Cristina Quiroa | Poesía

Cristina Quieroa. Soy Cristina, nací en la Ciudad de Guatemala, Centro América, el 19 de febrero de 1991. Soy nacida de mujer, mi madre es Carmen. Desde niña me ha encantado leer, me recuerdo recortando y coleccionando cuentos que venían en el periódico, me hacía muy feliz. Fue en mi adolescencia en donde empecé a escribir pero sin mostrarle a nadie lo que hacía.  Ahora escribo con plena conciencia del acto político que significa que una mujer escriba. Soy cofundadora de la Colectiva @VersaterasGt que en pandemia fue un lugar seguro para que nos juntáramos mujeres y pudiéramos escribir nuestros sentires. Publicamos de manera digital un pequeño compendio llamado Aversémonos. Algunos de mis poemas pueden leerse en Poesía de Morras y el blog Sonámbula. Formo parte de la Antología de Escritoras Guatemaltecas, región central.

 

 

 

MI BARRIA

 

mi barria huele

a huevo frito hecho en el fogón de la vecina, cómo se me antoja

a esa sopa horrible que cocina doña Sabi, pero ella es tan amable

            a frescor de las montañas y a sol

 

mi barria sabe

a las tortillas que hace doña Rosenda

a los jocotes que generosamente caen a nuestra terraza

al queso de monte que aprendí a comer aquí

 

mi barria suena

a fiesta todo el tiempo, qué gente tan alegre

a compromiso, de la niña que toca su flauta sin parar hasta saberse la canción

a paz, las risas de los patojos y patojas en la cancha

 

mi barria también son los chuchos: Max, Griseldita, Balton, Argos, el perrocaballo y la Micaela que en paz descanse

mi barria es el canto de las calandrias, los saltadores, los zanates y los carpiteros

mi barria son las gatas de la tortillería: Alba Michelle, Tomasita y Fanny, qué ternura verlas dormir debajo del comal

 

mi barria es mía, aunque es prestada

es mía porque la quiero

mi barria me abrazó cuando la ciudad gentrificada me expulsó

es mía, aunque es ajena

con todo y lo que no me gusta, es mi barria.

 

 

 

RITMOS

 

Mis pies son un merengue de los noventas

Mis rodillas más parecen una balada cursi

En las caderas un perreo se deja sentir

 

Mi cintura es de la cumbia

Mis brazos unas percusiones de salsa

En la cabeza me habita un heavy metal (diabólico)

 

Y mi pelo

Ese sí puede bailar de todo

Desde alabanzas hasta boleros

Un son y hasta un rap

 

Los ritmos se deslizan en mis curvas y moviendo el cuerpo sé que también soy artista, 

            música, 

                       pentagrama 

                                  y percusión.  

 

Marimba, 

          mandolina 

                       o tambor según lo que me habite el útero-corazón. 

 

 

 

Publicado en Obras literarias y etiquetado , .

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *