Florencia Chaile | Poemas

Florencia Chaile (1993, Comodoro Rivadavia, Argentina). Estudiante de la Tecnicatura Universitaria en Redacción y Corrección de Textos (U.N.P.S.J.B.). Poeta. Fotógrafa. Autora de Poemas de una Bruja (2019, Kuruf), Flujo Negro (2019, Kuruf) y Apología de los Lunares de Sangre (2020, Kuruf).

 

PANTIMEDIAS

 

Entro al Sótano. Y las veo.

Ellas están cerca de las escaleras.

Me repiten que me vaya a la mierda.

¿Cómo puedo irme a la mierda

si ellas van a seguir acá?

 

Me incomoda. Me da ansiedad.

Ellas me siguen. Me conocen.

 

Suben por mis zapatillas.

Me tocan debajo del vestido.

Juegan con mi corpiño

hasta romperlo. Me marcan

el cuello. Me manosean

dejando su saliva en mi piel.

Comen los restos de mi juventud.

La sangre virtual me mancha

con sus estrategias del señalar.

 

Silencio convertido en melodías

corrompidas como su besar.

¿Qué estás mirando? ¿Qué fumas?

¿Estás intoxicada de realidad?

Agárrame, no me soltes más.

 

Te caes. Me caigo. Nos caemos con vos.

Vamos juntas aferradas de tus pantimedias.

Nos desgarramos como tu vestido negro.

Y vos te quedas observando.

Observas como varias manos trepan por mis piernas. Me agujerean las pantimedias.

No se hartan de rasguñarme. Me acorralan susurrándome  que no, que no, que no se quieren ir más.

 

 

CAMPOS DE CONCENTRACIÓN

 

Acá, en medio de la soledad de mi dormitorio, estoy creando.

Una simulación en la cual somos los dioses de los imperios en ruinas.

Creamos aunque duela. Aunque falle. Aunque no tenga sentido.

Nos gusta desmembrar el lenguaje. Lo hacemos trozos. Y lo esparcimos por el suelo.

Nos desmembramos con las palabras. Costado a costado.

 

La ansiedad y la depresión estallan en miles de fragmentos. Y varios se clavan en mi cuerpo. Con todo el sufrimiento, me quedo en la cama. Pensando. Pensando.

¿Cuándo dejaremos de pensar en exceso? Exceso de pensamientos.

Y la locura, es la compañera que vive dentro de nosotros. Siempre está. A veces la vemos. Otras, la escondemos.

 

Vamos. Volvemos. Vamos volviendo a nosotros mismos. Esto se repite todos los días.

Nos olvidamos de nosotros mismos cuando nos recordamos.

Nos aniquilamos a nosotros mismos cada segundo que vivimos dentro de los límites.

 

No nos diagnostiques.

No nos encasilles.

No nos pongas etiquetas.

No nos recetes más fármacos.

Que falta menos para reventar sus campos de concentración.

 

El castigo que nos dan es igual que la muerte. Morimos siempre.

Morimos de muchas formas. Formas diferentes.

 

Publicado en Obras literarias y etiquetado .

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