El peligro de no soñar juntas o de por qué 300 mil mujeres negras marcharon en Brasilia

Por Ana Hurtado

Para la RMMAD.

Llegamos desde tierras distantes, algunas incluso, cruzando más de un país. Orígenes bien diversos y trópicos que nos atravesaban a todas, sin importar nuestro lugar en el mundo. No podemos escapar de esos trópicos, de esas líneas invisibles que traspasan nuestros cuerpos, nuestros territorios y nuestro presente, que ya es ancestral.

Llegamos para escucharnos, para hablar, para reír, para sostener una imaginación política y reconocer que aspiramos a una vida que sea gentil con nosotras, porque hay cierta mentira en pensar que las cicatrices y los rastros de dolor son los hilos que nos unen. No es cierto. Los hechos atroces nos permiten encontrarnos. Entonces pienso que el dolor es un eufemismo de la utopía que describía Galeano, esa que se mantiene en el horizonte y sirve para seguir andando. La asociación entre dolor y utopía fue resultado de la mezcla entre reflexión y conmoción tras reconocer que, históricamente, las mujeres negras hemos sostenido mundos complejos, enfrentando un despojo constante de posibilidades y aparentemente condicionadas al desgaste, al sufrimiento, a la tristeza y por consecuencia, a la muerte. Y sin embargo seguimos combativas.

Poco más de 300 mil mujeres negras de todo el mundo caminamos juntas el 25 de noviembre del 2025 por la Explanada de los Ministerios en Brasilia, Brasil. Fue una convocatoria global y un acto histórico, cuyo objetivo central fue unir voces para demandar el Buen Vivir y la Reparación Histórica a los efectos colaterales del racismo. A esta caminata le antecedió una jornada intensa de diálogos y actividades planeadas para la sanación y la construcción colectiva. Espacios donde el debate culminaba con risas y fugacidades amorosas, y no de aquellas que idealizan la convivencia y la congelan en un momento irrepetible, no. ErLeer más

Caso Restrepo, una lucha incansable

Aníbal Fernando Bonilla

 

Era el ocho de enero de 1988 cuando el abuso e injusticia operó en los hermanos Restrepo Arismendy, cuando la irracionalidad y la persecución se ensañaron en contra de dos adolescentes. Desde aquella fecha, en el Ecuador, el tema de denuncias sobre atropellos a los derechos humanos tomó otro cariz, más si se trata de enfrentar con valentía a las fuerzas oscuras del poder.

 

Corría el gobierno despótico de León Febres Cordero: época de tortura, represión, encarcelaciones anómalas. Una estructura institucional dedicada a políticas represivas se fue instaurando con asesoramiento externo (confirmada la contratación del israelí Ran Gazit). El antiguo Servicio de Investigación Criminal de Policía era la olla de grillos en donde se preparaban a sicarios “oficiales” para acciones temerarias con el aval gubernamental: época escalofriante en desmedro del derecho elemental a la vida, y con ello, a la libertad de expresión y organización.

 

Varias investigaciones periodísticas y documentales surgieron de estos hechos vergonzantes, como El amor contra el poderLos Restrepo en el laberinto de la impunidad (1996), de Claude Roulet y Dora Quintero, y Caso Restrepo: crimen de Estado (1998), de Mariana Neira. En esta última obra se antepone —con rigurosidad indagatoria— la reflexión sobre la preeminencia de la vida. Santiago y Andrés Restrepo Arismendy desaparecieron sin dejar rastro alguno que permita identificar su paradero. Suceso que conmovió al mundo, que sacudió a los organismos y activistas de derechos humanos, y a la ciudadanía que voluntariamente se incorporó a la cruzada por desentrañar la verdad de esta historia desgarradora. Admiración aparte merecen el sacrificio ofrendado por sus padres Pedro Restrepo Bermúdez y Luz Helena Arismendy Díaz.

 

Diego Cornejo afirmó que “la lucha de los derechos humanos […] en el Ecuador, por la democratización de sus instituciones y de la vida pública, no podrá ser entenLeer más

Carta abierta a la presidenta Claudia Sheinbaum

Por Diego Medina

Yo deseaba un corazón capaz de luchar a través de todo el universo
Simone Weil

 

La capacidad de empatía es infinita, el corazón no tiene límites para extender su mano, su voz y su fraternidad a los oprimidos del mundo, ya sea que hablemos de las madres buscadoras, de los crímenes de odio o del genocidio en Gaza, nuestros corazones dividen el amor para multiplicarlo, porque la empatía, la solidaridad, la sed de justicia y la fraternidad en el fondo son expresiones del amor a la vida.

 

Podemos fingir que lo que sucede en Gaza no nos afecta, que no nos importa, pero en el fondo sabemos que sí, que cada que cae una bomba, que cada que una bala atraviesa la cabeza de un niño huérfano en Palestina, esa bala, esa bomba, también cae en nuestros corazones. No se trata de geopolítica, no se trata de comercio exterior, ni siquiera de modelos políticos, se trata de algo más elemental, la capacidad de empatía.

 

Hoy le escribo a usted, presidenta Claudia Sheinbaum, desde la modestia de mi habitación de alquiler, desde mi modesto corazón, porque cuando se le ha preguntado si romperá relaciones con Israel, usted se ha limitado a seguir fórmulas políticas, a sacar la carta de la no intervención, a jugar el juego dLeer más

“Hábitath”, del artista Rubén Silhy

Por Rodrigo Arroyo

 

La muestra hábitath, del artista salvadoreño Rubén Silhy, busca con un lenguaje pictórico verter la esencia propia de alguien que se cuestiona sobre lo que ocurre en el mundo. Lo que ocurre como agravio a la naturaleza expresado con pinturas de carácter simbolista.

 

El artista Rubén Silhy menciona que el simbolismo le permite no sólo ahondar en la esencia de lo que busca mostrar, sino también interpretar de forma única lo captado a la hora de pintar. Cada símbolo, cada signo, cada objeto visto, le permite, canalizar esa búsqueda.

 

El creador señala que en algunas pinturas incluye niños con pecho de madera, niños que simbolizan el hecho de que en algún momento hubo un árbol o un bosque antes de ser talado. El simbolismo además se hace presente en la representación cuando pinta animales con forma humana.

 

Dentro de la estética manejada y dentro de las temáticas que el autor nombra a la horaLeer más

Yaredh Marín | Poesía

01 10 2023

LA LÍNEA

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Al sueño se le a/travesó el despertador

El sol aún estaba apagado cuando salimos de casa.

The sun was off when we left home

One body after another… Together we are una F—I—-L-A.

This adolescents go to the school.

  • “Va rápido. En hora y media ya salimos” (una le dice a la otra)

The miss wears scrubs. Le pagan mejor del otro lado.

La señora que trabaja en MacDonalds habla con el vendedor (ese queLeer más

Moffak Moaddi | Poesía

Moffak Moaddi, poeta de origen palestino, nació en Yarka, provincia de Akka (Acre), Alta Galilea, Israel, el 5 de septiembre de 1960. Obtuvo su diploma de escuela secundaria en su escuela local en 1978. Emigró a Italia, donde se licenció en medicina y cirugía, en la Universidad de Bolonia en 1989. Regresa a su país para ejercer su profesión, pero es rechazado por las autoridades israelíes. Regresó a Italia en septiembre de 1990 y comenzó a especializarse en enfermedades respiratorias en la Universidad de Módena, graduándose en 1994. Publicó dos libros de poesía en árabe.

Traducción de Yuleisy Cruz Lezcano

Mi pueblo

Como una planta de trigo llena de granos,

inclinaré mi cabeza al viento

para conservarlos para tu descendencia, pueblo mío.

Como un estornino volando en medio de la marea,

en el cielo rojo de tragedias, así yo te seguiré.

Como una estrella entre tantas brillaré

para iluminar tu noche de luto,

contigo dolor, privaciones y lágrimas…

 

Y ahora deambulo por la Tierra para pedir para ti limosna de justicia y humanidad

y para quitar de tu piel gruesa callos

de inconsciencia…

 

Pueblo mío…

única y sola palma que resiste a la tormenta

en el desierto de Arabia, olvidada y traicionada.

Quien te traiciona es aplaudido y se enriquece,

quien te defiende es castigado y perece.

 

No te rindas, pueblo mío, resiste

esta tormenta, aunque si es fuerte y poderosa, será

siempre fugaz.

Mio popolo

Come una pianta di grano piena di chicchi,

piegherò la testa al vento

per conservarli alla tua prole popolo mio.

Come uno storno volando in mezzo alla marea,

nel cielo rosso di tragedie, così ti seguirò.

Come una stella tra tantissime brillerò

per illuminare la tua notte di lutti,

spartendo con te pena, privazione e lacrime…

 

E ora vago per la Terra a chiedere per te

elemosina di giustizia e umanità

e a rimuovere dalla sua spessa pelle calli d’incoscienza…

 

Mio popolo…

palma sola che resiste alla tempesta

nel deserto arabo, dimenticata e tradita.

Chi ti tradisce è applaudito e si arricchisce,

chi ti difende è punito e perisce.

 

Non arrenderti popolo mio, resisti

questa tempesta anche se forte e potente, sarà

sempre passeggera.

   

Tratta dal libro «Palestina rose di speranza», pubblicato con Book Sprint Edizioni, 2023.

 

Mi tragedia

Atrapado en mi torrente sanguíneo

y pálido en los rasgos,

confundido y mutable en mi diáspora,

poco a poco desaparecían

la indecisión y el aislamiento.

Mi verdadera identidad emergía

de mis sentimientos,

como si por mi voluntad hubiera querido renacer,

 tener un nuevo comienzo

que me devolvería a la autenticidad.

 

Mi existencia repetía insistentemente:

la vida es horrible si no se vive

en la verdad y la justicia.

Es horrible ese hombre que se divierte,

jugando y cantando, dentro de su jaula,

la esposa humillada que finge ser feliz,

la patria que iza la bandera del ocupante.

 

En mi diáspora la risa de los niños

recordaba las lágrimas de los huérfanos refugiados,

los abrazos de los abuelos a los nietos

me recordaban los besos de los niños

a los retratos de padres mártires.

 

Poco a poco comencé

a reconocer, de lejos,

mi verdadero rostro.

Poco a poco comencé

a tocar de cerca mi tragedia.

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El calambre se deshace no haciendo nada

 Contando las horas con los dedos, Jonatan María Reyes (2022)

Por Francisco Casado[1]

Así como en el ejercicio físico y el ejercicio de una profesión debe existir cierta pulsión de vida, el ocio encarna también una. Sirve para estirar el desasosiego, deshacer el calambre que contrae a la vida. Motivo por el cual, siguiendo la lógica poética de Octavio Paz, el ocio cuenta como material para la poesía: secuencia de posiciones que Jonatan María Reyes (Santurce, Puerto Rico) ha plasmado en Contando las horas con los dedos (2022), editado por Herring Publishers, con ilustraciones de Anton Reyes.

Recuerdo a papá reclamando que no debería estar sin hacer nada, incluso en domingo. Cuando tuvo mi edad, decía, no desaprovechó ninguna de las excursiones con sus amigos, ningún juego de frontón; andar en bicicleta, ir al estadio de fútbol. Él prefería cualquier cosa, menos “estar echado” sin hacer nada, de ocioso. Hoy le hubiera dicho, a mí también me hubiera encantado tu tiempo, con menos horas de trabajo, menos tráfico, y un mayor poder adquisitivo; sin embargo, aquí nos tocó vivir: entre el quehacer y el reposo del cuerpo antes de seguir cumpliendo un contrato por tiempo definido.

                        EXT | 11:23 PM

 

                        me devuelvo. mi espacio público favorito

                        anda cerrado por renovación,

                        lleno de cintas amarillas, letreros, vallas y escombros

                        hasta nuevo aviso.

                       

                        regreso por la acera más ajetreada con las ganas

                        de ver dentro de los negocios la gente que interactúa

                        al ritmo de las bolas de billar

                       

                        no sin antes parar en el colmado,

                        poner una canción familiar en la vellonera

 

                        amagar con dilatar el eco

                        de un lugar feliz, ya cerrado 24/7 (Reyes, 2022, 16)

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Daddy Issues: Contemporaneidad y el Electorado Boliviano

Por Luis Xavier Avalos Bozo

 

Cuando Freud y Jung, durante la primera década del siglo XX, conectaron esfuerzos intelectuales en pro de darle forma al análisis de patrones de comportamiento emergentes de complejos psicológicos de la infancia, casi insospechadamente y, en simultáneo, abrieron el debate sobre los roles de dos posiciones de la crianza que hoy, sin mucha complejidad, admiten extrapolación en las formas de analizar y entender a la política boliviana contemporánea.

La época pre-guerra, entiéndase, anterior a la Primera Guerra Mundial y, en algunos casos, extensible al intervalo de separación de los dos grandes conflictos bélicos que delinearon la historia posmoderna, estuvo fuertemente marcada por visiones del ‘deber ser’ de los roles familiares, muy marcadas, en contraposición a, en palabras de Zygmunt Bauman, una modernidad líquida abstraída por el encanto del cuestionamiento desbocado, a la par de la aquiescencia de respuestas inmediatas que conecten con la imperatividad de la urgencia.

Ahora bien, ¿cómo se conecta esto con la nomenclatura elegida para el título? El año 2015, concretamente, el 30 de octubre, The Neighbourhood lanzó ‘Daddy Issues’, un sencillo que formó parte del álbum Wiped Out! y que, grosso modo, hace referencia a las implicLeer más

La seguridad pública como un factor de fragilidad en el contrato social chileno

Por Jorge Yáñez Lagos[1]

En los últimos años, Chile ha degenerado en los niveles de violencia delictual; lo dicho, particularmente, se revela en el número de casos policiales de homicidios consumados, entre otros elementos. Por ejemplo, en el período 2005-2017 se observó en promedio una tasa de 3,2 homicidios consumados por cada 100.000 habitantes. En contraste, en los últimos seis años (período 2018-2023) se evidenció un incremento significativo de homicidios consumados, promediando una tasa de 5,4 homicidios consumados por cada 100.000 habitantes. Asimismo, en los últimos dos años (2022-2023) la tasa fue de 6,5 homicidios consumados por cada 100.000 habitantes (véase gráfico n° 1).

 

De hecho, al aumento evidente en los últimos años de las tasas de homicidios se añaden otros elementos complejos. Según un estudio del Ministerio Público (2021), se da cuenta de un incremento de casos policiales de homicidios con imputado desconocido de 18% (2015) a 37% (2020), alcanzando niveles preocupantes durante los últimos años. A partir de esto, diversos estudios nacionales y comparados identificaLeer más

Antes de la lluvia

Crónica de lo bello y lo terrible

Por Sergio E. Cerecedo

 

Hubo un tiempo no demasiado lejano que las películas bélicas llegaron a cansar a cierto sector del público y sobre todo cuando se volvían carne de cañón oscareable, pasó con el holocausto y Vietnam especialmente. Ésta es una de ésas películas que abordan un conflicto menos explorado en el cine, las guerras Yugoslavas, si exceptuamos a Emir Kusturica (“Underground”, “La vida es un milagro”) o Michael Winterbottom (“Welcome to Sarajevo”) quienes la encuadran desde el punto de vista Serbio y Bosnio, aunque cierto es que aquí balas hay muy pocas, sino los estragos de la guerra en las personas y eso deriva en una quietud que nos mantiene a tiempo, muy cercana a la de algunos cineastas de la ex unión soviética como Sergei Paradjanov y Mijail Kalatazov y son sus valores cinematográficos a la hora de desentrañar la trama y el contexto sociopolítico, lo que la vuelve apreciable más allá de los comentarios añadidos por las nominaciones y premios.

 

“Antes de la lluvia” fue el primer filme producido en Macedonia ya como república independiente de la ex Yugoslavia, es una película episódica en la que el entrelace de las historias es más sutil que en, digamos, los ejemplos más populares de narrativa fragmentada (Robert Altman, El primer P.T. Anderson, González Iñárritu), en un estilo menos occidentalizado que raya en lo elegante.

 

En la primera trama, Kirill, un joven seminarista, permanece en tregua territorial junto con su comunidad religiosa y manteniendo la distancia que su voto de silencio le permite para dedicarse a los huertos y la oración, hasta el día en que una refugiada albanesa se escabulle en su cuarto tras asesinar a un lugareño. El cuarto de Kirill será un espacio donde ambos entablan una comunicación a través de miradas, señas y actitudLeer más