María José Ramírez Jiménez (CdMx, 1988). Licenciada en Letras Hispánicas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y maestrante en Estudios Latinoamericanos por la misma universidad. Sus textos han aparecido en Tierra Adentro, Marabunta, ERRR Magazine, Enpoli, Hipérbole Frontera y MilMesetas, donde participa en el consejo editorial. Su cuento “Petriscente o de la transmutación a lo bello” forma parte de Voces indómitas (2022), la primera Antología de Narrativa Breve escrita por mujeres de Crisálida Ediciones. Asimismo, sus textos se publicaron en la antología del Taller de Creación literaria impartido por el Colectivo Hékate, así como en Vagón rosa rosa rosa (2024) de Ediciones Periféricas. Sus intereses abarcan salud, feminismo, literatura y diversidad sexual. Fue coconductora del programa de radio “Carabina”, por No-Fm y reportera para Conexión ExpoMed. Participó en la investigación de la antología de poesía Las Pavorosas. Corpus de poetas libertarias, militantes y activistas mexicanas (siglo XX) (2022). Desde el 2022, dirige Poderosas. Círculo de lectura de escritoras latinoamericanas y del Caribe.
La multiplicidad que soy
El alma trata de llamar risueña a la carne
quiere cambiar los olores de esta humanidad:
las manos, el camino y sus verdades.
Pero soy el antes, las hijas y el después.
El consuelo en las madrugadas de un lunes
la pesadez que se abre como
caracoles enredados en los brazos
y un cúmulo de piedras insomnes.
Callo el regreso de mis yo fragmentadas
vagabundas hebras que llenan
mis labios con su hastío.
Me voy ahora hacia mi carne
a un corazón encendido.
¿Me voy hacia ellas o hacia mí misma?
¿yo o quién?
una yo cualquiera
pero cogido el ritmo, encontramos
el regreso hilado
a esa otra que caminará mis huellas.
Incómodas en una soga
estamos secas, con las rodillas dobladas.
Quizá sea el peso de una antigua culpa.
La multiplicidad que soy
toca unas notas eludiendo mis palabras,
las entierra entre caracoles disueltos
y piedras exhaustas:
la magma de algo que germina
para reconstruirme, volverme a ser.
Transmuto:
La carne ríe y la cabeza calla.
Hay atenazada una máscara, humana,
aire, en la llanura
impregna el espectáculo
de una vieja carroñera:
mi alma regresa.
¿Por qué el patíbulo discierne
y yo, atada a la carne, gruño?
Quizá aún no he parido la voz que Leer más→