Maritza Calderón de Rivera | Poemas

Maritza Jeannette Calderón de Rivera (Sonsonate, El Salvador, 1965). Una mujer adulta, compañera, madre, amiga, vecina, hermana, ciudadana, docente y psicóloga salvadoreña. Alguien que ama la vida, su familia, la naturaleza y su gente; que disfruta, apoya, promueve el arte. Alguien que escucha, la mano que ayuda, la voz de optimismo, que preocupada por la depredación humana, pobreza, indiferencia y violencia, tiene una voz, y lucha por sembrar esperanza, promover la reflexión, atesorar los valores. 

 

Ignorancia brutal 

 

Lo que el rico no entiende, el pobre lo vive a diario

Graduado en la pobreza, doctorado en la miseria

¡Que ignorancia tan brutal del soberbio poderoso!

¡Que práctica magistral del hombre desposeído!

Donde la tortilla es plato fuerte para paladar tan Heróico 

Cuya odisea sobrepasa las bacterias sobre ligas.

 

Le he visto aquella noche en castillos de cartones

Haciendo malabares para que la lluvia no traspase.

Ganando calor cuerpo con cuerpo

Donde las narices no saben ya de aromas

Porque a la larga el cansancio obliga al cuerpo martirizado.

 

Despojado de los bienes

Excluido de oportunidades

Ensuciada su dignidad

Olvidados sus derechos

Ante los sólidos tribunales

ha sido hallado culpable

Los abogados vociferan, 

listando sus fechorías.

 

Los murales que pintaste, 

 daño a propiedad privada

El vicio que mantienes no es apoyo a la economía

Tus covachas ingeniosas, desorden público

Tus hijos numerosos, amenaza para los educados.

No logran reconocer

que tus uñas llenas de mugre

manifiestan la tierra misma

Tu ropa, la corrupción social

Tu lenguaje, la inalcanzable educación

Tu cuerpo famélico, las riquezas indivisibles

Tus cabellos y piojos, los sueños truncados

Tu apariencia, la miseria misma.

¿Qué has hecho, pobre, para llegar a la desgracia?

Dicen que te tiraste a la pobreza tú mismo 

Dime ahora ¿Asignarán abogado a tu defensa?

Alguien que busque los mejores argumentos en las estructuras sociales;

Que llame al tribunal a todos tus testigos;

Que se rebusque hurgando pruebas en la contabilidad elegante;

Que dé oportunidad a tu inocencia:

a tu abandono 

al desamor vivido,

a la discriminación experimentada,

a la negligencia misma.

Si tan solo…

si tan solo…

Si tan sólo quisieran sacar del lodo al dos por uno

Si en su mesa compartieran los combos rebosantes

Si sus gastos suntuosos se convirtieran en becas públicas.

Si tan sólo esa mano se extendiera, 

y nuestra mano también, aquí presentes.

 

 

Tristezas 

 

Tristeza, amiga del silencio, 

del profundo pensamiento que tortura la sonrisa.

Hermana de las lágrimas 

que punzan dentro y fuera 

del alma atormentada

 Tristeza de pálidos amigos, 

de oscuros anocheceres vigilando el estío.

 

 Al verte me conduele la vida misma

 y hay chispas de luz inocente en mi alma 

que, llorando, quiere seguir riendo

aunque hoy solo necesito silencio

para lograr la quietud del árbol 

que medita ante la luna

 para escuchar los violines de los grillos que embelesan, 

para observar el destello de una estrella

para fijar mi mirada al infinito 

y callar…pensar…respirar… vivir…

porque vivir es bueno.

 

 

Regalo y Petición 

 

Quiero regalarte la paz de un límpido cielo

 la libertad del pájaro de fuego

El nido de corazón amante

La pureza del manantial fluyente

El sol de margaritas inocentes

El susurro del hálito divino

¿Por qué?, por si lo has perdido.

 

Quiero regalarte la patria de un infante,

Que sonriendo gritaba el sueño de libertad,

Jugando conjugaba la paz compartida,

Estudiando velaba por el progreso,

con sus pies descalzos besaba la patria,

Y con lluvia de besos y abrazos velaba por el amor.

 

Quiero regalarte la noche estrellada de miradas melancólicas

Que silentes cuentan historias de realidades verdaderas

De trágicos mundos que engrandecen lo vanal

Y desvanecen lo esencial como pan comido

Y formar conciencia de un lugar sufrido

 

Pido el auxilio por las lágrimas del lamento solitario

Por el aullido de hambre entre los pobres

Por las manos sangrantes del trabajo rudo

Por los sueños dormidos de la juventud perdida

Los saldos rojos de la economía doméstica

 

Quiero pedirte como un pueblo unido

Que seas respuesta y no comentario pasivo

Que abras tu pecho al que camina contigo

Que des tu ardua labor con mayor motivo

Y quieras tu Tierra

tu raza 

tu sangre

siendo misionero

y no enemigo.

 

 

 

 

 

Publicado en Obras literarias y etiquetado .

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