Silent Running: el activismo marginado al espacio exterior

Por Sergio E. Cerecedo

 

A pesar de la ecología, los productos orgánicos y demás esfuerzos por el respeto a la naturaleza, hace falta no ser terco ni descuidado con el entorno  para darse cuenta que la conciencia pesa; que si uno se deja puede observar que las acciones aisladas no son suficientes; que cada refresco carbonatado que nos llevamos a la boca viene de empresas que sí acaparan agua nivel esponja, que la huella de carbono de la producción de carne o ver lo que sucede con la subida de precios cuando viene la sequía para saber que los discursos de preservación y anticontaminación que muchas veces caen en el panfleto en los medios escritos y audiovisuales son necesarios, así como las acciones, que muchas veces quedan en esfuerzos aislados.

 

Douglas Trumbull (1962)

La preocupación al respecto no es nueva, y en 1962 Douglas Trumbull, conocido en el mundo del cine por estar a cargo del departamento de efectos visuales de películas como “2001: Odisea del espacio” y “El árbol de la vida” (Poco menos de 35 años después), incluso estuvo en la preproducción de la frustrada adaptación de Dune de Alejandro Jodorowsky. En esta película (Feamente traducida como “Naves Misteriosas”) dirigió por primera vez un proyecto, aliándose con artistas y personas que vieron necesario hablar de este tema, y aunque lo volvería a hacer un par de veces más con resultados cumplidores, los siguientes proyectos no pasarían a la memoria colectiva como esta película, que tenía también el plus de hablar de un tema en boga que la volvería de culto: los desastres ecológicos como el posible fin de la humanidad y la necesidad de preservar la vida natural.

 

En este universo cada vez menos extraño al presente, la distopía llegó y la tierra se volvió estéril, por lo que la vida en el espacio se volvió una constante. Una comida procesada y en cápsulas es la que mantiene con energía a las personas, sumamente aclimatadas a éste ritmo de vida como al urbano, al obrero, al godín, al teletrabajo o a cLeer más

La historia subyacente, reseña de la novela Aprovéchate de mi de Xóchitl Lagunes

Por Diego Medina

Publicada en 2022, por el Fondo de Cultura Económica y ganadora del Premio Nacional de Novela José Revueltas 2020, Aprovéchate de mí sigue la historia de Manuel y Santiago, el primero de 30 y tantos el segundo de 16, nuestros protagonistas se conocen porque trabajan en locales contiguos en San Mateo, Cuautitlán. Santi es mesero en un local de barbacoa y Manuel tiene una dulcería en el local de a lado.

Sin embargo, Manuel está casado con Elena y sólo le puede ofrecer sexo a Santi, lo que este toma como una traición a su idea de “querer a alguien”. Paralelamente Santi se relaciona con Vane, con quién estudia en la Prepa 9, pero aunque ella lo impulsa a buscar una beca de intercambio, tampoco quiere ser su “novia” sino que prefiere “seguir fluyendo”, decepcionado Santi entra en crisis y abandona la escuela y confronta a Elena a quien le revela que se ha estado acostando con su esposo, pero Elena parece saberlo porque no hace gran escándalo del asunto.

Finalmente nuestro protagonista se va a España gracias a un ensayo sobre Fuente de Vaqueros, pueblo natal de Federico García Lorca, lugar que Santi se imagina muy parecido a San Mateo y que se propone visitar una vez llegue a España. A grandes rasgos esa es la historia que Xóchitl nos cuenta a través de 126 páginas, bastante fáciles de leer aunque con una tipografía muy chica, lo que puede cansar la vista de los lectores con astigmatismo, como es el caso de su servidor. Los materiales del libro son de buena calidad, tomando en cuenta que es una versión de bolsillo, su precio es bastante accesible (en esta Feria Internacional del Libro del Zócalo la pude encontrar en 80 pesos), la portada estuvo a cargo de Nurivan Vilori Martínez.  

La historia está dividida en 12 capítulos, los cuales llevan por título nombres de canciones de Café Tacvba, y que sirven de leitmotiv de cada uno de sus capítulos, en palabras del protagonista “Estoy seguro de que tienen una canción que podría quedarle a cada momento de mi vida, y todas te hacen imaginar unas historia.” Estas canciones sirven pues como epígrafes de cada capítulo, en el que el protagonista eLeer más

Reseña colectiva: ‹‹¿Cric? ¡Crac!›› de Edwidge Danticat

Por Celia Alvarado, Victoria Pantoja, Danae Perales, Nat Mont y Ximena Cobos

 

La intención de hacer una reseña colectiva tiene que ver con que la experiencia lectora no es en solitario, en ese sentido, la sorpresa, el placer y los hallazgos que una puede tener cuando hace la lectura, se expanden y se potencializan cuando llegamos a las sesiones colectivas y escuchamos la experiencia de las otras. Entonces, quien lea esta reseña puede ser invitada a acercarse a Danticat desde la emoción de un grupo, conocer una experiencia lectora enriquecida a través de dialogar con otras, enriqueciendo también la conexión con los cuentos de Danticat, transformándola de un ejercicio intelectual a uno sensorial.

Esta reseña colectiva, además, da cuenta de que leer en acompañadas ha destapado nuestros sentidos para apreciar los distintos matices que encontramos en la autora y que al compartirlos se vuelve un manjar de una exquisitez espléndida. Es así que el acompañamiento modificó la forma de leer la obra, ya que cada mirada abría nuevas posibilidades y también datos históricos que daban un contexto mayor a lo que leíamos. La reseña colectiva fue también un pretexto para reconocer la forma como cada una mira la migración haitiana en México, al mismo tiempo que dimensionamos la problemática o los sucesos que ocurren en su territorio, aquello de lo que vienen huyendo sus habitantes.

Antes de hablar de su obra, queremos presentarles a la Edwidge Danticat que descubrimos. Yo la presentaría como una autora que cuenta con una gran sensibilidad y mucho amor tanto a Haití como a sus costumbres. En cada uno de sus cuentos se puede ver el grado de admiración que tiene hacia este país. La forma en que utiliza el lenguaje es hermosa. Hay mucha musicalidad en su prosa que asemeja a ratos más a una poesía. Es también una escritora muy completa que logra transmitir la complejidad de la vida y de los procesos de migración y violencia del pueblo haitiano, al tiempo que consigue transmitir la belleza y lo terrible de la experiencia humana. Asimismo, podemos decir que es una escritora que también vive corporalmente los escenarios que narra: la violencia durante la dictadura, la esperanza del Haití que sueña en medio de todo, y la realidad migrante que se debate entre las raíces y la nueva vida, como una cuerda que se tensa constantemente y se busca que no se rompa. En ese sentido, Danticat tiene una gran habilidad para narrar la vida cotidiana de lo que acontece a su alrededor y transmitir a través de sus escenas un mar de sentimientos y emociones, que nos muestran la complejidad de las relaciones que se tejen cuando vivimos en comunidad.

Podemos decir también que la escritora Danticat es muy grande, sus escritos son de gran valor, -yo no la conocía-  y que conocerla es absolutamente una forma de humanizarnos y de ver con otros ojos a un país que por su idioma, por su raza y por su historia pareciera no tocar mucho a México, pero que sí eLeer más

Feral: Los mitos rurales en found footage

Por Sergio E. Cerecedo

 

Si un género se ha nutrido del found footage o metraje encontrado ha sido el terror, esta técnica narrativa y de captura de imagen que simula haber sido un material grabado por alguien más a manera de documental representa una de las mejores y más recurrentes maneras de crear miedo en los espectadores por la inquietud primaria de no saber del origen de esa captura. Esta exploración morbosa, en la que quizás uno de los primeros representantes es Holocausto Canibal (Ruggero Deodatto,1980), que tomó fuerza a finales de los noventa con “El proyecto de la bruja de Blair” (Eduardo Sánchez y Daniel Myrick) y después con “Actividad Paranormal” (Oren Peli, 2007), tiene muchas variantes realizadas con mayor o menor fortuna y, por supuesto, por esa réplica del estilo de las cámaras caseras, la mayoría de ejercicios se encuadran dentro del cine de serie B.

 

Y de lo hecho en Estados Unidos, por supuesto que el interés brincó a otros países aunque fuera en menor frecuencia, tan solo recordemos el bombazo que fue la española “REC” y sus secuelas llevando con verosimilitud una historia de zombies que sucede durante la grabación de un reportaje. Aquí en México se ha hecho poco, igualmente enmarcado en las producciones de bajo presupuesto y dentro de esto “Feral” llega como una propuesta refrescante que modifica un hecho real a partir de lo que no quedó del todo claro en la documentación oficial

 

Uno de los grandes aciertos de la presente película es vincularse visual y estéticamente con el tipo de narraciones que al público potencial le llaman la atención —los amantes del terror, de las leyendas macabras o el público mexicano en general—. Si bien el tiempo ha cambiado y ahora los espectadores o radioescuchas han virado de “La mano peluda” a “Leyendas legendarias”, las historias alrededor de lo místico, lo demoníaco o los crímenes sin resolver siguen siendo pan nuestro de cada día, y qué mejor que contar algo así a manera de falso documental como aquí, con un acabado rústico y que nos hace sentir que podría ocurrir en cualquier pueblo cercano.

 

Andrés Kaiser (2018)

El relato explorado a través de entrevistas con sus amigos y gente cercana es el de Juan Felipe de Jesús, un antiguo seminarista en crisis conLeer más

Poesía colectiva: después de leer a Michele Najlis

Por Nat, Priscila, Diana, Ixchel, Danae, Gloria, Tere, Laura y Ximena

 

Memoria de aves y viento

I

 

Si digo que no siento caería en una mentira,

callaría el grito que me recuerda tus ojos en el pasto,

el calor de tu respiración cercana al viento.

Descubrir que los pájaros persisten al vuelo 

aún cuando sus alas parecen suspendidas,

que algo en mí también palpita,

que supura alientos de cálida hierba

entremezclada al tacto,

al deseo de la risa particular, a tu presencia, 

que mi calma se albora si te

pienso en ese llano abierto, 

humedal repleto de besos 

que soy, memoria.

 

Sería como la semilla que muere en el surco sin dar fruto

a los pies del árbol,

que cruje al ser pisada. 

Arrancada de la tierra, 

el petricor se perdería entre la sequedad de los escombros, 

ceniza arrastrada por el aliento de estos días marchitos

en los que no reconozco que florecía, 

que bailaba con el viento elogiando la vida.Leer más

Ema: la hoguera de las profundidades

Por Sergio E. Cerecedo

 

Pablo Larraín es un cineasta con inquietudes bien cimentadas, que aunque con “Jackie” naufragaron contundentemente en un trabajo que se queda en producto de encargo que, eso sí, conseguía una gran actuación principal, ahora regresa a sus orígenes geográficos con una película controvertida, necesaria y con un nivel técnico que no necesita los millones para contar, más que una historia una declaración de principios cinematográficos y a la que no le interesa tanto responder como abrir nuevos cuestionamientos con cada concepto que introduce.

 

En la trama, encontramos a Gastón y Ema: él ,un coreógrafo mexicano y líder de una compañía de danza contemporánea; ella, una bailarina Chilena del mismo grupo artístico. Juntos constituyen un matrimonio en crisis tras un hecho detonante, el rebelde niño que han adoptado ha atentado contra una de las hermanas de Ema quemando parte de su cara y su cabello, primera vez que el recurrente elemento fuego se hace presente.

 

La joven bailarina casada con Gastón es 10 años menor que él, y aunque la agilidad corporal que concede la disciplina dancística no hace ver tanto la diferencia de edad, lo cierto es que hay un abismo generacional entre ambos que es el que está terminando por separarlos con el acabose de haber adoptado un hijo incomprendido por ambos al que no pueden ayudar a mediar sus problemas de conducta que acarrea del hogar biológico. Ambos acuerdan renunciar a él y devolverlo a los servicios sociales, aunque como es de esperarse, la carga de padre desnaturalizado recae en ella, así como las represalias sociales, ante lo cual ella reacciona con una demanda de divorcio que será tortuosa y catártica a partes iguales, pues explorará por su lado esa nunca tenida libertad —se da a entender que el personaje se casó muy joven—.

 

 Ese abismo generacional es realzado en sus discusiones y da pie a un lucimiento en sus actuaciones, que, aunque la propuesta de dirección de actores de Larraín es casi siempre Leer más

“Agua” un platillo inspirado en El llano en llamas de Juan Rulfo

Por Diana Peña Castañeda[1]

 

En el Llano en llamas de Juan Rulfo el agua es rareza o exceso, nunca las dos. Pero en cualquier casualidad solo significa una cosa: angustia.

“Cae una gota de agua, grande, gorda, haciendo un agu¬jero en la tierra y dejando una plasta como la de un sali¬vazo. Cae sola. Nosotros esperamos a que sigan cayendo más y las buscamos con los ojos. Pero no hay ninguna más. No llueve.”

 

En “Nos han dado la tierra”, el agua es el grito de un espanto que aparece para contarnos el fraude gubernativo de la tierra prometida. En ese llano inmenso que está al otro lado del río no hay cosechas, “ni conejos ni pájaros”, la tierra está tan reseca que raspa las esperanzas. Pero es que son “miles y miles de yuntas” … Sin agua, sí, ni una molécula, pero la autoridad cumplió y eso es todo lo que debe importar.

 

Como lógica consecuencia, la sed aparece para acallar la voz de la queja ante la ironía de lo que se recibe. Habla la mirada que se agranda en todo su agujero buscando una gota, pero cuando la lluvia parece llegar, dice Rulfo, el viento la arrincona en el cielo hasta que desaparece. Y si cae, señala, se pierLeer más

Bring Me The Head Of Alfredo García: Peckinpah Libre y Loco

Por Sergio E. Cerecedo

 

Sam Peckinpah es uno de los cineastas más citados visual y argumentalmente por el cine de acción moderno e inclusive por los directores que han hecho del pastiche/collage de películas viejas su sello de calidad como Tarantino, el hoy olvidado Walter Hill o Robert Rodríguez, sus historias fronterizas, etílicas y polvosas han hecho las delicias de todo mundo, inclusive de quien no conoce la obra del cineasta más que por las referencias.

 

“El loco Sam”, como le apodaban por sus desplantes y su gusto por la parranda, tenía un cariño inmenso por nuestro país y cada que podía venía a filmar aquí, de hecho se sabe que le encantaba venir a los sets de Durango y pasar las tardes en las cantinas después de filmar, pues después de todo, eran los ambientes que inspiraban gran parte de sus guiones, los personajes de arrabal, machos, coléricos y con la violencia siempre latente que le encantaba retratar ya fuera en películas que remitían al viejo oeste o cualquier otra época o películas actuales con aire a viejo y caracteres principales que se niegan a renunciar al pasado, dejando patente esa resistencia ya sea con gruñidos, mentadas, aislamiento social o, porque no,  a golpes, cuchilladas y balazos.

 

En este universo existe una dimensión de poco más de hora y media donde Alfredo García, un maleante de poca monta, deja embarazada a la hija de un hacendado (Emilio “El Indio” Fernández), por lo que lógicamente sale por piernas del pueblo. Pronto se corre la dudosa noticia de que el fugitivo ha muerto, por lo que el ranchero agraviado pone un precio a su cabeza y bastantes cazarrecompensas responde al llamado. De entre todos los matones dispuestos, el protagonista, Benny, parece el menos apto; recluido en su borrachera tocando el piano en un bar de Jalisco, refugiándose aparentemente de malos recuerdos y gente que lo ve como poca cosa, pero le toma poco que la incitación a la búsqueda le pegue en el orgullo y junto con Elita, la prostituta de la que está enamorado, emprende el viaje por una recompensa que aparentemente les concederá el muy común sueño de empezar de nuevo y dejar los bajos fondos de una vez.

 

En la aventura de Benny y Elita, los vemos pasear por los pueblitos busLeer más

Necro-política y narco-gobierno de José Reveles

Por Israel Michell Martínez Martínez *

Periodismo de investigación y ciencia política se conjugan en la nueva obra de José Reveles Necro-política y narco-gobierno. Nuevas dinámicas de poder en México, publicada bajo el sello editorial Grijalbo. El libro, dividido en 41 secciones que varían entre 2 y 14 páginas, ofrece un recorrido por algunos de los episodios de violencia, injusticia y corrupción de la historia contemporánea de México. Ahora bien, este recorrido histórico se hace a partir de dos conceptos: necro-política y narco-gobierno.

El concepto necropolítica proviene del homónimo ensayo Necropolítica del politólogo camerunés Joseph-Achille Mbembe, que comprende que la soberanía:

“reside ampliamente en el poder y la capacidad de decidir quién pruebe vivir y quién debe morir. Hacer morir o dejar vivir constituye, por tanto, los límites de la soberanía, sus principales atributos. La soberanía consiste en ejercer un control sobre la mortalidad y definir la vida como el despliegue y la manifestación del poder […]” (Mbembe 19-20).

En un Estado con necro-política habrá exclusión, abandono u olvido de segmentos de la población que se consideran poco productivas o nocivas para el resto, esto puede incluir tanto a migrantes como a nacionales. De acuerdo con Mbembe, este poder se ejerce en lugares en que el Estado ya haLeer más

Análisis de la cinta “Cosas Imposibles”

Por Carmina Cardiel

 

Cosas Imposibles (2021, México) es una película adaptada del guion de Fanie Soto, bajo la dirección de Ernesto Contreras, a quien hemos visto dirigir películas como “Párpados Azules” y “Las oscuras primaveras”, cuya característica principal es que en cada historia un pequeño incidente desarrolla a los personajes llevándolos la mayoría de las veces a un punto extremo, tan extremo como humano se puede llegar a ser.

Mati y Miguel se vuelven muy amigos a pesar de los cuarenta y tantos años de diferencia que se llevan una del otro; se vuelven acompañantes, pero también cómplices de fechorías que rayan en la infantilidad. Y todo esto surge a partir de un fenómeno en común: el maltrato.

Fotografía cedida hoy, cortesía de Sha/Alebrije/Videocine/Víctor Mendiola Galván, donde se observa una escena de la película Cosas imposibles. EFE/Sha/ Alebrije/Videocine/Víctor Mendiola Galván/SOLO USO EDITORIAL/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)

Por un lado, Matilde tiene un año de viuda de un beisbolista retirado que marcó su vida para siempre con un bat que, con frecuencia, él consideraba más importante que la vida de Mati. Por el otro, Miguel, un adolescente de 19 años que fue abandonado con su hermana por su madre 4 años atrás. Ambos comparten características que los van envolviendo en una serie de aventuras arriesgadas al no saber qué rumbo tomar en la vida; empero saben que lo importante es sobrevivir.

 

Maltrato infantil y geriátrico en México

 

Se agradece al director la omisión abrupta para abordar temas tan sensibles en las infancias y la vejez; sin embargo, dentro de esa sutileza nos deja una rendija por donde podemos ver a un Miguel golpeado con regularidad por la madre cuando era niño y a una Matilde que cree haber heredado una enfermedad neurodegenerativa que, en realidad, es producto del abuso psicológico y físico durante años. Y es que estamos hablando de poblaciones vulnerables en donde con frecuencia la invisibilidad hace gala de su presencia dentro de nuestra sociedad.

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021, entre las adolescentes de 15 a 19 años, el 31.6% declaró haber sufrido violenLeer más