Los diarios del cáncer de Audre Lorde: historias íntimas de violencia estructural normalizada

Por Alejandra Collado[1]

 

Audre Lorde se identificó a sí misma como una “guerrera, mujer, negra, madre, lesbiana, poeta”. Nacida en Nueva York en 1934, esta escritora y activista continúa erigiéndose como una de las voces elementales del feminismo afroamericano. Tras 23 años de su muerte, su obra evidencia la importancia de narrar la propia experiencia para contar una parte de la historia de las mujeres, las negras, las madres, las lesbianas.

Con las marcas de raza, clase social y preferencia sexo-afectiva, utilizó la creación literaria y el activismo como herramientas de denuncia y crítica hacia la sociedad patriarcal violenta y excluyente, bajo la premisa de que todas esas vivencias no son únicas ni aisladas, sino múltiples y compartidas por muchas mujeres, todo el tiempo y en todos los lugares.

En este sentido, Los diarios del cáncer, obra publicada en 2008 por Hipólita Ediciones, es el resultado de las experiencias y reflexiones que la activista afroamericana habitó durante el proceso de diagnosis del cáncer de mama, desde procedimientos médicos, como biopsias y otras pruebas, hasta la mastectomía.

La escritura fue parte fundamental en la práctica feminista de Lorde. En esta obra en particular, sus anotacionesLeer más

La amistad entre mujeres: una apuesta política

Por Kenia Salas Pelaez[1]

El “estar expresadas” implica entregarle a la otra persona los datos de la realidad. Estos pueden abarcar informaciones cotidianas, prácticas, domésticas, o bien, los deseos, las intenciones, las emociones y sentimientos, las ideas y puntos de vista u opiniones de cada quien. Requieren de honestidad, especialmente con una misma. Luego, declarar a la otra persona en horizontalidad, en la capacidad de entender, pensar y decidir, sin ayudismo, buenismo, proteccionismo ni cristianismo. Dejar fuera estos ismos hipócritas. Los datos de la realidad se expresan en primera persona singular, porque son asumidos; una se hace cargo y responsable de lo que siente y piensa. También se necesita valentía, pues, al “estar expresadas”, nos exponemos y nos arriesgamos a no ser comprendidas ni queridas. El intercambio dialógico puede ser o no apacible; lo que no debe ser es hiriente. En estas condiciones, tanto el encuentro como la ruptura son consecuencias válidas.

Andrea Franulic

 

 

Cuando pienso en algunas representaciones sobre la amistad, llegan a mi mente películas como Means Girls o la serie Sex and the City (ambas de gran éxito), en donde la trama principal son las relaciones entre mujeres desde un paradigma patriarcal. Es común encontrar estas narrativas cuando las mujeres buscamos referentes simbólicos sobre nuestros vínculos y también es a través de éstas que materializamos nuestras propias relaciones con otras. En la civilización patriarcal, la amistad es una relación secundaria, poco explorada y llevada de forma superficial por la mayoría de las mujeres, de hecho, puedo afirmar que su principal función es la contención al romántico amoroso, una especie de enfermería personalizada y temporal para toda aquella que está en busca del “amor completo”, “el amor verdadero”, “la otra mitad”, que la mayoría de las veces, resulta ser el afecto de una mujer hacia un hombre; sin embargo, algunas mujeres lesbianas replican la idealización del romántico heterosexual. 

En tiempos de soltería, la mayoría de las mujeres busca a las amigas para llevar a cabo actividades vacías en colectivo, ir algún bar, al cine, a comer y charlar sobre la convivencia que se lleva con los hombres o sus aspiraciones amorosas. En Sex and the City, por ejemplo, las charlas entre ellas se centran básicamente en reafirmar el papel principal de los hombres en sus vidas, sus aventuras sexuales, sus rupturas afectivas y sus fantasías sexo-afectivas. Obviamente, esto no es casual, pues para un sistema que se sostiene del desprecio hacia las mujeres es importante truncar sus relaciones, sus vínculos y afectos entre ellas, como nos dice Andrea Franulic: “nosotras los amamos y admiramos a ellos. En tanto, nos despreciamos entre nosotras y a nosotras mismas”, desde pequeñas somos instruidas para llevar relaciones poco profundas entre nosotras, concentrando la mayor parte de nuestra energía enLeer más

Pornografía, el primer encuentro con la sexualidad y la violencia hacia mujeres

Por Patricia Ortíz Vázquez[1]

En los siguientes párrafos se presenta solo un breve fragmente que delinea una investigación que se ha estado realizando desde finales del año 2022 con el objetivo de poder obtener el grado de Licenciatura en Sociología por la modalidad de tesis dentro de la Facultad de Estudios Superiores Aragón, UNAM, la cual aborda un problema social que es necesario seguir poniendo al centro con el fin de poder llegar a una transformación en torno a éste. La intención de compartir los puntos que trazan el camino a seguir en esta investigación es despertar el interés en las y los lectores para que próximamente puedan consultar el trabajo de investigación en el catalogó de tesis y, de este modo, poder socializar el conocimiento para tener mayor información de un tema que afecta a las mujeres. 

La pornografía es un fenómeno que abunda en las sociedades contemporáneas, su existencia presenta varios problemas como fenómeno social, pero los que se abordarán en esta investigación Leer más

Desbloquear el amor: hacia la construcción del amor compañero

Por Roselbet Toledo Mayoral[1]

Hace algunos años me encontré con una cita del psicoterapeuta Juan Luis Linares que, matizando a Humberto Maturana, dice: “Somos criaturas primariamente amorosas y secundariamente maltratantes. Cuando el poder nos bloquea el amor enfermamos y hacemos enfermar, pero la inteligencia terapéutica nos devuelve la salud”.

A partir de este encuentro que me pareció revelador he seguido la pista de algunas lecturas desde los feminismos y encontré a una autora que me ha impactado mucho: bell hooks. En su libro Todo sobre el amor, hooks reflexiona justamente en torno a cómo construimos nuestra idea del amor sobre un ejercicio de dominación entre desiguales, lo que al fin nos lleva a establecer vínculos dañinos e incluso violentos.

Dice hooks que si le preguntamos a un grupo de mujeres, cualquiera que sea su raza o clase social, qué tipo de relaciones mantienen con los hombres, escucharemos frecuentemente historias de abuso de poder, Leer más

Un análisis a la teoría feminista desde el pensamiento crítico y la frónesis del situarse en el lugar del otro, para un entendimiento

 

Por Nelly Corona Pacheco y Eric Rodríguez Ochoa

 

R E S U M E N

Importantes son los análisis que se hacen desde la interdisciplinariedad, cuyos caracteres son la cooperación entre varias disciplinas, así como compartir los conceptos y metodologías de una a otra. De esta forma, el pensamiento crítico y la hermenéutica serán las herramientas fundamentales en el análisis de la teoría feminista en la autora Simone de Beauvoir y su texto El Segundo Sexo, desde la frónesis, nos situaremos en el lugar del otro; en este caso, en un escenario ficticio donde el masculinismo es quien libra la batalla de no cosificación, vinculándolo en todo momento con el pensamiento crítico. En los años 90´s, los estudios interdisciplinarios ayudaron a comprender las teoría desde diferentes marcos conceptuales, utilizando esta herramienta en el presente trabajo, que se ha realizado desde dos visiones: una autoría en conjunto de Nelly Corona Pacheco y Eric Rodríguez Ochoa, para hacer un análisis a las teorías feministas; las cuales siguen vigentes en su análisis e interpretaciones  pues ayudan a entender el posicionamiento del otro, desde su fundamento. Lo haremos, entonces, siguiendo el hilo conductor del razonamiento, argumentación y metodología para fundamentar las premisas de este ensayo.

 

Introducción al pensamiento de Simone de Beauvoir

Las obras de Simone de Beauvoir continúan inspirando a futuras generaciones de filósofos. Su trabajo ha moldeado en gran medida el pensamiento moderno a través de su enfoque en la individualidad, la sexualidad, el feminismo y el existencialismo. Se ha convertido en una de las exponentes más conocidas del existencialismo junto a Jean-Paul Sartre.

Una característica del pensamiento de Beauvoir, poco estudiada al hablar sobre la libertad, Leer más

¿Nuevas masculinidades?

La otra cara de la moneda y los peligros de los nuevos gurús para “hombres”

 Por Abel Ramírez Guerrero[1]

Hablar de masculinidades, al menos en los últimos años, ha traído una serie de controversias a las que se adhieren narrativas que ponen en discusión cuál es el comportamiento que tienen/tenemos que desarrollar los hombres en la vida cotidiana. La discusión se pone aún más compleja, enredada y borrosa cuando se vincula masculinidades, género y feminismos. No digo que ese vínculo no exista. Pero, la intención con la que lo esbozan algunos sujetos, pone en entredicho la importancia de trabajar y repensar la forma en la que se entienden y despliegan las masculinidades (hegemónicas). El problema no está en los sujetos, sino en las intenciones y en las narrativas (discursos) que se crean a partir de ahí.

Pareciera, en alguna medida, que si decimos masculinidades –nuevas, positivas, alternativas, diversas, noviolentas o como se las quiera llamar– implica convertirnos en sujetos sumisos que responden a los intereses, decisiones, intenciones, objetivos y designios de las mujeres. Si decimos “hay que trabajar en entender cómo comportarnos con las/os otras/os” enseguida salta a la palestra un miedo irracional de convertirnos en dominados frente a un grupo dominante que, en este caso específico, serían las mujeres. Es como si se entendiera que los feminismos y el género (en tanto categoría de análisis relacional) se pusieron de acuerdo para arrinconar/nos a los hombres.

Este fenómeno, por llamarlo de algún modo, abre la posibilidad de hacer varias lecturas: i) consciente oLeer más

La discriminación laboral por motivos de género

Por Verónica Ethel Rocha Martínez

El siglo XXI muestra una tensión laboral que se agudiza en períodos de crisis económica, el trabajo en estas condiciones es precario y conlleva omitir los derechos de seguridad social ganados en la Revolución Mexicana como: el derecho a servicios de salud, aguinaldo, prima vacacional, vacaciones pagadas, etc. En ese sentido, las condiciones laborales ofrecen un esquema de pago por honorarios, proyectos, salarios asimilados que claramente omiten una relación laboral que dignifique la figura del trabajador en su máxima expresión.

Ello implica que aún con una mayor cualificación quienes se insertan en la vida laboral se ven obligados a optar por desarrollar actividades para las cuales se encuentran sobrecalificados, a esta situación se suman una serie de condiciones que lesionan la valía de las mujeres en ambientes altamente competitivos en donde los hombres sostienen el poder de las decisiones y los recursos para que ellas puedan realizar su trabajo.

 No es de extrañar que el 10 de octubre de 2018 la Secretaría del Trabajo y Previsión Social publicara en el Diario Oficial la NOM -035-STPS-2018 (STPS, 2018) cuya finalidad es garantizar un entorno favorable en los centros deLeer más

Los impactos del COVID-19 en las trabajadoras del hogar en México y algunas lecciones para mejorar

Por Abde Soto[1]

Tradicionalmente, las mujeres han sido las responsables de realizar las tareas del hogar y el cuidado de las personas, sin embargo, a la par de su incorporación masiva al mercado de trabajo, se vivió una transformación en la dinámica interna de las familias; sobre todo en los hogares que optaron por auxiliarse del trabajo doméstico remunerado.

En este sentido, para diferenciar a las personas responsables de las labores domésticas que se llevan a cabo en casa y que perciben un salario de aquellas que no, se propuso el término trabajadoras del hogar, que reconoce estas actividades como un trabajo, y en consecuencia demanda que quienes lo efectúan gocen de iguales derechos y prestaciones como cualquier otra persona ocupada.

En México, en este sector trabajan 2, 222,581 personas, 91% de ellas son mujeres. Representan alrededor del 9% del total del empleo femenino del país, sin embargo, solamente alrededor del 5% cuentan con protección social (Inegi, 2022a)[1], por lo que se trata de una de las labores más precarizadas, a lo que se suman conductas clasistas y racistas que impiden su pleno reconocimiento como actividad profesional.

Cabe destacar, además, que sus ingresos son entre un 15% y hasta un 30% inferiores al promedioLeer más

El impacto del Narco-Estado en el cuerpo de las mujeres en México

Por Gad-Veda Galilea

Para iniciar, es vital plantear el Narco Estado como un ente que se ha consolidado a lo largo de los años a través del fortalecimiento de una estructura institucional. Por ello, en este texto hay una unión entre los conceptos “narco” y “Estado”, uno no subsiste sin el otro, son complementarios y ambos detentan la búsqueda de un poder y machismo hegemónico a partir de prácticas cruentas como desapariciones, tortura, desplazamiento de comunidades, etc.

Este ente ha sido reforzado por diversos fenómenos que lo han delimitado y alimentado a lo largo de los años. De ahí surge la necesidad de situar este análisis en el territorio mexicano. Este territorio está atravesado por diversas circunstancias, sujetxs y fenómenos que estructuran al Narco Estado y a la vez construyen sus consecuencias.

Es importante contextualizar y resaltar el impacto de las organizaciones criminales en la población mexicana, principalmente civiles. Esta ha sido marcada por la “guerra contra el narco” declarada por el expresidente Felipe Calderón en 2006, la cual empezó con el despliegue de 4 mil 200 elementos de ejército, mil de la Armada y mil 400 policías federales[1].

Una de las consecuencias de la guerra contra el narcotráfico fue la fragmentación y distribución de los grupos delictivos dentro del territorio. Para 2006, se calculaban alrededor de 6 organizaciones criminales: el Cártel Milenio, la Familia Michoacana, el Cártel de Golfo, el Cártel de Tijuana, el Cártel de Juárez y el Cártel del Pacifico Norte. Durante 2007 y 2012 se detectaron dos cárteles más y su redistribución dentro del país.

 Esto implicó un cambio en las dinámicas de poder dentro de los mismos grupos de narcotráfico, primero, la fragmentación de uno de los cárteles más poderosos, el Cártel del Golfo, dio paso a lo que hoy se conoce como Los Zetas en 2006. Así, sucesivamente fueron subiendo grupos como Cártel Beltrán Leyva en 2008, CaballerosLeer más

El odio contra las que marchan

 Relaciones de poder en La calle amenazadas por la protesta de mujeres

Por Alejandro Granados Ojeda[1]

 

«Qué tiemble el Estado, los cielos, las calles
Qué tiemblen los jueces y los judiciales
Hoy a las mujeres nos quitan la calma
Nos sembraron miedo, nos crecieron alas»
—Vivir Quintana

Introducción

El presente texto es un esfuerzo por dilucidar los factores de cambio en la calle como institución a raíz de las protestas de mujeres que se han dado desde el 2020 a la fecha. Se analiza la protesta como un medio para hacer escuchar las demandas de las mujeres, entre las que resaltan las más jóvenes como encauzantes del proceso emancipador. Se hace una diferenciación entre los métodos de protesta que emplean las manifestantes y las violencias patriarcales perpetradas sistemáticamente. Además, se resalta la habilidad con que el movimiento ha logrado colocarse en el ojo público en distintos medios.

Para tal objetivo, nos servimos del andamiaje teórico erigido por Raewyn Connell, con su análisis de las masculinidades, así como de su visión de la calle como Institución; Nattie Golubov aporta el concepto de Interseccionalidad que empleamos para explicar el acopio de los posibles beneficios obtenidos por otros grupos desde una visión no impositiva; además de terceras que en el camino nos proveyeron de aportes sustanciales para la construcción del ensayo.

 

Quid del asunto

Las manifestaciones masivas realizadas por mujeres politizadas han producido un amplio abanico de respuestas en la población mexicana (y de todo el mundo) entre las que predominó por mucho tiempo el rechazo indolente y cómplice. El discurso que enarbolan los quejosos alude casi siempre a la molestia de que las mujeres que protestan se salgan del redil, contraviniendo las reglas de la calle como Institución. La perorata con que muestran su descontento está plagada de arcaísmos: estructurada por ordenamientos de género de los cuales no siempre son conscientes, pero que suscriben.

Frente a ello, cabe resaltar que las marchas tienen varios propósitos: primero, el de hacer manifiesta suLeer más