La siguiente obra fue leída en voz y cuerpa de su autora en el micro abierto INSolentes, organizado por la editorial Tinta en las Uñas en colaboración con Enpoli, la Faro Tláhuac, Morgana Ediciones y la Fundación Elena Poniatowska, que se llevó a cabo en el marco del 8M.
La lucha por la educación en contextos rurales
Por Consuelo López
Corrían el año 2017, cuando culminaba mis estudios en el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECYT), en un lejano pueblo del estado de Chiapas. Todos los días recorría el trayecto caminando de la casa al colegio, algunas veces acompañada de otros compañeros y compañeras, y en muchas otras, el trayecto lo caminaba sola. El colegio estaba ubicado en las orillas del pueblo, una parte del camino se encontraba dentro de la comunidad y otra parte, fuera de ella, sobre un camino de terracería y un poco más desolado.
Siendo hablante de la lengua tzeltal, existen formas particulares de vida para estar en comunidad y contribuir en ella. Particularmente, la vida de las mujeres en un pueblo se encuentra comúnmente centrada en el cuidado del hogar y en el cuidado de los menores, probablemente formándolas para una vida en familia a futuro. Además, es común ver que las mujeres, en lo general, son quienes procuran el bienestar familiar; en tanto que para los varones es muy usual que tengan una figura mucho más pública en el entorno donde se encuentran, por lo tanto, tienen una mayor presencia en asambleas comunitarias, lo que incide en la toma de decisiones en lo local y general, y son un gran sustento económico para el hogar. En este sentido, los hijos tienen la función principal de asistir a la escuela y, por supuesto, de apoyar en lo necesario para apoyo de los padres y del mantenimiento del hogar.
Tal es mi caso, pues asistía a la escuela y también colaboraba con las tareas del hogar, principalmente en el cuidado de mis hermanos menores. He de resaltar que en las notas escolares mis calificaciones resultaban por encima de la media, razón por la que me daba ciertos privilegios de tomarme el tiempo necesario para cumplir con las tareas escolares y, en un segundo plano, realizaba las tareas alternas correspondientes al hogar; aunado a lo que observaba en la casa, en la escuela y en la comunidad, todo apuntaba a que mi destino era, muy Leer más





