‹‹Tinta en las uña››. Siempre es tiempo de ser rebeldes

Por Ximena Cobos Cruz

Los años han pasado un poco borrosos, el tiempo pandemia parece haber ocurrido con una velocidad distinta que provoca que no se sienta que fue hace ya casi seis años cuando estalló un hermoso encuentro entre mujeres que deseábamos llenar nuestros libreros con otras mujeres; que pusimos en marcha la reconstrucción de una genealogía que reuniera a nuestras madres simbólicas de la literatura—retomamos mucho a Marcela Lagarde y hoy ya también tenemos otras referentas teóricas—, sacando toda la molestia de haber leído una vez tras otras, durante años y años de formación, hombres que no pueden más que construir personajes femeninos que nos encierran y sostienen mandatos de un deber ser femenino que siempre nos ha quedado chico a las mujeres de carne y hueso. En el recuento unas van y otras vienen; surgieron premios, colectivas, fanzinas, publicaciones independientes, autopublicaciones, talleres de creación literaria de mujeres para mujeres, encuentros y editoriales como ‹‹Tinta en las uñas››.

La institucionalización de todo esto que hicimos trajo consigo cosas hermosas como reediciones para que pudiéramos volver con un pelito más de facilidad a las ancestras. Sin embargo, hay un ente voraz dispuesto siempre a engullir toda resistencia, anomalía, incluso cualquier goce que no depende de él. Así es como las grandes editoriales cooptaron este bello acontecer histórico en que nos hicimos justicia luego de los años en los que permanecieron ocultas, casi borradas, las escritoras que nos impulsaron a emprender un recorrido de sabernos nosotras también mujeres que escriben y crean. Por ello, hoy cada vez con más ganas sigo pensando en la necesidad de hacer una historia de las publicaciones y editoriales independientes en Latinoamérica que, además, muchas veces fueron sostenidas por mujeres como Victoria Ocampo, Aída Cartagena, Margareth Randall, Victoria Slavusk, Diana Machiavello y otras tantas que yo no sé nombrar todavía. Porque son proyectos que permitieron construir una carrera literaria a escritoras y escritores, aunque la única carrLeer más

The secret of Roan Inish : leyendas familiares en close up

Por Sergio E. Cerecedo

 

El mar y la historia familiar son dos territorios que pueden ser tan hermosos y sustanciosos, como grandes contenedores de secretos, peligros y, a su vez, englobar ambas en cada capa subyacente a la masa marina que vemos desde la tierra. Hoy que Amazon Prime incluye una versión remasterizada en su catálogo, vale la pena sacar a la luz este viaje íntimo rodeado de mitología ancestral y sabiduría, cortesía de un director sabio y observador, cuyo trabajo da gusto ver en el catálogo de amazon.

 

John Sayles (1994)

John Sayles, quien empezó como guionista de películas de serie B, siempre gustó de observar la profundidad de la sociedad de los Estados Unidos, aunado a esto  sus inquietudes suelen girar alrededor de temas como la migración, la identidad de los pueblos —especialmente los fronterizos—, la clase trabajadora, el pasado de las familias, y la organización social de la gente dedicada a ciertos gremios y oficios. También ha plasmado estos temas en algunas novelas, en “Los Gusanos” aborda el tema de los cubanos viviendo en el país del norte, por ejemplo. Aunque las últimas dos décadas no le sentaron bien y hoy se encuentra en el semi retiro, cabe destacar que su última colaboración como guionista fue coescribir con Alejandro Springall el guion de “Sonora”, cinta nacional también de temática fronteriza. En la obra que hoy nos ocupa, Sayles abarcó todos sus temas de interés con un trasfondo mitológico bastante bien logrado y ubicado en los ojos de un personaje que, con entusiasmo infantil también escLeer más

“Duelos y quebrantos”

Una receta muy quijotesca

 

Por Diana Peña Castañeda[1]

 

Sin sombra de equívoco, sabemos que la de don Quijote es la historia de un hombre que ha entregado la cordura a la fantasía. ¿Acaso la culpa es de su delirio por la literatura caballeresca? Sabemos que su aspecto lánguido y pálido no le hace justicia a sus ideales de redentor de las causas más nobles. Del Quijote sabemos que tiene un fiel amigo: Rocinante, un escudero a quien desea educar: Sancho, y una amada indiferente: Dulcinea.

 

También conocemos su debilidad por la comida, no en el sentido de la gula insaciable. Sí del decoro, porque para él el buen comer es el fundamento de la salud corporal. Por eso le recomienda a Sancho mantener los modales en la mesa del mismo modo que al actuar: masticar despacio, en cantidades razonables, no eructar en público, beber el vino en forma moderada de tal forma que la palabra no se ande con ligerezas.

 

Ese recato gastronómico de la novela también es el retrato social de la época. La aristocracia y los cLeer más

Análisis de la cinta “Un hombre diferente” (2024) 

Sobre el “humor negro” y sus expectativas intelectuales

 

Por Carmina Cardiel

 

Aaron Schimberg (2024)

Me llama mucho la atención lo que en la pantalla grande se está haciendo con el body horror: es una película de humor negro, apunta la sinopsis de todas y cada una de las cintas que haya visto en su género: “Pieles”, “Dos”, “Enferma de mí”, “La substancia”, “Un hombre diferente”, entre otras. Pero es aquí donde cabría preguntarnos ¿Por qué satirizamos todo aquello que nos resulta incómodo?

Un hombre diferente de Aaron Schimberg le da un giro a las últimas cintas que por acá hemos revisado en el género de body horror, pues a diferencia de “La Substancia” o “Enferma de mí”, el protagonista es un varón a quien se le da vida desde el ojo de otro varón, y ya desde ahí la narrativa cambia completamente.

 

El humor negro desde la psique humana

 

Se ha estudiado a fondo desde la Psicología y se ha sugerido que el humor negro puede ser un mecanismo de defensa psicológico, permitiendo así a las personas lidiar con situaciones difíciles de una manera menos angustiante; sin embargo, también se ha planteado la preocupación de que el humor negro pueda perpetrar estereotipos negativos o trivializar experiencias dolorosas. En este sentido es que se puede profundizar en un debate sobre cómo el contexto y la audiencia influyen en la percepción del humor negro.

Desde esta definición es donde me pregunto en tanto al body horror: ¿Qué nos puede divertir al ver a una mujer que no se siente a gusto con su cuerpo y su apariencia llegandLeer más

El poder del perro : ¿qué significa ser el más fuerte?

 Por Sergio E. Cerecedo

 

Jane Campion es una directora que sigo desde hace tiempo, aunque filme muy poco en los últimos años y sea constantemente arriesgada en sus búsquedas así como irregular en sus resultados, su deseo de que sus dramas internos se vuelvan thrillers de búsquedas de identidad tanto social como sexual o étnica me resulta una necedad que llama mi atención. En los padeceres humanos de sus personajes me encuentro siempre con esa otra necesidad imperante: evadir el melodrama y mostrar las verdaderas y viscerales caras de los caracteres femeninos, protagonistas de todas sus películas anteriores. Es de esas autoras siempre citadas en los artículos sobre mujeres dirigiendo en pos de esa igualdad que difícilmente se visualizaba en los ochentas y noventas cuanto estrenaba sus primeras películas.

 

Jane Campion (2021)

En la temporada de premios del 2022 pude darme un chapuzón en las opiniones y encontré  todo el enojo que se produjo al promocionarse como un western cuando de eso, según los detractores, tiene la ambientación geográfica y, eso sí, una confrontación no solo entre protagonistas, si no una deconstrucción de lo que tiene que ver con esos tópicos, aunque el final no satisfaga a muchas personas.

 

Ese enfrentamiento es psicológico y a menudo invisible, desdibujando el carácter de enemigos o adversarios que muchos podemos llegar a creer porque la película nos despista, y en ese despiste es donde quien no esté acostumbrado al ritmo puede desinteresarse. Sí, es un producto que intenta ser más cerebral que emocional, para bien y para mal, no entiende de medias tintas pero tampoco de indiferencia, por ello a continuación abordamos esas contradicciones.

 

En los años 20, antes de la gran depresión, Phil Burbank, un ganadero de una familia rica de Montana, macho, prepotente y mandón en contraste con su hermano George, empático y considerado pero muy intimidado por Phil, incapaz de hacerle un frente verdadero para equilibrar las cosas; deambula junto a su hermano los desiertos negociando con sus vacas y con sus propios caracteres.

 

Muchas cosas cambian cuando George se acerca más a Rose, madre soltera y duela de una posada comedor, y a su hijo Peter, un joven con deseos de ser doctor a quien los vaqueros molestan por sus modales afeminados. La llegada de Rose a la casa de los Burbank es un detonante para el afáLeer más

“Reminiscencias”

Torta navideña del cuento “un recuerdo navideño” de Truman Capote 

 

Por Diana Peña Castañeda[1]

 

Navidad es viajar por los aromas y sabores más preciados de la infancia, eso diría un hombre recio como Truman Capote. Una enorme estufa negra, una mañana invernal de noviembre en Alabama, coronas de acebo en las ventanas del viejo caserón, dos cometas que los harán señores del viento. Buddy, siete años, su prima, también una niña de sesenta y tantos.

 

“Cada uno de nosotros es el mejor amigo del otro. Ella me llama Buddy, en recuerdo de un chico que antiguamente había sido su mejor amigo. El otro Buddy murió en los años ochenta del siglo pasado, de pequeño. Ella sigue siendo pequeña.”

 

La amistad hay que atesorarla. Ellos lo hacen con montones de harina, huevos y frutas especiadas en licor. El whisky está prohibido. Pero ella sabe a quién comprarlo. Paga con monedas ahorradas.  

 

“No obstante, se retira hacia las sombras del bar y reaparece unos cuantos segundos después con una botella de contenido amarillo margarita, sin etiqueta. Exhibe su centelleo a la luz del sol y dice: —Dos dólares. Le pagamos con monedas de diez, cinco y un centavo. De repente, al tiempo que hace sonar las monedas en la mano cerrada, como si fueran dados, se le suaviza la expresión…”

 

 

Pero los negocios son negocios. El temible Mr. Jajá con esa gran cicatriz que le atraviesa la cara solo pide a cambio unas cuantas tortas.

 

 

“—¿Sabéis lo que os digo? —nos propone, devolviendo el dinero a nuestro monedero de cuentas—. Pagádmelo con unas cuantas tartas de frutas.”

 

Una sonrisa de ella y el trato está cerrado, Mr. Jajá es un “hombre encantador”. Lo que sigue son cuatro días de intenso trabajo hasta obtener 31 tortas para amigos entrañables.

 

 

Receta

Tiempo de preparación: Una hora

Tiempo de cocción: 45 minutos

Porciones: 10 -12

 

Ingredientes:

Dos tazas de frutos secos (nueces, almendras)

Dos tazas de frutas (pasas, ciruelas, piñas en lata, cerezas y brevas en almíbar)

Dos tazas de harina de trigo

Una cucharada de especias (canela, clavo y jengibre en polvo, nuez moscada)

Una cucharadita de vainilla

Una taza de mantequilla sin sal

Dos tazas de azúcar blanca  

Media taza de ralladura de limón y naranja

Seis huevos

Tres cucharadas de color quemado de panela

Dos cucharaditas de café instantáneo disuelto en dos cucharadas de agua

Media taza de whisky o ron (reservar una parte)

Una botella de vino tinto dulce (reservar una taza)

 

Preparación:

Picar los frutos secos y las frutas.

Disponer en un recipiente y añadir el licor. Conservar por unos días.

Precalentar el horno a 180oC.

Cremar la mantequilla y la azúcar.

Agregar la vainilla, el café, la ralladura de limón y naranja.

Agregar los huevos uno a uno.

Tamizar y agregar los secos.

Agregar el quemado de panela.

Agregar las frutas en conserva.

Disponer en un molde engrasado y enharinado.

Hornear durante una hora.

Humedecer la torta con la mezcla de la reserva de licores.

 

El principio de realidad de Un recuerdo navideño de Truman Capote no es hacer la torta, ni conseguir whisky, ni inventar los regalos. Es atender las reminiscencias que emergen ante el impulso más sutil cuando se está en la cumbre de la adultez. Entonces, por qué no sentarse a su lado, descolgar los pies y paladearlas, en silencio como se hace con esas cosas que son fugaces y escasas.

 

 

 

 

 

[1] Comunicadora Social, especialista en Comunicación Organizacional, Magister en Ciencia Política. Interés en escribir sobre la comida como elemento narrativo en la literatura y como arte simbólico de la memoria social.  linkedin.com/in/dianapeñacastañeda

@la_libreria_patisserie

 

 

Leer a Tenoch, reflexiones sobre la amistad y la literatura gay

Por Diego Medina

 

 Hace tiempo conocí a Tenoch en la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa, sostuvimos una amistad y luego, cosas de la vida, nos distanciamos. Cuando me enteré que había publicado un poemario no me sorprendí, el talento es un cheque en blanco que se cobra tarde o temprano. Pero no hice gran esfuerzo por conseguir su libro, el resentimiento pudo entonces más que mi afición por la literatura gay. Debo mencionar también que durante este 2024 me enfrenté a situaciones que me alejaron de la literatura en general.

 

Cuando superé este golpe de la bifrontal Fortuna y volví a la universidad, sostuve una conversación con una amiga que, palabras más, palabras menos, me dijo “…lo bello de la literatura es que hace que pongamos a un lado nuestras diferencias y se convierte en una bandera por la que luchamos juntos”. Poco tenía que ver aquella conversación con Tenoch, pero aquellas palabras me hicieron eco ¿cuántas veces no me quejé con amigos de que fulanito o perenganito ignoraban deliberadamente mis letras por cuestiones personales? ¿cuántas veces no me negaron espacios y reconocimiento personas con poder a las que les resultaba antipático? (Yo no tengo poder alguno, ni considero que mi voz tenga “autoridad” más allá de la que le da mi honestidad).

 

Pensaba en el daño que le ha hecho a la literatura la soberbia y el orgullo infecto de los escritores, cuando una amistad me comentó que Tenoch había dedicado uno de los poemas dLeer más

Análisis de la cinta Enferma de mí (2022)

 Sobre el narcisismo y los trastornos mentales en la Modernidad

Por Carmina Cardiel

 

Intenta entender el ego. Analízalo, disecciónalo, míralo, obsérvalo,

desde todos los ángulos posibles. Y no tengas prisa por sacrificarlo,

de otra manera nace el mayor egoísmo:

El de la persona que piensa que es humilde,

la persona que piensa que no tiene ego.

–Osho

 

El horror de la fama en la modernidad

El género de body horror está ganando lugar en la pantalla grande en los últimos años a través de historias que nos muestran el lado más oscuro y enfermo de la humanidad a partir de la falsa posibilidad de conseguir o conservar la fama y/o atención de los demás a costa de lo que sea, aunque ésta sea efímera.

Enferma de mí (2022, Noruega) es el segundo largometraje del director noruego Kristoffer Borgli, quien nos lleva con un humor muy negro a una historia que, lamentablemente, cada día es más común entre quienes atrapados en el efecto post-pandemia, se han convertido en esclavos de las pantallas celulares.

Signe y Thomas son una pareja que compite por la atención de la gente que les rodea. Él es un snobista cuya fama está en ascenso en la escena del arte, mientras ella trabaja como gerente en una cafetería y se siente opacada por su pareja. Evidentemente ninguno de los dos es estable mentalmente, ya que desde el inicio el director nos deja ver que la trama va de dos narcisistas que, entre la mitomanía y la cleptomanía, son arrastrados a un destino fatídico.

 

El efecto de las pantallas en la Modernidad 

Ray Bradbury, novelista visionario distópico de su época, escribió en 1952 Farenheit 451° para señalar que las pantallas distraían a las personas de los problemas y la tristeza,Leer más

La virgen del sado: el péndulo entre el eros y el thanatos

Por Diego Medina

La antología de cuentos de Fernando Yacamán me fue recomendada por diversas amistades, algunas especialistas en literatura gay, otras a las que el libro les llegó por mera casualidad, sin embargo, todos coincidían en que era un libro que disfrutaron a plenitud. Cosa rara cuando los críticos y el gran público comparten puntos de vista. El cuento que le da título a la antología es mi segundo favorito, “La virgen del sado” cuenta la historia de un encuentro sexual en una vecindad, las descripciones hipotácticas de Yacamán crean una atmósfera densa, algunos amigos decían que consideraban que la estética de la novela rosaba los linderos del realismo sucio.

 

Estoy parcialmente de acuerdo, es cierto que este cuento, y otros, desarrollan sus historias en espacios marcados por la violencia, la indigencia, la marginalidad, la pobreza y las drogas, sus personajes están atravesados por las adicciones, las experiencias paranormales-místicas, el furor y la ansiedad, pero hay cuentos como “Sapo” y “Uróboros” que se sustraen de estas constantes.

 

Por un lado, “Sapo” tiene un componente fantástico mejor trabajado que en “Zafra” y “Noche menguante”, sus personajes pertenecen a una clase social más favorecida que los del restLeer más

First cow: sutileza para contar la confrontación

Por Sergio E. Cerecedo

 

En una revista de cine que leí entre los 14 y 17 años había una columna dedicada al Cine Mexicano y sus procesos —recordemos que en el 2004 la industria se hallaba en una reestructuración—, la directora y guionista Patricia Arriaga Jordán aprovechó el espacio para emitir su opinión de la mirada que se pierde ante la poca inclusión de las historias contadas por las mujeres, mencionaba, aunque no recuerdo las palabras exactas pero sí la intención de no generalizar pero dar un panorama de ese sentir, que en las narrativas cinematográficas  los hombres contaban el miedo a la muerte y la lucha por la vida a través de balas y de si el bueno o el malo disparan o no disparan; mientras que el sentir de la mirada femenina iba más hacia la pérdida del aliento, por la enfermedad, la intoxicación o la misma violencia, si un ser respira o no respira, argumentaba Arriaga, era un hecho de igual o mayor tensión que el antes mencionado, recordando que todo éstos son concepciones aprendidas y construcciones sociales que nos han hecho creer sobre lo que es inherente de cada género, y se convierten en constantes en la actitud de los individuos.

 

Kelly Reichardt (2019)

  Nos llega ahora una película aclamada entre la crítica estadounidense y de corte independiente, con una hechura a base de poco presupuesto, pero cuya técnica resulta necesaria y con muchas intenciones, lo cual me hizo recordar las palabras de la cineasta, sobre todo por la fineza desde la concepción de los hechos contados, recalcando que el western, al menos en mi experiencia personal, es Leer más