Ximena Cobos Cruz | Poemas

Ximena Cobos Cruz (D.F, 1988) Estudió Letras hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Actualmente estudia Ciencias Sociales en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, a paso lento. Es cocreadora del proyecto Ingrávida, dedicado a la difusión y análisis de la literatura escrita por mujeres. Es feminista en formación y poeta (aunque cueste nombrarse). Ha publicado tanto en medios impresos como digitales, algunas de sus obras se pueden encontrar en Puf!, Larvaria, Rojo Siena, Revista Marabunta, Sierpe y Granuja, entre otros.

Poemas a la muerte de un amigo

En memoria de Paco Nihil

I

Me debo a mis muertos

y hasta la tumba voy a honrarlos

 

El ataúd ahora soy yo

Te guardo, te contengo como no pude hacerlo

en el último respiro

Te suelto y después el mundo flota

Y flotas en él

Puedo saber que ahora eres todo

Completamente presencia absoluta

 

Cuánto nos dolía la vida

Ahora me duela sola

Pero algo me mantiene viva

Respiro por ti

Por ambos que supimos querernos

más allá de los orgasmos

Que atesoramos la dicha de una mirada

De la existencia compartida en la lejanía de la especie humanaLeer más

Pestañeo

Por Eunice Sánchez

Ya no aguanto. Me digo a mi misma encerrada en el baño. Me refugié fingiendo que quería hacer popó. Pero mi hija no se rinde, empuja la puerta con sus diminutas manos al ritmo de varios “mami, maaaaammiiii, MMAAAMMIII.

—Tessa, ya voy bebé, mami está haciendo del baño

—Maaaaaamiiiiii- Grita una vez más

¿Cómo una pequeñita puede gritar tan fuerte? Apenas son las 10am y ya hemos gritado las dos lo suficiente, estamos agotadas.

Le jalo la palanca al retrete solo para reafirmar mi engaño, abro la puerta y ahí está. Nueve kilitos abrazando a su oso Pink, con sus botitas de lluvia bien puestas y con una enorme sonrisa en su pequeño rostro. Esa hermosa sonrisa, sus dientitos blancos y filosos. Pienso que aquella vez pudimos haberla perdido, nunca más esa sonrisa.

Pesó 2 kilos 930 gramos al nacer. No lloró, solo se quejó y al escuchar mi voz abrió sus ojitos de almendra. Dos pujidos intensos bastaron, ella hizo todo lo demás.

—Lo hicimos bien, Tessa— le pude decir mientras sentía los efectos de la anestesia y escuchaba que estaba teniendo una hemorragiaLeer más

Belen Carvente | Mordaz

Belen Carvente Mendoza es estudiante de doctorado en astrofísica y docente de matemáticas.

 

Mordaz

I

El odio se metió tanto entre los dientes

que se te hicieron gigantes huecos

en la sonrisa que se inserta en mi piel.

Y no lo digo metafóricamente,

tus huecos-dientes me están perforando el cuello

y el hombro

y mi seno izquierdo.

Cierro los ojos cansados

ya no me quedan ganas

ni de pelearLeer más

La señora de los gatos

Por María del Carmen Suárez Alcántara[1]

Anoche vine, me quedé, pero hacía frío, me quedé afuera viendo las caras que aparecían a través del cristal; los comensales felices, la música suave y los meseros presurosos atendiendo a los clientes, y allí estaba el cuadro de la familia feliz, el niño que no deja de saltar de silla en silla de juguetear con el clásico juguete que mamá le ha traído para que no se aburra, mientras su padre lo mira con orgullo. Y allí me quedé viendo ese cuadro que pudo haber sido el mío, pero no sé por qué no fue, yo vine mañana esperando de nuevo verme con mi hijo, dándole de comer una sopa de crema con pan y entonces comenzó a doler, me comenzó a doler la sopa calientita, sí rica sopa calientita y no sé por qué pasó o cómo pasó, pero de repente el niño lloraba, se asustaba de verme, como si no me reconociera, por eso comencé a gritarle mi nombre, mi nombre:

– Dolor, dolor.

Entonces quise tocarlo y un ruido como de rayo cimbró el lugar y mi vestido blanco comenzó a teñirse de rojo y una voz de mujer se escuchaba a lLeer más

Lluvia de obsidiana

Por Yolanda González Muciño[1]

Comenzó el año 12 Casa. Los itzcuintlin no paraban de ladrar cuando Matlacueitl, furiosa, escupió fuego por la boca abrasándolo todo. Cayó una quiahuitl doliente, una quiahuitl de día, una quiahuitl de noche enlodando las casas de cal y canto, el maíz y las milpas, todo se llevó el atl, el día funesto en que la niña Malinalli nació. Eso dijeron los oquichtlin de Coatzaqualco, rumoreaban que Malinalli era ave de mal agüero. Cimatl, madre de Malinalli, fue amenazada por ellos y cada día, cada noche, cada día al amanecer, todo el tiempo mal encarados decían: “cihuatl cihuatl, malin malin, cihuatl cihuatl, malin malin”. Cimatl vivía atormentada porque su segundo esposo la amenazó, entonces ella urdió un plan. Y esa noche, antes de llevarlo a cabo…

Cimatl encendió el bracero, le puso el comalli y, sobre él, el maíz azul a tostar. Los granos saltaron cual chapulines danzantes, los molió en el metate y cuando en fina masa quedaron, puso el pinole a hervir en una olla de barro rojo, que movía de vez en vez. Cuando el atolli soltó el hervor, le agregó chocolatl y lo endulzó con miel de maguey. Extendió, sobre la mesa, el mantel blanco bordado con flores rojas y amarillas. Puso los tamallis humeantes en un chiquihuite. Sirvió el atolli en jarros de barro negro, el vapor formó collares en el aire. El aroma a chocolatl envolvió a las mujeres en la cocina. Cimatl apapachó a la pequeña Malinalli y mientras cenaban, le narróLeer más

Cristina Perbian | Parida

Cristina G. Pérez Fabián (1993, Ciudad de México. Amante de la magia, el cine y el poema, del teatro, la vida y la muerte; «Loca, cuan más feliz». Actualmente es integrante del taller «Escuela Feminista Comunitaria de Creación Literaria».

 

Parida

 

Sentí un vacío tan inmenso como si yo misma cargara en mi vientre una ilusión no nacida. Me recordó a ese instinto que decían me pertenecía cuando mi hija era aún misterio para mis entrañas. Sentí mi vientre, vestigio de mi hambruna bajo el agua, ahí donde la oscuridad —y ella— me cobijaba. Mi hendidura más antigua. 

L a m á s h i r i e n t e p o r q u e n a c í.  

-¡Nació mujer!- dijo con sentencia y reclamo.  

Me parió. Me ha parido en un infinito grito de expulsiones. H i j a, h i j a, h i j a. Me llama mi madre. Mi madre me llama y me ama. Me llama hija y se llama madre. No existe contraposición alguna a esta relación simbiótica de palabras —¿Sólo eso?— y cuerpos. Eso dicen, que se siente.  

Y estoy a punto de parir. Ya he parido. Parí un instinto. El único que he sentido —el de ser hija—, siendo mujer. Me parí en el mito de que una madre ama. M e a m a. Y sentí un vacío —que aseguro no es nuestro— en esa herida del vientre. Profunda y lastimada mujer.  

—¡Nació mujer!— le dije a mi madre.  

Parí el vacío, retentivo y suspicaz. Ilusión nacida de una vieja herida, de ser nosotras.  

 

Diego Vidal | Poemas

Diego Vidal Santurión. (1981. Uruguay, Montevideo). Cursó estudios de Historia y Literatura en el I.P.A. Actualmente integra el grupo Escritores Creativos de Uruguay y la Comisión para las artes del Club Del Trompa Negra. Ha publicado poesía y narrativa en revistas digitales y antologías físicas de Latinoamérica y España. Sus cuentos, micro relatos y poemas han obtenido menciones en Uruguay, Argentina, México y España.

 

 

Los primeros bares

En el baño del bar de aquella esquina

donde nos encontramos tantas veces

dejé el rumor del mar en caracolas

y el silbido de un tango de Pugliese.

 

Dejé tu voz quebrada en madrugada

cantándole al vaivén de los malvones

el fondo de la casa de la playa

el trajinar de un carro, los gorriones.

 

En medio de la mugre Leer más

Ender Rodríguez | Poemas

Ender Rodríguez (San Cristóbal – Venezuela. 1972) Escritor y artista multidisciplinario. Licenciado en Educación Integral. Ha publicado Cantos del origen (2001, CONAC); El sofá de Beatrice (2006, CENAL); Primavera cero (IPASME, 2007); Creactivo I (BARIQUÍA , 2007); Rabo de Pez Nuevos idiomas en la creación formato e-book (FEUNET, 2014), Entrecruzamientos (EAE Editorial Académica Española, 2015), Ex sesos y asa res Borrones para textos no tan perversos (CENAL, 2016), El Blues de la Parca – cuentos grotescos (AMAZON, 2017),Creactivo II (AMAZON, 2017), Poemas Absurdos (LP5 Chile, 2020), y VISO Poesía visual, objetual y collages en Venezuela (SABERULA, 2020), entre otros libros publicados en internet y en físico —en preparación— y como coautor. Ha publicado en revistas literarias digitales de América y Europa desde 2013, e igualmente publica en espacios como Scribd, Academia.edu, ISSUU, en youtube (audipoesía y videopoemas), y en la página web de la Universidad de Los Andes – Venezuela: Saberula.

 

 

UES volantes

A Javier Eli

Detrás del arcoíris

no hay nirvanas de cereal

o autopistas de oro

Detrás del arcoíris

solo hay agujeros blancos

para no morir jamás

 

 

Cosas de letra

A Lizzie, la poeta del refrigerador

Ser cosmólogo a domicilio

y por sesiones

podría ser más rentableLeer más

Rusvelt Nivia Castellanos | Poemas

Rusvelt Nivia Castellanos. (1986, Colombia) fue finalista del concurso departamental de cuento Premios creatividad, talento y juventud en el 2008; tercer ganador del concurso literario Feria del libro de Moreno, realizado en Buenos Aires, Argentina, año 2010; recibió mención de honor en el certamen de relatos asombrosos, organizado por la Casa Vasca de Misiones, Argentina, año 2011; finalista del cuarto concurso literario Eduardo de Narrativa, efectuado por la editorial Umbrales; finalista en el concurso New Goat de relato corto, organizado por The Goat Group, España, año 2012; finalista en el concurso internacional de cuento Editorial Benma, México, año 2012.

 

Nuestra protectora

Va por la serranía,

cortando la maleza,

con su espíritu en lila;

mujer libertaria.

Levanta el sueño de los campesinos,

exponiéndose entera contra los invasores,

voluntariosa se desvive por ellos,

defendiendo sus inocencias,

amorosa.

Trasiega los desfiladeros,Leer más

Krizia Fabiola Tovar | Poemas

Krizia Fabiola Tovar Hernández nació en el Estado de México, en 1996, estudió la licenciatura en Ciencias Humanas en el Centro Universitario de Integración Humanística. Algunos de sus escritos aparecieron en las revistas Reflexiones Alternas, Poetómanos, Prosa Nostra mx, Teresa MAGAZINE, Revista Literaria Pluma, Revista Literaria Monolito, Más literatura, clan Kutral, Vertedero Cultural, Circulo Literario de Mujeres, Perro Negro de la Calle, el Morador del Umbral, La página escrita, La liebre de fuego, y El templo de las mil puertas.

 

Luciérnagas

Ocaso de delirios estivales,

poesía de horas muertas,

entre manos de hiel he vivido,

¿cuáles fueron los puntos cardinales?

¡Un cuervo soy tras su eterno adiós!

Sonrisas de demonios me han perseguido por un lustro,

ocultan detrás de la espalda arcos para buscar de mi vuelo

su oscuridad, bebida amarga vertida sobre mis pupilas…

¿Quién acompañará a mis alas ahora?

¿Qué hay detrás de esta neblina de lágrimas?

Aquel imperio de poetas muertos.

Perdida a través de sombras de cipreses,

condenada a una jaula de espinas,Leer más