La mujer de estrellas y montañas

Por Sergio E. Cerecedo

En el 2025, las muestras de películas nominadas al Ariel nos hicieron llegar de forma tanto virtual como en proyecciones en espacios públicos muchas películas de corrida comercial corta que no tuvieron mucha vida más allá de la cineteca y de las personas muy clavadas en su cinefilia y en lo que se está haciendo en el país. Entre ellas nos llegó esta película de Santiago Esteinou, realizada durante cinco años y que es dueña de una poesía algo trágica, significativa y que nos envuelve en un relato importante.

 

En este país que tenemos tan de etnias, lleno de zonas, como la antigua Aridoamérica, llena de pueblos a los que la falta de un desarrollo de escritura y registros propios como los que tuvieron las civilizaciones de Mesoamérica, hay —sin romantizar— mucho conocimiento del ser y las culturas que quedó perdido en el tiempo. Así, en diversos momentos de la película se nos recuerda que este no conocer el contexto, origen y sustento de esas creencias, acciones y tradiciones, desde los remedios caseros hasta la cosmogonía, lleva a las personas que no son de una cultura hegemónica a la marginalidad, a la incomprensión, tal como es el caso de Rita y muchas personas más.

 

Rita, fue una mujer rarámuri que como tantas personas en la era pre internet y de la época en la que esta red aún no era de un uso tan extendido, decidió migrar a Estados Unidos y desapareció del radar de sus familiares por un tiempo. En general, en la película hay cosas que no se aclaran del todo, exaltando un poco el misterio. A Rita se le encontró años después en un hospital psiquiátrico, tomando altas dosis de medicación que después se comprobó que no eran necesarias, pues las conductas de aparente aislamiento que tenía y la necesidad de ponerse a cantar en un rincón obedecían más a sus creencias rituales y a una resistencia en entornos difícil. Ella no hablaba ni inglés ni español, lo que llevó a pensar a los ciudadanos y autoridades que no estaba bien de la mente y la llevó en un espiral descendente que mermó su salud, hasta que un grupo de personas defensoras de los derechos humanos escuchó su caso y le ayudó a volver a casa.

 

Nuestra protagonista, dentro de lo que los testimonios de conocidos de la región, fue una mujer que incluso en su comunidad no era del todo aceptada por mucha gente, los alegatos sobre su salud mental y el pensamiento de que la posible causa de algunas conductas extrañas fue el consumo de alguna planta de su región (probablemente psicotrópica) sin tener una buena repercusión en su organismo, pudo haber sido una cuestión emocional, una neurodivergencia, la manera de ser que comparte con sus paisanos o todas juntas, pero el caso es que la vida que llevó al volver fue aún más difícil y le llevó a no valerse del todo por sí misma.

La película inicia con crónicas de la vida de Rita desde los ojos de doctores, abogados y familiares que vivieron diversas partes de su vida, la primera media hora es anecdótica y contextual, cuando finalmente la vemos en pantalla, ella ya está en su tercera edad y vive en Chihuahua bajo los cuidados de una sobrina, quien se las ve difíciles con la parte económica y también con lo propio de esa etapa de su vida y las secuelas de salud que le dejó el encierro. Vamos y venimos constantemente entre su vida en la ciudad y cuando puede volver al campo y es más feliz, a pesar de los hechos duros, la película es cercana y conmovedora y jamás hace uso del efectismo sentimental, el respeto a la persona la hace crecer y emocionar.

 

 El lenguaje audiovisual encuentra en la rusticidad del terreno y la economía de recursos un aliado a la hora de hablar de la sencillez y a su vez fragilidad de vida. El retrato del desierto tanto de Estados Unidos como de México, entre tantos testimonios duros la cámara mira mucho al cielo, con horizontes inferiores, nos recuerda a esa mirada al infinito que solemos lanzar ante las cosas a las que no les vemos solución, así también mira al cielo como un espacio que nos es misterioso, lleno de belleza y que nos recuerda por qué las culturas antiguas encontraban en él magia y explicaciones espirituales en la búsqueda eterna de saber porqué estamos aquí y qué hay más allá. La escucha y observación del desierto y la ruralidad es contemplativa a momentos, muy vivencial y sensorial.

 

Quiero compartir también a manera personal, que cuando uno emprende documentales en zonas rurales o desconocidas para uno, esto conlleva una adopción emocional, un encuentro que uno se permite para con  las personas de quienes presencia las anécdotas y circunstancias, es por eso que los documentales en México, volteando a ver a la calle, al rancho, a las cárceles, a los bailes y a muchos lados ha conseguido darse cuenta de las historias que necesitan ser escuchadas, y ha vuelto del documentalismo en todas sus formas tanto una manera de expresión como de registro y consciencia. Dentro de un panorama del cine mexicano donde para mucha gente este es mediocre y una extensión del lucimiento de las estrellas de televisión y las narrativas más superficiales, el auge del documental fílmico constituye también un registro histórico y memorial que será más valorado aún dentro de unos años tanto por sí mismo, como por complementar la historia escrita en estos tiempos que ya existen mil y un maneras baratas de preservar tanto la imagen fija, como en movimiento, así también la imagen sonora.

 

En las películas que ha realizado al sol de hoy, Santiago Esteinou tiene como tema regente un asunto que lleva hasta en el título de una de sus películas: la libertad, las entidades y factores externos que la vulneran, así como los entornos vigilantes y punitivos de las leyes y estructuras sociales que no permiten una otredad o que muchas veces no escuchan explicaciones, en el caso particular de esta película le complementan los ejes temáticos migración, el cuidado de la familia y la comunicación. En esta película, lo lleva a un terreno cercano aunque a momentos desesperanzador, pero siempre con la mira puesta en lo que estas historias pueden darnos a pensar de la gente que guarda tradiciones del pasado, y el cuestionamiento de lo mucho que tenemos que aprender y preservar para el futuro, para, con suerte, no tener el carácter trágico de un códice quemado.

 

Publicado en Cine y etiquetado , , , , .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *