5 Lecturas recomendadas para cerrar el año
Por Diego Medina
Este año se cumplió un año de “Con Q mayúscula”, columna en la que hemos reseñado algunas obras destacadas de reciente publicación, donde también hemos dado cobertura a sucesos importantes que atraviesan a la comunidad LGBTTTIQ y donde hemos denunciado el genocidio en Palestina. ¡Qué linda es la ingenuidad de quien escribe por amor a la vida! Cuando empecé a escribir esta columna semanal no imaginé que mis palabras llegaran tan lejos, sin embargo, ha sido lindo ver cómo estas impresiones atraviesan latitudes y corazones.
Para nadie es sorpresa que ha habido períodos en que no se han publicado reseñas, esto se debe principalmente a la falta de tiempo, entre la universidad, la literatura, el trabajo y los proyectos, no me he dado abasto. Agradezco a los autores que han compartido las reseñas de sus obras, a Ximena Cobos quien ha tenido a bien facilitarme un espacio en Enpoli para hacer este ejercicio. Abrazo también a los lectores y a los amigos, que son casi sinónimo.
Por un breve momento pensé en abandonar definitivamente este trabajo, por momentos me desanimó la hostilidad del mundo editorial y cultural con la literatura LGBTTTIQ, por momentos también me reconocí incapaz de la titánica labor de leer todo lo que hace falta leer (hay tantas lecturas queer y tan buenísimas), también pensé que de todas maneras hay personas que ya se dedican a esto y lo hacen mejor que su servidor, pero luego de respirar hondo y poner los pies en el suelo la verdad toca a mi puerta: no hay esfuerzos pequeños y es que la literatura queer sigue estando marginada del canon cultural, de los grandes medios y de los espacios tradicionales, así que si esta columna puede aportar algo para comunicar desde una perspectiva queer yo seguiré reseñando.
Dicho esto, y sosteniendo mi copa de vino, mientras usted queridx lectorx hace lo propio, lx invito a leer estas obras que no alcancé a reseñar este año pero que espero puedan acompañarlos en estas vacaciones decembrinas.
- Springfield de Serguéi Davydov, una novela prohibida en Rusia por la ley antipropaganda LGBTTTIQ. En ella se cuenta una historia a momentos cruda, a momentos hilarante, que ante todo es un testimonio de la censura y la represión de la Rusia de Putin.
- De los hombres no recuerdo el fulgor sino la noche herida de Alejandro Miravete, no jugaré a ser imparcial, tuve la oportunidad de leer este poemario y creo que es lo mejor que se ha escrito en México este año. Aunque tendremos reseña próximamente, debo recomendarles desde ya que se hagan de su ejemplar. Un poemario que señala el deseo, la violencia y la ternura de la que son capaces esos atroces seres que amamos: los hombres.
- TransyFugas proyecto editorial de Razzia Santillán. La activista agredida en la Cineteca Nacional edita desde hace tiempo un proyecto en el que rescata la memoria de mujeres trans. Cuenta con 2 fanzines y una página de Instagram donde actualiza información sobre sus performances, notas biográficas de trans veteranas y que, estoy seguro, se convertirá en un referente histórico de la lucha trans.
- Acaso un descubrimiento a mitad de la noche de Héctor Justino Hernández. México es una patria de grandes poetas, no cabe duda, pero la narrativa también merece nuestra atención y estos cuentos de Héctor son prueba de ello. Erotismo, pérdida e indeterminación son los componentes principales de esta obra que también reseñaremos próximamente, pero cuya lectura es urgente.
- Dragas en rebeldía de Antonio Marquet, una lectura fascinante. Marquet documenta a través de entrevistas esta parte del universo queer que ha cautivado grandes públicos, pero que no vive solamente en las pantallas de superproducciones como RuPaul Drag Race o La más Draga, sino en la escena cultural underground y en todas las latitudes de la vida nocturna. El trabajo de Marquet es indispensable para investigadores y curiosos. Respeten su cultura, jtas y lean esta nutrida compilación.
Finalmente, los invito a que lean Los obituarios de Patroclo, de un servidor, la cual no reseñaré, porque creo que es de pésimo gusto hablar bien de uno mismo, pero sí puedo invitarlos a leerme para que después puedan burlarse, quejarse o felicitarme, según hayan juzgado ustedes. El libro lo pueden encontrar con Dogma Editorial, así como en algunas librerías de la Ciudad de México como la librería Bonilla y Fiel a la tierra.
¡Felices fiestas!
