Blanco de verano: el fuego del celo primario

Por Sergio E. Cerecedo

 

En el FICUNAM del 2021 existió una variedad muy diversa de proyectos dentro de la selección de películas nacionales tanto de documental y ficción, entre ellas “Blanco de Verano”, que llegó precedida por el éxito que tuvo en el festival de Morelia y que aunque se mete con el ya muy recurrente camino del adolescente confundido ante las circunstancias familiares y sociales, sale bien logrado por el pasmoso y personal punto de vista que el director se esmera en plasmar.

 

Rodrigo vive con su madre divorciada y constituyen una unión de mucha devoción, se besan, apapachan y conviven con mucha cercanía, hasta que ella empieza a salir con una persona nueva. La llegada de Fernando, el novio de la madre, tiene unos matices positivos por la intención de éste por hacer las cosas bien, intervenir como compañero y figura paterna, pero de inmediato notamos que las esperanzas no serán muchas cuando empezamos a ver acciones impulsivas devenidas del cambio de la rutina de ambos. La inexpresión de las emociones es la que termina.

 

En el desarrollo de la historia puede verse una sensación de despojo cuando Fernando se va a vivir con ellos, un despojo de los rituales cotidianos que Rodrigo tiene con su madre, ocasionando una crisis en silencio, con la cual el elemento del fuego constante —con tomas muy lucidas técniLeer más

Tiempo compartido

Por Sergio E. Cerecedo

 

Encuentro muy necesario decir que me agrada mucho ver en cartelera de las cadenas principales de cine, es decir, que salga más allá de la cineteca, un producto nacional, algo que no sea lo de siempre y dirigido al mismo nicho de mercado de siempre que se ha formado con tanta comedia romántica (Originales y remakes) que remeda los modos de la televisión lejos de proponer entretenimiento por lo menos de calidad y con variantes temáticas, estilísticas y sobre todo narrativas. El último trabajo de Sebastián Hoffman tiene cotas de humor y fantasía, pero va más allá en intenciones partiendo de exacerbar una premisa de lo más cotidiana.

 

Pedro ha logrado con esfuerzos rentar una villa costera para su esposa y su hijo, para apartarse de los malos momentos que han vivido últimamente: enfermedades y soledad son los males que han hecho que lleguen a un lugar de la Riviera Maya con la esperanza de olvidar todos estos problemas por una semana. Al establecerse en el lugar, esta esperanza se borra cuando los guardias llaman a la puerta con otro dueño reclamando el bungalow, a su inmediata queja en recepción y la displicencia del hotel ante su petición, se toma la forzada decisión de permanecer en la villa compartida en plena temporada alta. El padre de la otra familia, inicialmente enojado y conflictivo, se torna misteriosamente alegre haciendo sospechar a Pedro que algo no marcha bien.

 

A partir de esto, y pese a sus intentos de pasarla bien, las vacaciones empiezan a volverse una frustración para Pedro pues está herido de una pierna y no puede hacer mucho deporte, hasta Leer más

Aníbal Malaparte y el poder de la palabra Ayotzinapa

Por Avendaño[1]

 

Pues espero poder mostrarles que el concepto de tendencia, en la forma sumaria en que se encuentra generalmente en el debate mencionado, es un instrumento completamente inadecuado para la crítica política de la literatura. Quisiera mostrarles que la tendencia de una obra sólo puede ser acertada cuando es también literariamente acertada. Es decir, que la tendencia política correcta incluye una tendencia literaria. Y, para completarlo de una vez: que es en esta tendencia literaria — contenida implícita o explícitamente en toda tendencia política correcta — , y no en otra cosa, en lo que consiste la calidad a la obra.
Walter Benjamin

 

I

 

Hace unas semanas tocaron a la puerta de mi departamento y me encontré a uno de los viejos anarquistas de la universidad que al grito de marxismo-leninismo la otra cara del fascismo cuando desaparecieron a los 43 normalistas hicieron estridentes llamados a sabotear marchas y reventar asambleas, que se infiltró en manifestaciones usando a los activistas como escudos humanos para lanzar piedras a la policía, que rayaba su (A) de anarquía sobre carteles y pintas exigiendo la aparición con vida de los desaparecidos, que drogado despotricaba contra los stalinistas que no le permitían vender perico en los espacios autónomos construidos durante las huelgas y que para sorpresa de nadie cuando la represión llegó actuó como soplón de rectoría para evitarse la muerte académica… la absoluta no ironía del asunto es que llegó repartiendo propaganda de un partido reaccionario, burgués y con un leve (pero aun así odioso) rastro de fascismo.

Este cambio de enfoque, de pasar de un anticomunista “de izquierda” a un simple anticomunista convencional no fue algo inesperado para muchos de los jóvenes que salieron a las calles aquel otoño del 2014, cuando el ejército se llevó a 43 militantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México al cuartel del veintisieteavo batallón de infantería y jamás volvimos a saber de ellos. Hoy muchos de esos antiguos radicales al vapor que aprovecharon las marchas y manifestaciones para sus hedonistas expresiones de sesgado antiautoritarismo se encuentran plenamente integrados al sistema burgués que desapareció a los normalistas y mantiene la impunidad de los militares y burócratas. Este libro no fue escrito por uno de ellos.

La obra de Aníbal Malaparte tiene una calidad literaria impresionante, a la cual se le suma su tendencia política de denuncia antifascista, anticolonial y anticapitalista, lo cual hace eco de la tesis de Walter Benjamin cuando afirmó que cuando la tendencia literaria de un autor es la correcta, la obra tendrá cualidades literarias ya que la cualidad literaria se encuentra dentro de la tendencia política.

Esta tesis nos permite comprender tanto al auLeer más

Análisis de la cinta “De noche con el Diablo”

Por Carmina Cardiel

La sala de cine está medio vacía y la expectativa de los amantes del terror está a la mitad y para algunas personas, casi vacía. De noche con el diablo de los hermanos Cairnes nos cuenta una historia llena de terror, pero de un terror que tenemos normalizado: La ambición llevada a los extremos.

Es una cinta ambientada en los reality shows de los años 70 de la televisión norteamericana en donde un hombre, Jack Delroy, hace hasta lo inimaginable para obtener la fama que persigue. Esta cinta cuenta con un vasto listado de referencias al cine que en algún momento nos asustó: “Carrie”, “Las Profecías”, “Eso”, “El bebé de Rosemary”, “Juegos Diabólicos”, “Suspiria” (1977) y, por supuesto, “El Exorcista”, entre otros títulos. Es lógico que el amo del suspenso contemporáneo, Stephen King, la haya calificado como “absolutamente brillante”. Y claro, para el ojo de cualquier persona cinéfila del terror que viva fuera de México también lo sería.

Colin Cairnes y Cameron Cairnes (2024)

Resulta interesante decir que en este país nos reímos del terror. Y es que, entre amistades y familiares, redes sociales y notas periodísticas destacan las críticas y conclusiones sobre esta cinta que fueron devastadoras y severas calificándola como “palomera”, pero ¿Por qué en México pareciera que ya no hay nada que nos asuste? ¿Qué esperamos del cine de terror contemporáneo? ¿Qué es el terror en México? ¿Qué tienen en común las películas de terror actuales con las antiguas?

El cine de Terror en México:

Hemos de decir que de acuerdo con la encuesta Donde el terror domina la pantalla 2023, realizada por Consumer Insights de Statista, México es el país que más consume películas y sLeer más

Invitación a las emociones: Al final, ni siquiera la hamburguesa es siempre la misma

Puebla… La resistencia… un sitio que alberga una puesta en escena lista para nuestra generación sin seguridad social ni derecho a la vivienda. Una generación que guardó sus más obscenos ideales detrás de un trabajo estable. Nos chingamos algo más que la rodilla, pero no la risa.

En Kikiri King. Disertaciones sobre la hamburguesa de pollo entramos en territorios mentales. Nos quedan los recuerdos, reflexiones en torno a la vida, el sentido que quizá no tiene, pero le vamos dando a través de la memoria, escenas tergiversadas por el dispositivo de protección que es nuestro cerebro, lugar de las invenciones, los pensamientos en bucle, mandalas de la rutina y vacíos como marcas de la concreción que hace a la muerte.

Qué otra cosa es la memoria además de imágenes mentales, sonidos, diálogos que pocas veces fueron de esa manera. La memoria emocional es extraída, puesta en marcha en medio del tiempo muerto en que ves pasar comanda tras comanda y recoges tus propinas. “Esta obra le gustaría a mi hermano”, me imagino, lo escribo y pienso en borrarlo con temor a que lo lea. Esta obra me gustaría a mí, me recordó la vez que escribí un poema sobre los pensamientos que no pagan renta en mi cabeza, dando pasos ruidosos de una habitación a otra, mientLeer más

“Syvvy” la torta de sopa de tomates

La especialidad de Sylvia Plath

 

Por Diana Peña Castañeda[1]

 

Es domingo por la mañana. Es el tiempo de la posguerra. Londres. El solecito tibio de abril que se abre en el cielo va cayendo sobre el cerezo plantado en el huerto de la casa familiar. También sobre ella. La poeta de Boston cuenta a su madre: “Estoy tan repleta de amor y alegría que apenas puedo parar ni un minuto de bailar, escribir poemas, cocinar y vivir. Duermo ocho horas escasas por las noches y me levanto alegremente con el sol. Bajo mi ventana veo ahora nuestro huerto con un cerezo rosado en plena floración, lleno de tordos que trinan, justo debajo…”  Por la forma en la que escribe podría decirse que la felicidad la domina. Mejor, podría decirse que quien escribe esa esquela no es siquiera su yo positivo y radiante, sino el oro de la vida misma.

 

Si la obra literaria de Sylvia Plath es considerada oscura porque atraviesa los parajes más profundos del sufrimiento de un alma dominada por esa corriente que ella denomina “desesperadamente negativa”, las cartas para su madre la dibujan como una mujer esperanzada, pese a lo que estaba por venir. Sus misivas son el deleite donde ella repasa fragmentos que van de la infancia a la adultez. Entonces a través de un lenguaje carnoso y palpitante encontramos a una mujer que se adentra en las sensaciones que le producen los paseos, los amigos, la luna de miel, el amor antes de la sombra, la maternidad, las compras, la calma de un baño caliente, su alucinante deseo de escribir: “Quiero escribir al menos diez nuevos poemas buenos para sustituir a los de inferior calidad o más insustanciales. Presentar treinta de ellos a un concurso de Borestone Mountain este mes de julio y luego a la colección de Yale el año próximo.” (Northampton, Massachusetts. 25 de abril de 1950) 

 

La poeta escribe a modo de libertad como un ejercicio terapéLeer más

Upgrade: máquina asesina

Trasplante de serie B en cuerpo de A

Por Sergio E. Cerecedo

 

Para nadie es un secreto que para la industria de hollywood la ciencia ficción siempre había sido un terreno de risa loca, hasta los 70s que Spielberg, George Lucas y otros cineastas menos extremos y con más lana lo reivindicaron con historias familiares. No cabe duda que los primeros en probar con el género fracasaban al menos en verosimilitud por el bajo presupuesto y el ser relegados a plato de segunda mesa —lo que le dio el nombre de serie B—. Aunque los presupuestos han aumentado y hay filmes que tienen buena hechura técnica, toman las temáticas de aquel subgénero, tienen resultados visualmente notables, pero son fieles a su raíz ya sea con la temática simple y directa o exacerbando la sangre, los efectos sencillos o las locaciones austeras. “Upgrade” es una de esas.

 

Gray, un mecánico que tunea autos para clientes pudientes, es atacado cuando vuelve con su esposa de una cena. Mientras ella es asesinada, él es baleado y queda cuadripléjico, impotente y resentido. En plena agonía recibe una oferta de Eron, un cliente dueño de una gran empresa de tecnología, para someterse a una operación para implantar en su cuerpo un nanochip que le permitirá recuperar el movimiento e inclusive mejorar sus habilidades físicas. Una vez que lo acepta, opta por emprender una investigación vengativa para seguir el rastro de los responsables de su tragedia. No hace falta mucho tiempo para darnos cuenta de que cuando la Leer más

Indocumentado sin miedo

Seguimiento de un viaje arriesgado

 

Por Sergio E. Cerecedo

 

Dentro de la oferta cultural que no paró con la pandemia, el festival DOCS MX es de los que optaron por adecuar sus proyecciones, concursos y talleres, haciendo un excelente trabajo con dinámicas como convocatorias de rallys de realización documental abiertas a los estados y, por supuesto, alternando las funciones presenciales con sana distancia con las funciones en su página de internet.

 

Sigue tan variopinto como las muestras anteriores, derivando por igual en largo, medio y cortometrajes que escudriñan tanto en las problemáticas sociales como en las historias individuales de vida, también con acercamientos a la geografía mundial. En Indocumentado sin miedo, un largometraje de Arturo Pulido, que formó parte de la muestra del 2020, se ubica un punto de vista interesante estilísticamente y con una aproximación bastante guerrera —en el modo de seguimiento de las acciones— al tema de la caravana migrante de ciudadanos centroamericanos que decidieron agruparse y avanzar juntos a través de México con el objetivo de llegar a los Estados Unidos, teniendo dificultades como la burocracia de los municipios a la hora de brindarles alojamiento por algunas noches, los problemas de salud que la larga caminata implica, o mismos focos de violencia dentro de la misma masa humana, debido a que unos tienen intenciones más honestas que otros.

 

Una propuesta narrativa que le caracteriza a este largometraje es no centrarse en un personaje principal y buscar de forma variopinta integrantes de la caravana de diferentes edades y nacionalidades, recordando que hay personas de Honduras, Guatemala y el Salvador; similar a la propuesta de Leer más

Un grito a la criatura ausente

Por Aníbal Fernando Bonilla

Oriana Fallaci (1929-2006) hizo del periodismo, antes que una profesión, una razón de vida. Decidida e inteligente, de talante controversial, esta pensadora italiana sostuvo profundas pasiones y convicciones. Destacó como entrevistadora incansable, reportera perseverante e indagadora de la realidad. Varios son sus textos legados, entre ellos Entrevista con la historia (1974), Un hombre (1979), La rabia y el orgullo (2001), La fuerza de la razón (2004), y el libro que nos atañe: Carta a un niño que nunca nació (1975); reflexión desgarradora que sojuzga al hombre por su insensibilidad al derecho a la maternidad y a la legítima aspiración por prolongar la existencia con la procreación y crianza de un hijo/a. Dicho en sus palabras: “La maternidad no es un oficio y tampoco un deber, sino un simple derecho entre tantos otros. […] la maternidad no es un deber moral. Ni siquiera es un hecho biológico. Es una elección consciente”.

La trama es cautivante. Tras su lectura queda el estremecimiento del testimonio autobiográfico. Todo empieza con un embarazo y la posterior confrontación existencial por asumir o no la etapa de gestación, considerando el marco de una sociedad consumista, cuyas taras se plasman en el individualismo, codicia y machismo. Semejante a la línea argumentativa de El acontecimiento (2000), de Annie Ernaux, en donde el yo diarístico es como un dardo que va al centro del círculo de los quehaceres cotidianos, envuelto de aflicción, desaliento y vacío: “No me producía ninguna aprensión la idea de abortar. Me parecía, si no fácil, al menos factible; que no era necesario tener ningún valor especial para hacerlo. Era una desgracia muy común. Bastaba con seguir la senda por la que una larga cohorte de mujeres me había precedido”. 

En Carta a un niño que nunca nació, al final, la vLeer más

Up in smoke

Contracultura del desmadre

 

Por Sergio E. Cerecedo

 

Dice la historia oficial, por si a estas alturas del partido aún no se sabe, que unos chavos de un colegio gringo a principios de los 70´s empezaron a reunirse a la hora en que terminaban los castigos y todas las actividades escolares —A las 4:20— a fumar marihuana y relajarse un rato, y que ese hábito pronto se popularizó en todo California, después en el país, al grado de ahora haberse instaurado el 20 del cuarto mes como una celebración de la lucha por el libre consumo de cannabis, logrando, tardía y medianamente, un poco de lo que el movimiento hippie había soñado. 

 

En el cine, aunque durante los 60´s existieron exponentes del tema de las drogas como la legendaria “Easy Rider” —1969— de Dennis Hopper y “The trip” de Roger Corman —más centrada en el LSD—, unos años después la sátira animada “Fritz the Cat” y una película de risa involuntaria financiada por un grupo religioso llamada “Reefer Madness” que durante esa década se volvió a popularizar como cinta exploitation​, no se había terminado por explotar el tema de una manera “actual” y que le significara al imaginario colectivo. Es así que a finales de la década, dos comediantes de centro nocturno se alían con el productor discográfico Lou Adler, productor ejecutivo de la icónica “El show de terror de Rocky”, para llevar a cabo la que sería la película pionera de las “Stoner movies”, que irían mutando hasta las aventuras de pachecos y gente que experimenta con las drogas que conocemos en nuestros días.

 

“Up in smoke” es sencilla y enlaza las vidas de dos jóvenes adultos. Pedro, un chicano de barrio que vive con sus padres y una decena más de parientes encimados en un suburbio de los ángeles, se despierta a la hora que se le da su gana y maneja una carcacha tuneada a su antojo —al menos por dentro—; y un heredero millonario con costumbres hippies, pero entorno de yuppie, a quien pronto se une por una divertida casualidad —un accidente carretero donde Man —Tommy Chong— se hace pasar por mujer para conseguir aventón y es levantado por Pedro. Al desilusionarse por la realidad, Cheech entabla la plática, hay tensión y sus pensamientos realmente son opuestos, pero cuando sus diferencias llegan a un punto álgido en el quLeer más