Por Sonia Dávila[1]
Cuando salgamos de esta crisis, el mundo será diferente. La psicología de los inversores cambiará, pero también la forma de hacer negocios o el consumo. Y seremos mucho más dependientes de nuestras familias para sentirnos seguros. Larry Flynt[2]
Sí, los grandes capitalistas saben que después del Covid-19 el mundo será diferente y les interesa construir las condiciones para que, en ese nuevo mundo, se asuma como una responsabilidad privada la salud pública. Más aún, la utopía neoliberal según la cual, deberíamos ser más dependientes de nuestras familias que del Estado para sentirnos seguros, ha sido realizada como política pública por el Estado mexicano. Basta con recordar las declaraciones de AMLO durante la reunión que tuvo con los líderes mundiales, ante los cuales afirmó que “La familia mexicana es la principal institución de seguridad social y ahora nos están ayudando a cuidar a la población más vulnerable”[3]
Bajo esta narrativa no se asume la carga de trabajo extra que implican estas labores, ni la problemática que representa que, en un país tan machista como el nuestro, sean las mujeres quienes realizan las labores de cuidado. Leer más








