académicos, así como a población palestina. Esta segunda sección cierra con evidencias visuales verificables, a través imágenes obtenidas de Google Earth, que muestran el antes y después de hospitales y centros educativos destruidos.

Por último, el escrito concluye con una reflexión, que articula el extracto general del trabajo y plantea interrogantes frente al escenario actual al que estamos vinculados en el siglo XXI.

 

Temas necesarios: La historia, la procedencia de las armas

Lefebvre señala: “¿Cuántos mapas en sentido descriptivo o geográfico serían precisos para agotar un espacio social, para codificar y descodificar todos sus sentidos y contenidos?” Desde esta pregunta, podría pensarse en una constelación de mapas: uno que señale el despojo de los recursos en cada continente; otro que trace la concentración de la riqueza; uno que delimite las periferias de los continentes; un mapa de la producción y comercio de armas; otro de la desnutrición, de la desigualdad; uno que señale las rutas de las migraciones del mundo. Pero estos, retomando al autor, no serían islas de análisis separadas: están yuxtapuestos, y los espacios sociales representados están atravesados por la historia, las relaciones sociales, económicas y políticas.

En el caso del pueblo palestino, la cartografía histórica es imprescindible. Aquí se planteará solamente grosso modo.

En 1948 tiene lugar la Nakba, la catástrofe que marca un destierro cruel y sistemático, Israel con agenda propia, más que poseer una parte del territorio como lo establecía la resolución de la ONU, busca expoliarlo y dominarlo todo, es así que expulsa a miles de palestinos de sus hogares. El historiador Khalidi (1992) señala que más de 400 aldeas palestinas fueron despobladas y destruidas, descrito por el investigador Abu Sitta como invasión y apropiación[1], que señala que:

la recomendación de la ONU[2] de dividir Palestina en dos Estados anunció un nuevo período de conflicto y sufrimiento en Palestina, que continúa sin final a la vista. El movimiento sionista y sus partidarios reaccionaron al anuncio del Plan de Partición, en 1947, con alegría y baile. Eso marcó otro paso hacia la creación de un Estado Judío en Palestina. Los palestinos declararon una huelga general de tres días el 2 de diciembre de 1947 en oposición al Plan, que consideraban ilegal y otro intento de avance de los intereses occidentales en la región, sin importar el costo que conlleve para la población nativa (p.87).

 

Con la Nakba, más de 750.000 palestinos fueron obligados a desplazarse y pasaron a ser refugiados. Hoy en día, la suma de refugiados de Palestina -mujeres, hombres, niñas y niños- llega a unos 5,9 millones[3]. Entre ellos se encuentran descendientes de los primeros hogares, que han siLeer más

La democracia bajo la mirada de Nayib Bukele y Javier Milei

Por Jorge Yáñez Lagos[1]

 

«Quien salva un lobo, sacrifica a las ovejas» (Javier Milei parafraseando a Nayib Bukele).

 

En el contexto latinoamericano, se suele mencionar una primera ola populista con marcados rasgos antiimperialistas y acentuados en la promoción de la industria local a los gobiernos de Juan Domingo Perón (Argentina), Getúlio Vargas (Brasil), José Velasco Alvarado (Perú) o Lázaro Cárdenas (México). Una segunda ola populista latinoamericana fue asociada en la década de los noventa a Carlos Menem (Argentina), Alberto Fujimori (Perú) o Fernando Collor de Mello (Brasil). Una tercera ola se identificó en los mandatos de Hugo Chávez (Venezuela), Evo Morales (Bolivia), Néstor Kirchner y Cristina Fernández (Argentina), Rafael Correa (Ecuador) y Fernando Lugo (Paraguay), conformando la llamada “ola rosa” del populismo latinoamericano extendida entre 1998 y 2012. Por otro lado, cabe recordar que, en Colombia la “larga crisis” relacionada con la guerrilla redundó en el ascenso de un carismático populista de derecha, Álvaro Uribe, quien gobernó entre 2002 y 2010 (Casullo, 2019).

En tales circunstancias, el populismo se concibe como un discurso, una ideología o una cosmovisión (Mudde y Rovira, 2018). Desde una perspectiva ideacional, Mudde y Rovira (2018) lo sitúan en el contexto de la democracia liberal. Teóricamente, para los autores, el populismo se contrapone esencialmente a la democracia liberal, pero no a la democracia per se o a otro modelo de democracia.

En este sentido, dentro de una eventual e incipiente nueva ola populista latinoamericana, el presente artículo centra su atención en el análisis de dos casos contemporáneos: Nayib Bukele (El Salvador) y Javier Milei (Argentina).

Ahora bien, parte importante de la literatura consiLeer más

El peligro de no soñar juntas o de por qué 300 mil mujeres negras marcharon en Brasilia

Por Ana Hurtado

Para la RMMAD.

Llegamos desde tierras distantes, algunas incluso, cruzando más de un país. Orígenes bien diversos y trópicos que nos atravesaban a todas, sin importar nuestro lugar en el mundo. No podemos escapar de esos trópicos, de esas líneas invisibles que traspasan nuestros cuerpos, nuestros territorios y nuestro presente, que ya es ancestral.

Llegamos para escucharnos, para hablar, para reír, para sostener una imaginación política y reconocer que aspiramos a una vida que sea gentil con nosotras, porque hay cierta mentira en pensar que las cicatrices y los rastros de dolor son los hilos que nos unen. No es cierto. Los hechos atroces nos permiten encontrarnos. Entonces pienso que el dolor es un eufemismo de la utopía que describía Galeano, esa que se mantiene en el horizonte y sirve para seguir andando. La asociación entre dolor y utopía fue resultado de la mezcla entre reflexión y conmoción tras reconocer que, históricamente, las mujeres negras hemos sostenido mundos complejos, enfrentando un despojo constante de posibilidades y aparentemente condicionadas al desgaste, al sufrimiento, a la tristeza y por consecuencia, a la muerte. Y sin embargo seguimos combativas.

Poco más de 300 mil mujeres negras de todo el mundo caminamos juntas el 25 de noviembre del 2025 por la Explanada de los Ministerios en Brasilia, Brasil. Fue una convocatoria global y un acto histórico, cuyo objetivo central fue unir voces para demandar el Buen Vivir y la Reparación Histórica a los efectos colaterales del racismo. A esta caminata le antecedió una jornada intensa de diálogos y actividades planeadas para la sanación y la construcción colectiva. Espacios donde el debate culminaba con risas y fugacidades amorosas, y no de aquellas que idealizan la convivencia y la congelan en un momento irrepetible, no. ErLeer más

Caso Restrepo, una lucha incansable

Aníbal Fernando Bonilla

 

Era el ocho de enero de 1988 cuando el abuso e injusticia operó en los hermanos Restrepo Arismendy, cuando la irracionalidad y la persecución se ensañaron en contra de dos adolescentes. Desde aquella fecha, en el Ecuador, el tema de denuncias sobre atropellos a los derechos humanos tomó otro cariz, más si se trata de enfrentar con valentía a las fuerzas oscuras del poder.

 

Corría el gobierno despótico de León Febres Cordero: época de tortura, represión, encarcelaciones anómalas. Una estructura institucional dedicada a políticas represivas se fue instaurando con asesoramiento externo (confirmada la contratación del israelí Ran Gazit). El antiguo Servicio de Investigación Criminal de Policía era la olla de grillos en donde se preparaban a sicarios “oficiales” para acciones temerarias con el aval gubernamental: época escalofriante en desmedro del derecho elemental a la vida, y con ello, a la libertad de expresión y organización.

 

Varias investigaciones periodísticas y documentales surgieron de estos hechos vergonzantes, como El amor contra el poderLos Restrepo en el laberinto de la impunidad (1996), de Claude Roulet y Dora Quintero, y Caso Restrepo: crimen de Estado (1998), de Mariana Neira. En esta última obra se antepone —con rigurosidad indagatoria— la reflexión sobre la preeminencia de la vida. Santiago y Andrés Restrepo Arismendy desaparecieron sin dejar rastro alguno que permita identificar su paradero. Suceso que conmovió al mundo, que sacudió a los organismos y activistas de derechos humanos, y a la ciudadanía que voluntariamente se incorporó a la cruzada por desentrañar la verdad de esta historia desgarradora. Admiración aparte merecen el sacrificio ofrendado por sus padres Pedro Restrepo Bermúdez y Luz Helena Arismendy Díaz.

 

Diego Cornejo afirmó que “la lucha de los derechos humanos […] en el Ecuador, por la democratización de sus instituciones y de la vida pública, no podrá ser entenLeer más

Carta abierta a la presidenta Claudia Sheinbaum

Por Diego Medina

Yo deseaba un corazón capaz de luchar a través de todo el universo
Simone Weil

 

La capacidad de empatía es infinita, el corazón no tiene límites para extender su mano, su voz y su fraternidad a los oprimidos del mundo, ya sea que hablemos de las madres buscadoras, de los crímenes de odio o del genocidio en Gaza, nuestros corazones dividen el amor para multiplicarlo, porque la empatía, la solidaridad, la sed de justicia y la fraternidad en el fondo son expresiones del amor a la vida.

 

Podemos fingir que lo que sucede en Gaza no nos afecta, que no nos importa, pero en el fondo sabemos que sí, que cada que cae una bomba, que cada que una bala atraviesa la cabeza de un niño huérfano en Palestina, esa bala, esa bomba, también cae en nuestros corazones. No se trata de geopolítica, no se trata de comercio exterior, ni siquiera de modelos políticos, se trata de algo más elemental, la capacidad de empatía.

 

Hoy le escribo a usted, presidenta Claudia Sheinbaum, desde la modestia de mi habitación de alquiler, desde mi modesto corazón, porque cuando se le ha preguntado si romperá relaciones con Israel, usted se ha limitado a seguir fórmulas políticas, a sacar la carta de la no intervención, a jugar el juego dLeer más