Violetas y claveles: vale la pena trabajar por un jardín en el cual ser libres

Por Diego Medina

 

Este viernes 6 de diciembre se presentó en Somos Voces la antología Violetas y claveles que reúne a los ganadores del Premio de Poesía PRIDE Antonio Alatorre 2023, el cual fue organizado y subvencionado por Andrea E. Reynoso. La antología tiene un costo de $200 (doscientos pesos), y debo decirlo: los materiales no son los mejores, de hecho, las hojas sólo están engrapadas, no cuenta con un índice y el ejemplar que adquirí tenía páginas con la tinta chorreada. Sin embargo, la selección de Andrea es un diez total, algunas de las mejores plumas de la joven poesía cuir mexicana están reunidas en esta antología, unas de ellas ya reseñadas en esta columnita semanal, como es el caso de Alejandro Miravete y Eriko Stark, otras de las cuales hablaremos muy pronto como las de Bladimir Ramírez y Rubén Fischer, así como algunas novedades para este que les escribe.

 

Quiero detenerme un momento en el hecho de que tanto la convocatoria, la edición y la impresión corrieron a cargo de Andrea E. Reynoso, una entusiasta de la obra de Alatorre, que a través de este concurso honra la memoria del sabio de Autlán (de quien por cierto el Fondo de cultura Económica editó Migraña, una novela póstuma e inconclusa). Como alguien que ha hecho fanzine, que publica en editoriales independientes y que hasta hace poco no había tenido ningún estímulo del gobierno (y que descubrí por la mala que el gobierno paga mal y tarda en pagar), no puedo sino asombrarme, maravillarme y aplaudirle de pie (desde estas páginas las veces que sea necesario) por su labor editorial, de difusión y de gestión cultural. No es fácil ser jurado en unLeer más

Análisis de la cinta El Eco (2023) | Sobre la ruralidad en México

Por Carmina Cardiel

 

El Eco (2023, México) participó en la Sección de Documental Mexicano del 21° Festival Internacional de Cine de Morelia y es parte de la sección Encounters del 73° Festival Internacional de Cine de Berlín. Y es que esta cinta es Poesía pura en toda la expresión que abarca esa palabra.

Tatiana Huezo se especializa en el cine documental y cortometraje, aunque en 2021 nos sorprendió con “Noche de Fuego” en la plataforma más popular de Latinoamérica. Desde 2011 el trabajo de la Directora nos muestra las vicisitudes que afrontan las personas en América Latina, principalmente en El Salvador y México. Retrata la impunidad de la forma más humanizada que se haya podido ver en la pantalla grande, sin caer en el amarillismo ni en lo mágico-surrealista, como otras cintas que recientemente hemos visto: Sanctorum, por ejemplo (según las críticas).

Pero en esta ocasión, Huezo intentó llevarnos de la mano a un experimento que pensó por un momento que no lograría, pues, como ella misma lo menciona en una de sus entreviLeer más

El escapulario: el volado entre la fe y la suerte

Por Sergio E. Cerecedo

 

La cinematografía mexicana a través de los tiempos ha tenido una identidad propia que conocemos a través de lo más popular, que es la llamada época de oro, los charros y mariachis, las temáticas de rancho y el cambio del campo a la ciudad, las actrices y actores que cantaban en muchas escenas y, por supuesto, el núcleo familiar con personajes pintorescos y las historias con las que todos podemos identificarnos.

 

Sin embargo, siempre hubo otras voces que no se escucharon tanto como las de géneros como el terror y la fantasía. Muchas percepciones de este género y de los tintes surrealistas que nuestro país siempre ha tenido cambiaron con la obra que Luis Buñuel realizó en México durante los años 40´s y 50´s. De ahí que el cine nacional posterior, y tardíamente simultáneo a su carrera en el país, tiene numerosos atrevimientos que antes del genio de Calanda no hubieran sido posibles

 

Uno de esos cineastas en quien se notan las ganas de hacer algo distinto y la influencia de lo europeo en aras de incorporar de manera más creativa el lenguaje cinematográfico es Servando González, quien fue una figura muy pegada a la T.V. pública durante la década de los 60´s y 70´s, y el carácter institucional de mucho de su trabajo que no es de ficción hace que no se le tenga en tan buena consideración a nivel personal, social y político. Sin embargo, se trata de una figura que filmaba con un equipo de colaboradoreLeer más

Aciertos y desventuras de una Ópera Prima

Sobre Polirritmia Primera rapsodia: Como Aquiles y Patroclo

 

Por Diego Medina

La distancia entre el primer paso y la cumbre no siempre es la misma, a veces está condicionado por nuestra determinación, por la horma de nuestros zapatos, por lo sinuoso del camino o por el talento, ya sea que abunde o que escasee. Hay escritores que acometen la hoja en blanco con un ímpetu similar al del montañista que está frente al pico más alto del Himalaya, que repasan sus borradores, memorizan los versos que no convencen su imaginación para encontrar una solución a los acertijos de la esfinge que a veces se traviste de musa. Hay poetas que experimentan, que juegan a los siglos de oro, a las lánguidas voces de los grecolatinos (ecos apenas distinguibles en los altavoces de la hiper modernidad), a las aguas del Guadalquivir donde García Lorca jugaba a los pastorcitos y la Guerra Civil, hay poetas que dan la pisada en falso y caen, desde la altura de las cumbres que pretendieron conquistar.

Nos pasa a todos. Sobre todo en nuestros primeros poemarios. Me pasó a mí con El llanto es un perro inmenso, que dejó fuera mucho de lo mejor e incluyó mucho de lo que creí más “adecuado”, le pasó aLeer más

Leona : búsqueda personal y emancipación

Por Sergio E. Cerecedo

 

En el panorama general del cine Mexicano actual podemos ver una diversidad de historias y puntos de vista cada vez más variopinta, interesante y sobre todo, desde adentro. Los retratos de comunidades originarias y/o migrantes en nuestro país cada vez son más. En lo que respecta al cine enmarcado en comunidades judías tenemos de dos sopas: o son historias como “Morirse está en Hebreo” que dan cuenta de historias naturalistas hacia adentro de la comunidad, o se sirven de estereotipos relacionados con su apariencia física, su vestimenta particular y su pensamiento empresarial. Aquí nos encontramos un largometraje que es un poco de lo primero pero que desarrolla una historia accesible, con un personaje principal femenino perfectamente delineado y que se inscribe en la lucha actual de la comunidad joven (Millenial y centennial) por escribir sus propias letras aún con la dificultad del eterno deseo de complacencia hacia la institución familiar.

 

Esta ópera prima de Isaac Cherem, tras un par de largometrajes fungiendo como productor, ofrece una perspectiva directa y desde adentro sobre los dilemas de una mujer judía para ejercer su propia autonomía económica, libertad sexual y busca abrirse paso en la vida y, sobre todo, quitar ese estereotipo de que tener solidez monetaria exime a las personas de tener problemas, pues precisamente se concentra cuando dentro de la casa propia es donde no se lavan los trapos sucios de la vida personal y todo tiende a descomponerse y la institución arropadora que es la familia, a volverse una pesada cadena.

 

El film inicia con una ceremonia realizada por puras mujeres de diversas edades en una alberca en el interior de un salón bastante costoso. De manera textural y elegante la cámara capta esa zambullida en una alberca de azulejos exóticos que iniciará a una mujer previa a casarse en una vida de devoción a la familia y a los hijos acompañada por su familia y amigos, Leer más

¡Manos arriba, esto es un Gangbang! 

Reflexiones sobre el FETA y un poemario de Óscar David López

 

Por Diego Medina

Las ferias del libro padecen una enfermedad común a las iniciativas culturales, ya sean públicas o privadas, no están dirigidas a los lectores, sino que funcionan para deshacerse de lo que no se ha vendido, salvo honrosas excepciones. Si las ferias del libro sirven, entre otras cosas, para que las editoriales rematen sus bodegas, las ferias del libro universitario rematan las migajas de esas ferias, pero ninguno de esos libros que se venden en 20, 30 o 40 pesos ha sido exhibido en los estantes de las librerías públicas, en librerías pequeñas, ni mucho menos en los estantes de las empresas transnacionales.

Sucedió con Gangbang, un poemario de Óscar David López, que encontré hace dos años (2022) en una feria de libro universitario en el stand del Fondo de Cultura Económica por 20 pesos, el título llamó la atención del sodomita que les escribe, lo hojeé y descubrí que en efecto se trataba de poesía homosexual, pero al revisar la solapa descubrí que el libro había sido publicado en 2007, lo que quiere decir que pasaron 15 años para que el libro, de un tiraje de 2000 ejemplares, llegara a las manos de un lector que era parte de su público objetivo: un maricón.

Aplaudo, y no es una flor al gobierno de la 4T, que Paco Taibo esté rescatando de la polilla estos títulos, que esté vaciando las bodegas para poner estos títulos en circulación, pero he aquí una demanda: que estos libros lleguen a su público, que el Fondo ponga a la venta estos libros en los lugares de encuentro, que se abran pequeñas vitrinas en los Vapores, en el cine Savoy, en  la parte trasera del último vagón del metro o que por lo menos haya un stLeer más

Análisis de la cinta “El buen patrón” (2022) | Sobre la precariedad y las relaciones de poder en el ámbito laboral

Por Carmina Cardiel

 

Fernando León de Aranoa es un director que aborda desde la sátira y el humor negro temas sociales de vigente importancia. La primera vez que vi una de sus películas, “Barrio” (1998), fue por allá en el lejano 2006, en aquel tiempo la banda sonora me presentó una película que me llevó a una experiencia de inconformidad que entonces no supe interpretar en medio de mi temprana adolescencia.

En 2002 “Los lunes al Sol” obtuvo varios reconocimientos y el premio de Mejor película y Mejor director por tratar el tema del desempleo en España y la edad como principal factor de éste en hombres mayores de 40 años, así como la depresión que padecen aquellos masculinos que portan el estandarte de proveedor. La verdad es que esa película tiene tanto por analizar, que estuve a punto de escribir sobre ella, pero finalmente me decidí por la última cinta del director que me pareció brillante por los detalles sutiles que nos deja ver una historia en apariencia menos cruda, pero igual de fuerte que las que le preceden.

El buen patrón está considerada como una de las mejores películas del siglo XXI después de 20 nominaciones Goya ganando así 6 premios, un récord histórico, según las críticas. Y no es para menos si ponemos atención no sólo en las líneas de los personajes, sino en los símbolos políticos que aparecen en toda la trama para adentrarnos en el papel maquiavélico de la figura androcentrista y paternalista que vemos por doquier, pero principalmente en los centros laborales, sean privados o públicos.

 

Ponerse la camiseta o Relaciones de poder

Julio Blanco es un burgués que heredó la Dirección de la empresa familiar; una empresa que se dedica a la construcción de básculas industriales y que está por recibir un premio de excelencia nacional por su estructura y buen funcionamiento, pero para llegar a eso, los empleados deberán ponerse la camiseta y él se encargará de que así sea ¿Les suena?

Blanco es un jefe aparentemente querido, amable, considerado, simpático y de buena familia que cree tener el papel moral para decidir y entrometerse en la vida privada de sus empleados como un buen padre lo haría, pues para él “los empleados son su familia”, pero ¿Qué implica ponerse la camiseta?

Por relaciones de poder entendemos la interacLeer más

El chisme no es un género menor, sobre “Damas y adamados” de Antonio Bertrán

Por Diego Medina

Cuando le presenté a Ximena Cobos la primera reseña sobre literatura QUEER pensé en la historia de la crítica, porque las literaturas que no hablan del deseo heterosexual, de las hazañas del hombre blanco, de los “problemas importantes” como la guerra, la economía o las ciencias (al servicio del capital), esas literaturas que no hablan del cuerpo de la mujer como un territorio de conquista, de las literaturas que no hablan del ano como un tabú escatológico, quedan relegadas a lo marginal, a la nota al pie de página, a un comentario en las charlas de café (ni siquiera a una ronda de opiniones, no, sólo a un comentario escueto y sin retórica). Por eso me comprometí a escribir una reseña semanal sobre literatura queer, que es el campo que me atañe, porque alguien tiene que hacerlo, no alguien en el centro del poder, sino alguien que pueda hablar libremente de la literatura, sin temor del poder.

Pensaba mientras leía Damas y adamados. Conversaciones con protagonistas de la diversidad sexual, de Antonio Bertrán, carismático reportero fundador del pasquín inmundo (y jtísimo) Reforma, ciclista y seropositivo en voz alta, que uno de los géneros literarios más infravaloradas es el chisme, fíjese usted. Visto por algunos como una práctica perniciosa, por otros como un placer culposo, pero disfrutado por tLeer más

Cryptozoo: La otredad no tan fantástica  

Por Sergio E. Cerecedo

 

Aunque las antes llamadas “caricaturas” siguen produciéndose y siendo un producto rentable, las propuestas animadas con contenido más adulto han ganado un terreno en la memoria colectiva en los últimos años. Aunque es cierto que en los canales de televisión como Nickelodeon, Fox Kids o en la misma programación de MTV se colaban series como “La vida moderna de Rocko”, plenas de albures, referencias sexuales y cosas de la vida laboral que los espectadores promedio (niños y adolescentes) difícilmente podían entender, eran ejemplos aislados. No obstante, ahora nos llegan más seguido propuestas distintas que pueden ser desde algo irreverente como Bojack Horseman a cosas más abstractas como Midnight Gospel, en éste segundo renglón es donde esta singular propuesta se ubica.

 

El criptozoológico del título es un proyecto con corazón logrado a medias donde una mujer motivada por sus sentimientos personales hacia estas criaturas mitológicas (Críptidos) logra respaldar una iniciativa muy similar a la de los animales en peligro de extinción, no es casualidad que la cinta se desarrolle en los tiempos de la guerra de Vietnam, mucho de la ideología hippie se encuentra en la pareja de la secuencia inicial, donde ellos acampan cerca de la cerca de dicho lugar, así también desde esa secuencia podemos ver el tema constante: la sensación de extrañeza por parte del ser humano hacia lo desconocido que por igual le inspira fascinación y exotismo que miedo y odio ante ignorar el correcto cuidado de esas formas de vida, algunas de raciocinio humano y otras más cercanas a lo animal.

 

Ese es el dilema que Lauren, una de las activistas que se dedica a salvar críptidos del mercado negro y su explotación —con una evidente similitud con el tráfico de especies en peligro de extinción—, Leer más

El calambre se deshace no haciendo nada

 Contando las horas con los dedos, Jonatan María Reyes (2022)

Por Francisco Casado[1]

Así como en el ejercicio físico y el ejercicio de una profesión debe existir cierta pulsión de vida, el ocio encarna también una. Sirve para estirar el desasosiego, deshacer el calambre que contrae a la vida. Motivo por el cual, siguiendo la lógica poética de Octavio Paz, el ocio cuenta como material para la poesía: secuencia de posiciones que Jonatan María Reyes (Santurce, Puerto Rico) ha plasmado en Contando las horas con los dedos (2022), editado por Herring Publishers, con ilustraciones de Anton Reyes.

Recuerdo a papá reclamando que no debería estar sin hacer nada, incluso en domingo. Cuando tuvo mi edad, decía, no desaprovechó ninguna de las excursiones con sus amigos, ningún juego de frontón; andar en bicicleta, ir al estadio de fútbol. Él prefería cualquier cosa, menos “estar echado” sin hacer nada, de ocioso. Hoy le hubiera dicho, a mí también me hubiera encantado tu tiempo, con menos horas de trabajo, menos tráfico, y un mayor poder adquisitivo; sin embargo, aquí nos tocó vivir: entre el quehacer y el reposo del cuerpo antes de seguir cumpliendo un contrato por tiempo definido.

                        EXT | 11:23 PM

 

                        me devuelvo. mi espacio público favorito

                        anda cerrado por renovación,

                        lleno de cintas amarillas, letreros, vallas y escombros

                        hasta nuevo aviso.

                       

                        regreso por la acera más ajetreada con las ganas

                        de ver dentro de los negocios la gente que interactúa

                        al ritmo de las bolas de billar

                       

                        no sin antes parar en el colmado,

                        poner una canción familiar en la vellonera

 

                        amagar con dilatar el eco

                        de un lugar feliz, ya cerrado 24/7 (Reyes, 2022, 16)

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