Por Dana, Gloria, árbola almendra, Deni, Nat, Elisa, Victoria, Nora, Cristy, Margot, Ixchel y Ximena
Encuentro en el camino hojas dispuestas
a dorarse con el sol
expuestas a mis pasos
mientras subo respiro, olvido y me deshago de una piedra que he cargado
desde que llegué
parece pequeña pero mientras estuvo conmigo
creció, rajó mi piel, hizo espacio hasta que me acostumbré
a su tamaño a la molestia que me hacía callar mientras apretaba los dientes
y me dejaba tendida
permaneció intrusa hasta salir una perla
a la que hay que dejar
en el hueco que queda
germinarán las semillas que he levantado
del huerto
mis lánguidos brazos donde mueren los sueños
el ocaso, el resuello
las pocas cosas
que aún se miran desde la ventana
En mi pecho la fatiga, el dolor y las llagas
otro amanecer sin luz, sin calor, sin criterio
verdades tambaleantes
que yo sostengo con mi sangre que palpita
avanzo y me embarco a un viaje
entre las sombras
entre huecos
entre el polvo, avanzo
entre el temor, palpito
entre el titilo de mi corazón y mis manos
avanzo entre niebla, así sin “ti”
porque no es buena combinación
la suma de potencias al cubo
girar tampoco es crear una parábola
o crecer un árbol
avanzo mudanza vergüenza
mi andanza se corta en la duda
¿quién viene detrás de mí?
¿a dónde vuela el paso quebrado
de la estrella incrustada en mi vientre?
lóbrega brújula ventrílocua
no avanzo si antes no giro
si antes no muero
nueva lluvia
otra lluvia
calma, limpia,
en los verdes tallos da esperanzas
permite salir a la flor azul eléctrico
en el hueco que quedaba
guardo ríos
de aguas vitalicias
este hueco que quedaba
lo hicimos cuenco
de poesía húmeda
lo llenamos de viandas y fiebres
que reordenan el cuerpo
luego el tiempo
la claridad del rocío
corre el agua, corre el viento
acaricia mis ojos que han vuelto a ver
una
casa habitación traspatio enredadera
piensa sobre
sobrepiensa
y dilata la hoja
la puerta que se sella
y es
y somos
y estamos vivas
como declaraban las poetas
de las noches de vela lánguida
pero viva(s)
dispuestas a montar cometas
a ser lengua
palmera y esperanza
Me dice el canal longevo de mi cuerpa que es verdad el cauce
Precipito palabras olvidadas
verdades escondidas
descondenso las nubes
y me deslizo líquida
en gotas
en chorros
en cascadas
Hay verdades en mí
que no son impacientes
Las nombro y encuentro nuevas formas
de tocarlas. Sus colores cambian,
visibles en las noches, se dejan acariciar
y al llegar el sol se vuelven tímidas.
Me dice la piedra erosionada que es prueba
que llega
que se viene
el torrente
de duelo deshielado
azul profundo
antigua la marea
Me dice el río principal de mi memoria
que confíe en el curso del agua
afluente
que desemboca
en el signo de mi mano
mi mapa de todos los cuerpos de agua
con lo que hay en mi cabeza podría hacer películas de terror y de amor
con lo que me causa insomnio hago poemas y cuentos
lleno el silencio con lo que le sobra a mi mente
con lo que me habita en las manos podría acariciar y destruir
con mi boca maldigo y beso apasionadamente
lleno mi cuerpo de intensidad
todo depende
depende
de si ese instante me habita la podredumbre o la esperanza
el poema o la ecuación compleja
la matemática de un vientre
yo
la nada
