De Iztapalapa para el mundo: arte, comic y más

César Granados quería hacer comics de superhéroes cuando era chavito, luego creció y le gustó tomarse en serio el dibujo y estudió artes plásticas en la ENAP, donde aprendió que encuerarse en público también es arte y le gustó. Además, es grabador-impresor de formación.

Un día a César se le partió el cerebro como por un rayo, ahora podía percibir sonidos de otras dimensiones, especialmente claras eran las filtraciones del limbo, de un limbo, del limbo donde Astrochavo tiene su casachueca. El corazón de César también se quedó abierto a los fogones de un infierno y las canciones de Midiablo. Una noche Astrochavo y César  hicieron un oscuro pacto de magia lumínica donde intercambiaron cuerpos por unas horas, desde entonces Astrochavo y Midiablo comenzaron a venirse manifestando en cada historia con los monitos que César hace.Leer más

Huerto La Grieta: rebeldía y acción colectiva[1] 

Por Ximena Cobos Cruz

“Nada humano me es ajeno, bien.
Nada Utópico me es ajeno, súper bien”
-M.S.P  

El pasado 5 de mayo se inauguró el Huerto La Grieta en la colonia San Lorenzo, de la alcaldía Iztapalapa, como un proyecto cuya consigna principal es rearticular a los habitantes de una comunidad cuyas calles se han transformado con los años en espacios de violencia e inseguridad. Es importante recordar que justo en el sitio donde está ubicado pasa una falla geológica que ocasionó, en 2007, durante una noche de lluvia torrencial, que el enorme agrietamiento de más de 50 metros se agudizara causando una fractura en un ducto de PEMEX cuya consecuencia fue un derrame de gasolina que convirtió las áreas aledañas en zona de guerra, por ello, con dicho nombre se busca revivir no el evento traumático en sí, sino la fuerza, la solidaridad y la acción conjunta que los vecinos tuvieron en aquellas circunstancias lacerantes. Creemos necesario unirnos más allá del espacio compartido, revertir los procesos naturales que la vida en la ciudad ―donde habitamos nuestras casas o departamentos sólo al regreso del trabajo al que se sale muy temprano― encarna en circunstancias tales como nula comunicación entre vecinos, desconocimiento total de sus profesiones, sus nombres y hasta de sus rostros, en suma, una vida comunitaria escindida. Dice Robert Ezra Park que “la ciudad está implicada en los procesos vitales de las personas que la habitan”, bajo esta idea, la creación de un huerto comunitario abierto a todo aquel que desee sumar manos para trabajar la tierra y participar en los procesos de cultivo de los cuales se verá beneficiado pone en marcha una transformación no sólo del entorno, sino del ánimo con que los habitantes aledaños a este foco verde transitarían.

Leer más