Resistir el tiempo

Entre el trabajo y la libertad dentro de las dinámicas de explotación del capital

 

Por Juan M. Fernández Chico[1]

 

Introducción: El Tiempo como Campo de Batalla en el Capitalismo

En este artículo, quiero explorar cómo el capitalismo no solo organiza nuestro trabajo, sino también manipula el tiempo en el que vivimos. A través de esta red invisible, las estructuras capitalistas afectan no solo la economía, sino nuestras relaciones sociales y, lo que es aún más profundo, nuestra experiencia personal. A lo largo de las siguientes páginas, me voy a adentrar en una serie de teorías y reflexiones que intentan entender este fenómeno. Más importante aún, quiero encontrar una salida a este laberinto que hemos construido entre trabajo, tiempo y capitalismo. La gran pregunta aquí es: ¿cómo se configura y redefine el tiempo en el capitalismo? Y aún más: ¿cómo podemos reinterpretar el concepto de “tiempo propio” como una forma de resistencia ante las demandas implacables del sistema?

El tiempo, como concepto y recurso, ha jugado un papel crucial en la organización de las sociedades, pero bajo el capitalismo, se ha convertido en una métrica de productividad. A veces parece que nuestra vida está medida en bloques de tiempo que sirven para generar valor, ya sea en el trabajo o en el consumo. De alguna forma, la vida parece convertirse en una carrera por exprimir cada minuto. Marx, en El Capital (1867/1990), ya hablaba de esto, señalando cómo el valor de cualquier mercancía se mide por el tiempo de trabajo necesario para producirla. Este concepto se conecta directamente con la extracción de plusvalía, esa diferencia entre lo que producimos y lo que realmente nos pagan, y cómo todo este proceso alimenta la acumulación de capital.

Lo que quiero hacer en este ensayo es poner sobre la mesa algunos de los conceptos que nos ayudan a entender cómo el capitalismo manipula el tiempo, desde las ideas de pensadores que me han influido. Primero, vamos a ver qué significa vivir en un sistema que convierte cada parte de nuestra vida en tiempo de trabajo, y cómo la sociedad de consumo ha distorsionado el sentido del tiempo libre. A través de conceptos como los “trabajos de mierda” y la “sociedad del cansancio”, voy a tratar de desentrañar cómo el capitalismo va más allá de las fronteras del trabajo y nos sigue afectando incluso en nuestro descanso.

La propuesta central de este artículo es bastante sencilla: dejar de ver el tiempo como solo dos cosas: el tiempo laboral y el tiempo libre. El tiempo libre no es solo un espacio para descanLeer más

El miedo urbano en la alcaldía de Tláhuac

Por María de Jesús López Salazar

 

Al finalizar el 2017 la Ciudad de México experimentó un sentimiento negativo ante el cual sus habitantes se consideraban inmunes: el miedo urbano, sobre todo porque: “El supuesto oasis que durante años representó la capital Ciudad de México frente al crimen organizado ha terminado por evaporarse con acciones inéditas como el operativo militar de este verano en el sur de la ciudad para liquidar a un capo mediano” (Marcial Pérez, 2017: página Web).

Efectivamente, durante los últimos años –por lo menos desde que Miguel Ángel Mancera Espinosa relevara a Marcelo Luis Ebrard Casaubón en la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal el 5 de diciembre de 2012– los capitalinos han vivido ese miedo urbano entendido como el resultado de la manera negativa en que las personas experimentan e interpretan el espacio urbano. “La idea que subyace es que los individuos ‘leen’ el espacio y calibran los factores protectores, así como los de riesgo. En esta postura es donde con mayor claridad se ancla el miedo a la ciudad, al espacio urbano, (…) en el significado que al espacio urbano le otorgan los sujetos que la habitan” (Filardo y Aguiar, 2010:263-264).

Más aún, el miedo urbano se ha vivido de forma más intensa en la zona oriente de la Ciudad de México. “De acuerdo a la Encuesta Nacional de Seguridad Pública presentada en enero de este año [2017] por el INEGI [Instituto Nacional de Estadística y Geografía], un 95 por ciento de los habitantes deLeer más

Reflexión crítica sobre la concepción o construcción del objeto ciudad

Por María de Jesús López Salazar

La comprensión que hoy se pueda tener sobre las ciudades –en plural y no en el singular homogeneizador de la ciudad– de la ciudad posmoderna –la clase de ciudad parte de quien aquí escribe–, sus dinámicas suscitadas, manifiestas y por venir, depende en gran medida de cómo se entienda la interdependencia entre los procesos de producción del hábitat y del habitar.[1] Las ciudades envuelven en sus bordes asentamientos humanos que constituyen ciudades en proceso.

Ahora bien, es pertinente recordar que el urbanismo inició cuando el ser humano observó, analizó y pensó acerca de cómo tendría que ser una ciudad,[2] y tiene poco tiempo que ese mismo urbanismo –y quien aquí escribe añade que también los estudios de la ciudad– se interesan por las ciudades existentes y sus diferentes cambios. “La planeación territorial por su parte se esfuerza por dejar de asimilar el desarrollo urbano con urbanización periférica. Es así como el concepto de ‘ordenamiento’ del territorio tiende a sustituir al de desarrollo urbano, proponiendo una visión más holística que se aleje de las dicotomías urbano / no urbano o centro / periferia” (Coulomb, 2016a:10).[3] En este sentido, de monocéntrica –partiendo de la dicotomía centro / periferia– la ciudad se ha convertido en pluricéntrica –partiendo de la idea de que “existen distintos órdenes y distintos tipos de espacios urbanos. Entender el (des)orden de la metrópoli implica penetrar en los modos de funcionamiento de estos diversos órdenes, que permiten pensar en la metrópoli como en una realidad compleja resultado de la coexistencia (y de la mezcla) de diferentes ciudades” (Duhau y Giglia, 2008:15)–. Las funciones de centralidad se han desvanecido dentro de la estructura urbana y han motivado la construcción de lo que la academia denomina nuevas centralidades.[4]

Así bien, las diferentes ciudades de la ciudad posmoderna –coLeer más

Necro-política y narco-gobierno de José Reveles

Por Israel Michell Martínez Martínez *

Periodismo de investigación y ciencia política se conjugan en la nueva obra de José Reveles Necro-política y narco-gobierno. Nuevas dinámicas de poder en México, publicada bajo el sello editorial Grijalbo. El libro, dividido en 41 secciones que varían entre 2 y 14 páginas, ofrece un recorrido por algunos de los episodios de violencia, injusticia y corrupción de la historia contemporánea de México. Ahora bien, este recorrido histórico se hace a partir de dos conceptos: necro-política y narco-gobierno.

El concepto necropolítica proviene del homónimo ensayo Necropolítica del politólogo camerunés Joseph-Achille Mbembe, que comprende que la soberanía:

“reside ampliamente en el poder y la capacidad de decidir quién pruebe vivir y quién debe morir. Hacer morir o dejar vivir constituye, por tanto, los límites de la soberanía, sus principales atributos. La soberanía consiste en ejercer un control sobre la mortalidad y definir la vida como el despliegue y la manifestación del poder […]” (Mbembe 19-20).

En un Estado con necro-política habrá exclusión, abandono u olvido de segmentos de la población que se consideran poco productivas o nocivas para el resto, esto puede incluir tanto a migrantes como a nacionales. De acuerdo con Mbembe, este poder se ejerce en lugares en que el Estado ya haLeer más

Daddy Issues: Contemporaneidad y el Electorado Boliviano

Por Luis Xavier Avalos Bozo

 

Cuando Freud y Jung, durante la primera década del siglo XX, conectaron esfuerzos intelectuales en pro de darle forma al análisis de patrones de comportamiento emergentes de complejos psicológicos de la infancia, casi insospechadamente y, en simultáneo, abrieron el debate sobre los roles de dos posiciones de la crianza que hoy, sin mucha complejidad, admiten extrapolación en las formas de analizar y entender a la política boliviana contemporánea.

La época pre-guerra, entiéndase, anterior a la Primera Guerra Mundial y, en algunos casos, extensible al intervalo de separación de los dos grandes conflictos bélicos que delinearon la historia posmoderna, estuvo fuertemente marcada por visiones del ‘deber ser’ de los roles familiares, muy marcadas, en contraposición a, en palabras de Zygmunt Bauman, una modernidad líquida abstraída por el encanto del cuestionamiento desbocado, a la par de la aquiescencia de respuestas inmediatas que conecten con la imperatividad de la urgencia.

Ahora bien, ¿cómo se conecta esto con la nomenclatura elegida para el título? El año 2015, concretamente, el 30 de octubre, The Neighbourhood lanzó ‘Daddy Issues’, un sencillo que formó parte del álbum Wiped Out! y que, grosso modo, hace referencia a las implicLeer más

Programa de Desarrollo Humano Oportunidades / Vicente Fox Quezada (2001-2006)

Por María de Jesús López Salazar

El Partido Acción Nacional (PAN) llegó a la Presidencia de la República a través de las elecciones del año 2000, en una de las coyunturas más importantes del sistema político mexicano.

(…) como resultado de las elecciones del 2 de julio de ese mismo año, el candidato del [PAN], Vicente Fox Quezada, quien encabezaba la coalición denominada Alianza por el Cambio, que incluía al Partido Verde Ecologista de México y al propio Acción Nacional, fue electo Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, provocando la alternancia en el poder al desbancar al candidato Francisco Labastida Ochoa del, en otro tiempo hegemónico, Partido Revolucionario Institucional. (…) De esta forma la democratización se hacía presente en la vida política de la nación mexicana, [pues] la llegada del PAN a la Presidencia de la República que se dio con Vicente Fox significó, por lo menos electoralmente hablando, una transformación en el imaginario colectivo de los mexicanos y las mexicanas. Antes del 2000, daba lo mismo que se votara o no; después del 2000, el voto –y demás elementos vinculantes con éste– se vuelve un asunto de la mayor relevancia, un tema a ser atendido no sólo por los partidos políticos sino por otros actores (Martínez Flores y Valadez Tapia, 2012:26-28).[1]

En tal sentido, los cambios que se originaron en el nuevo sexenio fueron la clara y creciente tendencia de competitividad electoral, el apego a las nuevas reglas del juego y la falta de mayoría en el Congreso.

Por otra parte, el sexenio foxista presentó una gestión deficiente con logros limitados, porque los objetivos planteados para el desarrollo de su administración no obtuvieron los resultados esperados. “Vicente Fox resultó mucho mejor candidato que presidente. A despecho de su gran popularidad inicial, pronto mostró su inexperiencia política y una frivolidad desconcertante” (Krauze, 2010:263). La administración foxista llevó a cabo un ejercicio público con graves problemas de ejecución.

Respecto a la materia de política social, la administración de Fox mostró su compromiso de combatir la pobreza, siendo una de sus primeras acciones la organización del Simposio de Pobreza: Conceptos y Metodología, cuya realización tuvo la finalidad de saber cuántos pobres había en el país, ya quLeer más

La seguridad pública como un factor de fragilidad en el contrato social chileno

Por Jorge Yáñez Lagos[1]

En los últimos años, Chile ha degenerado en los niveles de violencia delictual; lo dicho, particularmente, se revela en el número de casos policiales de homicidios consumados, entre otros elementos. Por ejemplo, en el período 2005-2017 se observó en promedio una tasa de 3,2 homicidios consumados por cada 100.000 habitantes. En contraste, en los últimos seis años (período 2018-2023) se evidenció un incremento significativo de homicidios consumados, promediando una tasa de 5,4 homicidios consumados por cada 100.000 habitantes. Asimismo, en los últimos dos años (2022-2023) la tasa fue de 6,5 homicidios consumados por cada 100.000 habitantes (véase gráfico n° 1).

 

De hecho, al aumento evidente en los últimos años de las tasas de homicidios se añaden otros elementos complejos. Según un estudio del Ministerio Público (2021), se da cuenta de un incremento de casos policiales de homicidios con imputado desconocido de 18% (2015) a 37% (2020), alcanzando niveles preocupantes durante los últimos años. A partir de esto, diversos estudios nacionales y comparados identificaLeer más

Origen de los Estudios de Políticas Públicas

Por María de Jesús López Salazar

El estudio de las políticas públicas se originó en Estados Unidos. Entre los autores que describen su origen se encuentran Jeffrey L. Pressman y Aaron Wildavsky (1998 [1973]), Ives Meny y Jean-Claude Thoenig (1992), Joan Subirats (1992), Luis Fernando Aguilar Villanueva (1992) y Wayne Parsons (2007 [1995]). Tal descripción tiene sus raíces en la confluencia de una serie de situaciones particulares en lo intelectual, económico, social y político que permitieron su florecimiento y progreso.

El primer elemento fue la unión de un sistema de gobierno democrático sólido con agencias de investigación y asesoramiento independientes. Estos dos factores permitieron al gobierno americano, después de la Segunda Guerra Mundial, implementar una serie de programas sociales, en educación, salud y servicios públicos que se les conoció como Welfare State o Estado de Bienestar. El estudio de las políticas públicas nace entonces en un contexto que favoreció el surgimiento del desarrollo científico, que tenía como finalidad atender los problemas administrativos (V. Aguilar Villanueva, 2003; Fernández, 1996). El segundo elemento es el ideológico. Estados Unidos fue un Estado que se estructuró administrativa y profesionalmente de manera tardía; esto sucedió a partir de la presidencia de Woodrow Wilson (1913-1921), quien proveniente de los círculos intelectuales norteamericanos se propuso realizar cambios sustantivos y progresivos en la administración pública, al quitarle a ésta el matiz político que conservaba.

El primer elemento fue la unión de un sistema de gobierno democrático sólido con agencias de investigación y asesoramiento independientes. Estos dos factores permitieron al gobierno americano, después de la Segunda Guerra Mundial, implementar una serie de programas sociales, en educación, salud y servicios públicos que se les conoció como Welfare State o Estado de Bienestar.

El estudio de las políticas públicas surge entonces en un contextLeer más

Rasgos permanentes de la realidad: un mundo militarizado que siempre está listo para la guerra

Por Marco Antonio Rivera Molina[1]

 

“Puesto que las guerras nacen en la mente de las personas,
es en la mente de las personas donde deben erigirse los baluartes de la paz[2]”.
Preámbulo de la Constitución de la UNESCO, 1945.

 

Desde la guerra en Palestina y Ucrania, desde el colapso social en Haití y los conflictos violentos en Sudán y Myanmar, y desde la violencia armada en México hasta la polarización social en Estados Unidos, cada rincón del planeta expresa los malestares del sistema y pone en duda los mecanismos actuales de los países y de la organización internacional para hacer frente a las problemáticas actuales, las cuales atraviesan todas las esferas sociales y alcanzan un mayor grado de complejidad. Las guerras y los conflictos armados, son esa punta lanza que lacera naciones y pueblos enteros, que genera daños sociales y ambientales irreversibles, en la realidad internacional contemporánea la segunda década del siglo XXI ha visto un incremento de las tensiones mundiales y, en consecuencia, del estallido de guerras y de la continuidad de múltiples conflictos violentos alrededor del mundo.

Lo anterior se expresa, año con año, con los múltiples registros que deja la actividad militar en el mundo, específicamente, el gasto militar que realizan los países y la derrama económica que deja la actividad productiva de las principales corporaciones militares, ambos indicadores han sido rastreados por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI por sus siglas en inglés), quien ha mostrado con alarma que por primera vez en la historia los 5 continentes han presentado un aumento en el gasto militar, alcanzando un record histórico de más de 2,443 billones de dólares en el año de 2023[3]. Situación que se ha visto motivada por la continuidad de la guerra en Ucrania y el estallido del conflicto armado por parte de Israel en la Franja de Gaza.

Lo anterior no hace más que evidenciar que hay una herencia de la Segunda Guerra Mundial que prevalece hasta la actualidad, se vive en un mundo altamente militarizado, donde las potencias militares siempre están en búsqueda de la ventaja decisiva sobre su adversario, continuando una carrera armamentista por el desarrollo científico-tecnológico, con la creación de más, mejores y mayormente sofisticadas Leer más

La participación ciudadana: una manera de enfrentar la inseguridad y el crimen organizado en México

Aldo Saúl Uribe Nuñez[1]

Introducción

Una de las preocupaciones que actualmente se han instalado en el debate público, y que es tema de la agenda gubernamental de muchas ciudades en México y en el mundo, es la inseguridad ciudadana y el clima de violencia urbana atribuido al aumento de la delincuencia y el control de los grupos delictivos. La inseguridad en un entorno urbano cobra especial significado porque es la demanda número uno de la ciudadanía y ha llamado la atención de organismos internacionales, instituciones públicas relacionadas con la prevención delictiva y la administración de justicia, así como de los medios académicos y de comunicación social (Isunza y Hernández, 2001).

Como hemos visto, el crimen organizado y la violencia en el país ha incrementado en los últimos años. Específicamente, en el periodo 2010-2023 se ha visto una exacerbación considerable de la violencia, conductas delictivas y criminalidad en la mayor parte de los estratos sociales del país. Esto a raíz de administraciones públicas pasadas que permitieron el auge de grupos delictivos apoyados por los grupos de poder y el Estado. En dicho sentido, una de las mejores alternativas en este momento para combatir este problema es la organización social, la participación ciudadana y el apoyo mutuo.

La seguridad puede ser entendida como un campo heterogéneo en donde diversos elementos convergen en su construcción. Las instituciones conciben a la seguridad como un tema primordial en la agenda política, económica y social, ya que no sólo aporta bienestar al individuo y a la sociedad en su conjunto, sino qLeer más