Por Miguel Ángel Maciel González[1]
Nada…, sólo rendimiento
Con la pandemia de COVID-19 se ha vuelto a pensar en varias situaciones que antes se daban por sentadas o se concebían como normales; una de ellas remite a la educación que se está dando en diferentes niveles a través de plataformas educativas y también con relación a cuestionarse, sobre todo, quiénes son esos estudiantes —sobre todo los niños—, los cuales van creando una relación con la escuela y viceversa.
Decía el pensador austríaco Iván Illich, en tono crítico, que los centros escolares eran lugares para adquirir una mercancía; conocimientos y habilidades empaquetadas para ser consumidas por un cliente-estudiante, y así ofrecer al mundo laboral lo que había aprendido. También mencionaba a esta institucionalidad como la responsable de construir socialmente la figura de niño a partir del siglo XX.
En La sociedad desescolarizada, el autor Leer más









