Perseverancia

Por Sergio E. Cerecedo

 

Al escribir estas letras me siento feliz de atestiguar una obra llena de buena voluntad que estuvo en el festival DOCS MX y en salas como la del cine Tonalá, donde tuvo lugar la presentación de este documental. El cual, dentro de una estructura sencilla, nos propone un viaje a través de la obra y el ser, así como de la nunca vana búsqueda de un artista por cambiar el mundo. “Perseverancia” nos recuerda precisamente que cada quien tiene un tipo de búsqueda de libertad, y los hechos y estructura social que rompen ciertas cadenas pueden solidificar otras cuando una persona, grupo o institución dejan de oír a las voces distintas.

 

En el pueblo de Cuba que da título a la película, Tomás Sánchez nace con una sensibilidad estimulada en casa aún con las reservas que se tenían hacia las artes. Los maestros también apoyaron su desarrollo hasta volverse estudiante, artista y profesor de la escuela de bellas Artes. La película se centra en su periodo en Cuba, desde su infancia, sus estudios como artista y su vida en la meditación, disciplina que involucró y moldeó su obra. De cómo su paisajismo se transformó a partir de su contemplación del mundo y se desromantizó cuando viajó y descubrió la existencia de grandes basureros en su estancia en  México, donde su concepción cambió al descubrimiento del paisaje invadido por los desechos, en peligro de morir, consciencia que siempre expandió a través de sus piezas.

 

El trabajo fotográfico es homogéneo y bello dentro de la colaboratividad que conlleva un documental realizado durante varios años —por cuestiones de agenda y de los viajes internacionales que conlleva, en un trabajo como éste no siempre pueden estar los mismos miembros del crew— siendo todo el tiempo natural y cercano a los personajes, pero también se da el tiempo de experimentar visualmente. Así, tenemos videos en reversa, timelapses, e infinidad de recursos que nos hacen trucos con el paso del tiempo o con suspenderlo audiovisualmente, además de utilizar un par de recreaciones de pasajes de la vida del pintor que fueron de suma importancia, el diseño de arte en estos momentos se nota elegante y comprometido.

 

La película recalca, igual que en sus pinturas, lo importante de su figura humana, ideas y trayectoria. El montaje nos lleva para atrás en el tiempo pero siempre viendo desde el presente, desde la figuración del recuerdo que Tomás ha dejado en familiares, alumnos, conocidos que no se dedican al arte, entretejiendo una red de admiración y apreciación tanto de la obra como del ser, y cómo padeció algunas cuestiones injustas que el tiempo y las personas que le estiman pondrían en su justo lugar.

Juan Carlos Martín se demuestra como un entusiasta y estudioso tanto de la exploración de las motivaciones humanas como del viaje de los artistas, sigue abordando los procesos de creación, como en su largometraje documental anterior Gabriel Orozco (2003) donde se recalcaba la importancia de los contextos, anécdotas e ideas que puede tener un artista. Muchas de las constantes narrativas de aquella obra se mantienen, como el sentido del ritmo y la sinfonía audiovisual en la cual había pocos momentos sin música.

 

En “Perseverancia” sucede lo mismo durante la primera hora, de hecho, lo único que eché en falta en ese periodo son momentos en los cuales respiraran más los espacios y pudiéramos escuchar una construcción sonora que echara más mano de enrarecer y representar los espacios en el trabajo de ambientes que de la música diegética, la cual es muy lograda y atinada, pero si acaso demasiado presente en un trabajo donde la exploración sonora de las variadas geografías que se nos presentan merecería una mayor dosis de la huella sonora propia de cada país, pueblo y ecosistema.

 

Otra virtud, es que los paseos visuales por las imágenes fijas de las piezas evaden parecer una exposición multimedia por la misma construcción de montaje y la mezcla entre el diseño sonoro, la música y, por supuesto, las poderosas palabras de Tomás y los demás entrevistados, entre los que se cuentan familiares, amigos de la infancia, vecinos e historiadores del arte que pudieron vivir diferentes tiempos e impresiones de su obra. Es bonito cuando la plasticidad de la imagen fija es exacerbada y mostrada a través de una narrativa transmedia, y este es un caso muy interesante.

 

“Perseverancia” se estrenó el 6 de Noviembre de 2025 en salas comerciales, reservando un lugar en la cartelera que ojalá haya sido muy interesante tanto para los admiradores de la obra del pintor como para la gente que quiere adentrarse en la sensibilidad de las vivencias del mismo a través de sus momentos históricos, personales y la estructuración de su visión del mundo.

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